{"id":25938,"date":"2014-05-15T08:41:51","date_gmt":"2014-05-15T14:41:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=25938"},"modified":"2014-05-15T08:44:03","modified_gmt":"2014-05-15T14:44:03","slug":"y-mi-palabra-es-la-ley-de-rolan-pelletier","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2014\/05\/15\/y-mi-palabra-es-la-ley-de-rolan-pelletier\/","title":{"rendered":"Y mi palabra es la Ley, de Rolan Pelletier"},"content":{"rendered":"<p>eloriente.net<\/p>\n<p>15 de mayo de 2014<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Por:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/author\/juan\/\" target=\"_blank\">Juan Pablo Vasconcelos*<\/a><\/p>\n<p>\u201cLa noche de mi nacimiento, dice mi padrino que mi padre esparci\u00f3 ceniza alrededor de mi casa y a la ma\u00f1ana siguiente encontraron huellas de coyote; as\u00ed supieron que mi <em>tona<\/em> es el coyote. Es el animal que habita en m\u00ed, es parte de m\u00ed, hace vida paralela\u201d, confiesa Juan de Jes\u00fas ante el consejo de notables o tatamandones de su comunidad: Zeetob\u00e1.<\/p>\n<p>Se le juzga por haber \u201ctra\u00eddo el mal al pueblo\u201d. Ese mal que toma cuerpo en la siembra ilegal de hierba, in\u00e9dita por aquel entonces en las inmediaciones de la sierra oaxaque\u00f1a, al menos del modo sistem\u00e1tico y abundante con que Juan de Jes\u00fas lo ejecutaba.<\/p>\n<p>Luego de una minuciosa argumentaci\u00f3n, en la que se incluye un bien narrado enfrentamiento militar que desencadena la necesidad de juzgarlo, Juan de Jes\u00fas es sentenciado y exiliado de Zeetob\u00e1, para encontrar su destino, la muerte, poco despu\u00e9s y convertirse con ello finalmente en su <em>tona<\/em>, en \u201cuna voz\u201d.<\/p>\n<p>Este es el n\u00facleo de sucesos que Rolan Pelletier desenvuelve luego en su novela <em>Y mi palabra es la Ley.<\/em><\/p>\n<p>Y lo es no s\u00f3lo en t\u00e9rminos narrativos. Tambi\u00e9n permite vislumbrar al menos tres niveles de acometer su lectura. El modo recto, realista, cuyo hilo se desmadeja a lo largo de la novela, representado por un personaje oculto que es El Pa\u00eds, en may\u00fasculas. Un personaje de capa ca\u00edda al cual Yanely S\u00e1nchez, conductora de Radio Cautiva y otros m\u00e1s pretenden reivindicar.<\/p>\n<p>En este nivel, el autor expresa una tr\u00e1gica visi\u00f3n del pa\u00eds. De alguna manera, Yanely y su oficio radiof\u00f3nico le permite utilizar una voz narrativa muy cercana al periodismo comprometido y, por la suma de referencias precisas de casos y datos sobre el pa\u00eds, se ubica en la frontera del ensayo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>De hecho, en la novela aparecen figuras de la pol\u00edtica o acad\u00e9micos con sus nombres, adem\u00e1s de referencias hemerogr\u00e1ficas comprobables. Lorenzo Meyer asegura, por ejemplo, que el crimen y la violencia en M\u00e9xico no es nueva: \u201csiempre hemos sido una naci\u00f3n de bandidos\u2026 El crimen organizado naci\u00f3 en el siglo XIX, cuando exist\u00edan bandas que asaltaban las carreteras\u201d.<\/p>\n<p>Este tono sirve tambi\u00e9n para hilar un segundo nivel de lectura, que a la vez es un indudable m\u00e9rito del novelista Pelletier: \u00e9l sabe, como insiste Juan Villoro, que parte del oficio del narrador es que sus personajes hablen con voz propia y no con la voz del propio escritor. Es decir, que suceda una especie de desdoblamiento entre el car\u00e1cter, el tono y el lenguaje del novelista en relaci\u00f3n con el car\u00e1cter, el tono y el lenguaje de los personajes y sus circunstancias.<\/p>\n<p>Y en este sentido, Juan de Jes\u00fas all\u00e1 en Zeetob\u00e1, Yanely S\u00e1nchez la conductora de radio en Ciudad de M\u00e9xico, y otros personajes m\u00e1s como el General Ciriaco Zentello, que se volver\u00eda luego aliado de Yanely en la misi\u00f3n de cambiar el pa\u00eds, tienen el indudable m\u00e9rito de hablar por s\u00ed mismos, desarrollando sus propios entornos, c\u00f3digos, h\u00e1bitos, s\u00edmbolos.<\/p>\n<p>Este uso de la voz narrativa adem\u00e1s propicia que la historia se haga ligera y digerible para el lector.<em> <\/em>En este sentido,<em> Y mi palabra es la Ley<\/em> emparenta m\u00e1s con la narrativa norteamericana que con la novelesca latinoamericana. Est\u00e1 escrita m\u00e1s en clave de Thriller que con el regodeo ling\u00fc\u00edstico al cual estamos habituados en nuestra tradici\u00f3n.