{"id":34053,"date":"2014-11-19T09:06:28","date_gmt":"2014-11-19T15:06:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=34053"},"modified":"2014-11-19T09:08:38","modified_gmt":"2014-11-19T15:08:38","slug":"mexico-las-ruinas-del-futuro-por-instituto-de-estudios-para-la-transicion-democratica","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2014\/11\/19\/mexico-las-ruinas-del-futuro-por-instituto-de-estudios-para-la-transicion-democratica\/","title":{"rendered":"M\u00e9xico: las ruinas del futuro, por Instituto de Estudios para la Transici\u00f3n Democr\u00e1tica"},"content":{"rendered":"<p>eloriente.net\/<a href=\"http:\/\/www.ietd.org.mx\/\" target=\"_blank\">IETD<\/a><\/p>\n<p>18 de noviembre de 2014<\/p>\n<p><strong>LOS HECHOS<\/strong><\/p>\n<p>La matanza de estudiantes normalistas en Iguala es el acontecimiento m\u00e1s brutal y estremecedor que los mexicanos han vivido y exhibido al mundo en lo que va del siglo XXI.<\/p>\n<p>Decimos que es el peor, pero no el \u00fanico: las recientes ejecuciones de Tlatlaya perpetradas por el Ej\u00e9rcito (Estado de M\u00e9xico), la masacre de migrantes en San Fernando (Tamaulipas) a manos de una banda asesina, la prolongada ola de feminicidios en Ciudad Ju\u00e1rez, el incendio del Casino Royale en Monterrey o la dominaci\u00f3n criminal de territorios completos en Michoac\u00e1n, son muestras de una profunda descomposici\u00f3n pol\u00edtica, social y moral que lleva lustros y que afecta ya a una buena parte del Estado y del territorio nacional.<\/p>\n<p>Decimos que es el peor acontecimiento por su ins\u00f3lita crueldad, propia de un campo de exterminio; porque puso al descubierto una \u201cforma de trabajo\u201d criminal, en la que los asesinatos rutinarios sobre el monte, disimulados en fosas que escond\u00edan el homicidio, se erig\u00edan sin embargo como se\u00f1al eficiente para mantener el terror y el control de una ciudad, sin escapatoria posible. Pero es el peor, porque result\u00f3 una prueba indudable de la connivencia entre polic\u00edas, autoridades y bandas delincuenciales. Como ning\u00fan otro episodio criminal en M\u00e9xico, ha exhibido el fracaso del Estado y de los gobiernos, en tramos y en obligaciones fundamentales:<\/p>\n<ul>\n<li>En la polic\u00eda del municipio, maniatada y al servicio de las bandas delincuenciales.<\/li>\n<li>En la polic\u00eda del estado, sin reflejos ni capacidad para acudir, ni siquiera interesarse en los hechos de extrema violencia conocidos y denunciados en la Ciudad de Iguala.<\/li>\n<li>En el Ej\u00e9rcito, que tampoco supo ni quiso hacerse cargo de la seguridad de la poblaci\u00f3n ni de los j\u00f3venes normalistas colocados en una situaci\u00f3n l\u00edmite.<\/li>\n<li>En los procesos de selecci\u00f3n de candidatos de los partidos pol\u00edticos \u2013esta vez, de la izquierda nacional (PRD y PT)- capaz de encumbrar a un individuo de v\u00ednculos familiares directos con los c\u00e1rteles de la droga.<\/li>\n<li>En la procuraci\u00f3n de justicia estatal y federal, indiferentes e indolentes ante las denuncias por homicidio contra el Presidente Municipal, en 2013.<\/li>\n<li>En la investigaci\u00f3n incompetente y deliberadamente lenta, cuya negligencia hizo perder un tiempo crucial para la averiguaci\u00f3n de los hechos.<\/li>\n<li>En los servicios de inteligencia, incapaces de alertar ni prevenir las consecuencias de una comunidad de cien mil habitantes envuelta por un estrato criminal.<\/li>\n<li>En el pasmo y la reacci\u00f3n err\u00e1tica del Gobierno federal, que tard\u00f3 diez d\u00edas en atraer un caso de lesa humanidad y omiso por un a\u00f1o, ante las denuncias contra el Presidente Municipal.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En s\u00edntesis: cuerpos polic\u00edacos, Ej\u00e9rcito, partidos pol\u00edticos, procuradur\u00edas de justicia, aparatos de inteligencia, gobierno local y gobierno federal, tienen una grave e inocultable responsabilidad, y su actuaci\u00f3n, por omisi\u00f3n o comisi\u00f3n, configura un fracaso may\u00fasculo del Estado mexicano.<\/p>\n<p>Reformar y rehabilitar al Estado es \u2013debe ser- el prop\u00f3sito mayor de nuestro tiempo, precipitado ahora por acontecimientos terribles. La ilusi\u00f3n seg\u00fan la cual primero debieran producirse \u201clas reformas estructurales que necesita el pa\u00eds\u201d y luego la equidad, el reparto, el cambio institucional y el Estado Democr\u00e1tico de Derecho, se ha demostrado tr\u00e1gicamente falsa en \u00e9stos d\u00edas aciagos.