{"id":39065,"date":"2015-09-11T18:19:41","date_gmt":"2015-09-12T00:19:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=39065"},"modified":"2015-10-05T15:31:25","modified_gmt":"2015-10-05T21:31:25","slug":"diux-quixhepe-lii-victor-de-la-cruz-por-samael-hernandez-ruiz-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2015\/09\/11\/diux-quixhepe-lii-victor-de-la-cruz-por-samael-hernandez-ruiz-2\/","title":{"rendered":"Diux quixhepe l\u00edi, V\u00edctor de la Cruz, por Samael Hern\u00e1ndez Ruiz"},"content":{"rendered":"<p><script src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\" async=\"\"><\/script><!-- BANNER ELORIENTE INCRUSTADO NOTAS --> <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: inline-block; width: 300px; height: 250px;\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"7974633627\"><\/ins><script>\/\/ <![CDATA[\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n\/\/ ]]><\/script><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>www.eloriente.net<\/p>\n<p>11 de septiembre de 2015<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">por\u00a0Samuel Hern\u00e1ndez Ruiz.<\/p>\n<p>El 9 de septiembre por la noche mi tel\u00e9fono no dejaba de sonar, varios amigos me daban la\u00a0triste noticia de la muerte de V\u00edctor de la Cruz. Pens\u00e9 en comunicarme con alg\u00fan familiar\u00a0suyo, pero s\u00f3lo contaba con su n\u00famero de celular y nadie lo contestaba.<\/p>\n<p>La muerte de V\u00edctor de la Cruz produce un doloroso vac\u00edo en mi vida; podr\u00eda escribir sobre la\u00a0importancia de sus aportaciones literarias y acad\u00e9micas, pero ninguna de esas referencias lograr\u00eda expresar mis sentimientos. Cuando se pierde a un amigo, se duele uno de la ausencia\u00a0sin que otra cosa importe.<\/p>\n<p>Pero en el caso de V\u00edctor, tuve que sobreponerme al duelo y cumplir mi obligaci\u00f3n para con\u00a0los vivos. Su obra es un legado que debe alimentar la vida y la inteligencia de los mexicanos\u00a0de hoy, y de quienes dispondr\u00e1n de \u00e9l en los tiempos que vendr\u00e1n.<\/p>\n<p>V\u00edctor de la Cruz P\u00e9rez, naci\u00f3 el 26 de octubre de 1948 en Juchit\u00e1n, Oaxaca. Poeta y traductor, estudi\u00f3 adem\u00e1s la licenciatura en derecho, se doctor\u00f3 en estudios mesoamericanos y fue\u00a0reconocido por la Academia Mexicana de la Lengua como uno de sus miembros\u00a0distinguidos.<\/p>\n<p>Conoc\u00ed a V\u00edctor hace a\u00f1os, con Guillermo Petrikovsky, Gilberto S\u00e1nchez, Desiderio de\u00a0Gyves y Mois\u00e9s Cabrera, entre otros, hicimos de la vida un fest\u00edn hace alg\u00fan tiempo.<\/p>\n<p>Trabajamos juntos en algunos proyectos de investigaci\u00f3n, cabe destacar que, con otros investigadores, fundamos la Unidad de Investigaci\u00f3n Educativa en la entonces Delegaci\u00f3n de la\u00a0SEP en Oaxaca. Fueron tiempos de creatividad y de aventuras. Despu\u00e9s dejamos de frecuentarnos; pero los domingos de ramos sol\u00edamos vernos en Juchit\u00e1n y platicar sobre los asuntos\u00a0del momento. Algunas veces com\u00edamos o cen\u00e1bamos en mi casa y nunca nos alcanzaba el\u00a0tiempo para concluir un tema; motivo por el cual, nos ret\u00e1bamos para continuar con el vino y\u00a0las comidas tan luego nos fuera posible.<\/p>\n<p>El corpus de su obra est\u00e1 por integrase y ser analizada, mencionar\u00e9 s\u00f3lo algunas de ellas: &#8216;Di-<br \/>\nidxa&#8217; sti&#8217; Pancho N\u00e1car&#8217; (1973-1982), &#8216;En torno a las islas del mar oc\u00e9ano&#8217; (1983), &#8216;Dxi yegapa<\/p>\n<p>gueu&#8217; saa Bixhahui-Coyote va a la fiesta de Chihuit\u00e1n&#8217; (1983) (versi\u00f3n bilingue zapoteco-espa\u00f1ol con ilustraciones de Francisco Toledo, &#8216;Cuando t\u00fa te hayas ido&#8217; (1985), &#8216;La flor de la\u00a0palabra&#8217;, antolog\u00eda bilingue de la literatura zapoteca (1999), &#8216;Aspectos hist\u00f3ricos de la educaci\u00f3n en Oaxaca&#8217;, &#8216;La educaci\u00f3n en las \u00e9pocas prehisp\u00e1nicas y colonial en Oaxaca&#8217; (1989),\u00a0&#8216;Jard\u00edn de cactus&#8217; (1991) y &#8216;Antolog\u00eda literaria de Oaxaca&#8217; (1993).<\/p>\n<p>Cuando en el 2011 ingres\u00f3 a la Academia Mexicana de la Lengua, Francisco Toledo le ofreci\u00f3 en el IAGO una comida; V\u00edctor\u00a0invit\u00f3 a sus amigos m\u00e1s cercanos y tuve el honor de estar presente. Despu\u00e9s de disfrutar de los platillos que se sirvieron, se fueron retirando los\u00a0comensales, fuimos quedando s\u00f3lo unos cuantos de sus amigos. Dej\u00e9 mi mesa para ir al encuentro de V\u00edctor, estaba parado solo; despu\u00e9s de recibir los parabienes de uno de los invitados, me acerqu\u00e9 a \u00e9l y le dije que me retiraba; me abraz\u00f3 y me coment\u00f3 en voz baja: \u00abLos\u00a0homenajes son para los muertos, no me gustan\u00bb. Te lo has ganado, le dije reprendi\u00e9ndolo,\u00a0porque tu obra es importante para M\u00e9xico y en especial para nosotros. Sin hacerme caso, me\u00a0dijo como para salir del paso: \u00ab\u00bfYa te diste cuenta que la G\u00fcera fue a la \u00fanica vallista que invit\u00e9? Si, le contest\u00e9 y volv\u00ed a abrazarlo agradecido; despu\u00e9s me desped\u00ed de \u00e9l y de su esposa.<\/p>\n<p>Nos volvimos a encontrar en otras ocasiones, lo ve\u00eda afectado, poco saludable; a pesar de eso\u00a0su muerte fue tan dolorosa como inesperada. Si como me dijo en la comida que le ofreci\u00f3\u00a0Francisco, que los homenajes son para los muertos, el primero para \u00e9l, debiera ser la lectura\u00a0de su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua : \u00abLas literaturas ind\u00edgenas\u00a0mexicanas\u00bb.<\/p>\n<p>Es extra\u00f1o, pero ese texto tiene ahora para m\u00ed, el sabor luctuoso de un testamento literario.<\/p>\n<p>Samael Hern\u00e1ndez Ruiz.<\/p>\n<p>Oaxaca, Oaxaca, 11 de septiembre de 2015.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las literaturas ind\u00edgenas mexicanas<\/strong><\/p>\n<p>V\u00edctor de la Cruz.<\/p>\n<p>Discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua.