{"id":51938,"date":"2017-12-25T13:27:02","date_gmt":"2017-12-25T19:27:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=51938"},"modified":"2017-12-25T13:52:46","modified_gmt":"2017-12-25T19:52:46","slug":"villancico","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2017\/12\/25\/villancico\/","title":{"rendered":"Del Villancico a la Copla: Canci\u00f3n Tradicional Mexicana"},"content":{"rendered":"<p><script src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\" async=\"\"><\/script><!-- BANNER ELORIENTE INCRUSTADO NOTAS --> <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: inline-block; width: 300px; height: 250px;\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"7974633627\"><\/ins><script>\/\/ <![CDATA[\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n\/\/ ]]><\/script><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Villancico<\/p>\n<p>eloriente.net\/<a href=\"http:\/\/www.revistas.unam.mx\" target=\"_blank\">Acta Po\u00e9tica<\/a><\/p>\n<p>Por: Mariana Masera<br \/>\nSeminario de Po\u00e9tica, IIFL. UNAM*<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El Nuevo Mundo y el Viejo Mundo<\/strong><br \/>\n<strong>en la canci\u00f3n tradicional mexicana:<\/strong><br \/>\n<strong>del villancico a la copla<\/strong><\/p>\n<p>En la Nueva Espa\u00f1a existi\u00f3 una sociedad multicultural, formada\u00a0principalmente por ind\u00edgenas, africanos y europeos, que\u00a0dej\u00f3 su huella en las diferentes manifestaciones art\u00edsticas cultas\u00a0y populares, como afirma Alfonso Reyes:<\/p>\n<p><strong><em>En s\u00f3lo el primer siglo de colonia, consta ya por varios testimonios\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>la elaboraci\u00f3n de una sensibilidad y un modo de ser\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>novohispanos distintos de los peninsulares, efecto de ambiente\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>natural y social sobre los estratos de las tres clases mexicanas:\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>criollos, mestizos e indios. (Reyes 1992, 35)<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La cultura novohispana se constituye de una diversidad de\u00a0confluencias entre la cultura que era la de los vencedores y la\u00a0cultura de los vencidos. Cada una de estas dos tendencias tiene\u00a0su propio discurso, de acuerdo con la teor\u00eda del Iceberg propuesta por Robles Cabero: el de la \u00e9lite es aquel que comprende\u00a0lo \u00abp\u00fablico y lo consciente\u00bb, el que es evidente, y se conserva\u00a0principalmente v\u00eda escrita; y el de la cultura subalterna, es el\u00a0discurso de lo dom\u00e9stico y 10 inconsciente, el que es latente y\u00a0profundo, que se transmite v\u00eda oral principalmente. 1<\/p>\n<p>Desde el aspecto literario, las formas l\u00edricas breves m\u00e1s difundidas\u00a0durante el virreinato fueron el villancico (siglos XVI\u00a0y XVII) y posteriormente la copla suelta (siglos XVIII al XX).\u00a0Ambas estructuras po\u00e9ticas, por su brevedad y relativa sencillez,\u00a0se asociaron a la cultura de plaza y a la tradici\u00f3n oral.\u00a0Cabe agregar, sin embargo, que el villancico en la Nueva Espa\u00ad\u00f1a es un g\u00e9nero que fue impuesto por la iglesia, es decir, nos\u00a0llega ya un texto que ha pasado por el tamiz de los religiosos y\u00a0que ha sido regularizado; pero que, sin embargo, en sus estribillos\u00a0predomina el tono tradicional y en algunos netamente son\u00a0tomados la tradici\u00f3n oral espa\u00f1ola. En este trabajo intento\u00a0mostrar algunos rasgos po\u00e9ticos de los textos que prefiguran y constituyen la \u00abotra cultura\u00bb novohispana a partir de ejemplos\u00a0que han quedado registrado. 2<\/p>\n<p>En la primera parte, analizar\u00e9 villancicos del siglo XVI y del\u00a0siglo XVII donde se puede observar una evoluci\u00f3n po\u00e9tica. En\u00a0tanto que en el primer tercio del XVI hallamos textos muy apegados\u00a0al cancionero popular espa\u00f1ol, en el XVII, a pesar de conservar\u00a0una forma peninsular, en el contenido se imprime la\u00a0huella novohispana.<\/p>\n<p>En la segunda parte, estudio las coplas -aqu\u00ed me refiero generalmente\u00a0a la cuarteta sea o no octosil\u00e1bica- de \u00abEl chuchumb\u00e9\u00bb,\u00a0un <strong>son<\/strong> prohibido y perseguido por la Inquisici\u00f3n durante\u00a0m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os. Adem\u00e1s, es un texto caracter\u00edstico\u00a0del siglo XVIII y representa la consolidaci\u00f3n de una cultura popular\u00a0novohispana.3<\/p>\n<p>\u00abEl chuchumb\u00e9\u00bb tiene una estructura moderna de canci\u00f3n,\u00a0compuesta por coplas \u00abm\u00e1s o menos independientes unas de\u00a0otras, que se asocian muchas veces al azar, que se suelen cantar\u00a0con melod\u00edas de canciones diferentes y que, aun cuando s\u00f3lo\u00a0pertenecen a una canci\u00f3n determinada, no quedan sujetas a un\u00a0orden definido\u00bb (Frenk 1975: p. xvii).<\/p>\n<p><script src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\" async=\"\"><\/script><br \/>\n <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"8578966557\"><\/ins><br \/>\n<script>\/\/ <![CDATA[\n(adsbygoogle\u00a0=\u00a0window.adsbygoogle\u00a0||\u00a0[]).push({});\n\/\/ ]]><\/script><\/p>\n<h2>1. El Villancico<\/h2>\n<p>En la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica es larga la tradici\u00f3n del g\u00e9nero. De\u00a0acuerdo con Antonio S\u00e1nchez Romeralo (1969: 42): \u00abVillancico\u00a0equilvadr\u00eda entonces a canci\u00f3n popular, designar\u00eda a las canciones\u00a0de la tradici\u00f3n popular, cantadas por los villanos\u00bb, y el\u00a0autor a\u00f1ade<\/p>\n<p><strong><em>que\u00a0por extensi\u00f3n o derivaci\u00f3n, llegar\u00edan a designar una canci\u00f3n\u00a0compuesta seg\u00fan determinada forma estr\u00f3fica. Por los cancioneros\u00a0del siglo XV y comienzos del XVI vemos, en efecto, que\u00a0reciben ahora ese nombre canciones no populares, sino cultas\u00a0de fraseolog\u00eda y tema cort\u00e9s, y es obvio que el nombre de villancico\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>tiene una connotaci\u00f3n formal, estr\u00f3fica.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En cuanto a la tem\u00e1tica \u00abera, pues, en su origen, cualquier\u00a0canto o di\u00e1logo pastoril, o m\u00e1s en general rusticanos, con toda\u00a0la amplitud de su inicial sin\u00f3nimo &#8216;villanesca&#8217; [ .. . ] si\u00e9ndole indiferente\u00a0el contenido profano o sacro\u00bb (M\u00e9ndez Plancarte \u00a01952: xii).4 El nombre de villancico se extendi\u00f3 a todas las dem\u00e1s\u00a0letras que se cantaban en los templos (M\u00e9ndez Plancarte \u00a01952: p. xiii).<\/p>\n<p>Dado su car\u00e1cter alegre y celebratorio, el villancico fue muy\u00a0utilizado en la Nueva Espa\u00f1a para las fiestas durante los dos\u00a0primeros siglos del Virreinato. Existen textos en espa\u00f1ol, en\u00a0n\u00e1huatl y en lat\u00edn que fueron compuestos tanto por los misioneros\u00a0como por los estudiantes ind\u00edgenas que estudiaron en las\u00a0escuelas fundadas por los sacerdotes como San Jos\u00e9 de los Naturales\u00a0y Santiago Tlatelolco. Los villancicos son pues uno de\u00a0los primeros textos frutos del mestizaje cultural.5<\/p>\n<p>La forma po\u00e9tica utilizada por los misioneros no era la composici\u00f3n\u00a0medieval, sino aquella que ya hab\u00eda sido regularizada\u00a0por los autores cultos; pero que preservaba su parte m\u00e1s apegada\u00a0a lo tradicional o de hecho netamente tradicional en el estribillo.