{"id":54730,"date":"2018-10-08T08:09:42","date_gmt":"2018-10-08T14:09:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=54730"},"modified":"2019-06-17T16:46:02","modified_gmt":"2019-06-17T22:46:02","slug":"es-la-cultura-la-historia-de-roy-por-juan-pablo-vasconcelos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2018\/10\/08\/es-la-cultura-la-historia-de-roy-por-juan-pablo-vasconcelos\/","title":{"rendered":"Es la Cultura: La historia de Roy. Por Juan Pablo Vasconcelos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?x=0&amp;y=0&amp;s=Es+la+cultura\"><strong>Es la Cultura<\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cEl problema de la perseverancia es la posibilidad existente e innegable de que nunca se alcance lo deseado.\u00a0<\/em><em>Fallar una y otra vez y no lograrlo. \u00bfY si lo deseado fuera comer todos los d\u00edas?\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La historia de Roy<\/strong><\/p>\n<p>(www.eloriente.net, M\u00e9xico, a 8 de octubre de 2018, por <a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/category\/colaboradores\/juan-pablo-vasconcelos\/\">Juan Pablo Vasconcelos<\/a> <a href=\"https:\/\/twitter.com\/JPVmx\">@JPVmx<\/a>).- Fue todo muy r\u00e1pido. Cuando tropez\u00f3 conmigo, se le cayeron los tubos de spray. Al principio estaba claro que pens\u00f3 en escapar, quiz\u00e1 por el callej\u00f3n hacia Xochimilco. Sin embargo, el material para las pintas tambi\u00e9n ha subido de precio. No tuvo m\u00e1s remedio que detenerse, contener la respiraci\u00f3n y recoger con cierta torpeza sus materiales; siempre de perfil, nunca d\u00e1ndome la espalda.<\/p>\n<p>Entonces lo llam\u00e9 por su nombre. Fue un balde de agua fr\u00eda.<\/p>\n<p>Lo reconoc\u00ed por sus ojos grandes, como \u2018fresneles\u2019 en la oscuridad, y sobre todo, por un tatuaje muy peculiar en su mano derecha: el nombre de su madre en alg\u00fan idioma oriental, rodeado de flores con espinas y un inmenso sable que luego se le ocultaba por debajo de la manga.<\/p>\n<p>Sonia (\u30bd\u30cb\u30a2), apenas hace una semana, hab\u00eda tomado una silla del comedor para sentarse a mi lado y pedirme una opini\u00f3n sobre los tatuajes en idioma extranjero. Su hijo, Roy, se hab\u00eda puesto uno en su honor, pero la idea no necesariamente era de su agrado. Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 se le puede decir a un hijo que se tat\u00faa tu nombre en la piel, aunque sea con jerogl\u00edficos inentendibles? Quiz\u00e1 decirle \u201cte quiero\u201d sea suficiente. Y ya ni pensar en preguntarle de d\u00f3nde le vino esa idea, o si quien se lo hab\u00eda hecho sabe de verdad alg\u00fan idioma o solo se gu\u00eda por la intuici\u00f3n.<\/p>\n<p><script src=\"\/\/pagead2googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\" async=\"\"><\/script><!-- BANNER ELORIENTE INCRUSTADO NOTAS --> <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: inline-block; width: 300px; height: 250px;\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"7974633627\"><\/ins><script>\/\/ <![CDATA[ (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({}); \/\/ ]]><\/script><\/p>\n<p>Tiene tantos a\u00f1os de trabajar en casa que no fui capaz de aconsejarle a Sonia nada \u00fatil. El afecto acumulado impide (o al menos debe impedir) dar recomendaciones, le dije. Aunque lo cierto fue que no tuve fuerzas para confesarle la verdad: no tengo idea alguna de tatuajes. Tampoco del japon\u00e9s.<\/p>\n<p>S\u00ed le dije \u2014con tono m\u00e1s bien ceremonioso\u2014, que era muy notable el inter\u00e9s de su hijo por la lengua de un pa\u00eds tan resistente y admirable, pero m\u00e1s a\u00fan por haberse inclinado a marcarse: Sonia, en vez de adherirse a las frases motivacionales tan en boga y cuyo principal objeto es la vanidad, pero no el amor.<\/p>\n<p>Ten\u00eda muy fresca la conversaci\u00f3n con Sonia como para no reconocer a Roy aquella noche. Y me pareci\u00f3 que \u00e9l tambi\u00e9n, pues al escuchar su nombre y mirarme unos instantes, no tard\u00f3 en agradecerme, sin ninguna introducci\u00f3n de por medio, haber tranquilizado a su mam\u00e1 acerca de su tatuaje \u201cold school\u201d.<\/p>\n<p>Ya en confianza, mientras terminaba de guardar y acomodar los sprays en la mochila. Le pregunt\u00e9 de d\u00f3nde ven\u00eda tan de prisa. \u201cA ti s\u00ed te lo voy a decir, porque lo comprendes\u201d, me respondi\u00f3 con las \u00edes y enes m\u00e1s extendidas, arrastr\u00e1ndolas, como si la voz le saliera del estern\u00f3n.<\/p>\n<p>Le puso signos, marcas y se\u00f1ales a un par de templos de la ciudad. En plena fachada. Luego, a tres restaurantes de paredes brillantes de la avenida central. A las puertas de caoba y, justo al tropezar conmigo, se dispon\u00eda a dar el brinco de las paredes y construcciones a las carrocer\u00edas de los autom\u00f3viles. Me lo dijo con cierta vocaci\u00f3n de cient\u00edfico, explicando un m\u00e9todo, no una travesura. Tampoco un delito.<\/p>\n<p>\u00bfEn japon\u00e9s?, le pregunt\u00e9.<\/p>\n<p>Nuestras carcajadas rompieron en la oscuridad. Caminamos unas calles hacia el sur y varias veces not\u00e9 que las paredes reci\u00e9n construidas y a\u00fan los cristales m\u00e1s grandes de los edificios, le causaban cierta ansiedad. Titubeaba si sacar o no un spray delante de m\u00ed para proceder a la pinta. Pero nunca lo hizo. Al parecer, el anonimato es un ingrediente m\u00e1s de su expresi\u00f3n, cuyo coraz\u00f3n es colectivo, an\u00f3nimo, de masa, y no ego\u00edsta, individual, producto de un genio digno de culto.