<\/p>\n<p>Cuando ni\u00f1o, pocos creyeron que alcanzar\u00eda el sexto grado de\u00a0educaci\u00f3n primaria; pero gracias a que despu\u00e9s segu\u00ed el consejo del\u00a0dicho popular mexicano que reza: \u201cEl que a buen \u00e1rbol se arrima, buena\u00a0sombra le cobija\u201d, miren ahora en d\u00f3nde estoy y en qu\u00e9 compa\u00f1\u00eda,\u00a0debido a la benevolencia de los miembros de esta ilustre corporaci\u00f3n,\u00a0con quienes mi gratitud queda en deuda por aceptar la propuesta de mis\u00a0maestros: don Miguel Le\u00f3n-Portilla, a cuya sombra protectora me acog\u00ed\u00a0al iniciar mis estudios de posgrado en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras\u00a0de la UNAM, y de don Patrick Johanson. Gracias, maestro Le\u00f3n-Portilla,\u00a0por proporcionarme tu \u201cclara sombra\u201d hasta este espacio que se ha\u00a0hecho tiempo. El tiempo de expresarles a todos ustedes mis\u00a0agradecimientos por esta distinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si es cierto que \u201cToda clasificaci\u00f3n es superior al caos \u2013como escribiera\u00a0L\u00e9vi-Strauss en El pensamiento salvaje\u2013; y que \u201caun una clasificaci\u00f3n al\u00a0nivel de las propiedades sensibles es una etapa hacia un orden\u00a0racional\u201d. Perm\u00edtaseme, entonces, desde el fondo de mis sentimientos,\u00a0elevarme a la altura de la esfera del ser racional y empezar mi discurso\u00a0con una clasificaci\u00f3n, siguiendo a Ludwig Wittgenstein, en el uso de las\u00a0siguientes palabras: \u201ccuando se observa la vida y el comportamiento de\u00a0los hombres sobre la tierra se ve que aparte de las actividades que\u00a0podr\u00edan llamarse animales, como la ingesti\u00f3n de alimentos, etc\u00e9tera,\u00a0llevan tambi\u00e9n a cabo actividades tales que tienen un car\u00e1cter muy\u00a0particular y que podr\u00edan llamarse rituales.\u201d Esta ceremonia que hoy nos\u00a0congrega es, precisamente, un ejemplo de una actividad ritual.<\/p>\n<p>El mundo ritual o cultural, el mundo de los seres humanos, se volvi\u00f3 rico\u00a0en lenguas cuando el dios b\u00edblico decidi\u00f3 confundir a los seres humanos\u00a0en Babel, al multiplicar sus lenguas a partir del habla primigenia con la\u00a0que los hab\u00eda creado; no obstante esta disposici\u00f3n divina, los\u00a0sacerdotes que deb\u00edan seguir a la Biblia como texto sagrado,\u00a0contradiciendo a su dios, han marchado en sentido contrario:\u00a0pretendiendo regresar a los seres humanos a la uniformidad ling\u00fc\u00edstica,\u00a0imponi\u00e9ndoles la lengua del conquistador, el monote\u00edsmo religioso y el\u00a0centralismo pol\u00edtico. Ante tal diversidad de lenguas, \u00bfpodremos los\u00a0mesoamericanos tener tambi\u00e9n tantas literaturas como idiomas\u00a0tenemos? Don Quijote de la Mancha, a pesar de que en su locura confundi\u00f3 molinos de viento con gigantes, fue menos loco que\u00a0cualquiera de los reyes y sacerdotes que han gobernado al mundo\u00a0desde entonces, quienes han buscado reducirlo ling\u00fc\u00edsticamente; pues\u00a0aquel loco singular supo apreciar la pluralidad cultural y ling\u00fc\u00edstica del\u00a0mundo, seg\u00fan nos cuenta su bi\u00f3grafo Miguel de Cervantes Saavedra:\u00a0el grande Homero no escribi\u00f3 en lat\u00edn porque era griego, ni Virgilio no\u00a0escribi\u00f3 en griego, porque era latino; en resoluci\u00f3n, todos los poetas\u00a0antiguos escribieron en la lengua que mamaron en la leche, y no fueron\u00a0a buscar las extranjeras para declarar la alteza de sus conceptos; y\u00a0siendo esto as\u00ed, raz\u00f3n ser\u00eda se extendiese esta costumbre por todas las\u00a0naciones, y que no se desestimase el poeta alem\u00e1n porque escribe en\u00a0su lengua, ni el castellano, ni aun el vizca\u00edno que escribe en la suya.<\/p>\n<p>Desde luego que literatura, strictu sensu como ustedes mejor lo saben\u00a0que este aprendiz de orador, se refiere a las palabras registradas con\u00a0las letras, el cultivo de las letras; por eso Walter Ong afirm\u00f3 airado que:<\/p>\n<p>\u201cConsiderar la tradici\u00f3n oral o una herencia de representaci\u00f3n, g\u00e9neros\u00a0y estilos orales como \u2018literatura oral\u2019 es algo parecido a pensar en los\u00a0caballos como autom\u00f3viles sin ruedas.\u201d Sin embargo entre nosotros, un\u00a0amigo que fue miembro de este ilustre academia, Carlos Montemayor,\u00a0defendi\u00f3 la dignidad de las literaturas ind\u00edgenas mexicanas, al proponer\u00a0la idea de \u201cliteratura oral\u201d como un concepto amplio, como \u201carte de la\u00a0lengua\u201d.<\/p>\n<p>Un hecho parece indiscutible: la creaci\u00f3n art\u00edstica en lenguas \u00e1grafas, o\u00a0de tradici\u00f3n oral, y en lenguas con escritura tiene sus diferencias;\u00a0porque en las primeras se usan f\u00f3rmulas que favorecen la\u00a0memorizaci\u00f3n, mientras que en las segundas se tiene mayor libertad de\u00a0pensamiento al no estar atada la memoria a determinadas f\u00f3rmulas;\u00a0pero el costo que paga el ser humano por esta liberaci\u00f3n del\u00a0pensamiento es la p\u00e9rdida de la facultad de memorizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La Il\u00edada y la Odisea fueron creadas y memorizadas antes de ser\u00a0trasvasadas a la \u201cluminosa prisi\u00f3n del alfabeto\u201d, como dijera \u00c1ngel\u00a0Mar\u00eda Garibay, seg\u00fan o\u00ed a mi maestro Le\u00f3n-Portilla; es decir, provienen\u00a0de formas de composici\u00f3n propias de la tradici\u00f3n oral. Nosotros, los\u00a0escritores en lenguas ind\u00edgenas mexicanas, tambi\u00e9n venimos de la\u00a0tradici\u00f3n oral, por lo que aprovechamos la carga memoriosa de la cual\u00a0somos herederos; pero igualmente aprovechamos la ventaja de la\u00a0escritura que libera el pensamiento y nos permite anotar lo que\u00a0pensamos, mientras nuestra imaginaci\u00f3n vuela en busca de las \u00a0im\u00e1genes que vienen de esa tradici\u00f3n y aquellas nuevas, propias de\u00a0nuestro tiempo. Estamos, pues, a medio camino entre el pasado y el\u00a0futuro, en el presente; pero en el pasado en buena compa\u00f1\u00eda, nada m\u00e1s\u00a0que la de Homero y la de los poetas mayas y nahuas que nos\u00a0antecedieron en la civilizaci\u00f3n mesoamericana; aunque nuestro futuro\u00a0est\u00e9 aparentemente cancelada por la modernidad.<\/p>\n<p>Uno de los problemas m\u00e1s serios que han enfrentado los historiadores\u00a0de la literatura mexicana es: c\u00f3mo crear un solo \u00e1rbol a partir de las\u00a0ra\u00edces de \u00e1rboles distintos: los mesoamericanos y el europeo. Algunos\u00a0autores lo han intentado injertando la rama de la literatura mexicana,\u00a0hecha en castellano, en los troncos decapitados de las literaturas\u00a0prehisp\u00e1nicas; ignorando que de un tronco tan grueso como el\u00a0mesoamericano \u2013parecido al ahuehuete que en Oaxaca llaman el \u00e1rbol\u00a0del Tule\u2013 o varios troncos cercenados, como los que conformaron las\u00a0literaturas mesoamericanas, podr\u00edan reto\u00f1ar a partir de sus ra\u00edces\u00a0originales y dar sus propios frutos, sin mostrar las flores del injerto.<\/p>\n<p>El primer estudioso de la historia de la literatura mexicana que incluy\u00f3\u00a0en su trabajo dos ramas de la literatura ind\u00edgena prehisp\u00e1nica,\u00a0traducidas al castellano, fue el ensayista de la generaci\u00f3n de los\u00a0contempor\u00e1neos, Bernardo Ortiz de Montellano, hasta donde tengo\u00a0noticias. Del tronco de las lenguas mayenses incluy\u00f3 un fragmento del\u00a0Popol Vuh; del tronco n\u00e1huatl: algunas oraciones y algunos discursos y\u00a0cantos traducidos por \u00c1ngel Mar\u00eda Garibay. En un fragmento de su\u00a0pr\u00f3logo a la obra, Ortiz de Montellano afirma que: \u201cHa de tenerse muy\u00a0en cuenta, al estudiar la literatura mexicana, el proceso hist\u00f3rico de la\u00a0vida nacional y la organizaci\u00f3n de la cultura, sobre todo a partir de la\u00a0Conquista que trajo a nuestro pa\u00eds otra lengua, otra religi\u00f3n y distintas\u00a0costumbres.