<\/p>\n<p>Pero rehabilitar al Estado exige, en primer lugar, trascender las visiones y los an\u00e1lisis en bloque. Es vital castigar y deshacer a las bandas delictivas que han desatado la violencia y el terror en una dimensi\u00f3n hasta ahora desconocida. Tambi\u00e9n hay que castigar a los funcionarios p\u00fablicos coludidos con ellas. Pero es igualmente necesario identificar y apoyar a las instituciones y personas que desde su posici\u00f3n de funcionarios del Estado, se han mantenido dispuestas a cumplir con sus obligaciones, en primer lugar, con su obligaci\u00f3n de dar seguridad a los ciudadanos a pesar de todas las dificultades.<\/p>\n<p>Las causas de la crisis son por naturaleza complejas, diversas, pues afectan aspectos fundamentales de la vida p\u00fablica y no se configuraron en un d\u00eda. Determinar sus or\u00edgenes requiere un esfuerzo de reflexi\u00f3n y an\u00e1lisis, sin veladuras, capaz de fijar la defensa del inter\u00e9s nacional como un llamado de urgencia a las reformas urgentes que son m\u00e1s necesarias. Ninguna salida importante se puede concebir sin la movilizaci\u00f3n de la sociedad civil que hoy ha demostrado su rechazo a un orden de cosas que garantiza los cambios superficiales sin recuperar los fines del Estado y cuya revisi\u00f3n cr\u00edtica es parte del empe\u00f1o para reconstruir la convivencia y la paz.<\/p>\n<p>Contra el simplismo de corte autoritario que sue\u00f1a aqu\u00ed y ahora con una pur\u00edsima sociedad sin Estado, es preciso reivindicar la necesidad de una reforma genuina, capaz de reencauzar la vida social por el cauce maltrecho de la democracia. Es una realidad que los mayores grados de libertad alcanzados en d\u00e9cadas anteriores, se diluyen ante la desigualdad que divide y enfrenta entre s\u00ed a la ciudadan\u00eda, al punto de que sin un cambio de rumbo, el panorama se muestra inseguro para todos, hostil y amenazador.<\/p>\n<p>No hay atajos ni alternativas, sean neoliberales o anarquistas: es desde el Estado, es desde la autoridad p\u00fablica elegida por los mexicanos, desde las instituciones, donde se habr\u00e1 de sostener una batalla crucial en dos frentes: contra las cruentas catervas criminales y simult\u00e1neamente, para reformar y poner al d\u00eda las instituciones que deben perseguirlas.<\/p>\n<p>Nadie pod\u00eda prever la profundidad de las ra\u00edces sociales del crimen ni sus grados de crueldad, pero tampoco era imaginable la desorganizaci\u00f3n y la ineficacia estatal antes y despu\u00e9s de la tragedia. El propio Presidente de la Rep\u00fablica lleg\u00f3 a decir que los desaparecidos eran un \u201casunto local\u201d y el PRD decidi\u00f3 en un primer momento proteger a \u201csu\u201d Gobernador anulado ya, por su propia inacci\u00f3n desde la noche misma de la matanza.<\/p>\n<p>As\u00ed, la desgracia de los 43 estudiantes desvaneci\u00f3 el mito de un Estado fuerte y unificado: la evidencia de unos partidos y una administraci\u00f3n p\u00fablica, all\u00e1 al servicio de los delincuentes, aqu\u00ed, inconexa, sin reflejos, enajenada por su propia ret\u00f3rica y por la imagen que se ha construido de s\u00ed misma. Todo ello dibuja un cuadro inquietante de una clase dirigente y un Estado debilitados, muy atr\u00e1s del pa\u00eds real y muy lejos de entender y encarar la gravedad de los hechos en Iguala.<\/p>\n<p>Es cierto que el malestar y el escepticismo estaban instalados dentro del pa\u00eds mucho antes, debido sobre todo, al decepcionante desempe\u00f1o econ\u00f3mico; pero el car\u00e1cter monstruoso de los hechos, la ineficacia institucional y pol\u00edtica demostrada, fueron reconocidos por la opini\u00f3n p\u00fablica del mundo y se ubic\u00f3 al gobierno y al Presidente en el centro de la cr\u00edtica internacional.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Dennis-Jarvis-Me\u0301xico-zanate-cc.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-34055\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Dennis-Jarvis-Me\u0301xico-zanate-cc-300x199.jpg\" alt=\"Dennis Jarvis Me\u0301xico zanate cc\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Dennis-Jarvis-Me\u0301xico-zanate-cc-300x199.jpg 300w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Dennis-Jarvis-Me\u0301xico-zanate-cc.