{"id":63919,"date":"2021-01-21T10:27:27","date_gmt":"2021-01-21T16:27:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=63919"},"modified":"2021-01-21T10:27:27","modified_gmt":"2021-01-21T16:27:27","slug":"pilar-quintana-gana-premio-alfaguara-2021-aqui-adelanto-de-los-abismos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2021\/01\/21\/pilar-quintana-gana-premio-alfaguara-2021-aqui-adelanto-de-los-abismos\/","title":{"rendered":"Pilar Quintana gana Premio Alfaguara 2021; aqu\u00ed adelanto de Los Abismos"},"content":{"rendered":"<p>Hoy se ha dado a conocer que la escritora Pilar Quintana ha ganado el Premio Alfaguara de Novela 2021.<\/p>\n<p>Dotado con 175.000 d\u00f3lares (145.000 euros, aproximadamente) y una escultura de Mart\u00edn Chirino, por la obra <strong>Los abismos<\/strong>, presentada con el mismo t\u00edtulo y bajo el seud\u00f3nimo de Claudia de Colombia.<\/p>\n<p>El jurado, presidido por el escritor H\u00e9ctor Abad Faciolince, y compuesto por las tambi\u00e9n escritoras Ana Merino e Irene Vallejo, la directora internacional del Hay Festival, Cristina Fuentes La Roche, el periodista y escritor Xavi Ay\u00e9n, el librero de Nollegiu (Barcelona), Xavier Vidal, y Pilar Reyes (con voz pero sin voto), directora editorial de Alfaguara, ha declarado ganadora la novela por mayor\u00eda.<\/p>\n<p>El jurado ha destacado que Los abismos \u00abse adentra en la oscuridad del mundo de los adultos a trav\u00e9s del punto de vista de una ni\u00f1a que, desde la memoria de su vida familiar, intenta comprender la conflictiva relaci\u00f3n entre sus padres. Con el tel\u00f3n de fondo de un mundo femenino de mujeres atadas a la rueda de una noria de la que no pueden o no saben escapar, la autora ha creado una historia poderosa narrada desde una aparente ingenuidad que contrasta con la atm\u00f3sfera desdichada que rodea a la protagonista. Con una prosa sutil y luminosa en la que la naturaleza nos conecta con las posibilidades simb\u00f3licas de la literatura, y los abismos son tanto los reales como los de la intimidad.\u00bb<\/p>\n<p>En esta convocatoria se han recibido 2428 manuscritos, de los cuales 1293 han sido remitidos desde Espa\u00f1a, 419 desde Argentina, 259 desde M\u00e9xico, 187 desde Colombia, 88 desde Per\u00fa, 74 desde Estados Unidos, 73 desde Chile y 35 desde Uruguay.<\/p>\n<h3><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"1904291222\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script>Trayectoria de Pilar Quintana<\/h3>\n<p>Pilar Quintana (Cali, Colombia, 1972) ha publicado cuatro novelas: Cosquillas en la lengua (2003), Coleccionistas de polvos raros (2007), Conspiraci\u00f3n iguana (2009) y La perra (2017), y la colecci\u00f3n de cuentos Caperucita se come al lobo (2012 y 2020).<\/p>\n<p>En 2007 fue seleccionada por el Hay Festival entre los 39 escritores menores de 39 a\u00f1os m\u00e1s destacados de Latinoam\u00e9rica. En 2010 recibi\u00f3 el VIII Premio de Novela La Mar de Letras por Coleccionistas de polvos raros. En 2011 particip\u00f3 en el International Writing Program de la Universidad de Iowa como escritora residente y en 2012 en el International Writers Workshop de la Universidad Bautista de Hong Kong como escritora visitante.<\/p>\n<p>Sus cuentos han sido traducidos a varios idiomas y han aparecido en revistas y antolog\u00edas de Am\u00e9rica Latina, Espa\u00f1a, Italia, Alemania, Estados Unidos y China.<\/p>\n<p>Su novela La perra, que est\u00e1 traduci\u00e9ndose en catorce pa\u00edses y de la que se han vendido los derechos audiovisuales, recibi\u00f3 el Premio de Narrativa Colombiana en 2018 y fue finalista de los National Book Award en 2020.