{"id":63164,"date":"2020-07-31T09:30:53","date_gmt":"2020-07-31T15:30:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=63164"},"modified":"2020-08-05T21:17:18","modified_gmt":"2020-08-06T03:17:18","slug":"fallece-eusebio-leal-historiador-de-la-habana","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2020\/07\/31\/fallece-eusebio-leal-historiador-de-la-habana\/","title":{"rendered":"Fallece Eusebio Leal, historiador de La Habana"},"content":{"rendered":"<p>En horas de esta ma\u00f1ana, \u00abv\u00edctima de una penosa enfermedad\u00bb, como la califica la informaci\u00f3n especial del r\u00e9gimen cubano, falleci\u00f3 el historiador Eusebio Leal Spengler.<\/p>\n<p>Un personaje cubano de primer orden, hasta su muerte Historiador de La Habana y art\u00edfice de la recuperaci\u00f3n de la ciudad capital de ese insigne pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Leal naci\u00f3 en su amada Ciudad de La Habana el 11 de septiembre de 1942; fue Doctor en Ciencias Hist\u00f3ricas de la Universidad de La Habana (2000); M\u00e1ster en Estudios sobre Am\u00e9rica Latina, el Caribe y Cuba; Especialista en Ciencias Arqueol\u00f3gicas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Curs\u00f3 estudios en la Universidad de La Habana (1975) de Licenciatura en Historia y\u00a0Curs\u00f3 estudios de posgrado en Italia sobre restauraci\u00f3n de Centros Hist\u00f3ricos por beca conferida por el Ministerio de Relaciones Exteriores de la Rep\u00fablica Italiana (1980).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Fue Miembro del Comit\u00e9 Central del Partido Comunista de Cuba desde el IV Congreso- 1991. Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular en la IV-1993. V-1998, VI-2003, VII2008, VIII-2013 y IX \u2013 2018 Legislatura<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed como Embajador de Buena Voluntad de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (1996).<\/p>\n<h3><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"5545504441\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script>Sus palabras en la memoria<\/h3>\n<p><strong>A continuaci\u00f3n las palabras que\u00a0Eusebio Leal pronunci\u00f3 en el acto de develaci\u00f3n de la estatua ecuestre del Ap\u00f3stol Jos\u00e9 Mart\u00ed, en homenaje al aniversario 165 de su natalicio, el 28 de enero del 2018, \u201cA\u00f1o 60 de la Revoluci\u00f3n\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>(Versiones Taquigr\u00e1ficas\u2013Consejo de Estado y tomadas de la p\u00e1gina del historiador).<\/p>\n<p><em>General Presidente Ra\u00fal Castro Ruz;<\/em><\/p>\n<p><em>Distinguidos miembros del Consejo de Estado y del Gobierno de la Rep\u00fablica;<\/em><\/p>\n<p><em>Distinguidos invitados y representantes de la ciudad de Nueva York y del Museo del Bronx;<\/em><\/p>\n<p><em>Honorables miembros del cuerpo diplom\u00e1tico;<\/em><\/p>\n<p><em>Cubanas y cubanos de la emigraci\u00f3n patri\u00f3tica;<\/em><\/p>\n<p><em>Cubanas y cubanos todos:<\/em><\/p>\n<p>Todo convida esta ma\u00f1ana al recuerdo y a la devota gratitud a los padres fundadores de nuestra patria.<\/p>\n<p>En esta ma\u00f1ana en que se cumple el aniversario 165 de su nacimiento, no lejos de aqu\u00ed, en la calle de Paula, evocamos a Jos\u00e9 Mart\u00ed en el acto de su supremo sacrificio por la causa que escogi\u00f3 como una motivaci\u00f3n para su vida.