<em><\/em><\/p>\n<p>Un tercer nivel de lectura, que toca el mensaje y la propia filosof\u00eda de la historia, es que detr\u00e1s de la realidad subyace un sistema, o una voluntad, o un plan predise\u00f1ado, donde los acontecimientos se encuentran ya determinados. Producto de la magia o de los dichos populares, una voz, una presencia invisible, establece el plan de lo que vivimos y, encima, lo opera a trav\u00e9s del aparente libre albedr\u00edo de los seres humanos.<\/p>\n<p>El escritor reitera una y otra vez la presencia de otro plano, adem\u00e1s de \u00e9ste en el que aparentemente nos hablamos. Los personajes van y vienen de un plano a otro, de la subjetividad a la objetividad, de la explicaci\u00f3n racional a la\u00a0 argumentaci\u00f3n ilusoria.<\/p>\n<p>\u201cAhora entiendo \u2013dice Yanely\u2013. Mi abuela me explic\u00f3 que las almas de los nahuales muertos que dejan sus asuntos pendientes no descansan hasta que los arreglan, para eso protegen a los suyos, los cuidan. Son ellos quienes tienen que acabar lo inacabado\u201d.<\/p>\n<p>Un plano y otro se entremezclan con la intenci\u00f3n, seg\u00fan leo, para enfatizar dos ideas centrales: la idea de la simulaci\u00f3n y la idea del aislamiento.<\/p>\n<p>De alguna manera, las acciones e im\u00e1genes de la novela confluyen consistentemente en la dualidad entre lo aparente y lo aut\u00e9ntico, entre lo simulado y lo comprobable. En este sentido, Pelletier logra colocar a <em>la<\/em> pol\u00edtica como paradigma de esta contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aborda casos como el de la Guarder\u00eda ABC o el del Ej\u00e9rcito Mexicano, que por un lado mantiene vivo cierto patriotismo y lealtad popular, mientras al mismo tiempo es objeto de severos cuestionamientos \u00e9ticos y pr\u00e1cticos.<\/p>\n<p>Finalmente, la idea del aislamiento: la anomia, la apat\u00eda de los ciudadanos en relaci\u00f3n con la cosa p\u00fablica. Si algo desencadena la historia de Pelletier es el contraste. Contraste por ejemplo entre la forma en que ciertas comunidades deciden los asuntos de sus pueblos (mediante consejo de ancianos o tatamandones por decir un caso), y c\u00f3mo procedemos en otras ciudades o a\u00fan en megal\u00f3polis como la Ciudad de M\u00e9xico, donde nos hemos hecho cada vez m\u00e1s sedentarios y despreocupados por la vida colectiva.<\/p>\n<p>As\u00ed, la anomia es el conflicto central de la novela. Tambi\u00e9n es el conflicto, la enfermedad central del pa\u00eds. Por lo tanto, solo en apariencia <em>Y mi palabra es la Ley<\/em> es una novela sobre la pol\u00edtica, pues en el fondo es una novela sobre los mexicanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Y-mi-palabra-es-la-ley.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-25939\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Y-mi-palabra-es-la-ley-197x300.jpg\" alt=\"\" width=\"197\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Y-mi-palabra-es-la-ley-197x300.jpg 197w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Y-mi-palabra-es-la-ley.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 197px) 100vw, 197px\" \/><\/a><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><em>*<\/em><em>Juan Pablo Vasconcelos es Magister en Gesti\u00f3n Cultural por el Instituto Jos\u00e9 Ortega y Gasset. Contacto:\u00a0<\/em><em>direcciongeneral@eloriente.net<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><em>Sobre el Libro: \u201cY mi palabra es la Ley\u201d, de Rolan Pelletier Barberena. Ediciones B, M\u00e9xico, Mayo 2013.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Entradas relacionadas:<\/strong><\/p>\n<p><a title=\"Permalink to Nebraska, el Oscar para la vida\" href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2014\/04\/10\/nebraska-el-oscar-para-la-vida-2\/\" rel=\"bookmark\">Nebraska, el Oscar para la vida<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2014\/04\/10\/nebraska-el-oscar-para-la-vida-2\/\" rel=\"bookmark\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/themes\/city-desk\/timthumb.php?src=http%3A%2F%2Fwww.eloriente.net%2Fhome%2Fwp-content%2Fuploads%2F2014%2F04%2FNebraska.jpg&amp;q=90&amp;w=160&amp;h=106&amp;zc=1\" alt=\"Nebraska, el Oscar para la vida\" \/><\/a><\/p>\n<p>eloriente.net 10 de abril de 2014 Por: Juan Pablo Vasconcelos* Seg\u00fan trascurren los d\u00edas, Nebraska me va revelando su luminoso rostro de pel\u00edcula maestra. 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