\u201d<\/p>\n<p>Si en el siglo XIX hicieron su aparici\u00f3n p\u00fablica las literaturas\u00a0prehisp\u00e1nicas en maya y en n\u00e1huatl, obra de los indios conquistados y\u00a0muertos; a principios del siglo XX fue el indio vivo y remiso quien se hizo\u00a0visible, gracias a las movilizaciones campesinas desatadas por la\u00a0Revoluci\u00f3n Mexicana. Algunos de nuestros literatos decidieron,\u00a0entonces, tomar los mitos ind\u00edgenas o al mismo indio con su\u00a0problem\u00e1tica social y cultural, como tema de creaci\u00f3n literaria en la\u00a0lengua de los colonizadores y de esta manera nace la literatura\u00a0indigenista mexicana.<\/p>\n<p>Los iniciadores de esa corriente, llamada por Jos\u00e9 Luis Mart\u00ednez\u00a0\u00abliteratura ind\u00edgena moderna\u00bb, fueron: el yucateco Antonio M\u00e9diz Bolio, quien en 1922 public\u00f3 su libro <em>La tierra del fais\u00e1n y del venado<\/em>; seguido en 1929 por Andr\u00e9s Henestrosa, que recogi\u00f3 \u00abde labios de su pueblo, de su propia memoria y de alusiones de cronistas e historiadores, peque\u00f1os \u00edndices que luego ha reorganizado y devuelto a su supuesta original forma\u00bb, seg\u00fan palabras de Jos\u00e9 Luis Mart\u00ednez, a quien cito enseguida: \u201cEs decir, las leyendas de este libro no corren -algunas- en la forma en que las expresa Henestrosa por los labios de la tradici\u00f3n, sino que existen como fragmentarias explicaciones del porqu\u00e9 de los fen\u00f3menos terrestres y de los hechos de los hombres.\u201d<\/p>\n<p>A partir de entonces la veta de la literatura indigenista comenz\u00f3 a ser explotada, con m\u00e1s o menos fortuna, por escritores como Gregorio L\u00f3pez y Fuentes con la novela <em>El indio<\/em>, Premio Nacional de Literatura en 1935; Mauricio Magdaleno con la novela <em>El resplandor<\/em>, en 1937; Ermilo Abreu G\u00f3mez con <em>Canek<\/em>, en 1940; Francisco Rojas Gonz\u00e1lez con una colecci\u00f3n de cuentos llamada <em>El diosero<\/em>, en 1952; Rosario Castellanos con la novela <em>Bal\u00fan Can\u00e1n<\/em>, en 1957; etc\u00e9tera. De todos ellos, los \u00fanicos que hablaban la lengua ind\u00edgena en la cual enraizaban sus relatos fueron Antonio M\u00e9diz Bolio, quien sin ser maya hablaba dicha lengua, y Andr\u00e9s Henestrosa, quien asumi\u00e9ndose a veces como zapoteco o huave hablaba la lengua de los<em>binnigula\u2019sa\u2019<\/em>, el <em>diidxaz\u00e1<\/em> o zapoteco; gracias a lo cual esos relatos tienen un aut\u00e9ntico sabor a mito ind\u00edgena aun sin serlo en muchos casos.<\/p>\n<p>La distinci\u00f3n entre \u201cliteratura ind\u00edgena\u201d y \u201cliteratura indigenista\u201d fue sugerida por el mismo Jos\u00e9 Luis Mart\u00ednez, hasta donde estoy informado, al escribir su \u201cIntroducci\u00f3n\u201d a la selecci\u00f3n de las obras de los autores mencionados, incluidos en el libro llamado <em>Literatura ind\u00edgena moderna<\/em>, donde escribi\u00f3 que para que los libros antes mencionados fueran considerados con plenitud \u201cliteratura ind\u00edgena\u201d ser\u00eda preciso:<\/p>\n<p>que estuvieran escritos en su propia lengua, con sus propios medios de expresi\u00f3n y que su meollo m\u00e1s substancial fuera el de las propias culturas de donde parten. Ahora bien, su creaci\u00f3n se realiza desde la cultura occidental que poseen sus autores, y desde su personal perspectiva literaria del pensamiento ind\u00edgena arcaico. Son pues recreaciones modernas de antig\u00fcedades ind\u00edgenas realizadas por hombres que guardan a\u00fan un sentimiento y un acerbo de tradiciones aut\u00f3ctonas, pero cuyos medios de expresi\u00f3n literaria son occidentales.<\/p>\n<p>Aunque Jos\u00e9 Luis Mart\u00ednez era sabio como pocos, ignoraba que en ese momento un poeta <em>binniz\u00e1 <\/em>de Juchit\u00e1n, llamado Pancho N\u00e1car, ya hab\u00eda compuesto gran parte de sus poemas en una lengua ind\u00edgena; y otro, Jerem\u00edas L\u00f3pez Chi\u00f1as, ya hab\u00eda escrito en una espl\u00e9ndida prosa zapoteca su relato <em>Lexu ne Gueu\u2019<\/em>; quienes, por esos caprichos del destino o la voluntad de los dioses, no ver\u00edan publicadas en vida sus libros. No obstante, el cr\u00edtico acert\u00f3 al predecir en cu\u00e1l de las lenguas ind\u00edgenas depositaba su esperanza para el surgimiento de una literatura aut\u00e9nticamente ind\u00edgena en nuestro pa\u00eds:<\/p>\n<p>Son, pues, leyendas formadas lentamente cuyos or\u00edgenes quiz\u00e1 sobrepasen a la gran epopeya, pero que han ido enriqueci\u00e9ndose paulatinamente con acarreos cristianos durante la \u00e9poca colonial. No manifiestan casi huellas violentas de la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola \u2013los zapotecas fueron de los pueblos mejor librados en la conquista-, y no son un pueblo destru\u00eddo. Viven a\u00fan con gran frescura como un pueblo joven. Son quiz\u00e1, los \u00fanicos ind\u00edgenas mexicanos de quienes se pueden esperar una aportaci\u00f3n capital.<\/p>\n<p>En esta ceremonia me referir\u00e9 brevemente a la literatura ind\u00edgena en <em>diidxaz\u00e1<\/em> o zapoteco del Istmo, porque su desarrollo es anterior al de las otras literaturas ind\u00edgenas contempor\u00e1neas, incluyendo la maya y la n\u00e1huatl, seg\u00fan palabras del finado Carlos Monsiv\u00e1is, durante la presentaci\u00f3n de la antolog\u00eda de la literatura zapoteca contempor\u00e1nea, <em>La flor de la palabra<\/em>, en 1983 en la ciudad de Oaxaca:<\/p>\n<p>En lo que se difiere es en la zona de la creaci\u00f3n contempor\u00e1nea. Los mayas y los nahuas son en gran medida gloria pret\u00e9rita, las columnas del mundo prehisp\u00e1nico, que en la poes\u00eda el padre \u00c1ngel Mar\u00eda Garibay, y despu\u00e9s Miguel Le\u00f3n Portilla, traducen fij\u00e1ndolos como el escudo resplandeciente del pasado. Pero los zapotecas quieren ser presente y, as\u00ed no lo sepan, esos j\u00f3venes de la Sociedad Nueva de Estudiantes Juchitecos en los a\u00f1os veinte preparan las condiciones de una labor cultural que ser\u00e1 decisi\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Afortunadamente las condiciones a las que aludi\u00f3 nuestro difunto amigo ya cambiaron: los mayas y los nahuas ya no son s\u00f3lo gloria pret\u00e9rita, columnas del mundo prehisp\u00e1nico; ahora tambi\u00e9n son gloria presente y columnas que sostienen a la literatura ind\u00edgena mexicana actual. Pero el surgimiento y florecimiento de la literatura contempor\u00e1nea de los <em>binniz\u00e1<\/em> o zapotecas en el sur del Istmo, principalmente en Juchit\u00e1n, tuvo su antecedente en un antiguo barrio de Tehuantepec, hoy municipio de San Blas Atempa, a fines del siglo XIX en la obra de Arcadio G. Molina; hasta ahora casi totalmente desconocido y a veces confundido con otro.