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Foto: CC Dennis Jarvis<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>LAS REACCIONES A LOS HECHOS<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de casi 60 d\u00edas, es posible afirmar que 2014 es ya otro a\u00f1o oscuro con una cauda de costos humanos, materiales, atraso y rencor social que se seguir\u00e1 acumulando mientras no se articule una respuesta estatal del alcance y del tama\u00f1o de la propia tragedia, capaz de tomar el pulso a una sociedad dolida y desconfiada que a trav\u00e9s de la protesta exige cambios en la vida nacional. Pero llegar a ella, exigir\u00eda una deliberaci\u00f3n p\u00fablica muy seria y muy articulada, que todav\u00eda no tenemos.<\/p>\n<p>Lo que sigui\u00f3 a continuaci\u00f3n de la noche del 26 de septiembre constituye otro drama, aunque de tipo distinto. El espanto y la indignaci\u00f3n han fluido sobre un ambiente p\u00fablico pobre y mezquino. Los dirigentes pol\u00edticos tuvieron como primera e instintiva reacci\u00f3n la protecci\u00f3n corporada y la acusaci\u00f3n mutua, casi instant\u00e1nea, entre los distintos personajes y partidos. Especialmente dura ha sido la confrontaci\u00f3n\u00a0 al interior del principal partido de la izquierda en el Estado de Guerrero, atrapado desde los primeros d\u00edas en callej\u00f3n del c\u00e1lculo pol\u00edtico, en lugar de asumir con decisi\u00f3n las responsabilidades insuficientemente aclaradas que sin duda le corresponden.<\/p>\n<p>Por otro lado, a\u00fan hoy, no existe un discurso gubernamental que responda a la magnitud de la crisis ni un esfuerzo por proporcionar una explicaci\u00f3n de conjunto: \u00bfC\u00f3mo dominaba el narcotr\u00e1fico la pol\u00edtica y la administraci\u00f3n de Iguala? \u00bfC\u00f3mo conviv\u00eda con el Gobierno estatal? \u00bfC\u00f3mo ejerc\u00eda su feroz control, c\u00f3mo se eludieron los controles federales y c\u00f3mo se desat\u00f3 la violencia en los d\u00edas y horas previos a la masacre?<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n del Procurador General de la Rep\u00fablica es el \u00fanico intento para entender una parte de aquellas circunstancias, pero no alcanza a constituir una explicaci\u00f3n completa y coherente de c\u00f3mo el crimen lleg\u00f3 a tales extremos, a tal dominio econ\u00f3mico, pol\u00edtico, social (y a tal grado de sevicia) ni por tanto, c\u00f3mo arrancar sus ra\u00edces ni las v\u00edas de reconstrucci\u00f3n de la sociedad, lo mismo en Iguala que en el resto de Guerrero.<\/p>\n<p>Este diagn\u00f3stico serio, documentado y sin concesiones, es una de las peores omisiones del Gobierno de la Rep\u00fablica, quien en plena explosi\u00f3n de la crisis, s\u00f3lo atin\u00f3 a emitir un rechazo gen\u00e9rico a la violencia y dos frases de efecto suficientes para salir del paso (discurso del 14 de octubre, 2014) y sin embargo, seguir en el aturdimiento.<\/p>\n<p>Al vac\u00edo, el pasmo y la confusi\u00f3n pol\u00edtica y gubernamental, sigui\u00f3 una espiral igualmente confusa en los medios de comunicaci\u00f3n. La opini\u00f3n publicada ha sido estridente y err\u00e1tica, veh\u00edculo de versiones sin sustento, elucubraciones y rumores, m\u00e1s o menos interesados y absurdos. Al menos, tras las primeras cinco semanas de la desgracia, en su conjunto, la actividad de los comentaristas sirvi\u00f3 de poco como plataforma para elaborar un diagn\u00f3stico, una narrativa fundamentada y pistas para una salida de la estupefacci\u00f3n y de la crisis pol\u00edtica y social.<\/p>\n<p>Como correlato de todo, M\u00e9xico vio extenderse una poderosa onda de protesta social, conmovida y convencida de que el crimen y la corrupci\u00f3n han llegado demasiado lejos. La magnitud de la tragedia suscit\u00f3 reacciones colectivas por todo el pa\u00eds, especialmente en los sectores m\u00e1s j\u00f3venes, portadores del malestar y el rechazo, y de las demandas m\u00e1s elementales de justicia y castigo, envueltas en un tipo de rabia y desconfianza que corri\u00f3 como un reguero de p\u00f3lvora en todo el pa\u00eds. Estas manifestaciones mostraron en todo momento su voluntad c\u00edvica y pac\u00edfica, y nada tienen que ver con los grupos orquestados de la provocaci\u00f3n violenta.<\/p>\n<p>No obstante -hay que decirlo- la necesaria, saludable y enorme ola de indignaci\u00f3n moral que ha recorrido decenas de ciudades en M\u00e9xico (y en muchas otras partes del mundo) tampoco ha encontrado, fuera del rechazo absoluto a la impunidad, un discurso diferencial. Como suele ocurrir con las acciones dictadas por la espontaneidad, sus grandes energ\u00edas y su decisi\u00f3n de cambio no han construido un cauce ni una f\u00f3rmula para jerarquizar demandas asequibles y transformaciones precisas.