<\/p>\n<p>El villancico que lleg\u00f3 a suelo americano se conforma de\u00a0una cabeza o estribillo (de tres o cuatro versos) y varias coplas\u00a0o pies que desarrollan el tema del estribillo inicial. A su vez\u00a0cada estrofa se divide en dos partes. La primera se llama mudanza\u00a0porque cambia de rimas en cada estrofa; en tanto que la\u00a0segunda se llama vuelta pues la rima es igual a la del estribillo\u00a0inicial. Despu\u00e9s de la vuelta generalmente se repiten los dos\u00a0\u00faltimos versos de la cabeza.6<\/p>\n<p>La autor\u00eda no era considerada como un problema dado que\u00a0las composiciones tienen \u00abmucho de arte colectivo\u00bb en este\u00a0tipo de poes\u00eda.7 Los textos se realizaban para fiestas espec\u00edficas\u00a0y, a lo m\u00e1s, se distribu\u00edan impresos en hojas sueltas; dicho de\u00a0otro modo, era un g\u00e9nero de ocasi\u00f3n y por lo tanto ef\u00edmero.<\/p>\n<h2>Los misioneros franciscanos<\/h2>\n<p>fueron los primeros que utilizaron\u00a0el m\u00e9todo musical para la evangelizaci\u00f3n. Entre los fundadores\u00a0se encuentran: Pedro de Gante, cuyos esfuerzos culminaron\u00a0en la fundaci\u00f3n del Colegio San Jos\u00e9 de los naturales en\u00a0Texcoco -la primera escuela fundada en Am\u00e9rica (Stevenson\u00a01968: p. 156)-, Arnaldo Basaccio y Juan Caro. El \u00e9xito fue tal\u00a0que otras \u00f3rdenes copiaron las t\u00e9cnicas del franciscano durante\u00a0varias d\u00e9cadas. Como resultado, las iglesias se llenaron de m\u00fasicos ind\u00edgenas quienes eran aventajados estudiantes del canto\u00a0y la composici\u00f3n. La reacci\u00f3n no tard\u00f3 en llegar. Durante el\u00a0Concilio Provincial Mexicano 1, de 1555, se emiten documentos\u00a0en los que se critica el exceso de cantores e instrumentalistas\u00a0en las iglesias.8<\/p>\n<p>El teatro tambi\u00e9n fue aprovechado por los misioneros para\u00a0lograr su objetivo de evangelizaci\u00f3n. La mayor\u00eda de las representaciones\u00a0fueron compuestas para los d\u00edas de fiestas numerosos\u00a0en verdad- tanto profanas como religiosas. Sin embargo\u00a0\u00abes evidente que [ . .. ] ni el teatro profano ni el religioso,\u00a0en Espa\u00f1a y en las colonias, ten\u00edan \u00abdignidad\u00bb suficiente como\u00a0para que, en t\u00e9rminos generales, valiera la pena y fuera costeable\u00a0publicar sus textos\u00bb (Frenk 1989: p. 43).<\/p>\n<p>De ah\u00ed que, aunque sabemos que se escribieron m\u00e1s de 200\u00a0textos, solamente en el per\u00edodo comprendido entre 1524 y 1600,\u00a0pocos, muy pocos registros quedan de ellos. A trav\u00e9s de estos \u00faltimos y de las cr\u00f3nicas sabemos que la mayor\u00eda de los villancicos\u00a0se compusieron para las representaciones. Generalmente\u00a0se pon\u00edan al final de la obra para darle un final feliz, siguiendo\u00a0la tradici\u00f3n peninsular.<\/p>\n<p>El importante papel que desarroll\u00f3 la m\u00fasica como lenguaje\u00a0de contacto entre las culturas que conviv\u00edan en esas primeras\u00a0d\u00e9cadas del siglo XVI queda tambi\u00e9n expresado en los relatos\u00a0sobre las fiestas tanto lit\u00fargicas como oficiales del virreinato.\u00a0Un ejemplo de ello es la narraci\u00f3n hecha por un fraile an\u00f3nimo\u00a0y recogida por Fray Toribio de Benavente (Motolin\u00eda), donde\u00a0se describe la celebraci\u00f3n de la fiesta de los c\u00f3frades de Nuestra\u00a0Se\u00f1ora de la Encarnaci\u00f3n, celebrada el 16 de abril de 1539.\u00a0El villancico se cant\u00f3 en el Auto <em>La ca\u00edda de nuestros padres<\/em> y\u00a0la narraci\u00f3n termina:<\/p>\n<p>se fueron cantando por desecha en canto de \u00f3rgano un villancico<br \/>\nque dec\u00eda:<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfPara qu\u00e9 comi\u00f3<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>la primer casada<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>para qu\u00e9 comi\u00f3<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>la fruta vedada?<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>La primer casada,<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>ella y su marido<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>a Dios han tra\u00eddo<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>en pobre posada,<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>por haber comido<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>la fruta vedada.9<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La estructura es t\u00edpica del villancico del siglo XVI. Una cabeza de cuatro versos. Una copla de cuatro versos (mudanza) y la\u00a0repetici\u00f3n de los dos \u00faltimos versos de la cabeza (vuelta). El\u00a0estilo paralel\u00edstico y repetitivo traslucen su origen popular.<\/p>\n<p>Otro texto, esta vez un estribillo del villancico, ocurre en la\u00a0danza final del \u00abDesposorio Espiritual entre el Pastor Pedro (el\u00a0Arzobispo Moya de Contreras) y la Iglesia Mejicana\u00bb, que se\u00a0considera como \u00abla primera producci\u00f3n teatral de ingenio criollo\u00bb. Los rasgos populares del estribillo o cabeza de villancico<br \/>\nson notorios: 10<\/p>\n<p><strong><em>Pues Menga tiene tal gala<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>y su Esposo gracias mil<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>\u00a1Viva la bella Zagala<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>para zagal tan gentil!<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La versi\u00f3n a lo divino incluye a Menga, t\u00edpico personaje\u00a0femenino de los estribillos populares, construidos en forma\u00a0de una gala. Estos cantarcillos sirven para diferentes fiestas\u00a0-bodas, procesiones- y, generalmente, aparece en el texto la\u00a0palabra identificadora del g\u00e9nero. Por ejemplo: \u00a1 Viva la gala y\u00a0viva el amor, \/ y viva la causa del vencedor! (e 1224). Su origen\u00a0se asocia a la fiesta de La Maya, una fiesta dedicada a la\u00a0fertilidad, y posteriormente se asociaron a los cantares de bodas.ll\u00a0En Espa\u00f1a, existe un versi\u00f3n profana cuya similitud con\u00a0el estribillo novohispano es innegable, tanto en las rimas como\u00a0en la estructura:<\/p>\n<p><strong><em>Soy hermosa y agraciada,<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>tengo gracias m\u00e1s de mil,<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>ll\u00e1manme Gira Giralda<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>hija de Giraldo Gil. 12<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Los ejemplos precedentes\u00a0son muestras de c\u00f3mo en el siglo\u00a0XVI en la Nueva Espa\u00f1a la l\u00edrica popular peninsular penetra de\u00a0forma masiva, gracias al inter\u00e9s de evangelizar a los indios a\u00a0trav\u00e9s de las composiciones religiosas que se cantaban en las\u00a0fiestas.13 No olvidemos que fueron \u00e9stas, dado su car\u00e1cter inclusivo,\u00a0el principal crisol donde se fundieron las expresiones\u00a0literarias populares de las diferentes culturas.<\/p>\n<h2>El siglo XVII<\/h2>\n<p>es el siglo del esplendor del villancico. 14 Entre\u00a0el segundo tercio del seiscientos y mediados del setecientos se\u00a0llamaron villancicos a aquellos textos que \u00abexclusivamente\u00a0se intercalaban en los maitines de las varias fiestas lit\u00fargicas\u00bb\u00a0(M\u00e9ndez Plancarte 1952: p. xiii). Isabel Pope describe los rasgos\u00a0distintivos del villancico:<\/p>\n<p><strong><em>The seventeenth-century villancico put on pious garb and went\u00a0to church.