<\/p>\n<p>De las obras de Molina, con las que inicia el renacimiento de la literatura contempor\u00e1nea de los <em>binniz\u00e1<\/em>, tenemos hasta ahora localizadas dos: <em>La rosa del amor<\/em> que contiene ocho lecciones de frases amorosas, en espa\u00f1ol y zapoteco, para los enamorados; y <em>El jazm\u00edn del Istmo. Principios generales para aprender a leer, escribir y hablar la lengua zapoteca, acompa\u00f1ados de un vocabulario espa\u00f1ol-zapoteco y zapoteco-espa\u00f1ol<\/em>. Si comparamos estas obras que nos dej\u00f3 Arcadio G. Molina, llenos de pr\u00e9stamos l\u00e9xicos y gramaticales en castellano, con la obra de Pancho N\u00e1car y Jerem\u00edas L\u00f3pez Chi\u00f1as, escritas posteriormente, encontraremos un alto grado de depuraci\u00f3n del lenguaje por estos \u00faltimos, mediante la eliminaci\u00f3n de pr\u00e9stamos castellanos por medio de tres procedimientos, esfuerzo que contin\u00faa en la obra de los j\u00f3venes escritores<em>binniz\u00e1<\/em>: 1) recuperando los arca\u00edsmos de la lengua <em>Za<\/em>, es decir usando las palabras que hab\u00edan ca\u00eddo en desuso, actualizando su fon\u00e9tica y d\u00e1ndoles un valor dentro del lenguaje literario; 2) creando neologismos para nombrar objetos nuevos ajenos a su cultura originaria; y 3) recuperando la sintaxis original del <em>diidxaz\u00e1<\/em>o mediante el uso de circunloquios para evitar preposiciones innecesarias, por ejemplo: <em>guetaguu beelaza<\/em>(tamal de carne de res con grasa), en vez de <em>guetaguu <\/em><strong>de<\/strong><em> beelaz\u00e1<\/em> o <em>dxi\u00f1a biadxi <\/em>(dulce de ciruela) en vez de <em>dxi\u00f1a <\/em><strong>de<\/strong><em> biadxi.<\/em><\/p>\n<p>Cuando termin\u00f3 la fase m\u00e1s violenta de la Revoluci\u00f3n Mexicana, dos militares juchitecos, que hab\u00edan peleado en los campos de batalla, dejaron las armas y tomaron las plumas para luchar en el terreno de la cultura por la reivindicaci\u00f3n de su identidad de <em>binniz\u00e1<\/em> y su lengua <em>diidxaz\u00e1<\/em>. El primero de ellos fue el capit\u00e1n Jerem\u00edas L\u00f3pez Chi\u00f1as, cofundador de la Sociedad Nueva de Estudiantes Juchitecos y el peri\u00f3dico<em>Neza<\/em> (Camino) con Andr\u00e9s Henestrosa; adem\u00e1s de mecenas de su hermano menor Gabriel. El otro fue el coronel Enrique Liekens Cerqueda, fundador de la Liga Defensora de la Cultura Mexicana, vicepresidente de la Academia de la Lengua Zapoteca, adem\u00e1s de colaborar en y apoyar econ\u00f3micamente la publicaci\u00f3n de <em>Neza<\/em> y haber sido mecenas del poeta Pancho N\u00e1car.<\/p>\n<p>Gabriel L\u00f3pez Chi\u00f1as, en su ensayo <em>El zapoteco y la literatura zapoteca del Istmo de Tehuantepec<\/em>, cont\u00f3 que \u201cEn vida del poeta [se refiere a Pancho N\u00e1car] preparamos una edici\u00f3n de su obra que no se pudo publicar por la inesperada muerte de mi hermano Jerem\u00edas, que puso fin a la Sociedad Nueva de Estudiantes Juchitecos\u201d. Como el capit\u00e1n Jerem\u00edas L\u00f3pez Chi\u00f1as muri\u00f3 en 1941, podemos decir que \u00e9se fue el a\u00f1o en que se hizo el primer intento por publicar la obra reunida de ese poeta <em>binniz\u00e1<\/em>; pero al morir el alma de la Sociedad y la revista <em>Neza<\/em>, muri\u00f3 tambi\u00e9n la generosidad que pudo salvar a Pancho N\u00e1car del olvido en que casi cay\u00f3. Finalmente, en 1973, con la ayuda de Macario Matus, traduje seis de sus poemas, que se publicaron en la <em>Revista de Bellas Artes<\/em>; el mismo a\u00f1o en que apareci\u00f3 la primera edici\u00f3n de su obra que edit\u00e9 y public\u00f3 el Patronato de la Casa de la Cultura de Juchit\u00e1n.<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 a la ciudad de Oaxaca en 1980, despu\u00e9s de un periplo que empez\u00f3 en mi Juchit\u00e1n, de donde fui echado por un general hecho gobernador, a ciencia y paciencia de las autoridades civiles y so pena de muerte o desaparici\u00f3n de este mundo si no me iba; despu\u00e9s de haber participado en las luchas pol\u00edticas del pueblo juchiteco y haber fundado, en 1974, la revista <em>Guchachi\u2019 Reza <\/em>(<em>Iguana rajada<\/em>), que jug\u00f3 un papel invaluable en el renacimiento de las letras en el <em>diidxaz\u00e1 <\/em>actual. Posiblemente fue en 1981, a mi regreso a Oaxaca despu\u00e9s de mi exilio en Chiapas \u2013donde fui acogido por mis amigos Eraclio Zepeda Elva Mac\u00edas y Oscar Oliva\u2013, cuando el antrop\u00f3logo St\u00e9fano Varese me propuso realizar una antolog\u00eda de la literatura zapoteca, con la promesa de su publicaci\u00f3n en una editorial comercial, lo que consider\u00e9 una ganancia ante la falta de recursos econ\u00f3micos que siempre han sufrido en M\u00e9xico la investigaci\u00f3n, la promoci\u00f3n y la difusi\u00f3n de las culturas ind\u00edgenas. As\u00ed naci\u00f3 <em>Guie\u2019 sti\u2019 diidxaz\u00e1. La flor de la palabra<\/em>, la primera antolog\u00eda de una literatura ind\u00edgena mexicana. Alrededor de ese mismo a\u00f1o nac\u00eda en M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, tambi\u00e9n gracias a la Direcci\u00f3n de Culturas Populares de la SEP, el proyecto para la creaci\u00f3n de talleres literarios en lengua maya, con la asesor\u00eda del escritor Carlos Montemayor.<\/p>\n<p>Mi antolog\u00eda de la literatura zapoteca contempor\u00e1nea, <em>Guie\u00b4 sti\u2019 diidxaz\u00e1<\/em>, se public\u00f3 en un mal momento pol\u00edtico. En el a\u00f1o de su publicaci\u00f3n, 1983, el Congreso del Estado de Oaxaca desconoci\u00f3 al Ayuntamiento Popular de Juchit\u00e1n, el primer ayuntamiento municipal que la izquierda ten\u00eda en sus manos. As\u00ed que su presentaci\u00f3n, programada para realizarse en el Museo de Culturas Populares en Coyoac\u00e1n, fue cancelada \u201cpor \u00f3rdenes superiores\u201d; expresi\u00f3n cuyo significado conocemos bien en M\u00e9xico. Afortunadamente los amigos fot\u00f3grafos, agrupados en el Consejo Mexicano de Fotograf\u00eda, mostraron su solidaridad con la causa juchiteca, ofreciendo la sede de su agrupaci\u00f3n en este Distrito Federal para la presentaci\u00f3n de la perniciosa antolog\u00eda. El esc\u00e1ndalo period\u00edstico fue enorme, pero el silencio de la cr\u00edtica literaria no fue menos grande; y, as\u00ed, la primera antolog\u00eda de la literatura ind\u00edgena en M\u00e9xico fue ninguneada por el <em>stablisment<\/em> literario mexicano, con la excepci\u00f3n de dos poetas; uno mexicano, Carlos Montemayor; y el otro, un guatemalteco radicado en M\u00e9xico, Otto Ra\u00fal Gonz\u00e1lez, quienes en 1985 publicaron sendas notas sobre la obra en la secci\u00f3n cultural del peri\u00f3dico <em>Excelsior<\/em>.