<\/p>\n<p>Las grandes consignas aparecen de la noche a la ma\u00f1ana como evocaciones de otras situaciones o reducidas a frase que a fuer de simples se vac\u00edan de todo contenido: \u201cFue el Estado\u201d, \u201cQue se vayan todos\u201d y \u201cQue renuncie Pe\u00f1a\u201d expresan un sentimiento comprensible de las emociones de millones, pero por su car\u00e1cter difuso y antipol\u00edtico, pueden derivar en una mera espiral contestataria, un callej\u00f3n sin salida y una nueva frustraci\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p>La consigna maestra \u201cFue el Estado\u201d, lejos de esclarecer las articulaciones entre los distintos niveles y poderes, las posibles cadenas de complicidad, sepulta la posibilidad de juzgar a los responsables directos de los asesinatos, los cuales aprovechan para\u00a0 protegerse entre la maleza de las generalizaciones verbalmente m\u00e1s radicales. De esa manera, la divisa \u201cFue el Estado\u201d \u2013aun sin quererlo- libera de culpas a los autores directos de la masacre: los criminales del narcotr\u00e1fico guerrerense, primer objetivo del repudio y la condena de todo nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>En el marco de la indignaci\u00f3n generalizada, sin embargo, se han suscitado acciones violentas perpetradas por grupos o movilizaciones de distinta \u00edndole. Esa violencia solo incrementa la incertidumbre. Sus derivaciones est\u00e1n a la vista: destrucci\u00f3n, miedo y eventualmente muerte; al confundirse con las movilizaciones pac\u00edficas, tiende a restarles la simpat\u00eda leg\u00edtimamente ganada y por si ello fuera poco, su extensi\u00f3n y reproducci\u00f3n puede ser el pr\u00f3logo de un desenlace que profundice la desconfianza\u00a0 entre sectores de la sociedad y el Estado.<\/p>\n<p>Los centros de educaci\u00f3n superior de manera natural han sido espacios de la m\u00e1s genuina indignaci\u00f3n social en buena hora pero, por su propia naturaleza, resultan particularmente vulnerables a los desencuentros, las provocaciones y las acechanzas, como lo muestran los actos de amedrentamiento que ha sufrido la Universidad Nacional en las \u00faltimas semanas. El respeto, respaldo y cuidado a la Universidad Nacional es una obligaci\u00f3n pol\u00edtica de todos los niveles de gobierno y de las fuerzas pol\u00edticas, especialmente, en estos d\u00edas.<\/p>\n<p>Muy pocos han intentado elevar la mira y trascender el miedo y la indignaci\u00f3n. Ni las fuerzas pol\u00edticas y las instituciones del Estado, ni la sociedad civil, ni las movilizaciones en curso, han conseguido abrir un espacio p\u00fablico para restablecer puentes hacia el di\u00e1logo, la deliberaci\u00f3n, la propuesta y la elaboraci\u00f3n de iniciativas y estrategias que den cierto sentido al momento y un horizonte a la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Justo por eso, es obligado reconocer los llamados que, si bien escasos, se han puesto sobre la mesa para agotar todas las v\u00edas de entendimiento y de di\u00e1logo para desactivar la espiral de violencia, de provocaci\u00f3n, de afectaci\u00f3n a terceros y buscar f\u00f3rmulas de soluci\u00f3n a los agudos problemas que hoy sacuden al pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>\u00a0SALIR DEL PASMO<\/strong><\/p>\n<p>La matanza de Iguala tambi\u00e9n nos mostr\u00f3 cu\u00e1n poco entendemos al M\u00e9xico contempor\u00e1neo y el abismo que hay entre la realidad cotidiana de millones y el discurso jaculatorio de modernidad.<\/p>\n<p>No hay tal \u201csobre-diagn\u00f3stico\u201d de M\u00e9xico. Hay un discurso repetitivo y dominante que cree saber cu\u00e1les son las f\u00f3rmulas y las reformas necesarias para encaminarnos a la prosperidad. Pero la hip\u00f3tesis de los cambios estructurales, en un plazo extremadamente breve, se ha demostrado demasiado fr\u00e1gil, demasiado endeble frente a los acomodos de la realidad.<\/p>\n<p>La parsimoniosa agenda gubernamental (seg\u00fan la cual las reformas institucionales y los cambios de gobierno pod\u00edan esperar a la prometida bonanza de las reformas estructurales) ha ca\u00eddo por su propio peso \u2013como colecci\u00f3n de meras hip\u00f3tesis- ante la evidencia del pasmo y la impotencia estatal.<\/p>\n<p>Por eso, por la gravedad de la situaci\u00f3n y porque la enorme indignaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n nacional debe encontrar un cauce institucional y una agenda de cambios propios, el Instituto de Estudios para la Transici\u00f3n Democr\u00e1tica quiere proponer siete temas para el abordaje y el acuerdo pol\u00edtico y social urgente.