[ &#8230; ] Chapelmasters in aH the important cathedrals\u00a0composed villancicos which were interpolated into the Office and\u00a0Mass at high festivals. Taking hints from the style of the Baroquecantata, these church villancico vary in texture from accompanied\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>solos, duets, and trios to six-and twelve- voice choirs. The\u00a0accompaniment, at first organ or organ and viols, was later in\u00a0the century enlarged to organ with winds or winds and strings.\u00a0The ground plan -with like-named components now usually\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>much longer than was the rule in sixteenth century villancicos\u00a0called for a through-composed estribillo= refrain (solo, duet, or\u00a0trio, followed by choral responsi\u00f3n= reply); next rapid-five\u00a0strophic copla[sJ=verse[s] (solo) enclosed in double bar; then\u00a0back to the estribillo [or reponsi\u00f3n] for a repeat of the cycle. (Isabel\u00a0Pope, MGG, XIll, 1631 apud Stevenson 1976: 3 )15<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El esp\u00edritu novohispano lo domina todo y se imprime en los\u00a0villancicos, donde especialmente se realzan caracter\u00edsticas\u00a0\u00e9tnicas propias (cfr. M\u00e9ndez Plancarte 1952, p. viii). La alegr\u00eda\u00a0de \u00e9stos tuvo como consecuencias el rechazo de las altas autoridades\u00a0eclesi\u00e1sticas:<\/p>\n<p><strong><em>Los villancicos cantados en dialectos son un abuso mucho\u00a0peor. Los que ahora est\u00e1n de moda mezclan el castellano, portugu\u00e9s,\u00a0vasco y gallego en una desmedida mescolanza. Es m\u00e1s,\u00a0caracter\u00edsticas que pertenecen a los negros, moros y otros<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>igualmente hostiles a la religi\u00f3n cristiana, se introducen exclusivamente\u00a0con intenci\u00f3n de divertir de producir risa y de convertir\u00a0la casa de Dios en un teatro.<\/em><\/strong> 16<\/p>\n<p>Para ilustrar el auge de este tipo de villancicos en el primer\u00a0per\u00edodo del siglo XVII utilizamos el cancionero del portugu\u00e9s\u00a0Gaspar Fern\u00e1ndez, maestro de capilla de la catedral de Puebla\u00a0de 1606 hasta su muerte en 1629.<\/p>\n<p>Este manuscrito ha sido considerado como el cancionero m\u00e1s\u00a0viejo que se conserva en Am\u00e9rica latina y el m\u00e1s importante en\u00a0cuanto a la cantidad de textos seculares, donde se preservan\u00a0villancicos y romances en diferentes lenguas: la mexicana\u00a0(n\u00e1huatl), castellana, portugu\u00e9s, guineo, vizca\u00edno y negrillo. 17<\/p>\n<p>En el Cancionero de Gaspar Fem\u00e1ndez se ilustra la heterogeneidad\u00a0cultural novohispana no s\u00f3lo desde el aspecto de las\u00a0culturas marginadas, como la negra y la ind\u00edgena, sino tambi\u00e9n\u00a0de los europeos que llegaron al Nuevo Mundo.\u00a0Los villancicos en portugu\u00e9s y vizca\u00edno, tanto como los\u00a0villancicos llamados \u00abde negro\u00bb, ya eran un g\u00e9nero muy recurrido\u00a0por el teatro espa\u00f1ol del siglo anterior y su funci\u00f3n era\u00a0eminentemente c\u00f3mica. De manera que, quiz\u00e1s debido a su \u00e9xito\u00a0peninsular, son reutilizados en la Nueva Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Todos los textos pertenecen al manuscrito de Gaspar Fem\u00e1ndez\u00a0cuyas composiciones comprenden el per\u00edodo 1609-1616.\u00a0Solo citar\u00e9 tres villancicos donde se oyen tres voces representativas\u00a0de las castas marginadas de la Nueva Espa\u00f1a: el primero\u00a0en n\u00e1huatl, el segundo en mestizo y el tercero en negrillo:<\/p>\n<p><em><strong>Xicochi conetzintle<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> coamis huihui joco<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> in agelos me<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> aleloya, aleloya<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> (GF: 219v-220r)18<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Tios m\u00edo, mi gora\u00e7on,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> mo pan pani pachi nigual<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> amo xichoco abi\u00e7ion<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> q &lt;ue&gt; llorar\u00e9is el ma\u00e7egual.<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> (GF: 101v-102)19<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Gurumb\u00e9, gurumb\u00e9,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> ma si qui cansame,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> que preso hatame<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> desi pane qui dame,<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>q&lt;ue&gt; traji pa\u00f1oli di Santo Tom\u00e9.<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> Gurumb\u00e9, gurumb\u00e9<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> a negrito de cucurumb\u00e9<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> (GF: 118v-119r)20<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Las diferencias de las voces en los textos es notoria. Mientras\u00a0que en los dos primeros villancicos -en n\u00e1huatl, una canci\u00f3n\u00a0de cuna vuelta a lo divino y en mestizo, dedicado al nacimiento\u00a0de Dios- no se aprecia una intenci\u00f3n c\u00f3mica, ni se hace referencia a ninguna situaci\u00f3n extraliteraria; en el villancico\u00a0de negro existir\u00eda un tono m\u00e1s l\u00fadico. De hecho existe una velada\u00a0burla a la glotoner\u00eda del personaje, quien piensa \u00abhartarse\u00bb\u00a0con el \u00abpan que dan\u00bb; pan, que no es otra cosa que la Eucarist\u00eda.\u00a0Quiz\u00e1s la intenci\u00f3n c\u00f3mica del biling\u00fcismo permit\u00eda que a\u00a0trav\u00e9s de la relajaci\u00f3n de la fiesta la gente se sintiera identificada\u00a0e incluida (Bajt\u00edn 1995: p. 79).<\/p>\n<p>Sabemos que los anteriores textos fueron compuestos para\u00a0ocasiones especiales. A pesar de estar en un cuaderno de trabajo\u00a0de un culto Maestro de Capilla portugu\u00e9s, el lirismo de los\u00a0villancicos comparado con algunos registros anteriores muestra,\u00a0como he mencionado en otra parte, un rompimiento del\u00a0entramado po\u00e9tico que contiene al n\u00e1huatl y deja entrever parte\u00a0de la palabra ind\u00edgena. En cuanto a los villancico de negro de\u00a0este cancionero, Margit Frenk ha resaltado su originalidad\u00a0frente a otros del mismo g\u00e9nero.21<\/p>\n<p><script src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\" async=\"\"><\/script><br \/>\n <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"8578966557\"><\/ins><br \/>\n<script>\/\/ <![CDATA[\n(adsbygoogle\u00a0=\u00a0window.adsbygoogle\u00a0||\u00a0[]).push({});\n\/\/ ]]><\/script><\/p>\n<h2><\/h2>\n<h2>2. El chuchumb\u00e9<\/h2>\n<p>En el siglo XVIII comienza el rechazo por los villancicos sobre\u00a0todo por la \u00e9lite letrada pues \u00abya comienza a resquebrajarse la\u00a0compenetraci\u00f3n que -al menos ante Dios- unificaba a todas\u00a0las clases sociales y culturales en un s\u00f3lo \u00abpueblo cristiano\u00bb\u00a0(M\u00e9ndez Plancarte 1952, LIV). Parecer\u00eda que todo el \u00edmpetu\u00a0del siglo anterior es visto desde la nueva perspectiva del siglo\u00a0XVIII. Las espont\u00e1neas letras de antes ahora se consideran chabacanas\u00a0y vulgares.22<\/p>\n<p>De este modo la gente culta da la espalda a la cultura popular\u00a0que vuelve a su cauce natural: la oralidad y las hojas impresas.