{"id":58931,"date":"2019-11-07T12:51:34","date_gmt":"2019-11-07T18:51:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=58931"},"modified":"2019-11-07T15:19:02","modified_gmt":"2019-11-07T21:19:02","slug":"herencia-cultural-y-educacion","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2019\/11\/07\/herencia-cultural-y-educacion\/","title":{"rendered":"Herencia cultural y educaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>El mayor auge del conocimiento lo encontramos en Grecia con los primeros fil\u00f3sofos. La ciencia era la episteme (\u1f10\u03c0\u03b9\u03c3\u03c4\u03ae\u03bc\u03b7) griega que luego se tradujo como <em>scientiam<\/em> que es asimilable a conocimiento. El mundo cl\u00e1sico de Grecia, fue un momento privilegiado para la evoluci\u00f3n del pensamiento. Los fil\u00f3sofos griegos, amantes de la verdad, hombres universales que se preguntaron por el cosmos y la naturaleza, dedicaban su tiempo a pensar en la realidad. Aunque los primeros indicios del conocimiento cient\u00edfico no surgen en Grecia, el historiador de la ciencia Desiderio Papp Pollack plantea que las primeras tentativas para enfrentar con los recursos del esp\u00edritu humano, los embates de la naturaleza hostil, pueden vislumbrarse desde la prehistoria con las herramientas y la t\u00e9cnica que lleva un saber impl\u00edcito, y ese saber, es transmitido por la imitaci\u00f3n, los h\u00e1bitos y la comunicaci\u00f3n. Con los hombres de Mesopotamia y Egipto el conocimiento se organiza, y da paso a diversas especializaciones como la agricultura, la ganader\u00eda, las matem\u00e1ticas, los primeros procedimientos quir\u00fargicos, la observaci\u00f3n de la esfera celeste y se han encontrado algunas dataciones cronol\u00f3gicas de la escritura en Harappa, India hace 3500 a.C., muchos descubrimientos importantes como el uso de herramientas y la manipulaci\u00f3n del fuego, se encuentran en estas etapas de la humanidad, mucho antes del milagro griego, de la racionalizaci\u00f3n del universo.<\/p>\n<p>Los conceptos fundamentales que abren la puerta al conocimiento de la naturaleza, se dieron a conocer a partir de las culturas humanas m\u00e1s simples. Los hombres de la prehistoria descubren la ganader\u00eda y la agricultura que son resultado de la acci\u00f3n y saber impl\u00edcito en la t\u00e9cnica. El fil\u00f3sofo alem\u00e1n Mart\u00edn Heidegger consideraba que el modo del conocer primario es el uso, pues, no es que tengamos algo as\u00ed como un saber previo de las cosas del mundo, s\u00f3lo somos capaces de ese descubrimiento en el trato pr\u00e1ctico cotidiano, accedemos a un conocimiento cada vez m\u00e1s complejo por el trato activo con las cosas. Este \u201csaber c\u00f3mo\u2026\u201d es la base del pensamiento. Cuando la habilidad se hace consciente, entonces se hace conocimiento y gracias a ello es posible enfrentar las fuerzas de la naturaleza y de la vida pr\u00e1ctica. Es as\u00ed como la pr\u00e1ctica posee su propio modo de conocimiento. Toda actividad de vida implica acci\u00f3n y pensamiento, el uso de herramientas lleva un saber impl\u00edcito que puede ser dado por imitaci\u00f3n sin que el sujeto sea necesariamente consciente, sin embargo, a pesar de ese desconocimiento te\u00f3rico su acci\u00f3n es congruente con la realidad que se le presenta. Esta congruencia podemos llamarla intuitiva, se da en el h\u00e1bito, la interacci\u00f3n con el medio y como rasgo \u201cinstintivo\u201d de la conduta humana<\/p>\n<p>Aunque, asegurar la conservaci\u00f3n de la especie y tener una cultura no es algo exclusivo de los seres humanos, es conocida esta caracter\u00edstica en otros seres vivos que buscan medios para su supervivencia y heredan h\u00e1bitos a las siguientes generaciones. Sin embargo, es el hombre quien se apropia de la realidad y la conceptualiza, con una grandiosa capacidad de pensarse a s\u00ed mismo, cuestionar y modificar la realidad que se le presenta. La abrumadora fuerza de la curiosidad que el ser humano experimenta es en su definici\u00f3n m\u00e1s simple y pura: \u201cel deseo de conocer\u201d.