<\/p>\n<ol>\n<li>Los derechos humanos deben colocarse en el centro de los debates y de todas las pol\u00edticas, en adelante. No es admisible ya una pol\u00edtica acomodaticia en la materia, y en ese sentido, el nombramiento de una personalidad independiente y solvente al frente de la CNDH, es un paso adelante pero hace falta mucho m\u00e1s.<\/li>\n<li>La atenci\u00f3n a las v\u00edctimas \u2013ahora, a los padres de los normalistas- vuelve a ser tema de enorme relevancia, porque son el centro del dolor y de la indignaci\u00f3n de nuestro pa\u00eds. La CNDH deber\u00eda encabezar una pol\u00edtica de respaldo profesional, informaci\u00f3n, di\u00e1logo y protecci\u00f3n hacia los deudos m\u00e1s all\u00e1 de la justa indemnizaci\u00f3n. Su cuidado y atenci\u00f3n es el fundamento de cualquier posibilidad de reconciliaci\u00f3n y recomposici\u00f3n social en el estado de Guerrero.<\/li>\n<li>La discusi\u00f3n y rehabilitaci\u00f3n del poder municipal. A estas alturas queda claro que \u00e9se es el \u00e1mbito privilegiado por el crimen (no el \u00fanico) para reproducir su control. \u00bfQu\u00e9 pol\u00edticas seguir para fortalecer su capacidad institucional?, \u00bfqu\u00e9 facultades deben ser asumidas por los gobiernos estatales y cu\u00e1les por el federal? La re-centralizaci\u00f3n no es opci\u00f3n, pero tampoco el abandono y la indiferencia ante gobiernos tan d\u00e9biles y expuestos ante poderes criminales que los superan ampliamente. Es posible que haya llegado la hora de replantear el mapa municipal de M\u00e9xico: su fusi\u00f3n, ampliaci\u00f3n, fortalecimiento, r\u00e9gimen de facultades, responsabilidades y derechos. M\u00e9xico est\u00e1 obligado a examinar con toda seriedad la cuesti\u00f3n del federalismo, pieza esencial del Estado, que desde hace tiempo espera su reforma en un sentido democr\u00e1tico. Es una discusi\u00f3n de gran alcance que merece una mucha mayor atenci\u00f3n en el futuro inmediato.<\/li>\n<li>La impartici\u00f3n de justicia es otra \u00e1rea clave que no se resolver\u00e1 con el conocido expediente de mayores presupuestos ni con la magia atribuida a los juicios orales. Es preciso decir, con todas sus letras, que hay una crisis en el coraz\u00f3n mismo del Estado de Derecho cuyos efectos ponen en un predicamento las aspiraciones de justicia y equidad de los ciudadanos mexicanos. La corrupci\u00f3n no es un mal menor, al contrario: condiciona el funcionamiento de las instituciones y agrava la precariedad de la convivencia social.<br \/>\nEl poder judicial en su conjunto -especialmente el \u00f3rgano rector, la Suprema Corte- tiene una gran responsabilidad en la tarea (compartida por el Legislativo) de asumir en lo inmediato los cambios que la gravedad de la situaci\u00f3n les plantea, por ejemplo: los amparos solicitados por los criminales m\u00e1s se\u00f1alados deben ser objeto de seguimiento por las instancias de supervisi\u00f3n, y no s\u00f3lo por jueces aislados. Los juicios a los casos m\u00e1s graves deben cursar por trayectorias claras y perentorias, sin excusas administrativas. El caso Tlatlaya \u2013para la justicia militar- debe ser ampliamente esclarecido y sobre todo, la aprehensi\u00f3n y el castigo a los responsables materiales de la masacre en Iguala es igualmente crucial para la credibilidad de cualquier otra iniciativa del Estado y del Gobierno.<\/li>\n<li>La pobreza y la desigualdad son el abono de la violencia end\u00e9mica y del tr\u00e1nsito cada vez m\u00e1s expedito de la juventud hacia los mercados delincuenciales. Es imposible separar el atraso, la falta de crecimiento y de oportunidades, de la decisi\u00f3n de miles de mexicanos para enrolarse en el ej\u00e9rcito criminal que ya existe y que hoy ha puesto en jaque al Estado en amplias zonas y segmentos del pa\u00eds. \u00c9sta es la coyuntura precisa para replantear seriamente el conjunto de programas sociales en los \u00f3rdenes federal, local y municipal; actualizar los programas contra la pobreza extrema y contra el hambre y sobre todo, enviar un mensaje de cohesi\u00f3n social inequ\u00edvoco. En este sentido, la propuesta para incrementar el salario m\u00ednimo cobra un especial significado y trascendencia en estos d\u00edas. No s\u00f3lo se ha demostrado su factibilidad macroecon\u00f3mica (no generar\u00eda inflaci\u00f3n, ni desempleo); no s\u00f3lo est\u00e1 madura la liberaci\u00f3n jur\u00eddica del salario m\u00ednimo en tanto mera referencia de precios y conceptos; sino que ahora, se erige como una oportunidad para que el Estado, los empresarios y los sindicatos construyen una demostraci\u00f3n inequ\u00edvoca de su compromiso con el pa\u00eds y la cohesi\u00f3n social.