<\/p>\n<p>\u201cLos de arriba \u2014me dijo\u2014 jam\u00e1s van a comprender porqu\u00e9 lo hacemos. No tienen ni idea. Creen que es vandalismo. Ociosos. Quieren llenar la c\u00e1rcel con nosotros. Como si no les bastara con explotarnos todos los d\u00edas. No entienden nada\u201d.<\/p>\n<p><script async src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script> <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"7980763077\"><\/ins> <script> (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({}); <\/script><\/p>\n<p>Me dijo que las iglesias o el dichoso Centro Hist\u00f3rico le parec\u00eda una forma de recordarnos que en este pa\u00eds nada ha cambiado desde la \u00e9poca de la colonia, cuando hab\u00eda una ciudad para ricos y la periferia para los pobres. Pero se le hac\u00eda creer a los pobres que todo era de ellos, para tenerlos tranquilos.<\/p>\n<p>\u201cYo veo c\u00f3mo llegan los ricos a los restaurantes y a los dem\u00e1s no nos dejan ni acercarnos. Pero luego quieren que les respetemos sus paredes. Primero que nos respeten a nosotros\u2026 Si por ellos fuera, ya nos hubieran liquidado. Pero nos mantienen vivos, porque nos necesitan para limpiar sus casas, para hacer el trabajo que ellos no quieren. All\u00ed nos tienen de barrenderos y alba\u00f1iles. Ah, pero que no nos acerquemos a sus coches, porque piensan que los vamos a asaltar\u201d.<\/p>\n<p>Le dije que su madre estaba muy orgullosa de que estuviera aprendiendo japon\u00e9s y, aunque no se lo hubiera confesado, se sent\u00eda contenta porque hubiese puesto su nombre en ese tatuaje.<\/p>\n<p>\u201cUno tiene que decirle a su madre lo que quiere o\u00edr. Ya para qu\u00e9 hacerle m\u00e1s da\u00f1o. La verdad es que all\u00ed no dice Sonia\u201d.<\/p>\n<p>Nos callamos. Continuamos caminando sin descuidar las pisadas, por el empedrado h\u00famedo. Me dijo que ese t\u00e9rmino s\u00ed era japon\u00e9s, pero que significaba otra cosa diferente. El coraje de que las personas con dinero vayan en sus camionetas por la calle y suban sus cristales para disfrutar su aire acondicionado, mientras los dem\u00e1s ten\u00edan que soportar el bochorno en un cami\u00f3n destartalado.<\/p>\n<p>La tristeza de que unas quinientas personas en la ciudad lo tengan todo y sean quienes pretendan mandar al medio mill\u00f3n que no tiene nada; y encima, que \u00e9stos sigan sus reglas, que atiendan a sus turistas y pongan bonita cara.<\/p>\n<p>Lo pat\u00e9tico de estar limpiecito por las ma\u00f1anas y guardando el agua los martes para ba\u00f1arse toda la semana, y en cambio, los juniors est\u00e1n deslavados y laga\u00f1osos pero son ellos quienes nos miran con desprecio.<\/p>\n<p>Y ya ni decir de las escuelas: hay unas para nosotros y otros para ellos. Incre\u00edble pero as\u00ed es. M\u00e1s desiguales no podemos estar. Critican las fiestas que hacemos en la calle porque no pueden pasar con sus carros, pero ellos s\u00ed pueden disponer de todo, hasta le cierran las calles a los funcionarios para que pasen m\u00e1s r\u00e1pido.<\/p>\n<p>Y todav\u00eda se enojan de lo peor que les puede pasar en la vida: que les pinten las grandes paredes de sus casas.<\/p>\n<p>\u201cHe intentando tantas veces vivir diferente. Parecerme a los otros. Salir adelante como dicen. Pero he fallado. Siempre he fallado. As\u00ed me toc\u00f3 la vida\u201d.<\/p>\n<p><script async src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-format=\"autorelaxed\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4595267748\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2018\/10\/08\/es-la-cultura-la-historia-de-roy-por-juan-pablo-vasconcelos\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es la Cultura \u201cEl problema de la perseverancia es la posibilidad existente e innegable de que nunca se alcance lo deseado.\u00a0Fallar una y otra vez y no lograrlo. \u00bfY si lo deseado fuera comer todos los d\u00edas?\u201d &nbsp; La historia de Roy (www.eloriente.net, M\u00e9xico, a 8 de octubre de 2018, por Juan Pablo Vasconcelos @JPVmx).- [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":54731,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[9,18,54,10504],"tags":[7229,1285],"class_list":["post-54730","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editorial","category-educacion-y-cultura","category-juan-pablo-vasconcelos","category-las-ultimas-12","tag-es-la-cultura","tag-juan-pablo-vasconcelos-2"],"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/4112121937_b8c2bec419_o.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54730"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54730"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54730\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54732,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54730\/revisions\/54732"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54731"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54730"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54730"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54730"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}