<\/p>\n<p>La obra de la insigne artista norteamericana Anna Hyatt Huntington lo evoca. Obra de una feminidad y de un sentido est\u00e9tico y t\u00e9cnico superior, la escultura marc\u00f3 en la vida de la gran artista un momento excepcional. A sus 82 a\u00f1os acogi\u00f3 el proyecto, quiz\u00e1s pensando que en el Parque Central de Nueva York, entre las hermosas esculturas del Libertador Sim\u00f3n Bol\u00edvar y del Protector de los pueblos del Sur, Jos\u00e9 de San Mart\u00edn, faltaba una pieza fundamental en el discurso de nuestra Am\u00e9rica: la figura de Mart\u00ed.<\/p>\n<p>Muchos se preguntan, ante esa escultura que develamos hoy, si fue o no un jinete y un soldado. En realidad, desde su primera carta escrita a su madre, desde Han\u00e1bana, donde se hallaba junto a su padre, designado all\u00ed celador o custodio de aquellos grandes terrenos pr\u00f3ximos a la Ci\u00e9naga de Zapata, habla de que engorda y cuida a su caballo. Y luego, a lo largo de su vida peregrina por el continente americano y en su breve estad\u00eda final en Cuba, ser\u00e1, sin lugar a dudas, un jinete.<\/p>\n<p>Es el corcel blanco que le traen en nombre del Mayor General Jos\u00e9 Maceo, para que lo luzca en la revoluci\u00f3n, y la imagen del espanto de la bestia ante el fuego que recibe de frente y de costado, y la del Maestro de cuya mano se desprende, como en el inmortal cuadro de Carlos Enr\u00edquez, el arma que quiz\u00e1s nunca utiliz\u00f3. Hay serenidad en su rostro, hay hermosura en el conjunto en que la bestia pisotea hierbas y lirios, quiz\u00e1s evocando aquellas palabras que siempre consider\u00e9 la \u00edntima premonici\u00f3n de su sacrificio: \u00abMi verso crecer\u00e1 bajo la hierba y yo tambi\u00e9n crecer\u00e9\u00bb. Es la escena del 19 de mayo de 1895.<\/p>\n<p>Pero hoy precisamente no nos de\u00adtenemos a contemplar la muerte que \u00e9l consider\u00f3 como un acto necesario. \u00abNo es verdad \u2013dijo\u2013 cuando se ha cumplido bien la obra de la vida\u00bb o cuando ella \u2013como tambi\u00e9n afirm\u00f3\u2013 se constituye en un carro de gloria. No venimos hoy con tristeza y apocamiento ante su monumento. Pensamos en todas las coincidencias que el bello amanecer de hoy supone para los cubanos y para todos aquellos que en el mundo reverencian, aman y quieren a su patria, Cuba.<\/p>\n<p>Aniversario 165 de su nacimiento en Paula; aniversario 165 de que fuera llevado, aqu\u00ed cerca, a la iglesia castrense del \u00c1ngel para ser bautizado en la misma pila que el presb\u00edtero F\u00e9lix Varela; coincidencia de que en el mismo sitio otros pr\u00f3ceres tambi\u00e9n se reunieron y descansan en esa loma algunas de las m\u00e1s importantes leyendas de La Habana, la ciudad que le vio nacer.<\/p>\n<p>Es el aniversario 150 que conmemoraremos este a\u00f1o y celebraremos, del inicio de la guerra de liberaci\u00f3n, la guerra emancipadora por la abolici\u00f3n de la esclavitud y por la independencia absoluta.