<br \/>\nPor su parte, la utop\u00eda conservadora que crey\u00f3 viable la extinci\u00f3n por inercia y abandono al sistema de Normales y de Normales Rurales, ha mostrado su futilidad y ha dado un vuelco que requiere de urgente y total atenci\u00f3n por parte de las autoridades educativas. Se ha vuelto especialmente apremiante generar alternativas, opciones innovadoras e incluyentes para el sistema de educaci\u00f3n media superior y superior, de modo que el pa\u00eds est\u00e9 en condiciones de dar cabida a m\u00e1s j\u00f3venes, ofrecerles un tipo de tr\u00e1nsito vital significativo (m\u00e1s significativo que el desempleo, la degradaci\u00f3n curricular o el crimen) y rutas de regularizaci\u00f3n suficientes y adecuadas a la multiplicaci\u00f3n de la demanda en una sociedad que todav\u00eda cruza por la oportunidad de su bono demogr\u00e1fico.<\/li>\n<li>El combate a la corrupci\u00f3n es la forma concreta que adquiere hoy, esa enorme exigencia contra la impunidad y por el Estado de Derecho. Pocas veces estuvo tan claramente inserta y con tal urgencia en la agenda nacional, una genuina reingenier\u00eda de la estructura de rendici\u00f3n de cuentas en todo el pa\u00eds, especialmente en los niveles primarios del Estado. La elaboraci\u00f3n de otra forma de combatir la corrupci\u00f3n est\u00e1 madura, lo mismo en la academia que en la pol\u00edtica, y no hay razones para seguir posponi\u00e9ndola.<\/li>\n<li>Crisis de representatividad, crisis administrativa y crisis en la capacidad de respuesta del Gobierno, un cuadro perturbador que deber\u00eda convocar a una discusi\u00f3n pol\u00edtica amplia, acerca del r\u00e9gimen y la forma en que se organiza el poder p\u00fablico en el pa\u00eds. El Presidencialismo, sus excesos, el personalismo que engendra y sus muchas trampas institucionales asociadas, muestran una y otra vez, que no cuentan con el instrumental ni con la capacidad para gestionar el tama\u00f1o de los problemas ni la pluralidad y diversidad real del pa\u00eds. A querer o no, nos enfrentamos a una crisis de nuestra democracia, de la izquierda, del r\u00e9gimen de partidos, del Estado de Derecho y de la pol\u00edtica misma como actividad esencial para elaborar el inter\u00e9s p\u00fablico y encontrar las soluciones comunes. La reforma del poder p\u00fablico, es el horizonte que puede encuadrar la discusi\u00f3n nacional de los siguientes meses.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>EN RESUMEN<\/strong><\/p>\n<p>Estamos obligados a reformar todo lo que exige una situaci\u00f3n in\u00e9dita y ominosa, como la que atravesamos hoy. Desde el IETD no apostamos por el colapso, ni compartimos la peregrina idea de que \u201centre peor, mejor\u201d. La movilizaci\u00f3n social debe ser un acicate para que cada uno de los eslabones que tienen que ver con la impartici\u00f3n de justicia sea revisado y eventualmente reformado. Estamos hablando de las polic\u00edas, los ministerios p\u00fablicos, los jueces, los reclusorios. No existe acto de magia que pueda resolver lo que tiene que hacerse con diagn\u00f3sticos puntuales e iniciativas pertinentes.<\/p>\n<p>Ante el pasmo de amplias zonas del poder pol\u00edtico, la sucesi\u00f3n de reproches sin fin en que se involucran los partidos y la estupefacci\u00f3n que a menudo se convierte en desorientaci\u00f3n de la sociedad activa, es urgente precisar un rumbo, hacer de las reformas \u2013acicateadas por la pertinente movilizaci\u00f3n social\u2013 un m\u00e9todo virtuoso y no recurso vergonzante y tener como mira central la reforma de las instituciones estatales.<\/p>\n<p>Necesitamos renovar la conversaci\u00f3n p\u00fablica y darle un formato nuevo. Imaginamos un acuerdo, como la concurrencia de los poderes leg\u00edtimos, las formaciones pol\u00edticas y las organizaciones y los movimientos sociales que hoy han hecho patente su existencia, la vigencia de la denuncia y su voluntad de participaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Iguala es la \u00faltima estaci\u00f3n de un problema de dimensiones inmensas, trasnacional y de un enorme poder corruptor (el narcotr\u00e1fico) cuyas consecuencias seguiremos viviendo dolorosamente en los d\u00edas y a\u00f1os pr\u00f3ximos. Es una estaci\u00f3n tr\u00e1gica y excepcional que exige respuestas tambi\u00e9n excepcionales, elaboradas democr\u00e1ticamente, dentro de las instituciones y tomando en cuenta ese M\u00e9xico airado y participativo s\u00fabitamente iluminado desde la peque\u00f1a urge del estado de Guerrero.