<\/p>\n<p>Si me he detenido un poco en la literatura de los <em>binniz\u00e1<\/em> o zapotecos de la planicie costera del Istmo de Tehuantepec, es porque en este caso no s\u00f3lo he sido investigador; sino de alguna manera tambi\u00e9n participante activo; pero en el caso de las otras literaturas ind\u00edgenas en el territorio del Estado mexicano y ante la variedad y riqueza ling\u00fc\u00edstica -que tantos dolores de cabeza le caus\u00f3 al proyecto homogeneizador instrumentado por Jos\u00e9 Vasconcelos, Rafael Ram\u00edrez y Mois\u00e9s S\u00e1enz durante el gobierno del general Obreg\u00f3n- obviamente s\u00f3lo ser\u00e1 posible mostrar este panorama a trav\u00e9s de la lengua espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Hasta entonces la castellanizaci\u00f3n de los ind\u00edgenas y su alfabetizaci\u00f3n en esta lengua hab\u00edan sido directas, sin contemplaciones: \u201cla letra con sangre entra\u201d \u2013 se dec\u00eda. La decadencia del m\u00e9todo de castellanizaci\u00f3n directo empez\u00f3 cuando el subsecretario de Educaci\u00f3n, Mois\u00e9s S\u00e1enz, hizo un viaje de inspecci\u00f3n a la Sierra de Puebla en 1927 y descubri\u00f3 \u201cque ni los adultos ni los ni\u00f1os entend\u00edan el espa\u00f1ol\u201d. A partir de ese momento se decidi\u00f3 cambiar de estrategia en materia de educaci\u00f3n ind\u00edgena y se abri\u00f3 el camino para la alfabetizaci\u00f3n en lengua materna.<\/p>\n<p>Gracias a un zapoteco de la Sierra Norte de Oaxaca, llamado Benito Ju\u00e1rez Garc\u00eda, quien desde el puerto de Veracruz promulg\u00f3 una serie de leyes, conocidas como Leyes de Reforma, para crear el Estado laico en M\u00e9xico: el 12 de julio de 1859, la Ley de Nacionalizaci\u00f3n de Bienes Eclesi\u00e1sticos; el 23 de julio, la Ley del Matrimonio Civil; el 29 de julio, la Ley Org\u00e1nica del Registro Civil; y el 4 de diciembre de 1860, la Ley sobre Libertad de Cultos. Digo que gracias a la obra de este zapoteco, que introdujo la libertad de cultos en nuestro pa\u00eds, Arcadio G. Molina pudo, siendo protestante, terminar la traducci\u00f3n del <em>Evangelio seg\u00fan San Juan,<\/em> el 24 de agosto de 1910, en San Mateo del Mar, publicada por la Sociedad B\u00edblica Americana en Nueva York en 1912. Gracias tambi\u00e9n a estos cambios creadores del Estado laico, a partir de 1935 se abri\u00f3 el camino para el m\u00e9todo la alfabetizaci\u00f3n en lenguas ind\u00edgenas de William C. Townsend; de esa manera, a partir de ese a\u00f1o, se estableci\u00f3 el Instituto Ling\u00fc\u00edstico de Verano en el pa\u00eds, sin convenio por escrito previo, el cual se firmar\u00eda oficialmente hasta 1951.<\/p>\n<p>A mediados de la d\u00e9cada de los setentas, el gobierno mexicano tom\u00f3 cartas en el asunto de los ind\u00edgenas trav\u00e9s de la CNC, por el conducto de la cual se organiz\u00f3 el I Congreso Nacional de Pueblos Ind\u00edgenas del 7 al 9 de octubre de 1975, otra vez en P\u00e1tzcuaro, Michoac\u00e1n, para rescatar el valor simb\u00f3lico del espacio y el tiempo cardenistas en la nueva etapa de manipulaci\u00f3n de los ind\u00edgenas a trav\u00e9s de consejos supremos de cada grupo etnoling\u00fc\u00edstico, haciendo caso omiso a las diferencias ling\u00fc\u00edsticas internas. A nivel nacional, los consejos supremos de cada etnia fueron integrados como parte de la estructura del Consejo Nacional de Pueblos Ind\u00edgenas, creado en ese mismo a\u00f1o de 1975. En el terreno de la educaci\u00f3n ind\u00edgena el r\u00e9gimen echeverrista impuls\u00f3, en 1977, la creaci\u00f3n de la Alianza Nacional de Profesionales Ind\u00edgenas Biling\u00fces, en forma de asociaci\u00f3n civil (ANPIBAC).<\/p>\n<p>Estos fueron los antecedentes inmediatos del resurgimiento de las antiguas literaturas originarias de Mesoam\u00e9rica, como la maya y la n\u00e1huatl, y el surgimiento de nuevas en lenguas que no ten\u00edan escritura en la \u00e9poca prehisp\u00e1nica, pero con una bien fundada tradici\u00f3n oral en el \u201carte de la lengua\u201d.<\/p>\n<p>Emitir un juicio sobre el estado actual de las literaturas ind\u00edgenas contempor\u00e1neas en M\u00e9xico equivaldr\u00eda a la posibilidad de emitir un juicio sobre el estado actual de las literaturas en el mundo, para lo cual enfrentamos dos obst\u00e1culos: 1. El gran n\u00famero de idiomas ind\u00edgenas que han dados sus flores en el arte de la lengua; y 2. La gran variedad ling\u00fc\u00edstica y de obras en algunas lenguas como las mayenses, en las lenguas nahuas y en las lenguas zapotecas; lo cual hace imposible la existencia de la figura de \u201cespecialista en literaturas ind\u00edgenas\u201d mexicanas, as\u00ed como no existe una persona que sea especialista en <em>todas<\/em> las literaturas actuales en el mundo. Debemos, pues, proceder como suponemos que procede la Academia Sueca para conocer el estado del arte literario en el mundo, antes de elegir al Premio N\u00f3bel del a\u00f1o: a trav\u00e9s del trabajo de los especialitas en la literatura en cada lengua, mediante traducciones y a trav\u00e9s de las antolog\u00edas literarias.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de <em>Guie\u2019 sti\u2019 diidxaz\u00e1. La flor de la palabra<\/em>, cuya primera edici\u00f3n es de 1983 \u2013 la segunda edici\u00f3n, corregida y aumentada, la realiz\u00f3 en 1999 quien hoy me honrar\u00e1 con su respuesta, don Miguel Le\u00f3n-Portilla, en la colecci\u00f3n Nueva Biblioteca Mexicana de la UNAM-, obra dedicada a los <em>binniz\u00e1<\/em> o zapotecos del Istmo y a las flores que han elaborado en su lengua; la siguiente antolog\u00eda dedicada a una familia ling\u00fc\u00edstica, el n\u00e1huatl, fue la elaborada por la misma persona mencionada, don Miguel Le\u00f3n-Portilla, publicada en los vol\u00famenes 18, 19 y 20 del anuario <em>Estudios de Cultura N\u00e1huatl<\/em>, correspondientes a los a\u00f1os de 1988, 1989 y 1990.