{"id":52842,"date":"2018-03-05T10:44:26","date_gmt":"2018-03-05T16:44:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=52842"},"modified":"2018-03-05T10:45:45","modified_gmt":"2018-03-05T16:45:45","slug":"juan-pablo-vasconcelos-pais-no-se-cambia-solo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2018\/03\/05\/juan-pablo-vasconcelos-pais-no-se-cambia-solo\/","title":{"rendered":"Juan Pablo Vasconcelos: El pa\u00eds no se cambia solo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><script src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\" async=\"\"><\/script><!-- BANNER ELORIENTE INCRUSTADO NOTAS --> <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: inline-block; width: 300px; height: 250px;\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"7974633627\"><\/ins><script>\/\/ <![CDATA[\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n\/\/ ]]><\/script><br \/>\n<em> Juan Pablo Vasconcelos:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201c44% de la poblaci\u00f3n urbana en M\u00e9xico estar\u00eda satisfecho con su vida.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Adem\u00e1s, s\u00ed encuentra fortaleza de \u00e1nimo y sentido a su existencia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>El balance an\u00edmico general, a pesar de los pron\u00f3sticos desfavorables,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>ha mejorado en el \u00faltimo a\u00f1o\u201d.<\/em><\/p>\n<h2>El pa\u00eds no se cambia solo<\/h2>\n<p>(www.eloriente.net, M\u00e9xico, a 5 de marzo de 2018, por: Juan Pablo Vasconcelos <a href=\"https:\/\/twitter.com\/JPVmx\" target=\"_blank\">@JPVmx<\/a>).-\u00a0\u201cLo que hago en mi vida vale la pena\u201d. Si te preguntaran el grado de identificaci\u00f3n que sientes con esa frase, del cero al diez \u2014donde 0 es estar en total desacuerdo y 10 en total acuerdo\u2014, \u00bfqu\u00e9 n\u00famero dir\u00edas en voz alta?<\/p>\n<p>Sinceramente, como si estuvieras hablando con el espejo o con tu mejor amigo, \u00bfte consideras libre para decidir tu propia vida? \u00bfTe sientes bien contigo mismo? \u00bfTienes fortaleza ante las adversidades?<\/p>\n<p>Estas oraciones y algunas otras, forman parte del cuestionario para determinar los Indicadores de Bienestar Autorreportado de la Poblaci\u00f3n Urbana, que el INEGI dio a conocer hace algunos d\u00edas. Informa, entre otras cosas, que del 0 al 10, las y los mexicanos respondieron 8.9, a la frase inicial: \u201cLo que hago en mi vida vale la pena\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, 8.4 a la frase: \u201cSoy optimista con respecto a mi futuro\u201d y 8.7 a \u201cTengo un prop\u00f3sito o misi\u00f3n en la vida\u201d.<\/p>\n<p>8.7 tambi\u00e9n a \u201cMe siento bien conmigo mismo\u201d.<\/p>\n<p>De hecho, en el promedio de este m\u00f3dulo de sentencias para determinar el nivel de fortaleza de \u00e1nimo y sentido de la vida (eudamon\u00eda), las mujeres y hombres mexicanos se sienten m\u00e1s s\u00f3lidos por algunas d\u00e9cimas, en comparaci\u00f3n con enero de 2017.<\/p>\n<p>Similares resultados se obtuvieron en otro m\u00f3dulo que intenta verificar la satisfacci\u00f3n con la vida y ciertos aspectos o dominios. Por ejemplo, del 0 al 10, la satisfacci\u00f3n con las relaciones personales lleg\u00f3 a 8.6, una d\u00e9cima m\u00e1s alta que en 2017. De hecho, los dominios de la vida personal como relaciones, actividad u ocupaci\u00f3n, vivienda, estado de salud, logros, est\u00e1n siempre entre los mejor calificados.<\/p>\n<p>En cambio, los relacionados con el \u00e1mbito p\u00fablico, son los menos valorados: la ciudad con un 6.9; el pa\u00eds con 6.1 y seguridad ciudadana con 4.8. \u00c9ste \u00faltimo, el m\u00e1s bajo de los considerados.<\/p>\n<p>Sin embargo, aunque son los m\u00e1s aspectos m\u00e1s castigados, en todos los casos est\u00e1n mejor que el a\u00f1o pasado.<\/p>\n<p>Parece haber pues un doble rasero, una doble medida: una para nuestra vida personal y otra para la arena com\u00fan. Como si anduvi\u00e9ramos divididos por el mundo, mostrando dos facetas completamente distintas de nuestra personalidad. Con los nuestros: comprensivos, preocupados, humanos. Con el resto: distantes, juiciosos, desconfiados.<br \/>\n<script src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\" async=\"\"><\/script><br \/>\n <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"8578966557\"><\/ins><br \/>\n<script>\/\/ <![CDATA[\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n\/\/ ]]><\/script><br \/>\n<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h2><strong>Partidas en dos, en blanco y negro, nuestras vidas.<\/strong><\/h2>\n<p>Desde muy peque\u00f1os nos ense\u00f1amos a tener una familia. Un grupito de personas incondicionales a quienes ayudaremos siempre, ante cualquier circunstancia, sin importar sus defectos, desavenencias o pecados. \u201cEs la fuerza de la sangre\u201d, nos decimos, para educarnos en esa tradici\u00f3n de ser leales a la madre, al padre y a los hermanos. Para luego, repetir el mismo ritual hacia la esposa o esposo y nuestros hijos.<\/p>\n<p>\u201cSolamente la familia estar\u00e1 contigo en los peores momentos. En los instantes m\u00e1s oscuros, los que cre\u00edas tus amigos, te dar\u00e1n la espalda y guardar\u00e1n silencio\u201d, como si lo estuviera oyendo por cent\u00e9sima ocasi\u00f3n de muy distintas personas a lo largo de la vida.