<\/p>\n<p>Abruptamente, se ha terminado la leyenda dorada seg\u00fan la cual la corrupci\u00f3n end\u00e9mica es manejable y sus excesos son administrables. Nuestro ya viejo modelo econ\u00f3mico (y mental) y sus reformas estelares, deber\u00edan despertar y atreverse a mirar los fundamentos de su propia subsistencia: menos Estado, bajos salarios, burla a las regulaciones, desigualdad, posponiendo el bienestar de millones a las hip\u00f3tesis y la buena suerte siempre ubicada en el futuro de las \u201creformas estructurales\u201d.<\/p>\n<p>Hace unos meses, se supon\u00eda, est\u00e1bamos dando pasos de gigante hacia nuestra definitiva modernizaci\u00f3n. Pero los m\u00e1s viejos problemas no resueltos, los problemas pospuestos siempre -violencia, pobreza y desigualdad- nos precipitaron a las ruinas de un futuro que no lleg\u00f3.<\/p>\n<p><strong>\u00a0Firman, por el Instituto de Estudios para la Transici\u00f3n Democr\u00e1tica:<\/strong><\/p>\n<p>Ricardo Becerra, Ra\u00fal Trejo Delarbre, Jos\u00e9 Woldenberg, Adolfo S\u00e1nchez Rebolledo, Rolando Cordera, Enrique Florescano, Enrique Provencio, Fernando Escalante, Mauricio Merino, Sergio L\u00f3pez Ayll\u00f3n, Blanca Guerra, Marta Lamas, Mar\u00eda Marv\u00e1n, Salomon Chertorivski, Julia Carabias, Leonardo Vald\u00e9s Zurita, Jacqueline Peschard, Jaime Ros, Ariel Rodriguez Kuri, Rosa Elena Montes de Oca, Hortensia Santiago, Luz Elena Gonz\u00e1lez, Antonio Avila, Natalia Saltalamacchia, Arturo Balderas, Adri\u00e1n Acosta, Patricia Ortega, Jorge Javier Romero, Mariano S\u00e1nchez, Jorge Delvalle, Paula Sof\u00eda, Guadalupe Salmor\u00e1n, Carlos Garza, Javier Reyes, Gustavo Gordillo de Anda, Jes\u00fas Galindo, Leonardo Lomel\u00ed, Christian Garc\u00eda, Antonio Azuela, Paula Ram\u00edrez, Elsa Cadena, Federico Novelo, Maite Azuela, Clemente Ru\u00edz Dur\u00e1n, Alfredo Popoca, Mariana Cordera, Enrique Contreras, C\u00e9sar Hern\u00e1ndez, Anamari Gom\u00eds, Rosaura Cadena, Fernando Arruti, Alejandra Betanzo, Virginia P\u00e9rez Cota, Rollin Kent, David Pantoja, Mar\u00eda de los Angeles Pensado, Paloma Mora, Mar\u00eda Cruz Mora, Guillermo Ejea, Blanca Acedo, Carolina Far\u00edas, Carlos Mart\u00ednez, Rosa Rojas Paredes, Alejandra Zenzez, Ren\u00e9 Torres-Ruiz, Patricia Pensado, Manuel Vargas Mena, Jaime Trejo, Antonio Franco, Margarita Flores, Fabi\u00e1n Gonz\u00e1lez, Fabiola Navarro, Carlos S\u00e1nchez Mendoza, Jorge Bustillos Roque\u00f1i, Miguel L\u00f3pez, David Bernal, Juan Adolfo Montiel, Jos\u00e9 Mart\u00edn Reyes, Agust\u00edn Castilla, Paul Gonz\u00e1lez, Enrique Contreras y Luis Salgado.<\/p>\n<p>OTRAS ENTRADAS:<\/p>\n<div id=\"post-33590\" class=\"post-33590 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-educacion-y-cultura category-entradas category-lo-mas-reciente category-mexico-y-el-mundo tag-ayotzinapa tag-la-historia-detras-de-la-cancion tag-musica entry loop-default border_bottom_30\">\n<h2 class=\"entry_title\"><a title=\"Enlace Permanente a La Historia Detr\u00e1s de la Canci\u00f3n: \u201cVersos de Ayotzinapa\u201d de Carmina Cannavino\" href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2014\/10\/31\/la-historia-detras-de-la-cancion-versos-de-ayotzinapa-de-carmina-cannavino\/\" rel=\"bookmark\">La Historia Detr\u00e1s de la Canci\u00f3n: \u201cVersos de Ayotzinapa\u201d de Carmina Cannavino<\/a><\/h2>\n<p><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2014\/10\/31\/la-historia-detras-de-la-cancion-versos-de-ayotzinapa-de-carmina-cannavino\/\" rel=\"bookmark\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft\" title=\"La Historia Detr\u00e1s de la Canci\u00f3n: \u201cVersos de Ayotzinapa\u201d de Carmina Cannavino\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/themes\/city-desk\/timthumb.php?src=http%3A%2F%2Fwww.eloriente.net%2Fhome%2Fwp-content%2Fuploads%2F2014%2F10%2FAyotzinapa-Sapdiel-G%C3%B3mez-Guti%C3%A9rrez.jpg&amp;q=90&amp;w=160&amp;h=106&amp;zc=1\" alt=\"La Historia Detr\u00e1s de la Canci\u00f3n: \u201cVersos de Ayotzinapa\u201d de Carmina Cannavino\" \/><\/a>eloriente.net 31\/octubre\/2014 La terrible tragedia de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, ha generado que m\u00faltiples voces