{"id":3677,"date":"2012-10-04T08:36:19","date_gmt":"2012-10-04T14:36:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=3677"},"modified":"2012-10-04T08:36:19","modified_gmt":"2012-10-04T14:36:19","slug":"historia-de-mi-llanto","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2012\/10\/04\/historia-de-mi-llanto\/","title":{"rendered":"Historia de mi llanto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Por: Rodolfo Nar\u00f3<\/p>\n<p>Recuerdo muy bien la \u00faltima vez que llor\u00e9. Fue el 26 de diciembre del 2003, Edith, la novia que ten\u00eda en ese entonces me dejaba, lleno de p\u00e1nico y herido en mitad de mi cama. Fue un llanto incontenible, ahogado, que dur\u00f3 tantas horas hasta lograr agotarme. No he vuelto a llorar as\u00ed, con el tiempo y la edad he ido perdiendo la f\u00e1cil capacidad del llanto. Cu\u00e1nta falta me hace. Extra\u00f1o perder el control y dejarme llevar por mis emociones, por ese impulso infantil.<\/p>\n<p>\u00bfAcaso cuando era ni\u00f1o llor\u00e9 tanto que ahora ya no me queda histrionismo? Recuerdo que mis berrinches eran memorables, siendo el menor de cuatro hijos no quer\u00eda perder de vista a mi madre. Lloraba toda la tarde, cuando por fin me callaba y la o\u00eda decir, que ya era tiempo de que parara, yo le contestaba que no, que solamente estaba descansando y volv\u00eda a empezar.<\/p>\n<p>Lloraba por el juguete arrebatado, por peleas in\u00fatiles con mis hermanos, por caprichos. Lloraba porque no sab\u00eda de pudores ni verg\u00fcenzas, porque el llanto de un ni\u00f1o no despierta curiosidad ni morbo en la gente. Lloraba porque pod\u00eda hacerlo en cualquier parte sin ocultarme y sin que nadie mirara con asombro. \u00bfCu\u00e1ntas veces he visto llorar a un hombre por la calle? Nunca. \u00bfCu\u00e1ntas veces he visto llorar a mis amigos, a mis hermanos, a mi padre? Nunca. \u00bfSer\u00e1 que los hombres vamos perdiendo ese desahogo con el paso de los a\u00f1os?<\/p>\n<p>No lo s\u00e9, pero siempre me ha maravillado la facilidad que tienen las mujeres para llorar, para expresar con l\u00e1grimas su amor o su rabia. Su desdicha o abandono, como escudo de defensa o arma de ataque. Ahora tengo que valerme de la oscuridad de una sala de cine para poder llorar. An\u00f3nimamente contengo una espiral de llanto que voy soltando poco a poco y con la medida exacta de terminarlo antes de que enciendan las luces. S\u00f3lo peque\u00f1as historias que se me cruzan d\u00eda a d\u00eda me vuelven a arrebatar la calma. Sin llegar a desbordar la l\u00e1grima.<\/p>\n<p>Pero nunca el hist\u00e9rico llanto de mocos y l\u00e1grimas, o el sufriente y anegado de sollozos, o el pavoroso de quien grita con la fuerza de querer recuperar el aliento. El llanto de la felicidad que convida a la risa y el de aquel que r\u00ede tanto que termina llorando. Nunca el llanto del orgasmo, ni el oscuro llanto sin l\u00e1grimas, como una tormenta sin lluvia alumbrada de rel\u00e1mpagos. Envidio a las mujeres que han estado a mi lado y que siguen con su capacidad intacta de llorar, de descargar el alma de recuerdos.<\/p>\n<p>As\u00ed como en la infancia se aprende a amar, a comer a ciertas horas, se acostumbra al cuerpo a dormir o a hacer ejercicio, tambi\u00e9n deber\u00edamos aprender a llorar. Decir: voy a mi taller de llanto, o te presento a mi profesora de l\u00e1grimas. Saber encausar las emociones y que nadie nos reprima cuando nos vean llorar. Si alguien ve a otro lament\u00e1ndose a mares, que no lo detenga. Los dem\u00e1s creen que el mejor consuelo es decirle que ya no llore, que se calme, cuando lo ideal es lo contrario y debemos ayudarlo a que suelte. Quiz\u00e1 ser\u00eda bueno tener nuestra rutina de llanto cada cierto tiempo, nuestro muro de los lamentos, y no esperar que la muerte o el abandono en mitad de una cama, nos llene de nostalgia el sentimiento. S\u00f3lo as\u00ed empezaremos a recuperar lo que hemos podido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/Sin-t\u00edtulo-DR-Daquella-Manera.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-3679\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/Sin-t\u00edtulo-DR-Daquella-Manera-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/Sin-t\u00edtulo-DR-Daquella-Manera-300x225.jpg 300w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/Sin-t\u00edtulo-DR-Daquella-Manera.jpg 640w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Foto: <a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/daquellamanera\/\" target=\"_blank\">Daquella manera<\/a>, <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by\/2.0\/\" target=\"_blank\">Algunos derechos reservados.<\/a><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/historia-de-mi-llanto.jpg\"><br \/>\n<\/a><br \/>\n____________________<br \/>\nRodolfo Nar\u00f3, Tequila, Jalisco, 1967. Poeta y narrador. Su novela\u00a0El orden infinito,\u00a0fue finalista del Premio Planeta 2006. www.rodolfonaro.com<\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2012\/10\/04\/historia-de-mi-llanto\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Rodolfo Nar\u00f3 Recuerdo muy bien la \u00faltima vez que llor\u00e9. Fue el 26 de diciembre del 2003, Edith, la novia que ten\u00eda en ese entonces me dejaba, lleno de p\u00e1nico y herido en mitad de mi cama. Fue un llanto incontenible, ahogado, que dur\u00f3 tantas horas hasta lograr agotarme. 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