\u00a0Asimismo, la interacci\u00f3n entre las diversas culturas se ha<br \/>\nprofundizado m\u00e1s. El peligro de las herej\u00edas ha pasado y se\u00a0hace m\u00e1s hincapi\u00e9 en la moral cristiana. Se condena la aparici\u00f3n\u00a0de bailes er\u00f3ticos, sobre todo en ciudades y puertos, que\u00a0eran bailados y cantados por las castas marginadas; adem\u00e1s, algunas\u00a0de estas danzas fueron perseguidas por la Inquisici\u00f3n. Se\u00a0conserva el texto de un son conocido como \u00abEl Chuchumb\u00e9\u00bb\u00a0que, de hecho, tiene diferentes grupos de coplas. Para este estudio\u00a0he elegido una de las versiones que est\u00e1 en el libro de\u00a0Baudot-M\u00e9ndez. Aqu\u00ed s\u00f3lo mostrar\u00e9 algunas de las coplas que\u00a0fueron condenadas por el Santo Oficio, en 1766.23 Asimismo,\u00a0en otro art\u00edculo estudian este son donde explican que exist\u00edan\u00a0varias versiones del mismo, algunas er\u00f3ticas y otras pol\u00edticas,\u00a0adem\u00e1s se\u00f1alan los estudiosos la posibilidad de que este son\u00a0haya sido una reelaboraci\u00f3n del pueblo:24<\/p>\n<p><em><strong>En la esquina est\u00e1 parado<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> un fraile de la Merced,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> con los h\u00e1bitos alzados<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> ense\u00f1ando el chuchumb\u00e9.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Que te pongas bien,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> que te pongas mal,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> el chuchumb\u00e9<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> te he de soplar.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Esta vieja santularia<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> que va y viene a San Francisco,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> toma el Padre, daca el Padre,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> y es el padre de sus hijos.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>De mi chuchumb\u00e9,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> de mi cundabal,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> que te pongas bien,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> que te voy a aviar.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>El demonio de la China<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> del barrio de la Merced,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> y c\u00f3mo se zarandeaba<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> meti\u00e9ndole el chuchumb\u00e9.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Que te pongas bien,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> que te pongas mal,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> el chuchumb\u00e9<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> te he de soplar.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Eres Marta la piadosa<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> en cuanto a tu caridad,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> que no llega peregrino<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> que socorrido no va.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Si vuestra merced quisiera,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> yo le mandara<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> el cachibache<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> de verinduaga.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>En la esquina hay pu\u00f1aladas,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> \u00a1Ay, dios! \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de m\u00ed?<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> Que aquellos tontos se matan<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> por esto que tengo aqu\u00ed.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Si vuestra merced no quiere<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> venir conmigo<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> Se\u00f1or Villalba<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> le dar\u00e1 el castigo.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>y si no vienes<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> de buena gana,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> Villalba<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> te dar\u00e1 el premio.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Me cas\u00e9 con un soldado,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> lo hicieron cabo de escuadra,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> y todas las noches quiere<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> su merced montar la guardia.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Sabe vuestra merced que,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> sabe vuestra merced que,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> \u00abCanta la Misa\u00bb le han puesto<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> a vuestra merced.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Mi marido se fue al puerto<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> por hacer burla de m\u00ed,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> \u00e9l de fuerza ha de volver<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> por lo que dej\u00f3 aqu\u00ed.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Que te pongas bien,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> que te pongas mal,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> con mi chuchumb\u00e9<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> te he de aviar.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>y si no te aviare,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> yo te aviar\u00e9<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> con lo que le cuelga<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> a mi chuchumb\u00e9.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>\u00bfQu\u00e9 te puede dar un fraile<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> por mucho amor que te tenga?<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> un polvito de tabaco<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> y un responso cuando mueras.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>El chuchumb\u00e9<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> de las doncellas<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> ellas conmigo<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> y yo con ellas.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>En la esquina est\u00e1 parado<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> el que me mantiene a m\u00ed<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> el que me paga la casa<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> y el que me da de vestir.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>y para alivio<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> de las casadas,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> vivir en cueros<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> y amancebadas.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Estaba la muerte en cueros<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> sentada en un escritorio,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> y su madre le dec\u00eda:<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> \u00bfno tienes fr\u00edo, Demonio?<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Vente conmigo,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> vente conmigo,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> que soy soldado<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> de los amarillos.