<\/p>\n<p>La palabra filosof\u00eda significa amor a la sabidur\u00eda o amor por el saber. Para los griegos era \u00e9sta la forma en que se nombraba el inter\u00e9s apasionado que los hombres deb\u00edan sentir por el saber, pero no se trataba de saber muchas cosas, sino del poder que tiene el ser humano de preguntarse acerca de la realidad, por medio del pensamiento. La especie humana es un maravilloso azar de la naturaleza, somos seres complejos y afortunados. Detr\u00e1s de nosotros en la historia de la humanidad hay hombres y mujeres que han hecho grandes descubrimientos, dejando a su paso una herencia de saberes pr\u00e1cticos y reflexivos.<\/p>\n<p>Los nuevos retos para la educaci\u00f3n y la profesi\u00f3n docente los ha puesto la llamada era de la informaci\u00f3n, desde que se borraron las barreras del conocimiento y todos podemos presumir de la erudici\u00f3n de datos conocidos, recitando las \u00faltimas noticias relacionadas con la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, la pol\u00edtica, la econom\u00eda, la salud y dem\u00e1s temas de inter\u00e9s p\u00fablico, es f\u00e1cil confundir la acumulaci\u00f3n de datos con el saber. La educaci\u00f3n se enfrenta a un nuevo reto y muchos maestros son rebasados por la tecnolog\u00eda al alcance de los estudiantes, esto obviamente en las ciudades y poblados m\u00e1s favorecidos, porque d\u00f3nde la marginaci\u00f3n prevalece s\u00f3lo podemos concebir un nuevo modo de exclusi\u00f3n. Sumando a lo anterior hay que considerar los problemas que aquejan a las comunidades, problemas por encima de aprender a leer o escribir.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la pobreza, la violencia y la forma de hacer pol\u00edtica de nuestros pol\u00edticos est\u00e1n creando niveles de marginaci\u00f3n extraordinarios. La educaci\u00f3n en manos del poder pol\u00edtico olvid\u00d3 la tarea m\u00e1s importante; preservar la vida y la cultura. Dej\u00f3 de ser una herencia al servicio de las capacidades humanas para volverse una carga o un modo de ejercer poder sobre el que algo ignora. Hoy son m\u00e1s importantes objetivos econ\u00f3micos controlados por los pa\u00edses desarrollados que la dignidad de los individuos que se forman en nuestras sociedades.<\/p>\n<p>Si deseamos soluciones originales, pertinentes y consecuentes, lo primero que hay que propiciar son espacios para las humanidades emergentes que devienen de los cambios vertiginosos del siglo XXI. Es urgente realizar profundas transformaciones en los sistemas educativos para que las nuevas generaciones se preparen adecuadamente para participar en los mecanismos de generaci\u00f3n, aplicaci\u00f3n y explotaci\u00f3n racional del conocimiento (Olive, L. 20006)<\/p>\n<p>La alfabetizaci\u00f3n de la cultura cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica en las escuelas no debe entenderse como adoctrinamiento, sino como el entrenamiento de los miembros de las diversas comunidades que les permita comprender el potencial de la ciencia y la tecnolog\u00eda para la resoluci\u00f3n de ciertos problemas, pero sobre todo debe ser una apropiaci\u00f3n de los pasos, de los procesos, que permita la creaci\u00f3n de nuevas pr\u00e1cticas de producci\u00f3n de conocimiento. Tales pr\u00e1cticas no existen en abstracto no pueden conformarse de acuerdo con un \u00fanico modelo, deben considerarse los rasgos f\u00edsicos y culturales de cada contexto para hacer de la formaci\u00f3n de los estudiantes un ejercicio plural y respetuoso de la diversidad, hacer notar que la diversidad de pensamientos en pugna es lo que enriquece el proceso educativo por lo tanto deben converger distintas perspectivas y no homogeneizar al educando depositando saberes desde una visi\u00f3n un\u00edvoca.