de poetas, acad\u00e9micos, periodistas, investigadores, artistas, universitarios y ciudadanos en general, se levanten para pedir a las autoridades el esclarecimiento de los hechos y castigo a los culpables. Una de las voces que mejor plasma el sentir [\u2026]<\/p>\n<div class=\"sharedaddy sd-sharing-enabled\">\n<div class=\"robots-nocontent sd-block sd-social sd-social-icon-text sd-sharing\">\n<div class=\"sd-content\">\n<ul>\n<li><a class=\"sharing-anchor sd-button share-more\" href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?x=0&amp;y=0&amp;s=ayotzinapa#\">Compartir <\/a><span class=\"meta_date\">octubre 31, 2014<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"post-33397\" class=\"post-33397 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-articulistas category-entradas category-estados category-lo-mas-reciente category-mexico-y-el-mundo category-politica-y-gobierno category-samael-hernandez tag-ayotzinapa entry loop-default border_bottom_30\">\n<h2 class=\"entry_title\"><a title=\"Enlace Permanente a \u201cAyotzinapa y el nuevo proyecto de naci\u00f3n\u201d, un art\u00edculo de Samael Hern\u00e1ndez\" href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2014\/10\/22\/ayotzinapa-y-el-nuevo-proyecto-de-nacion-un-articulo-de-samael-hernandez\/\" rel=\"bookmark\">\u201cAyotzinapa y el nuevo proyecto de naci\u00f3n\u201d, un art\u00edculo de Samael Hern\u00e1ndez<\/a><\/h2>\n<p><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2014\/10\/22\/ayotzinapa-y-el-nuevo-proyecto-de-nacion-un-articulo-de-samael-hernandez\/\" rel=\"bookmark\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft\" title=\"\u201cAyotzinapa y el nuevo proyecto de naci\u00f3n\u201d, un art\u00edculo de Samael Hern\u00e1ndez\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/themes\/city-desk\/timthumb.php?src=http%3A%2F%2Fwww.eloriente.net%2Fhome%2Fwp-content%2Fuploads%2F2014%2F10%2FAyotzinapa-R.B..jpg&amp;q=90&amp;w=160&amp;h=106&amp;zc=1\" alt=\"\u201cAyotzinapa y el nuevo proyecto de naci\u00f3n\u201d, un art\u00edculo de Samael Hern\u00e1ndez\" \/><\/a>eloriente.net 22\/octubre\/2014 Por Samael Hern\u00e1ndez El asesinato y secuestro de normalistas de Ayotzinapa, la creciente presencia del crimen organizado en el pa\u00eds, la emergencia de la protesta social a escala nacional y la evidente crisis de legitimidad de los actores pol\u00edticos, hablan de una encrucijada para M\u00e9xico. No quiero ser alarmista; pero si no actuamos [\u2026]<\/p>\n<div class=\"sharedaddy sd-sharing-enabled\">\n<div class=\"robots-nocontent sd-block sd-social sd-social-icon-text sd-sharing\">\n<div class=\"sd-content\">\n<ul>\n<li><a class=\"sharing-anchor sd-button share-more\" href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?x=0&amp;y=0&amp;s=ayotzinapa#\">Compartir <\/a><span class=\"meta_date\">octubre 22, 2014<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2014\/11\/19\/mexico-las-ruinas-del-futuro-por-instituto-de-estudios-para-la-transicion-democratica\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>eloriente.net\/IETD 18 de noviembre de 2014 LOS HECHOS La matanza de estudiantes normalistas en Iguala es el acontecimiento m\u00e1s brutal y estremecedor que los mexicanos han vivido y exhibido al mundo en lo que va del siglo XXI. Decimos que es el peor, pero no el \u00fanico: las recientes ejecuciones de Tlatlaya perpetradas por el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":34055,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[624,22,49,32,10,24,21,31],"tags":[],"class_list":["post-34053","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulistas","category-derechos-humanos","category-destacadas","category-entradas","category-lo-mas-reciente","category-mexico-y-el-mundo","category-politica-y-gobierno","category-principal"],"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Dennis-Jarvis-Me\u0301xico-zanate-cc.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34053"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34053"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34053\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34056,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34053\/revisions\/34056"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34055"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34053"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34053"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34053"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}