<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n el aniversario 60 de la victoria de la Revoluci\u00f3n Cubana que conmemoraremos el pr\u00f3ximo a\u00f1o. Y todo ello incluido en el aniversario 500 de La Habana, medio milenio de la ciudad que fue testigo y protagonista de algunos de los acontecimientos m\u00e1s notables de la historia de Cuba y Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Es por eso que al colocar su monumento hoy, el mismo que hace 22 a\u00f1os hemos tenazmente tratado de traer a Cuba, debemos recordar, como se ha hecho, a la ilustre amiga y colega Holly Block, la cual prest\u00f3 su nombre y su instituci\u00f3n, el Museo del Bronx, como plataforma necesaria para que Cuba pudiera recaudar los fondos indispensables para el modelado y fundici\u00f3n de la escultura. Fue tambi\u00e9n el tiempo necesario para que el desarrollo tecnol\u00f3gico permitiera no tener que tocar la escultura original, cosa que no era permitida por la ley, sino para poderlo hacer exactamente igual y con id\u00e9ntica perfecci\u00f3n, como en la antigua t\u00e9cnica de la cera perdida.<\/p>\n<p>Fue el Museo del Bronx, fue Holly Block, con quien me entrevist\u00e9 en horas de tristeza, cuando ella y yo est\u00e1bamos atacados por s\u00fabita enfermedad; ella no pudo sobrevivir. Hoy en su nombre, tambi\u00e9n agradezco a ese centenar de donantes, entre los cuales, instituciones y personas lo hicieron desde una modesta contribuci\u00f3n hasta la mayor, sin que falte la generosa fil\u00e1ntropa mexicana que siempre ha querido que su nombre permanezca en la sombra y que contribuy\u00f3 desinteresadamente para que este acto fuera posible.<\/p>\n<p>Me alegra extraordinariamente que podamos los habaneros disfrutar hoy de una obra tan bella y tan po\u00e9ticamente inspirada. Los Huntington regalaron a La Habana, antes, un bello conjunto escult\u00f3rico que aparece en la calle de Luis Ayestar\u00e1n y 20 de Mayo, Los portadores de la Antorcha. Quiz\u00e1s en ese monumento, cuya reproducci\u00f3n est\u00e1 en distintos lugares del mundo, ellos quisieron anunciar el alumbramiento de esta ma\u00f1ana, en que portando esa misma antorcha en la noche de ayer, miles de j\u00f3venes cubanos descend\u00edan de la Colina Universitaria para rendir hermoso tributo al Maestro, al Ap\u00f3stol, como le llam\u00f3 Fidel, conmovidamente, cuando en su defensa afirma, protesta y se\u00f1ala: \u00ab\u00a1Cuba, qu\u00e9 ser\u00eda de ti si hubieras dejado morir a tu Ap\u00f3stol!\u00bb.<\/p>\n<p>Fue el t\u00edtulo conferido por los humildes trabajadores de Nueva York, t\u00edtulo similar al que llevan los pr\u00f3ceres del continente. \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 quitar ese manto de estrellas de los hombros del Libertador Sim\u00f3n Bol\u00edvar, del Protector Jos\u00e9 de San Mart\u00edn, del grande Benito Ju\u00e1rez, Benem\u00e9rito de las Am\u00e9ricas? \u00c9l fue el Ap\u00f3stol, t\u00edtulo solamente compartido con el h\u00e9roe de la independencia de Puerto Rico, muerto en plena ocupaci\u00f3n y con la tristeza infinita de no ver a su patria libre, Ram\u00f3n Emeterio Betances, el ap\u00f3stol de aquella libertad inconclusa.<\/p>\n<p>Hoy, cuando nos reunimos en esta plaza vemos al fondo el bello monumento del General M\u00e1ximo G\u00f3mez, el mismo que el d\u00eda 15 de abril, descendiendo a la ca\u00f1ada con dos generales del Ej\u00e9rcito Libertador, acerc\u00e1ndose a Mart\u00ed que se hab\u00eda quedado moh\u00edno y entristecido, pensando que hab\u00eda algo secreto que tratar, y no se pod\u00eda compartir con \u00e9l, porque no ten\u00eda la condici\u00f3n militar, le dice que adem\u00e1s de reconocer en \u00e9l al delegado electo del Partido Revolucionario, le crea Mayor General del Ej\u00e9rcito Libertador de Cuba.