<\/p>\n<p>La perspectiva de la ciencia no es m\u00e1s que una de las diversas componentes del saber disponible, y se trata de un sector cultural extenso, complejo y recientemente desarrollado, en relaci\u00f3n a otros, y por ello a\u00fan escasamente asimilado e integrado en el conocimiento compartido de la poblaci\u00f3n. (Gil, D. &amp; Vilches, A. (2004)<\/p>\n<p>El movimiento constante de la racionalidad cient\u00edfica y la artificialidad tecnol\u00f3gica entreveran complejizando la forma de ver y conocer el mundo. Es tambi\u00e9n el desplazamiento de una visi\u00f3n a otra, de la confrontaci\u00f3n de sistemas de conocimiento, pr\u00e1cticas y valores. Las sociedades occidentales en general, y la sociedad mexicana en particular, transitan un proceso aletargado de progreso, un ideal de \u00e9ste a partir del uso de la tecnolog\u00eda y el saber cient\u00edfico al servicio de hombres y mujeres. El sistema escolar es reflejo de las necesidades creadas por la industria y el sistema econ\u00f3mico, por lo tanto, los seres que se forman en las instituciones educativas se vuelven piezas para enfrentar los embates de la competitividad global del mercado.<\/p>\n<p>Uno de los problemas graves para el contexto mexicano ha sido la paulatina eliminaci\u00f3n de formas de pensamiento y pr\u00e1cticas sociales diferentes a las del orden civilizador. Considerar como objetivo la eliminaci\u00f3n de otras formas de pensamiento acient\u00edficas, no ha sido la intenci\u00f3n, nunca fue prioridad acabarlas, el problema fue no considerar los resultados del adoctrinamiento, de la nula participaci\u00f3n colaborativa en la toma de decisiones. Lo pervirti\u00f3 toda la imposici\u00f3n, el control, la legitimaci\u00f3n de nuevos saberes como inamovibles. Dichos saberes depositados y adopatados, agotaron la tarea de pensar, de reflexionar, de estructurar respuestas a preguntas fundamentales como la existencia de dios, el origen de la vida, la finitud, dichas respuestas las tiene la ciencia, que hasta el momento ha mostrado ser m\u00e1s eficaz en la resoluci\u00f3n de otros enigmas que nos parec\u00edan indescifrables. Sin embargo, no es una especializaci\u00f3n de saberes lo que interesa, sino las profundas transformaciones en los sistemas educativos para que las nuevas generaciones se preparen adecuadamente para participar en los mecanismos de generaci\u00f3n, aplicaci\u00f3n y explotaci\u00f3n racional del conocimiento y la perspectiva de la ciencia no es m\u00e1s que una de las diversas componentes del saber disponible, y se trata de un sector cultural extenso, complejo y recientemente desarrollado, en relaci\u00f3n a otros, y por ello a\u00fan escasamente asimilado e integrado en el conocimiento compartido de la poblaci\u00f3n. (Gil, D. &amp; Vilches, A. (2004)<\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2019\/11\/07\/herencia-cultural-y-educacion\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mayor auge del conocimiento lo encontramos en Grecia con los primeros fil\u00f3sofos. La ciencia era la episteme (\u1f10\u03c0\u03b9\u03c3\u03c4\u03ae\u03bc\u03b7) griega que luego se tradujo como scientiam que es asimilable a conocimiento. El mundo cl\u00e1sico de Grecia, fue un momento privilegiado para la evoluci\u00f3n del pensamiento. 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