<\/p>\n<p>1992, a\u00f1o del Quinto Centenario del Encuentro entre Dos Mundos o del Descubrimiento de Am\u00e9rica, digamos que fue un a\u00f1o afortunado para los escritores en lenguas ind\u00edgenas, porque Carlos Montemayor finalmente empez\u00f3 a cosechar los productos de lo que sembr\u00f3 entre los mayas de Yucat\u00e1n y los hablantes de lenguas mayenses de Chiapas, publicando los dos tomos de su antolog\u00eda <em>Escritores en lenguas ind\u00edgenas actuales<\/em>; el primero dedicado a la poes\u00eda, la narrativa y el teatro; y el segundo al ensayo, los dos vol\u00famenes en su mayor parte biling\u00fces. Pero no s\u00f3lo incluy\u00f3 a los escritores mayas que hab\u00eda preparado, sino tambi\u00e9n a un mazateco, a cinco nahuas, a un tzotzil, a tres tzeltales, a tres ni\u00f1os chinantecos, a cuatro zapotecos del Istmo y a un \u00f1ah\u00f1u. Lo interesante del primer tomo es que s\u00f3lo un maya peninsular escrib\u00eda en verso, es decir poes\u00eda, otro teatro y todos los dem\u00e1s eran narradores. En el segundo volumen de dicha obra aparece un chol, un zapoteco de la Sierra norte de Oaxaca, un <em>binniz\u00e1 <\/em>del Istmo, un tzotzil, un \u00f1ah\u00f1\u00fa, dos mayas yucatecos, un n\u00e1huatl, una mixteca y un mixteco, y un tzeltal. En esa variedad ling\u00fc\u00edstica est\u00e1 la importancia y riqueza de esa antolog\u00eda.<\/p>\n<p>Por su parte, el maestro Le\u00f3n-Portilla, en su libro <em>Literaturas ind\u00edgenas de M\u00e9xico,<\/em> alej\u00e1ndose un poco de su oficio de historiador, dedic\u00f3 las 20 p\u00e1ginas finales de la obra a comentar el \u201cRenacer de la nueva palabra\u201d e hizo referencias sobre otros autores que no hablan lenguas de la familia ling\u00fc\u00edstica n\u00e1huatl. Es decir, en ese a\u00f1o tambi\u00e9n demostr\u00f3 una apertura hacia otras lenguas mesoamericanas, que comentaremos cuando nos ocupemos de la monumental obra de la cual es coautor, <em>La antigua y nueva palabra<\/em>.<\/p>\n<p>Como resultado de la C\u00e1tedra Miguel Le\u00f3n-Portilla que el Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas de la UNAM otorg\u00f3 durante un a\u00f1o acad\u00e9mico a Pilar M\u00e1ynez, de julio de 2001 a junio de 2002, esta profesora-investigadora de la ENEP Acatl\u00e1n de la UNAM, public\u00f3 al a\u00f1o siguiente un estudio sobre las <em>Lenguas y literaturas ind\u00edgenas en el M\u00e9xico contempor\u00e1neo<\/em>. En la \u201cIntroducci\u00f3n\u201d de la obra establece las bases te\u00f3ricas sobre las cuales fundament\u00f3 su investigaci\u00f3n: la antropolog\u00eda ling\u00fc\u00edstica, desarrollada por los ling\u00fcistas norteamericanos Eduard Sapir y Benjam\u00edn Lee Whorf; discute el n\u00famero de lenguas ind\u00edgenas habladas actualmente en M\u00e9xico y estudia la literatura en lenguas ind\u00edgenas y su relaci\u00f3n con la tradici\u00f3n oral y escrita. Sin embargo, lo interesante de esta antolog\u00eda es que la autora decide ocuparse solamente de los poetas de tres lenguas mayoritarias: el maya, el n\u00e1huatl y el zapoteco. De las lenguas mayenses escoge a un escritor tzotzil y cuatro hablantes del maya peninsular; del n\u00e1huatl elige a siete escritores; y del<em>diidxaz\u00e1 <\/em>o zapoteco del Istmo tambi\u00e9n siete, m\u00e1s uno de la Sierra, en total ocho escritores de las lenguas zapotecas. Es decir: un total de veinte poetas, de los cuales cuatro son mujeres: dos mayas, una n\u00e1huatl y una zapoteca.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2004, Montemayor public\u00f3 una edici\u00f3n corregida y aumentada, en base a los dos tomos de 1992, ahora en uno solo y bajo el t\u00edtulo de<em>La voz profunda<\/em>, t\u00edtulo que sugiere un homenaje al antrop\u00f3logo Guillermo Bonfil Batalla de <em>El M\u00e9xico profundo<\/em>; y con el subt\u00edtulo <em>Antolog\u00eda de la literatura mexicana en lenguas ind\u00edgenas.<\/em> Esta nueva edici\u00f3n la prepar\u00f3 paralelamente al trabajo que realizaba con Donald Frishmann en la elaboraci\u00f3n de <em>Words of the True Peoples<\/em>\/<em> Palabras de los seres verdaderos<\/em> en lenguas ind\u00edgenas, ingl\u00e9s y espa\u00f1ol, vol\u00famenes publicados por la Universidad de Texas, cuyo tomo I apareci\u00f3 en el mercado simult\u00e1neamente con <em>La voz profunda<\/em>, publicada en M\u00e9xico por Montemayor.<\/p>\n<p>En el mismo a\u00f1o de 2004 aparece una obra monumental: <em>Antigua y nueva palabra. Antolog\u00eda de la literatura mesoamericana, desde los tiempos precolombinos hasta el presente<\/em>, cuyos autores son Miguel Le\u00f3n-Portilla y Earl Shorris con la colaboraci\u00f3n de Silvia S. Shoris y Ascensi\u00f3n Hern\u00e1ndez de Le\u00f3n Portilla. Ante sus casi mil p\u00e1ginas, desde el \u201cPr\u00f3logo\u201d hasta el \u00edndice anal\u00edtico, lo primero que se me ocurri\u00f3 fue buscar una beca para dedicarme a leerlo de tiempo completo durante un a\u00f1o o que en el reglamento de a\u00f1o sab\u00e1tico de las instituciones donde laboramos se agregara como causa para gozar de dicho beneficio la lectura de una obra de esta magnitud.<\/p>\n<p>Empieza con un \u201cPr\u00f3logo sobre los placeres de un aficionado\u201d (Earl Shorris), sigue despu\u00e9s una \u201cIntroducci\u00f3n general\u201d en donde se instruye al lector sobre \u201cC\u00f3mo usar este libro\u201d; despu\u00e9s un ensayo de don Miguel Le\u00f3n-Portilla sobre \u201cEl mundo mesoamericano\u201d, contin\u00faa con otro ensayo del mismo autor sobre \u201cLa nueva geograf\u00eda de Mesoam\u00e9rica\u201d. Aqu\u00ed finalmente llegamos a la primera parte de la obra dedicada a la \u201cLiteratura nahua\u201d, que empieza en la p\u00e1gina 113 y termina en la p\u00e1gina 468 con un autor contempor\u00e1neo, Alfredo Ram\u00edrez. En la p\u00e1gina 471 empieza la segunda parte dedicada a la \u201cLiteratura mayense\u201d, la cual se extiende hasta la p\u00e1gina 760, donde termina con el poeta maya prematuramente muerto, Gerardo Can Pat. Despu\u00e9s de aqu\u00ed empieza la tercera y \u00faltima parte del libro, a partir de la p\u00e1gina 763, dedicada a \u201cOtras literaturas mesoamericanas\u201d, parte que se extiende hasta la p\u00e1gina 897, donde caben: mixtecos, mazatecos, zapotecos, chinantecos, mixes, otom\u00eds, mazahuas, pur\u00e9pechas y tlapanecos. La desproporci\u00f3n entre la parte hist\u00f3rica y contempor\u00e1nea y la dedicada a nahuas y mayas y las otras literaturas mesoamericanas es evidente; lo cual demuestra, por un lado, las tres especialidades del maestro Le\u00f3n-Portilla: historiador, nahuatlato y mayista; pero tambi\u00e9n demuestra, por otro, la abundancia de fuentes escritas nahuas y mayas frente a la pobreza de las fuentes escritas en otras lenguas ind\u00edgenas mesoamericanas.