<\/p>\n<p>Ese es el Mart\u00ed que contemplamos hoy sobre la montura. El hombre que se desploma del caballo es el Mayor General del Ej\u00e9rcito Libertador, Jos\u00e9 Mart\u00ed P\u00e9rez, y es tambi\u00e9n el delegado electo del Partido de la unidad de los cubanos, el Partido Revolucionario, constituido dentro y fuera de Cuba, por la independencia de Cuba y por la de Puerto Rico. Para lograrlo, debi\u00f3 vivir 15 a\u00f1os en Estados Unidos, largo exilio, en el cual conoci\u00f3, al llegar en enero de 1880, el pujante desarrollo de la Babel de Hierro. La inmensa ciudad nac\u00eda con el esplendor de sus casas, de sus monumentos, con el fen\u00f3meno de la luz el\u00e9ctrica y del tel\u00e9grafo, y con las grandes figuras que \u00e9l evocar\u00e1 en sus cuadernos norteamericanos.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 y es por siempre un hombre de la cultura, al mismo tiempo que un pol\u00edtico, un humanista, un orador, un maestro. Es por eso que all\u00ed, en el seno de la ciudad de Nueva York, no pierde las conferencias exquisitas de Oscar Wilde; posa para su \u00fanico retrato que conservar\u00e1 en su despacho de Front Street, realizado por el pintor sueco Hermann Norman, all\u00ed donde como \u00fanico adorno estaban el retrato de su padre y las palmas de un artista de Cuba que quiz\u00e1s le evocaron siempre su \u00edntimo deseo: morir en Cuba, al pie de una palma, luchando por su libertad.<\/p>\n<p>Tras desembarcar en Cuba aquel 11 de abril de 1895, hab\u00eda dejado de existir brevemente, despu\u00e9s del fracaso de la ex\u00adpedici\u00f3n largamente preparada, Jos\u00e9 Mart\u00ed, para encarnar al otro personaje, \u00ad\u00ad\u00ada Orestes, su nombre cr\u00edptico. Hab\u00eda viajado antes a Santo Domingo a encontrarse con G\u00f3mez y juntos viajan a la isla de Gran Inagua, logra conmover el coraz\u00f3n de un marino que les roba el dinero, sin conducirles a la amada Cuba. Otro, sin embargo, alem\u00e1n de nacionalidad, a bordo de un buque frutero nombrado Nordstrand, acepta llevarlos; no habr\u00eda sido posible sin que el c\u00f3nsul de Hait\u00ed les diera una identidad haitiana, y les diera a cada uno de ellos, al Mayor General M\u00e1ximo G\u00f3mez, a Jos\u00e9 Mart\u00ed, a Paquito Borrero, a C\u00e9sar Salas, a \u00c1ngel Guerra y a Marcos del Rosario, sendas identidades haitianas, para poder subir al buque, aparentemente desarmados.<\/p>\n<p>Luego, la noche oscura, la tempestad, el bote al agua y la palabra en el diario: Capit\u00e1n conmovido. Ya sobre el bote G\u00f3mez comenta cu\u00e1n riesgoso resulta el momento en que un bote peque\u00f1o se aparta del lado de una nave grande. Se pierde el tim\u00f3n en medio de la lluvia y, finalmente, la luna se abre sobre las altas monta\u00f1as de Oriente, sobre las tierras promisorias de Guant\u00e1namo y una peque\u00f1a playita en un sitio llamado Cajobabo ser\u00e1 el lugar a donde los lleve el destino.<\/p>\n<p>Trescientos noventa y dos kil\u00f3metros andar\u00e1n a pie y a caballo hasta llegar al lugar en que en un tri\u00e1ngulo casi perfecto, se encuentran los r\u00edos caudalosos de Oriente, el Cauto y el Contramaestre. \u00a1Oh Cauto, Cauto, qu\u00e9 tiempo hace que no te ve\u00eda!, dice el General G\u00f3mez emocionado. Y preparados para la batalla inesperadamente planteada, Mart\u00ed no acepta el desaf\u00edo de quedarse atr\u00e1s, porque ese no era su lugar.