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Por aqu\u00ed pas\u00f3 la muerte<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> con su aguja y su dedal,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> preguntando de casa en casa,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> \u00bfhay trapos que remendar?<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Sabe vuestra merced que,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> sabe vuestra merced que,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> \u00abla Puta en Cuaresma\u00bb<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> le han puesto a vuestra merced.<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong>Por aqu\u00ed pas\u00f3 la muerte<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> poni\u00e9ndome mala cara,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> y yo cantando le dije:<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> \u00ab\u00a1no te apures, alcaparra!\u00bb.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Si vuestra merced quisiera,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> y no se enojara,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> \u00abCarga la jaula\u00bb<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> se le quedara.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Estaba la Muerte en cueros<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> sentada en un taburete,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> en un lado estaba el pulque<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> y en el otro el aguardiente.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Sabe vuestra merced que,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> sabe vuestra merced que,<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> que me meto a gringo<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> y me llevo a vuestra merced.<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> (Baudot-M\u00e9ndez 1997: 36)<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Este son fue perseguido durante m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os por la\u00a0Inquisici\u00f3n, como se observa en los procesos donde existen\u00a0prohibiciones sistem\u00e1ticas desde 1766 hasta 1802. Asimismo\u00a0\u00abEl chuchumb\u00e9\u00bb incluy\u00f3 coplas pol\u00edticas y sat\u00edricas.25 Entre\u00a0otras acusaciones, se describe al baile como \u00abcon ademanes,\u00a0meneos, zarandeos, contrarios todos a la honestidad y mal\u00a0ejemplo de los que lo ven como asistentes, por mezclarse en \u00e9l\u00a0manoseos de tramo en tramo, abrazos y dar barriga con barriga\u00a0(vol. 1095, fol. 298r).26<\/p>\n<p>En el texto de \u00abEl Chuchumb\u00e9 se registra la multiplicidad\u00a0cultural novohispana. Primero, la influencia africana se puede\u00a0observar tanto en la forma como en el contenido. La combinaci\u00f3n\u00a0de cuartetas octosil\u00e1bicas y pentasil\u00e1bicas son comunes en\u00a0\u00ablas danzas y m\u00fasica de los negros, perpetuada en las Antillas y\u00a0en las costas mexicanas\u00bb.27 En la letra misma est\u00e1 la cultura\u00a0africana, ya que el nombre del son puede derivar del vocablo\u00a0de origen africano cumb\u00e9 que significa &#8216;ombligo&#8217;.<\/p>\n<p>Segundo, tambi\u00e9n se incluye la visi\u00f3n mestiza en la pen\u00faltima\u00a0copla. Por un lado, la menci\u00f3n de la \u00abMuerte en cueros\u00bb,\u00a0que expresa ese trato sat\u00edrico de la muerte netamente mestizo;\u00a0por otro lado, las menciones de las bebidas embriagantes como\u00a0son el pulque &#8211;que es una bebida mexicana prehisp\u00e1nica consumida\u00a0por el pueblo-y el aguardiente.28<\/p>\n<p>Tercero, la presencia de la cultura dominante espa\u00f1ola se\u00a0manifiesta en la lengua utilizada en la canci\u00f3n. Sin embargo, la\u00a0rebeli\u00f3n contra el lenguaje impuesto, la transgresi\u00f3n a 10 establecido\u00a0se hace mediante la s\u00e1tira er\u00f3tica que es justamente lo\u00a0censurado.<\/p>\n<p>La menci\u00f3n del gringo en la \u00faltima estrofa recuerda la presencia\u00a0de los que poseen la \u00ablengua distinta\u00bb. 29 La expresi\u00f3n\u00a0sin embargo no queda clara. \u00bfSer\u00e1 una amenaza o una invitaci\u00f3n?\u00a0Hay que tomar en cuenta que se cree que este son se desarroll\u00f3\u00a0originariamente en Veracruz, puerto destacado, donde\u00a0era com\u00fan el intercambio entre diferentes culturas. De acuerdo\u00a0con Garc\u00eda de Le\u00f3n:<\/p>\n<p><strong><em>Se mezclan en ella los elementos ind\u00edgenas preexistentes (la\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>civilizaci\u00f3n de los nahuas coste\u00f1os, totonacas y popolucas:\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>una civilizaci\u00f3n de tolerancia sensual y representada todav\u00eda\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>en la \u00abmagia de la risa\u00bb de las terracotas de Remojadas), los\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>rasgos -algunos muy afines en los cultos y el ritual- venidos\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>del occidente de \u00c1frica (el culto a la ceiba, etc.), la cultura\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>popular de Andaluc\u00eda, Portugal y las Canarias y repetidas\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>interinfluencias con Caracas-Maracaibo y la Nueva Andaluc\u00eda\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>(1994: p. 26).<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La influencia de la cultura africana no s\u00f3lo repercuti\u00f3 en los\u00a0indianos y en los peninsulares, como queda visto en el proceso\u00a0de la Inquisici\u00f3n donde se describe a las acusadas como \u00abespa\u00ad\u00f1olas y muchachas, distra\u00eddas de ropa\u00bb. El conocimiento de\u00a0que los consumidores y escuchas de esta poes\u00eda popular no solamente\u00a0eran de las culturas marginales muestra c\u00f3mo exist\u00eda,\u00a0paralela a la cultura letrada, una cultura com\u00fan a las diferentes\u00a0castas que pertenec\u00eda a la plaza y a los mercados: en otras palabras,\u00a0una cultura popular.<\/p>\n<p>Asimismo, en cuanto a la estructura, mencionaremos la utilizaci\u00f3n\u00a0recurrente de figuras de repetici\u00f3n como el paralelismo\u00a0que son t\u00edpicas de la poes\u00eda popular moderna: \u00abSabe vuestra\u00a0merced que\u00bb, \u00abVente conmigo\u00bb. Se puede agregar como rasgo\u00a0popular la utilizaci\u00f3n de expresiones que se han convertido en\u00a0f\u00f3rmulas como: \u00abEstaba la Muerte en\u00bb. Adem\u00e1s la diversidad\u00a0de metros, de temas y de voces le dan un tono muy vivaz y burl\u00f3n.\u00a0Un ejemplo son las estrofas de voz femenina que comienzan\u00a0\u00abMe cas\u00e9 con un soldado\u00bb y \u00abMi marido se fue al puerto\u00bb,\u00a0donde se destaca una sexualidad desbordante y descarada.<\/p>\n<p>La continuidad de lo popular en la tradici\u00f3n oral se comprueba\u00a0en la supervivencia de textos. Si seguimos el hilo conductor\u00a0de \u00abEl Chuchumb\u00e9\u00bb, nos encontramos en pleno siglo xx\u00a0una copla que estrecha los siglos entre el son perseguido por la\u00a0Inquisici\u00f3n y un juego infantil.<\/p>\n<p>Esa copla, como materia tradicional, ha sido adaptada a las\u00a0nuevas realidades por ello se puede afirmar que es una supervivencia\u00a0parcial de aquella incluida en el baile dieciochesco. El\u00a0juego de ni\u00f1os al que me refiero se llama: \u00abEstaba la muerte\u00a0sentada\u00bb. Sus \u00abcoplas las utilizan los muchachos para divertirse\u00a0satiriz\u00e1ndose entre s\u00ed; al son de ellas brincan y giran alrededor\u00a0de aqu\u00e9l que consideran la Media Muerte, al que le tiran de la\u00a0ropa, le tocan con varitas o simplemente bailan alrededor de\u00a0\u00e9l\u00bb (Mendoza 1951: pp. 84-85, n\u00fam. 91):<\/p>\n<p><em><strong>Estaba la Media Muerte<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> sentada en un taburete<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> los muchachos de traviesos<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> le quitaron el bonete. 