<\/p>\n<p>Finalmente las dos \u00faltimas antolog\u00edas dedicadas a las literaturas ind\u00edgenas mexicanas han sido publicadas por Escritores en Lenguas Ind\u00edgenas, A. C., con el apoyo de la Fundaci\u00f3n Cultural de la ciudad de M\u00e9xico, bajo el t\u00edtulo preventivo de un oculto temor al proceso de balcanizaci\u00f3n: <em>M\u00e9xico: diversas lenguas, una sola naci\u00f3n. Tomo I: Antolog\u00eda de poes\u00eda en lenguas mexicanas<\/em>; aunque no se d\u00e9 el cr\u00e9dito respectivo del responsable de la selecci\u00f3n, la antolog\u00eda lleva una \u201cIntroducci\u00f3n\u201d de don Miguel Le\u00f3n-Portilla. El libro es interesante, porque muestra la pluralidad y vitalidad de las lenguas ind\u00edgenas en M\u00e9xico; pues registra 20 idiomas y 49 escritores en esas lenguas, a pesar de que ya no todos est\u00e9n vivos, como los casos de los zapotecos: Gabriel L\u00f3pez Chi\u00f1as, del Istmo; y Mario Molina Cruz, de la Sierra Norte; pero siete de ellos siguen escribiendo todav\u00eda en el <em>diidxaz\u00e1<\/em> del Istmo y uno en el zapoteco de la Sierra. Por su parte los<em>cuicapiques<\/em> nahuas son siete, entre ellos el mismo Le\u00f3n-Portilla; lo cual da una idea de la importancia que tiene la literatura en algunas lenguas ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>En el tomo II de esta \u00faltima antolog\u00eda, dedicado a la narrativa, que tambi\u00e9n empieza con dicha \u201cIntroducci\u00f3n\u201d de don Miguel Le\u00f3n-Portilla, re\u00fane a catorce autores en once lenguas ind\u00edgenas, mencionados aqu\u00ed seg\u00fan su orden de aparici\u00f3n en el libro: chinanteco, huichol, maya, yoreme o mayo, ayuuk o mixe, \u00f1uu savi o mixteco, n\u00e1huatl o mexicano, pur\u00e9pecha o tarasco, tzeltal, tsotsil, y <em>diidxaz\u00e1<\/em> o zapoteco del Istmo. Como podemos notar, en el g\u00e9nero literario de la narrativa el n\u00famero de lenguas y el n\u00famero de escritores antologados es menor, lo cual nos indica la preferencia de la mayor\u00eda de los escritores en lenguas ind\u00edgenas por el g\u00e9nero po\u00e9tico, al contrario de lo que hab\u00eda pasado con la primera publicaci\u00f3n de los mayas.<\/p>\n<p><strong>A manera de conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>No obstante la optimista opini\u00f3n de Carlos Fuentes que se transcribi\u00f3 en la cuarta de forros de la <em>Antigua y Nueva Palabra<\/em>, de que \u201cesta obra es parte de la literatura mexicana en su sentido m\u00e1s plano. Y es tambi\u00e9n rescatado cap\u00edtulo de una literatura en verdad universal\u201d, las literaturas ind\u00edgenas no son aceptadas todav\u00eda como parte de la literatura y la cultura mexicanas; pues a excepci\u00f3n de los Carlos: Fuentes, Monsiv\u00e1is y Montemayor, la mayor\u00eda de los escritores hispanohablantes mexicanos y avecindados en este pa\u00eds, no toman en cuenta a los escritores en lenguas ind\u00edgenas, menos se ocupan de sus obras en sus publicaciones. Una visita a las p\u00e1ginas de publicaciones peri\u00f3dicas, de izquierda o de derecha, como <em>Nexos<\/em>y <em>Letras Libres <\/em>probar\u00edan mi afirmaci\u00f3n; s\u00f3lo revistas independientes como <em>Blanco M\u00f3vil, Ojarasca <\/em>o regionales como <em>Tierra Adentro<\/em> y la <em>Revista de la Universidad Veracruzana <\/em>espor\u00e1dicamente se han ocupado de las literaturas ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo, entonces, insertar las literaturas ind\u00edgenas dentro de la historia hegem\u00f3nica de la literatura mexicana en espa\u00f1ol? \u00bfC\u00f3mo injertar estos brotes de los troncos mesoamericanos, cercenados por la colonizaci\u00f3n, en el tronco de la literatura mexicana contempor\u00e1nea? Georges Baudot, en la <em>Historia de la literatura mexicana<\/em>, afirmaba:<\/p>\n<p>Tiempo es de entender a carta cabal que la unidad cultural mesoamericana de los tiempos prehisp\u00e1nicos, unidad de inigualable fuerza y autenticidad que traspasa fronteras y l\u00edmites entre Teotihuacan y Tikal, que va m\u00e1s all\u00e1 de la distancia que media entre Palenque, Chich\u00e9n Itza y Tula, encontr\u00f3 su eco y su espejo al arribar la lengua castellana a dicha zona geogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>En otras palabras: es la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola la que unifica a conquistadores y conquistados en el terreno ling\u00fc\u00edstico y literario. Entonces, si la colonizaci\u00f3n es la causa para que las culturas y las lenguas ind\u00edgenas est\u00e9n en el estado de abandono en que se encuentran, los colonizados tenemos derecho a que nuestras literaturas aparezcan, no s\u00f3lo como eran en el pasado sino tal y como son en la actualidad, al lado de los logros de la cultura occidental; y los ind\u00edgenas tambi\u00e9n tienen derecho a gozar de las ventajas de la civilizaci\u00f3n actual, porque \u00e9sta se construy\u00f3 sobre la espalda de nuestros antepasados y sobre los escombros de nuestras culturas; y de esa manera se nos priv\u00f3 del derecho de construir un futuro propio. Terminar\u00e9 este discurso con un poema m\u00edo en mi lengua, cuya traducci\u00f3n se les ha entregado, que puede tomarse como la conclusi\u00f3n de todo lo que he dicho antes.<br \/>\n<span style=\"font-size: small;\"><strong>TU LAANU, TU LANU<\/strong> <\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: small;\">Guini\u00e9&#8217;, gabe&#8217; <strong>ya<\/strong> huaxhinni;<br \/>\ngabe&#8217; <strong>ya<\/strong> lu gueela&#8217;.<br \/>\nTu guinie&#8217;nia&#8217;, xi guini\u00e9&#8217;<br \/>\npa guiruti&#8217; guinni ndaani&#8217; yoo<br \/>\nne nisi berendxinga ribidxiaa riuaadia&#8217;ga&#8217;.<br \/>\nPa guini\u00e9&#8217; <strong>ya<\/strong>, pa guini\u00e9&#8217; <strong>co<\/strong>&#8216;<br \/>\ntu cayabe&#8217; <strong>ya<\/strong>, tu cayabe&#8217; <strong>co<\/strong>&#8216;;<br \/>\nparaa biree <strong>co<\/strong>&#8216; ne <strong>ya<\/strong> di ya&#8217;<br \/>\nne tu canienia&#8217; lu gueela&#8217;.<br \/>\nTu gudixhe ca diidxa&#8217; di&#8217; lu gui&#8217;chi&#8217;.<br \/>\nXi\u00f1ee rucaa binni lu gui&#8217;chi&#8217;<br \/>\nne cadi lu guidxilay\u00fa:<br \/>\nlaa naro&#8217;ba&#8217;,<br \/>\nnalaga, naziuula&#8217;.<br \/>\nXi\u00f1ee qu\u00e9 ruca&#8217;nu&#8217; xa guib\u00e1&#8217;<br \/>\nguir\u00e1&#8217; ni rini&#8217;\u00ed&#8217;quenu<br \/>\nne riale ladxido&#8217;no.<br \/>\nXi\u00f1ee qu\u00e9 ruca&#8217;nu&#8217; lu bandaga yaa,<br \/>\nlu za, lu nisa,<br \/>\nndaani&#8217; batananu.<br \/>\nXi\u00f1ee gui&#8217;chi&#8217;,<br \/>\nparaa biree gui&#8217;chi&#8217;,<br \/>\ngasti&#8217; c\u00e1 lu,<br \/>\ngutaguna&#8217; diidxa&#8217; riree ruaanu,<br \/>\ndiidxa&#8217; biruba ca bixhozeg\u00f3lanu lu guie,<br \/>\nni b\u00ed&#8217;ndacabe lu gueela&#8217;<br \/>\nra biyaacabe,<br \/>\nni bitieecabe guri\u00e1 l\u00eddxicabe,<br \/>\nndaani&#8217; xhiu&#8217;du&#8217;cabe, ra yoo la&#8217;hui&#8217; st\u00edcabe.<br \/>\nNi bedan\u00e9 diidxa&#8217; biropa,<br \/>\nbedaguuti stiidxanu ne laanu,<br \/>\nbedaguxhata\u00f1ee binni xqu\u00eddxinu,<br \/>\ns\u00edcasi \u00f1\u00e1canu bicuti&#8217;<br \/>\nbiaba lu yaga, nexhe&#8217; lay\u00fa.<br \/>\nTu laanu, \u00bftu lanu?<br \/>\nMuchas gracias, V\u00edctor de la Cruz. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: small;\"><strong>\u00bfQUI\u00c9NES SOMOS?, \u00bfCU\u00c1L ES NUESTRO NOMBRE?