<\/p>\n<p><strong>Su voz<\/strong><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/w.soundcloud.com\/player\/?url=https%3A\/\/api.soundcloud.com\/tracks\/635077404&amp;color=%235d5a59&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false&amp;show_teaser=true&amp;visual=true\" width=\"100%\" height=\"300\" frameborder=\"no\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<div style=\"font-size: 10px; color: #cccccc; line-break: anywhere; word-break: normal; overflow: hidden; white-space: nowrap; text-overflow: ellipsis; font-family: Interstate,Lucida Grande,Lucida Sans Unicode,Lucida Sans,Garuda,Verdana,Tahoma,sans-serif; font-weight: 100;\"><a style=\"color: #cccccc; text-decoration: none;\" title=\"Penguin Audio\" href=\"https:\/\/soundcloud.com\/megustaescuchar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Penguin Audio<\/a> \u00b7 <a style=\"color: #cccccc; text-decoration: none;\" title=\"La perra - Pilar Quintana\" href=\"https:\/\/soundcloud.com\/megustaescuchar\/la-perra-pilar-quintana\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La perra &#8211; Pilar Quintana<\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>As\u00ed comienza Los Abismos:<\/h3>\n<p>En nuestro apartamento hab\u00eda tantas plantas que lo llam\u00e1bamos la selva.<\/p>\n<p>El edificio parec\u00eda salido de una vieja pel\u00edcula futurista. Formas planas, volados, mucho gris, grandes espacios abiertos, ventanales. Nuestro apartamento era d\u00faplex y el ventanal de la sala se alzaba desde el suelo hasta el cielo raso, que all\u00ed era del alto de las dos plantas. Abajo ten\u00eda piso de granito negro con vetas blancas. Arriba, de granito blanco con vetas negras. La escalera era de tubos de acero negro y gradas de tablas pulidas. Una escalera desnuda, llena de huecos. Arriba el corredor era abierto, como un balc\u00f3n a la sala, con barandas de tubos iguales a los de la escalera. Desde all\u00ed se contemplaba la selva, abajo, esparcida por todas partes.<\/p>\n<p>Hab\u00eda plantas en el suelo, en las mesas, encima del equipo de sonido y el bif\u00e9, entre los muebles, en plataformas de hierro forjado y materas de barro, colgadas de las paredes y el techo, en las primeras gradas y en los sitios que no se alcanzaban a ver desde el segundo piso: la cocina, el patio de ropas y el ba\u00f1o de las visitas. Hab\u00eda de todos los tipos. De sol, de sombra y de agua. Unas pocas, los anturios rojos y las garzas blancas, ten\u00edan flores. Las dem\u00e1s eran verdes. Helechos lisos y rizados, matas con hojas rayadas, manchadas, coloridas, palmeras, arbustos, \u00e1rboles enormes que se daban bien en materas y delicadas hierbas que me cab\u00edan en la mano.<\/p>\n<p>A veces, al caminar por el apartamento, me daba la impresi\u00f3n de que las plantas se estiraban para tocarme con sus hojas como dedos y que a las m\u00e1s grandes, en un bosque detr\u00e1s del sof\u00e1 de tres puestos, les gustaba envolver a las personas que all\u00ed se sentaban o asustarlas con un roce.<\/p>\n<p>En la calle hab\u00eda dos guayacanes que cubr\u00edan la vista del balc\u00f3n y la sala.<\/p>\n<p>En las temporadas de lluvia perd\u00edan las hojas y se cargaban de flores rosadas. Los p\u00e1jaros saltaban de los guayacanes al balc\u00f3n. Los picaflores y los sirir\u00eds, los m\u00e1s atrevidos, se asomaban a curiosear al comedor. Las mariposas iban sin miedo del comedor a la sala. A veces, por la noche, se met\u00eda un murci\u00e9lago que volaba bajo y como si no supiera para d\u00f3nde. Mi mam\u00e1 y yo grit\u00e1bamos. Mi pap\u00e1 agarraba una escoba y se quedaba en la mitad de la selva, quieto, hasta que el murci\u00e9lago sal\u00eda por donde hab\u00eda entrado.<\/p>\n<p>Por las tardes un viento fresco bajaba de las monta\u00f1as y atravesaba la ciudad. Despertaba a los guayacanes, entraba por las ventanas abiertas y sacud\u00eda tambi\u00e9n a las plantas de adentro. El alboroto que se armaba era igual al de la gente en un concierto. Al atardecer mi mam\u00e1 las regaba. El agua llenaba las materas, se filtraba por la tierra, sal\u00eda por los huecos y ca\u00eda en los platos de barro con el sonido de un riachuelo.<\/p>\n<p>Me encantaba correr por la selva, que las plantas me acariciaran, quedarme en el medio, cerrar los ojos y escucharlas. El hilo del agua, los susurros del aire, las ramas nerviosas y agitadas. Me encantaba subir corriendo la escalera y mirarla desde el segundo piso, lo mismo que desde el borde de un precipicio, las gradas como si fueran el barranco fracturado. Nuestra selva, rica y salvaje, all\u00e1 abajo.<\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"1904291222\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><br \/>\nMi mam\u00e1 siempre estaba en la casa. Ella no quer\u00eda ser como mi abuela. Me lo dijo muchas veces. Mi abuela dorm\u00eda hasta la media ma\u00f1ana y mi mam\u00e1 se iba al colegio sin verla. Por las tardes jugaba lulo con las amigas y cuando mi mam\u00e1 volv\u00eda del colegio, de cinco d\u00edas no estaba cuatro. El d\u00eda que estaba era porque le correspond\u00eda atender el juego en la casa. Ocho se\u00f1oras en la mesa del comedor fumando, riendo, tirando las cartas y comiendo pandebonos.