<\/p>\n<p>En medio del bosque desciende por el vado de Santa \u00darsula, con las aguas crecidas de mayo y sube al teatro de la muerte; un joven maestro de Holgu\u00edn le acompa\u00f1a, el nombre es simb\u00f3lico, \u00c1ngel de la Guardia, un \u00e1ngel que no pudo cuidarlo, que no pudo salvarlo del desaf\u00edo inesperado y terrible.<\/p>\n<p>Y, por \u00faltimo, sobre el suelo ensangrentado, a la vista del dagame \u2013que da la flor m\u00e1s amada de las abejas\u2013, a la vista de un anoncillo y un fustete, cae, vestido inusualmente, roto el coraz\u00f3n, rotos los labios de los cuales hab\u00edan surgido versos y palabras que conmovieron a los corazones m\u00e1s endurecidos.<\/p>\n<p>Autor de la unidad para regresar, no pudo verla concluida. Por eso hoy, cuando nos acercamos a tu monumento, rendimos culto a aquellos que hicieron posible que tus ideas prevalecieran m\u00e1s all\u00e1 de la muerte; a las legiones que sufrieron y padecieron buscando un camino para Cuba, para esta Cuba actual, para la cual luchamos. Ahora, en esta explanada veo al fondo, delante de ti al pueblo cubano convertido en m\u00e1rmol levantando el escudo y los s\u00edmbolos patrios, y sobre lo alto del esbelto monumento, el General G\u00f3mez, al que ofreciste un d\u00eda comandar el Ej\u00e9rcito Libertador de Cuba, cuando nada ten\u00edas que ofrecerle, m\u00e1s que el placer del sacrificio y la ingratitud probable de los hombres. No ha sido as\u00ed. Te agradecemos, ilustre dominicano, por haber conducido nuestro ej\u00e9rcito en d\u00edas afanosos y duros. Te agradecemos, Maestro y Ap\u00f3stol, por tu vida breve y generosa. No has muerto, vives en nuestros corazones.<\/p>\n<p>Para los cubanos de la emigraci\u00f3n patri\u00f3tica, para el pueblo que nos escucha, para el noble pueblo norteamericano, para el gentil y amigo Alcalde de la ciudad de Nueva York, a la memoria de Holly Block que honraremos hoy y tambi\u00e9n a Leanne Mella que llev\u00f3 adelante el proyecto, siendo representaci\u00f3n de Cuba; a nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores, particularmente a nuestras Misiones ante Naciones Unidas y ante el Estado norteamericano, que con enorme esfuerzo llevaron adelante todo lo que fue necesario, para abrirnos un camino que signific\u00f3 viajes en invierno y en verano, pr\u00e9dicas para buscar, uno a uno, el centavo necesario para que se convirtiera en bronce para siempre tu imagen.<\/p>\n<p>\u00a1Maestro, hemos cumplido! Cuba te agradece, el pueblo cubano todo deposita ante ti una ofrenda de flores, y estos signos y estos trenos recuerdan que tu sacrificio no fue in\u00fatil.<\/p>\n<p>La bandera nacional flota en lo alto del asta estrellada. No hemos seguido la pr\u00e1ctica habitual, renunciando un poco a la tradici\u00f3n de arrebatar un velo, \u00a1ser\u00eda inmenso! Hemos preferido que sea la bandera la que ondee sobre el cielo azul de Cuba cuando a\u00fan el sol no ha tocado nuestros ojos y se ha levantado por las tierras de Oriente, esas tierras que por primera vez viste, despu\u00e9s que regresaste a Cuba.<\/p>\n<p>\u00a1Bendito seas, Maestro!<\/p>\n<p>Muchas gracias (Aplausos).<\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2020\/07\/31\/fallece-eusebio-leal-historiador-de-la-habana\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En horas de esta ma\u00f1ana, \u00abv\u00edctima de una penosa enfermedad\u00bb, como la califica la informaci\u00f3n especial del r\u00e9gimen cubano, falleci\u00f3 el historiador Eusebio Leal Spengler. 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