<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: small;\">Hablar, decir s\u00ed a la noche;<br \/>\ndecir s\u00ed a la obscuridad.<br \/>\n\u00bfCon qui\u00e9n hablar, qu\u00e9 decir<br \/>\nsi no hay nadie en esta casa<br \/>\ny tan s\u00f3lo oigo el gemir del grillo?<br \/>\nSi digo s\u00ed, si digo no,<br \/>\n\u00bfa qui\u00e9n digo s\u00ed, a quien digo no?<br \/>\n\u00bfDe d\u00f3nde sali\u00f3 este no y este s\u00ed<br \/>\ny con qui\u00e9n hablo en medio de esta obscuridad?<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n puso estas palabras sobre el papel?<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 se escribe sobre el papel<br \/>\nen vez de escribir sobre la tierra?<br \/>\nElla es grande,<br \/>\nes ancha, es larga.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 no escribimos bajo la superficie del cielo<br \/>\ntodo lo que dicen nuestras mentes,<br \/>\nlo que nace en nuestros corazones?<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 no escribimos sobre las verdes hojas,<br \/>\nsobre las nubes, sobre el agua,<br \/>\nen la palma de la mano?<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 sobre el papel?<br \/>\n\u00bfD\u00f3nde naci\u00f3 el papel<br \/>\nque naci\u00f3 blanco<br \/>\ny aprisiona la palabra nuestra?<br \/>\nLa palabra que esculpieron nuestros abuelos<br \/>\nsobre las piedras,<br \/>\nla que cantaron en la noche,<br \/>\ncuando hicieron su danza,<br \/>\nla que usaron para decorar sus casas,<br \/>\ndentro de sus santuarios,<br \/>\nen sus palacios reales.<br \/>\nQuien trajo la segunda lengua<br \/>\nvino a matarnos y tambi\u00e9n nuestra palabra,<br \/>\nvino a pisotear a la gente del pueblo<br \/>\ncomo si fu\u00e9ramos gusanos<br \/>\nca\u00eddos del \u00e1rbol, tirados en la tierra.<br \/>\n\u00bfQui\u00e9nes somos, cu\u00e1l es nuestro nombre?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: small;\"><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Victor_de_la_Cruz_.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-39054\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Victor_de_la_Cruz_-300x137.jpg\" alt=\"Victor_de_la_Cruz_\" width=\"300\" height=\"137\" srcset=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Victor_de_la_Cruz_-300x137.jpg 300w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Victor_de_la_Cruz_-900x410.jpg 900w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Victor_de_la_Cruz_.jpg 965w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p><strong>OTRAS ENTRADAS<\/strong><\/p>\n<div class=\"featuredpost\">\n<div class=\"flow_hide\">\n<h2 class=\"posttitle bigposttitle\"><a title=\"Enlace Permanente a Declinaci\u00f3n de competencia: caso Quiavicuzas, por Gerardo Mart\u00ednez Ortega\" href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2015\/09\/11\/declinacion-de-competencia-caso-quiavicuzas-por-gerardo-martinez-ortega\/\" rel=\"bookmark\">Declinaci\u00f3n de competencia: caso Quiavicuzas, por Gerardo Mart\u00ednez Ortega<\/a><\/h2>\n<\/div>\n<p>(www.eloriente.net, M\u00e9xico, 11 de septiembre de 2015, por Gerardo Mart\u00ednez Ortega*).- \u00a0El 26 de enero del a\u00f1o 2012, a un ind\u00edgena originario de la comunidad zapoteca\u00a0de Santiago Quiavicuzas,\u2026<\/p>\n<p class=\"postmeta\"><span class=\"meta_date\">septiembre 11, 2015<\/span><\/p>\n<div class=\"toolbar-social\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"featuredpost\">\n<div class=\"flow_hide\">\n<p><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2015\/09\/10\/fallece-victor-de-la-cruz-reacciona-con-tristeza-medio-cultural\/\" rel=\"bookmark\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft\" title=\"Fallece V\u00edctor de la Cruz; reacciona con tristeza medio cultural\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/themes\/city-desk\/timthumb.php?src=http%3A%2F%2Fwww.eloriente.net%2Fhome%2Fwp-content%2Fuploads%2F2012%2F08%2FVictor-de-la-Cruz-BLOG-GPE-LOAEZA-e1441984283650.jpg&amp;q=90&amp;w=70&amp;h=45&amp;zc=1\" alt=\"Fallece V\u00edctor de la Cruz; reacciona con tristeza medio cultural\" \/><\/a><\/p>\n<h2 class=\"posttitle \"><a title=\"Enlace Permanente a Fallece V\u00edctor de la Cruz; reacciona con tristeza medio cultural\" href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2015\/09\/10\/fallece-victor-de-la-cruz-reacciona-con-tristeza-medio-cultural\/\" rel=\"bookmark\">Fallece V\u00edctor de la Cruz; reacciona con tristeza medio cultural<\/a><\/h2>\n<\/div>\n<p>(www.eloriente.net, M\u00e9xico, a 10 de septiembre de 2015, por Valery L\u00f3pez).- En luto se encuentra la comunidad cultural e intelectual de Oaxaca y M\u00e9xico, despu\u00e9s de darse\u2026<\/p>\n<p class=\"postmeta\"><span class=\"meta_date\">septiembre 10, 2015<\/span><\/p>\n<div class=\"toolbar-social\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"featuredpost\">\n<div class=\"flow_hide\">\n<p><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2015\/09\/10\/benjamin-robles-acompana-registro-de-unir-oaxaca-agrupacion-politica-ieepco-decidira-procedencia\/\" rel=\"bookmark\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft\" title=\"Benjam\u00edn Robles acompa\u00f1a registro de Unir Oaxaca, agrupaci\u00f3n pol\u00edtica; IEEPCO decidir\u00e1 procedencia\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/themes\/city-desk\/timthumb.php?src=http%3A%2F%2Fwww.eloriente.net%2Fhome%2Fwp-content%2Fuploads%2F2015%2F09%2FUnir-Oaxaca.jpg&amp;q=90&amp;w=70&amp;h=45&amp;zc=1\" alt=\"Benjam\u00edn Robles acompa\u00f1a registro de Unir Oaxaca, agrupaci\u00f3n pol\u00edtica; IEEPCO decidir\u00e1 procedencia\" \/><\/a><\/p>\n<h2 class=\"posttitle \"><a title=\"Enlace Permanente a Benjam\u00edn Robles acompa\u00f1a registro de Unir Oaxaca, agrupaci\u00f3n pol\u00edtica; IEEPCO decidir\u00e1 procedencia\" href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2015\/09\/10\/benjamin-robles-acompana-registro-de-unir-oaxaca-agrupacion-politica-ieepco-decidira-procedencia\/\" rel=\"bookmark\">Benjam\u00edn Robles acompa\u00f1a registro de Unir Oaxaca, agrupaci\u00f3n pol\u00edtica; IEEPCO decidir\u00e1 procedencia<\/a><\/h2>\n<\/div>\n<p>(www.eloriente.net, M\u00e9xico, a 10 de septiembre de 2015).- Para fortalecer los mecanismos que permitan a las ciudadanas y ciudadanos tener una participaci\u00f3n m\u00e1s activa y efectiva en los\u2026<\/p>\n<p class=\"postmeta\"><span class=\"meta_date\">septiembre 10, 2015<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2015\/09\/11\/diux-quixhepe-lii-victor-de-la-cruz-por-samael-hernandez-ruiz-2\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; www.eloriente.net 11 de septiembre de 2015 por\u00a0Samuel Hern\u00e1ndez Ruiz. El 9 de septiembre por la noche mi tel\u00e9fono no dejaba de sonar, varios amigos me daban la\u00a0triste noticia de la muerte de V\u00edctor de la Cruz. 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