<\/p>\n<p>Mi abuela ni miraba a mi mam\u00e1. Una vez, en el club, ella oy\u00f3 cuando una se\u00f1ora le pregunt\u00f3 a mi abuela por qu\u00e9 no hab\u00eda tenido m\u00e1s hijos.<\/p>\n<p>\u2014Ay, mija \u2014dijo mi abuela\u2014, si hubiera podido evitarlo tampoco habr\u00eda tenido a esta. Las dos se\u00f1oras soltaron la carcajada. Mi mam\u00e1 acababa de salir de la piscina y chorreaba agua. Sinti\u00f3, me dijo, que le abr\u00edan el pecho para meterle una mano y arrancarle el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Mi abuelo llegaba del trabajo al final de la tarde. Abrazaba a mi mam\u00e1, le hac\u00eda cosquillas, le preguntaba por su d\u00eda. Por dem\u00e1s, ella creci\u00f3 al cuidado de las empleadas que se suced\u00edan en el tiempo, pues a mi abuela no le gustaba ninguna.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En nuestra casa las empleadas tampoco duraban.<\/p>\n<p>Yesenia ven\u00eda de la selva amaz\u00f3nica. Ten\u00eda diecinueve a\u00f1os, el pelo liso hasta la cintura y los rasgos bruscos de las estatuas de piedra de San Agust\u00edn. Nos entendimos desde el primer d\u00eda.<\/p>\n<p>Mi colegio quedaba a unas pocas cuadras de nuestro edificio. Yesenia me llevaba caminando por las ma\u00f1anas y por las tardes me esperaba a la salida. Por el camino me hablaba de su tierra. Las frutas, los animales, los r\u00edos m\u00e1s anchos que cualquier avenida.<\/p>\n<p>\u2014Ese \u2014dec\u00eda se\u00f1alando al r\u00edo Cali\u2014 no es un r\u00edo sino una quebrada.<\/p>\n<p>Una tarde llegamos directo a su cuarto. Estaba en el primer piso, al lado de la cocina. Un cuartico con ba\u00f1o y un ventanuco. Nos sentamos en la cama, una frente a la otra. Hab\u00edamos descubierto que no conoc\u00eda las canciones ni los juegos de manos. Le estaba ense\u00f1ando mi favorito, el de las mu\u00f1ecas de Par\u00eds. En cada paso se equivocaba y nos revent\u00e1bamos de la risa. Mi mam\u00e1 apareci\u00f3 en la puerta.<\/p>\n<p>\u2014Claudia, hac\u00e9 el favor de subir.<\/p>\n<p>Estaba ser\u00edsima.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3?<\/p>\n<p>\u2014Que sub\u00e1s, dije.<\/p>\n<p>\u2014Estamos jugando.<\/p>\n<p>\u2014No me hag\u00e1s repetir.<\/p>\n<p>Mir\u00e9 a Yesenia. Ella, con los ojos, me dijo que obedeciera. Me par\u00e9 y sal\u00ed. Mi mam\u00e1 agarr\u00f3 mi maleta del suelo. Subimos, entramos a mi cuarto y cerr\u00f3 la puerta.<\/p>\n<p>\u2014Nunca m\u00e1s te quiero ver en confianzas con ella.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCon Yesenia? \u2014Con ninguna empleada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Porque es la empleada, ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY eso qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Que uno se encari\u00f1a con ellas y luego ellas se van.<\/p>\n<p>\u2014Yesenia no tiene a nadie en Cali. Se puede quedar con nosotros para siempre.<\/p>\n<p>\u2013Ay, Claudia, no se\u00e1s tan ingenua.<\/p>\n<p>A los pocos d\u00edas Yesenia se fue sin despedirse, mientras yo estaba en el colegio.<\/p>\n<p>Mi mam\u00e1 me dijo que la hab\u00edan llamado de Leticia y tuvo que volver con su familia. Yo sospechaba que esa no era toda la verdad. Mi mam\u00e1 se ranch\u00f3 en su versi\u00f3n y no hubo forma de que dijera otra cosa.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n lleg\u00f3 Lucila, una se\u00f1ora mayor del Cauca que no se met\u00eda conmigo para nada. Fue la empleada que m\u00e1s tiempo estuvo con nosotros.<\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-format=\"autorelaxed\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4595267748\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2021\/01\/21\/pilar-quintana-gana-premio-alfaguara-2021-aqui-adelanto-de-los-abismos\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy se ha dado a conocer que la escritora Pilar Quintana ha ganado el Premio Alfaguara de Novela 2021. 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