<\/p>\n<p>Parece una especie de sabidur\u00eda popular, comprobada por peque\u00f1os indicios, que por ello se vuelven casi un paradigma.<\/p>\n<p>Y como \u00e9ste, muchos fragmentos m\u00e1s de breve educaci\u00f3n popular y p\u00fablica, se nos van impregnando en la mente y en el coraz\u00f3n, fomentando esa especie de divisi\u00f3n entre lo subjetivo y lo objetivo, entre nosotros y el mundo, lo individual y lo colectivo, el ser personal y el ser social.<\/p>\n<p>Sin embargo, vaya desperdicio de energ\u00eda, intenciones y posibilidades, el perpetuar conscientemente esta divisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo que nos estamos perdiendo, reservando solo para los nuestros, por ejemplo, la dicha de ayudar aun a los desconocidos; tender la mano al enfermo aun no siendo de la familia; el gusto de sonre\u00edr sinceramente con una persona cualquiera por la calle quien, como todos nosotros, intenta una vida a tientas, va por los a\u00f1os sin demasiadas certezas, sufre con la vejez, la enfermedad y la muerte.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 el intento m\u00e1s reconocible para romper esta inercia, sea la amistad. De all\u00ed su valor y exaltaci\u00f3n. Una amiga, un amigo, se trata de alguien proveniente de afuera, de otro c\u00edrculo familiar e \u00edntimo. Pero de pronto, tiende unos puentes y unas redes hacia nuestro interior, que resulta imposible no considerarlo a veces m\u00e1s familia que la familia, m\u00e1s incondicional, comprensivo y necesario para nosotros.<\/p>\n<p>Muy parecida a la amistad profunda, es la sensaci\u00f3n de encontrar por la calle o en ciertos instantes, a personas cuyo talante y disposici\u00f3n rompen ese muro invisible entre \u201cnosotros y ellos\u201d. Personajes que dan un poco m\u00e1s de lo esperado cuando les preguntamos sobre por d\u00f3nde ir para encontrar una calle; qu\u00e9 nos hace falta llenar en la solicitud de un tr\u00e1mite; qu\u00e9 tomar para despojarnos de la tos que nos levanta de la cama por la madrugada.<\/p>\n<p>Personas cuya disposici\u00f3n con nosotros y con la vida, nos alienta. Despierta una especie de fe y esperanza que cre\u00edamos perdida en otro tiempo, en los libros de hadas.<\/p>\n<p>As\u00ed lo imagino:<\/p>\n<p>entre nosotros y el resto, podemos abrir avenidas o naufragar en la soledad. Sonre\u00edr o mostrar los dientes. Mirar de frente con el iris dilatado o pasar de prisa atendiendo por encima del hombro. Aprovechar las dos partes del mundo que nos ha tocado vivir, o bien, continuar en nuestro pedazo de cielo \u00fanicamente, suponiendo la posible hostilidad del otro lado de la arboleda.<\/p>\n<p>De estas determinaciones depende el bienestar completo. Incluyendo el bienestar de la ciudad o del pa\u00eds entero.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h2><strong>La ciudad o el pa\u00eds no se cambian solos. Los cambiamos nosotros.<\/strong><\/h2>\n<p>Mientras nosotros no cambiemos, el pa\u00eds tampoco.<\/p>\n<p>Si creemos que al hablar de M\u00e9xico o al calificar la seguridad que padecemos, estamos juzgando un ente ajeno, distinto a nosotros, cometemos un error. Del pa\u00eds, no somos espectadores. Si el pa\u00eds tiene problemas, los tenemos nosotros. Si los resolvemos, nos aliviamos todos.<\/p>\n<p>Nada hay m\u00e1s artificial que asumir como cierta la divisi\u00f3n entre lo m\u00edo y lo nuestro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><script src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\" async=\"\"><\/script><br \/>\n <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-format=\"autorelaxed\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4595267748\"><\/ins><br \/>\n<script>\/\/ <![CDATA[\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n\/\/ ]]><\/script><\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2018\/03\/05\/juan-pablo-vasconcelos-pais-no-se-cambia-solo\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Pablo Vasconcelos: \u201c44% de la poblaci\u00f3n urbana en M\u00e9xico estar\u00eda satisfecho con su vida. Adem\u00e1s, s\u00ed encuentra fortaleza de \u00e1nimo y sentido a su existencia. El balance an\u00edmico general, a pesar de los pron\u00f3sticos desfavorables, ha mejorado en el \u00faltimo a\u00f1o\u201d. El pa\u00eds no se cambia solo (www.eloriente.net, M\u00e9xico, a 5 de marzo de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":52843,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[29,11,49,32,63,54,10],"tags":[5315,7229,9165,1285],"class_list":["post-52842","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-capital","category-colaboradores","category-destacadas","category-entradas","category-estados","category-juan-pablo-vasconcelos","category-lo-mas-reciente","tag-cultura-mexico","tag-es-la-cultura","tag-jpvmx","tag-juan-pablo-vasconcelos-2"],"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Juan-Pablo-Vasconcelos-1.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52842"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52842"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52842\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52844,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52842\/revisions\/52844"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52843"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52842"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52842"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52842"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}