30<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Lo anterior muestra que dentro de la misma tradici\u00f3n oral\u00a0los textos a veces pierden su funcionalidad inicial, pero el texto\u00a0se adapta a las nuevas circunstancias y se conserva, siempre y\u00a0cuando haya pasado por la censura de la comunidad.<\/p>\n<h2><strong>A modo de conclusi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>A pesar de ser escasos los textos registrados por escrito podemos\u00a0trazar algunas l\u00edneas entre ellos que representan las tendencias\u00a0que pudo seguir la l\u00edrica de plaza. El encuentro entre\u00a0lo peninsular y lo americano desde la perspectiva popular tuvo\u00a0diversas fases.<\/p>\n<p>Los comienzos o antecedentes est\u00e1n representados por el g\u00e9\u00adnero de los villancicos, expresi\u00f3n que perteneci\u00f3 al discurso de\u00a0la cultura elitista y que fueron muy difundidos en\u00b7 el Nuevo\u00a0Mundo; se trata de textos donde se inclu\u00edan las lenguas de mayor\u00a0difusi\u00f3n, tanto dominantes como dominadas, unidas por el\u00a0esp\u00edritu de la iglesia de homogeneizar culturas y clases en una\u00a0sola religi\u00f3n. A pesar de lo anterior algunos rasgos po\u00e9ticos\u00a0propios novohispanos se escapan del rigor de la forma, permitiendo\u00a0entrever una sensibilidad po\u00e9tica distinta.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, los diferentes contactos entre culturas marginales\u00a0comienzan a propagarse y conforman una l\u00edrica popular secular\u00a0propia, fuera de la oficialidad, donde se recupera lo carnavalesco.\u00a0El erotismo y la burla anticlerical lo permean todo. Las\u00a0formas se diversifican y los metros son irregulares. Y es \u00e9sta l\u00ed\u00adrica, la originada en el siglo XVIII, la que se preserva hasta nuestros\u00a0d\u00edas.<\/p>\n<p>El puente entre unos textos y otros a\u00fan no est\u00e1 terminado\u00a0dada la escasez de registros; sin embargo, el presente trabajo\u00a0pretende animar a los estudiosos a seguir construy\u00e9ndolo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1><strong>Citas y referencias<\/strong><\/h1>\n<p>1 Cf. Robles Cahero 1984: pp. 26-27.\u00a0255)<\/p>\n<p>2 Aqu\u00ed entiendo popular en su m\u00e1s amplio sentido, tanto en el modo de creaci\u00f3n\u00a0como en la recepci\u00f3n. Algunas caracter\u00edsticas distintivas son: el texto \u00abes creado y\u00a0cantado principalmente en las \u00e1reas marginadas rurales y urbanas. Segundo, es una\u00a0poes\u00eda que ofrece variantes, donde el punto de vista de la comunidad se impone, la\u00a0mayor de las veces, sobre el punto de vista individual tanto en el proceso de creaci\u00f3n\u00a0como en el de recreaci\u00f3n. Tercero, la poes\u00eda popular es una poes\u00eda que se crea\u00a0y trasmite principalmente de manera oral. Cuarto y \u00faltimo, los recursos po\u00e9ticos\u00a0son limitados y conocidos por todos, tanto creadores como escuchas. A\u00fan m\u00e1s, no\u00a0existe una \u00fanica poes\u00eda tradicional ahist\u00f3rica, por el contrario, han existido a lo\u00a0largo del tiempo y existen distintas poes\u00edas tradicionales circunscritas a ciertas regiones\u00a0y per\u00edodos\u00bb (Masera 2000: p. 141).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n he incluido en mi an\u00e1lisis textos\u00a0popularizantes, que son aquellos textos de factura m\u00e1s bien culta que imitan al\u00a0tipo tradicional.<\/p>\n<p>3 Aqu\u00ed defino la copla como el \u00abcomplejo tem\u00e1tico-formal que tiene el car\u00e1cter\u00a0de unidad po\u00e9tica m\u00ednima\u00bb (Magis 1969: p. 27).<\/p>\n<p>4 \u00abUna composici\u00f3n po\u00e9tica popular, con estribillo, y especialmente la de asunto\u00a0religioso y que se canta en las Iglesias en Navidad o en otras festividades\u00bb\u00a0(Dicc. de la Real Academia).<\/p>\n<p>5 V\u00e9ase el estudio sobre el villancico virreinal de Estrada Jasso 1991.<\/p>\n<p>6 Cf. Estrada-Jasso 1991: pp. 43-55. Cuando los conquistadores y los misioneros\u00a0llegan a Am\u00e9rica traen consigo su cultura popular en las canciones, proverbios\u00a0y romances. No obstante, los misioneros fueron quienes difundieron de un\u00a0modo masivo algunos tipos de cantares populares peninsulares a trav\u00e9s del teatro\u00a0de evangelizaci\u00f3n y el canto, al menos durante los dos primeros siglos del virreinato.<\/p>\n<p>Generalmente \u00abUna melod\u00eda conocida, asociada por la gente con un determinado\u00a0poema de amor, por ejemplo, serv\u00eda de veh\u00edculo ideal para la transmisi\u00f3n\u00a0del mensaje religioso. Si adem\u00e1s se usaba el texto del poema el efecto era doble\u00bb\u00a0(Frenk 1989: p. 60).<\/p>\n<p>7 En t\u00e9rminos generales, el problema de las atribuciones no es de gran importancia, porque esta poes\u00eda, como casi toda la de la \u00e9poca, tiene mucho de arte colectivo\u00a0(Frenk 1989: p. 50).<\/p>\n<p>8 El apogeo musical tambi\u00e9n se vio representado en la enorme cantidad de libros,\u00a0mayormente religiosos, que se imprimieron en M\u00e9xico durante el siglo XVI y\u00a0que de acuerdo al c\u00e1lculo de Stevenson fueron aproximadamente 220. (1968: p.173). Ricard calcula que entre 1524 y 1572 se imprimieron 109 libros en lenguas\u00a0ind\u00edgenas (1986: pp. 122-123).<\/p>\n<p>9 V\u00e9ase tambi\u00e9n sobre este villancico M\u00e9ndez Plancarte 1952: p. xxx y Frenk\u00a01987: n\u00fam. 1393B, y all\u00ed mismo la secci\u00f3n FUENTES.<\/p>\n<p>10 V\u00e9anse Sol\u00f3rzano 1993: p. 52 Y M\u00e9ndez Plancarte 1952: p. xxxi.<\/p>\n<p>11 Sobre la fiesta de La Maya v\u00e9ase a Gonz\u00e1lez Palencia 1944 y Caro Baroja\u00a01979. En cuanto a las galas asociadas a las bodas, v\u00e9ase Covarrubias s. v. Halagala\u00a0y Epithalamio. Son muy interesante las asociaciones entre las galas antiguas y modernas\u00a0que hace Mart\u00ednez-Torner 1966: n\u00fam. 6.<\/p>\n<p>12 Frenk 1-987: n\u00fam. 123.<\/p>\n<p>13 La vuelta a lo divino de un texto popular es muy significativa pues sirve para\u00a0demostrar que fue muy difundido (Cf. Pedrosa 1992: p. 43). La popularidad de la\u00a0l\u00edrica religiosa ha sido estudiada por Bruce W. Wardropper (1958: p. 153).<\/p>\n<p>14 V\u00e9ase para la forma del villancico Stevenson 1968: p. 203. En cuanto a las\u00a0letras, el Maestro de Capilla ten\u00eda 83 d\u00edas al a\u00f1o para que buscara textos de calidad.<\/p>\n<p>Un ejemplo de ello fue la Catedral de M\u00e9xico, donde comenz\u00f3 esta costumbre\u00a0desde 1591. Sin embargo, a decir de los expertos, el texto del villancico llega a su\u00a0m\u00e1ximo apogeo en M\u00e9xico con Sor Juana In\u00e9s de la Cruz (Stevenson 1976: p. 4).<\/p>\n<p>15 A continuaci\u00f3n presento la traducci\u00f3n del texto de Pope:<br \/>\n\u00abEl villancico del siglo XVII se puso su vestimenta piadosa y se fue a la iglesia.\u00a0Los Maestros de Capilla en todas las catedrales importantes compon\u00edan villancicos\u00a0que eran interpuestos entre el Oficio y la Misa en los grandes festivales. Tomando rasgos del estilo de la cantata barroca, estos villancicos de iglesia var\u00edan\u00a0en textura desde solos acompa\u00f1ados, duetos, y tr\u00edos, hasta coros de seis y doce\u00a0voces. El acompa\u00f1amiento con \u00f3rgano y \u00f3rgano con violas fue. ampliado, m\u00e1s tarde\u00a0en el siglo, a \u00f3rganos y vientos o vientos y cuerdas. El plan b\u00e1sico con los mencionados\u00a0componentes era mucho m\u00e1s largo que lo que fue la norma en los villancicos\u00a0del siglo XVI, ya que requiere para su composici\u00f3n: un estribillo-refr\u00e1n (solo,\u00a0dueto, o tr\u00edo, seguido por una responsion del coro=respuesta); seguidas por las\u00a0cinco r\u00e1pidas estrofas coplas=versos (solo) encerradas entre dobles barras; despu\u00e9s\u00a0vuelta al estribillo o responsi\u00f3n para una repetici\u00f3n del ciclo.<\/p>\n<p>16 Cita tomada de Yncovenientes, y gravisimos da\u00f1os que se siguen de que las\u00a0religiones tengan m\u00fasica de canto de Organo apud Stevenson 1993: p. 393, n. 37.<\/p>\n<p>17 En este momento estamos estudiando y transcribiendo los textos populares\u00a0del Cancionero de Gaspar Fem\u00e1ndez el cual ser\u00e1 editado pronto por Margit Frenk\u00a0y Pilar Morales. La mala condici\u00f3n del manuscrito debido a una inundaci\u00f3n no\u00a0permite la consulta directa, sin embargo se ha podido acceder al microfilm.<\/p>\n<p>18 La traducci\u00f3n del villancico seg\u00fan Patrick Johansson ser\u00eda \u00abDu\u00e9rmete, ni\u00f1ito\u00a0pues vinieron a mecerte \/los \u00e1ngeles \/aleluya, aleluya\u00bb.<\/p>\n<p>19 La traducci\u00f3n del villancico seg\u00fan Patrick Johansson ser\u00eda: \u00abDios m\u00edo, mi\u00a0coraz\u00f3n, \/por ti yo me alegro; \/no llores, mi afici\u00f3n, \/llorar\u00e9is al macehual\u00bb.<\/p>\n<p>20 Para el tema de los \u00abvillancicos de Negro\u00bb v\u00e9ase la tesis doctoral de Glenn\u00a0Swiadonn donde se estudia el g\u00e9nero tanto en autores espa\u00f1oles como americanos;\u00a0en el trabajo, entre otras disquisiciones, Swiadon explica los or\u00edgenes de los vocablos\u00a0africanos que aparecen en las composiciones. Por ejemplo el t\u00e9rmino gurumb\u00e9\u00a0\u00abdesigna a un tipo de m\u00fasica bailable de origen africano. Adem\u00e1s, por su\u00a0fon\u00e9tica, gurumb\u00e9 se relaciona con gwomba (&#8216;batir las manos&#8217;) y con la ra\u00edz\u00a0ngoma (&#8216;tambor&#8217;) (Swiadon 2000: p. 91).<\/p>\n<p>21 Margit Frenk, \u00abLos cantos religiosos de negros a comienzo del siglo XVII\u00a0novohispano\u00bb ponencia en el Congreso Folclor Literario en M\u00e9xico, organizado\u00a0por el Centro de Estudios de las Tradiciones de El Colegio de Michoac\u00e1n, 25 de\u00a0abril de 2001.<\/p>\n<p>22 Uno de los ejemplos son las opiniones de Feijoo quien cuando habla de poes\u00eda\u00a0dice que \u00abla peor es la que se oye en Cantinelas Sagradas\u00bb donde \u00abtoda la gracia\u00a0consiste en equ\u00edvocos bajos, met\u00e1foras triviales, retru\u00e9canos pueriles\u00bb, en el Discurso\u00a0en la M\u00fasica en los Templos apud M\u00e9ndez Plancarte 1952: pp. LlV y LlV-LlX.<\/p>\n<p>23 Difiero en un aspecto mencionado por Robles Cahero sobre \u00abEl chuchumb\u00e9\u00bb,\u00a0sobre todo en designar a la estructura popular como \u00abdefectuosa\u00bb, pues me parece\u00a0m\u00e1s acertado el t\u00e9rmino de irregular<\/p>\n<p>24 Cf. Baudot y M\u00e9ndez 1987.<\/p>\n<p>25 Debido a la limitaci\u00f3n de espacio no he incluido la versi\u00f3n completa del\u00a0Chuchumb\u00e9; v\u00e9ase para mayor informaci\u00f3n sobre el tema Baudot- M\u00e9ndez 1997:\u00a0pp. 28-41.<\/p>\n<p>26 El baile se propag\u00f3 junto con \u00ablos llamados rosarios y vestidos a la moda\u00a0diablesca\u00bb. tra\u00eddos de La Habana por algunos individuos que por no tener recursos\u00a0se estacionaron en Veracruz (cf. Aguirre Tinoco 1983: pp. 14-16).<\/p>\n<p>27 Gabriel Sald\u00edvar, Historia de la m\u00fasica, M\u00e9xico, Libros de M\u00e9xico (1934)\u00a01981, p. 227 (Biblioteca Enciclop\u00e9dica del Estado de M\u00e9xico) apud BaudotM\u00e9ndez<br \/>\n1997: n. 4, p. 33.<\/p>\n<p>28 De acuerdo con Santamana. el pulque \u00abes una bebida embriagante, espirituosa,\u00a0blanca y espesa, de aspecto nauseabundo y sabor desagradable, que se obtiene\u00a0haciendo fermentar el aguamiel o jugo que dan los bohordos del maguey cortados\u00a0antes de florecer. Es la bebida peculiar de la gente pobre en la Mesa Central, para\u00a0la cual constituye un factor principal de alimentaci\u00f3n con el chile y la tortilla\u00a0(1959, s. v. pulque). El pulque y las pulquer\u00edas representan una de los aspectos de\u00a0aculturaci\u00f3n m\u00e1s interesantes de analizar.<\/p>\n<p>29 Cf. Baudot -M\u00e9ndez 1997: p. 37. La voz gringo deriva de griego. con lo que\u00a0se denominaba en Espa\u00f1a a una &#8216;lengua incomprensible&#8217;. En los siglos XVIIHC!X se\u00a0confunde la voz griego por gringo (Corominas 1955-57, S.v. griego).<\/p>\n<p>30 La copla fue comunicada a Vicente T. Mendoza por el se\u00f1or Mariano Argote,\u00a0de 60 a\u00f1os, en la ciudad de M\u00e9xico, en noviembre de 1939, y proviene de San\u00a0Gabriel Guzm\u00e1n, Jalisco (Mendoza 1951: p. 201). V\u00e9ase tambi\u00e9n Frenk 1975-1985: I1I, n\u00fam. 3796. La copla se relaciona con otro juego titulado \u00abEstaba la\u00a0Muerte un d\u00eda\u00bb tambi\u00e9n recopilado por Mendoza 1951: 85, n\u00fam. 92.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Villancicos-de-Navidad-Licencia-CC-Universidad-de-Magallanes.jpg\" rel=\"attachment wp-att-51940\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-51940\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Villancicos-de-Navidad-Licencia-CC-Universidad-de-Magallanes-1024x684.jpg\" alt=\"Villancicos de Navidad Licencia CC Universidad de Magallanes\" width=\"466\" height=\"311\" srcset=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Villancicos-de-Navidad-Licencia-CC-Universidad-de-Magallanes-1024x684.jpg 1024w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Villancicos-de-Navidad-Licencia-CC-Universidad-de-Magallanes-300x200.jpg 300w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Villancicos-de-Navidad-Licencia-CC-Universidad-de-Magallanes-768x513.jpg 768w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Villancicos-de-Navidad-Licencia-CC-Universidad-de-Magallanes.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 466px) 100vw, 466px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Imagen: Villancicos de Navidad. Universidad de Magallanes. Licencia CC.<\/em><\/p>\n<h2>Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p>AGUIRRE TINOCO, Humberto, Sones de la tierra y cantares jarochos,\u00a0Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica, Direcci\u00f3n General de Culturas\u00a0Populares, M\u00e9xico, Premi\u00e1, 1983.<\/p>\n<p>BAUDOT, George y Mar\u00eda \u00c1gueda M\u00c9NDEZ, \u00bb &#8216;El chuchumbe&#8217;, un<br \/>\nson jacarandoso virreinal\u00bb, Caravelle, 48, 1987, pp. 163-171.<br \/>\n274<br \/>\n&#8211;, Amores prohibidos: la palabra condenada en el M\u00e9xico de los<br \/>\nvirreyes (Antolog\u00eda de coplas y versos censurados por la Inquisici\u00f3n<br \/>\nen M\u00e9xico J, prol. El\u00edas Trabulse, M\u00e9xico, Siglo XXI, 1997.<\/p>\n<p>BAIT\u00cdN, Mija\u00edl, La Cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento.\u00a0El contexto de Francois Rabelais, Madrid, Alianza,<br \/>\n1995 (Alianza Universidad, 493).<\/p>\n<p>Cancionero de Gaspar Fern\u00e1ndez, Manuscrito, Archivo Musical<br \/>\ndel Archivo Hist\u00f3rico de la Catedral de Oaxaca.<\/p>\n<p>CARO BAROJA, Julio, La estaci\u00f3n del amor: fiestas populares de<br \/>\nmayo a San Juan, Madrid, Taurus, 1979.<\/p>\n<p>COROMINAS, Joan, Diccionario cr\u00edtico etimol\u00f3gico de la lengua castellana,\u00a0Madrid, Gredos, 1955-1957.<\/p>\n<p>COVARRUBIAS, Sebasti\u00e1n de, 1611, Tesoro de la lengua castellana,<br \/>\ned. Mart\u00edn de Riquer, Barcelona, Horta, 1943.<\/p>\n<p>ESTRADA-JASSO, Andr\u00e9s, El villancico virreinal, 1. Siglo XVI. Villancicos,\u00a0canciones y ensaladas, San Luis Potos\u00ed, Archivo Hist\u00f3rico\u00a0del Estado de San Luis Potos\u00ed, 1991,3 vv.<\/p>\n<p>FRENK, Margit, \u00abEntre folklore y literatura\u00bb, Jornadas 64, M\u00e9xico,<br \/>\nEl Colegio de M\u00e9xico, 1971.<br \/>\n&#8211;, Corpus de la antigua l\u00edrica popular hisp\u00e1nica (siglos xv a<br \/>\nXVIIJ, Madrid, Castalia, 1987 (Nueva Biblioteca de Erudici\u00f3n y<br \/>\nCr\u00edtica, 1). &#8211;, et al., Cancionero Folkl\u00f3rico de M\u00e9xico, M\u00e9xico, El Colegio\u00a0de M\u00e9xico, 1975-1985, 5 vv.<\/p>\n<p>GARC\u00cdA DE LE\u00d3N, Antonio, \u00abContrapunto entre 10 barroco y lo popular\u00a0en el Veracruz colonial\u00bb, Heterofon\u00eda, 109, 1994, pp. 17-27.<\/p>\n<p>GONZ\u00c1LEZ DE ESLAVA, Fem\u00e1n, 1610, Villancicos, romances, ensaladas\u00a0y otras canciones devotas (Libro segundo de los coloquios<br \/>\nespirituales y sacramentales y Canciones divinas, M\u00e9xico, Diego<br \/>\nLopez DavalosJ, ed. Margit Frenk, M\u00e9xico, El Colegio de M\u00e9xico,<br \/>\n1989.<\/p>\n<p>GONZ\u00c1LEZ PALENCIA, \u00c1ngel y Eugenio MELE, La maya notas para su\u00a0estudio en Espa\u00f1a, Madrid, CSIC, 1944 (Biblioteca de Tradiciones Populares, 7).<\/p>\n<p>MAGIS, Carlos H., La l\u00edrica popular contempor\u00e1nea: Espa\u00f1a, M\u00e9xico,\u00a0Argentina, M\u00e9xico, El Colegio de M\u00e9xico, 1969.<\/p>\n<p>MART\u00cdNEZ TORNER, Eduardo, L\u00edrica hisp\u00e1nica. Relaciones entre lo popular y\u00a0lo culto, Madrid, Castalia, 1952 (La&#8217; lupa y el escalpelo, 5).<\/p>\n<p>MASERA, Mariana, \u00abAlgunos aspectos de la l\u00edrica tradicional: los<br \/>\ninicios de las coplas\u00bb, en Memoria: XX aniversario del Seminario<br \/>\nde Po\u00e9tica, M\u00e9xico, UNAM, 2000, pp. 141-15l. &#8211;, \u00abQue non dormir\u00e9 sola, non JI. La vozfemenina en la antigua\u00a0l\u00edrica hisp\u00e1nica JI, Barcelona, Azul, 200 1.<\/p>\n<p>MENDOZA, Vicente T., La l\u00edrica infantil de M\u00e9xico, M\u00e9xico, Fondo<br \/>\nde Cultura Econ\u00f3mica (1951) 1994 (Lecturas Mexicanas, 26).<\/p>\n<p>PEDROSA, Jos\u00e9 Manuel, \u00abLa novia exigente: de unas seguidillas del<br \/>\nsiglo XVII a \u00abball-rod\u00f3\u00bb catal\u00e1n y canci\u00f3n paralel\u00edstica sefardf&#8217;,<br \/>\nCritic\u00f3n, 56, 1992, pp. 41-52.<\/p>\n<p>REAL ACADEMIA ESPA\u00d1OLA, Diccionario de la lengua, Madrid,<br \/>\nEspasa-Calpe, 1984.<\/p>\n<p>REYES, Alfonso, Letras de la Nueva Espa\u00f1a, M\u00e9xico Fondo de Cultura\u00a0Econ\u00f3mica, 1992 (Colecci\u00f3n Popular, 317).<\/p>\n<p>ROBLES CAHERO, Jos\u00e9 Antonio, \u00abLa memoria del cuerpo y la transmisi\u00f3n\u00a0cultural: danzas populares en el siglo XVIII novohispano\u00bb,\u00a0Heterofon\u00eda,2, 1984, pp. 26-43.<\/p>\n<p>S\u00c1NCHEZ ROMERALO, Antonio, El villancico: estudios sobre la l\u00edrica\u00a0popular en los siglos xv y XVI, Madrid, Gredos, 1969 (Estudios y\u00a0Ensayos, 11).<\/p>\n<p>SANTAMAR\u00cdA, Francisco J., Diccionario de mejicanismos, M\u00e9xico,<br \/>\nPOIT\u00daa (1959) 1992.<\/p>\n<p>SOL\u00d3RZANO, Carlos, Teatro 17}I!xicano, historia y dramaturgia, t. m, Autos,\u00a0coloquios y entremeses del siglo XVI, M\u00e9xico, CONACULTA,\u00a01993.<\/p>\n<p>SOR JUANA IN\u00c9S DE LA CRUZ, Obras completas. Villancicos y Letras\u00a0sacras, vol. 11, edn. Alfonso M\u00e9ndez Plancarte, M\u00e9xico, Fondo<br \/>\nde Cultura Econ\u00f3mica, 1952.<\/p>\n<p>STEVENSON, Robert, \u00abSixteenth and Seventeenth Century Resources\u00a0in Mexico\u00bb, F ontes Artis Musicae, vol. 1, 1954, pp. 69-78 y vol.\u00a01, 1955, pp. 10-15. &#8211;, Spanish Cathedral Music in Golden Age, Berkeley, University\u00a0of California Press, 1961, reimpr. La m\u00fasica en las catedrales\u00a0espa\u00f1olas del Siglo de Oro, Madrid, Alianza, 1993.<br \/>\n&#8211;, Music in Aztec &amp; Inca Territory, Berkeley, University of<br \/>\nCalifornia Press (1968) 1976. &#8211;, Renaissance and Baroque Musical Sources in the Americas,\u00a0Washington, D.C., General Secretariat, Organization of American\u00a0States, 1970.<br \/>\n&#8211;, Christmas Music from Baroque Mexico, Berkeley, University<br \/>\nof California Press, 1974. &#8211;, La m\u00fasica en las catedrales espa\u00f1olas del Siglo de Oro, Madrid,\u00a0Alianza, 1993, Spanish Cathedral Music in the Golden Age,\u00a0Berkeley, University of California Press, 1961.<\/p>\n<p>SWIADON MART\u00cdNEZ, Glenn, \u00abLos villancicos de negro en el siglo<br \/>\nXVII\u00bb, Tesis Doctoral, Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM,\u00a02000.<\/p>\n<p>TENORIO, Martha Lilia, Los villancicos de Sor Juana, M\u00e9xico, El Colegio\u00a0de M\u00e9xico, 1999.<\/p>\n<p>W ARDROPPER, Broce W., Historia de la poes\u00eda l\u00edrica a lo divino en<br \/>\nla Cristiandad occidental, Madrid, Revista de Occidente, 1958.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong><em>*Publicado originalmente en:<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>http:\/\/www.revistas.unam.mx<\/p>\n<div class=\"recordContents\"><strong><em><span class=\"author\">Masera, Mariana<\/span><\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>Acta Po\u00e9tica; Vol. 21, N\u00fam. 1-2 (2000): Varia reflexi\u00f3n<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em><span class=\"date\">2015-10-28 <\/span><\/em><\/strong><\/div>\n<p><script src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\" async=\"\"><\/script><br \/>\n <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-format=\"autorelaxed\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4595267748\"><\/ins><br \/>\n<script>\/\/ <![CDATA[\n(adsbygoogle\u00a0=\u00a0window.adsbygoogle\u00a0||\u00a0[]).push({});\n\/\/ ]]><\/script><\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2017\/12\/25\/villancico\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Villancico eloriente.net\/Acta Po\u00e9tica Por: Mariana Masera Seminario de Po\u00e9tica, IIFL. UNAM* El Nuevo Mundo y el Viejo Mundo en la canci\u00f3n tradicional mexicana: del villancico a la copla En la Nueva Espa\u00f1a existi\u00f3 una sociedad multicultural, formada\u00a0principalmente por ind\u00edgenas, africanos y europeos, que\u00a0dej\u00f3 su huella en las diferentes manifestaciones art\u00edsticas cultas\u00a0y populares, como afirma Alfonso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":51940,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[49,9,32,10],"tags":[8890,8889,8887,8888],"class_list":["post-51938","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacadas","category-editorial","category-entradas","category-lo-mas-reciente","tag-chuchumbe","tag-musica-tradicional-mexicana","tag-villancico","tag-villancicos-de-navidad"],"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Villancicos-de-Navidad-Licencia-CC-Universidad-de-Magallanes.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51938"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51938"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51938\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51948,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51938\/revisions\/51948"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/51940"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51938"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51938"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51938"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}