{"id":64490,"date":"2021-05-19T12:47:07","date_gmt":"2021-05-19T18:47:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=64490"},"modified":"2021-05-19T12:47:07","modified_gmt":"2021-05-19T18:47:07","slug":"jose-marti-y-la-ciencia-del-espiritu-por-diego-jorge-gonzalez","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2021\/05\/19\/jose-marti-y-la-ciencia-del-espiritu-por-diego-jorge-gonzalez\/","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Mart\u00ed y la ciencia del esp\u00edritu, por Diego Jorge Gonz\u00e1lez"},"content":{"rendered":"<p><center><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<!-- BANNER ELORIENTE INCRUSTADO NOTAS --><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: inline-block; width: 300px; height: 250px;\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"7974633627\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><center><\/center><\/center><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Mart\u00ed y la Ciencia del Esp\u00edritu*<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Por: Diego Jorge Gonz\u00e1lez Serra<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Doctor en Psicolog\u00eda. Profesor Titular del Instituto Superior Pedag\u00f3gico Enrique Jos\u00e9 Varona de la Habana, Cuba. Vicepresidente de la Sociedad de Psic\u00f3logos de Cuba. Correo: diegogonza@infomed.sld.cu<\/em><\/p>\n<p>El objetivo central del presente trabajo es demostrar que existe un pensamiento psicol\u00f3gico en Jos\u00e9 Mart\u00ed. Nuestra hip\u00f3tesis es que Mart\u00ed expres\u00f3 criterios, formul\u00f3 aseveraciones u opiniones sobre tem\u00e1ticas que han sido tradicionalmente objetos de la psicolog\u00eda. Ponemos \u00abCiencia del Esp\u00edritu\u00bb en nuestro t\u00edtulo porque as\u00ed llam\u00f3 el Ap\u00f3stol a la psicolog\u00eda.<\/p>\n<p>Si se lee cuidadosamente la obra de Jos\u00e9 Mart\u00ed se apreciar\u00e1 su inter\u00e9s cognoscitivo, reiterado en todo el decurso de su vida, por la psiquis o el \u00abesp\u00edritu\u00bb, como \u00e9l la llam\u00f3. Se nos presenta a trav\u00e9s de su obra como un acucioso observador de los fen\u00f3menos del esp\u00edritu en su propia persona y en los dem\u00e1s, como un descubridor brillante de<\/p>\n<p>ideas generales que utiliza en la comprensi\u00f3n de casos individuales o situaciones colectivas, y como un hombre pr\u00e1ctico que emple\u00f3 tales conocimientos en su batallar pol\u00edtico, en su comunicaci\u00f3n como orador, periodista, escritor y en su labor como maestro. No publica libros sobre psicolog\u00eda, ni encabeza escritos con esta denominaci\u00f3n, pero en su obra expresa muchas ideas psicol\u00f3gicas que, a pesar de estar dispersas y aparentemente inconexas, conservan una constancia y coherencia te\u00f3ricas.<\/p>\n<p>En la extensa revisi\u00f3n que hemos realizado de la bibliograf\u00eda pasiva sobre Jos\u00e9 Mart\u00ed no hemos encontrado libros ni art\u00edculos donde expl\u00edcitamente se estudien sus ideas psicol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>El presente trabajo es resumen de un libro del mismo t\u00edtulo i con el cual aspiramos a estimular e iniciar este estudio.<\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4724569608\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/p>\n<h3>I En el contexto filos\u00f3fico<\/h3>\n<p>En el contexto de sus notas sobre filosof\u00eda Mart\u00ed nos habla del esp\u00edritu y de las v\u00edas de su conocimiento e investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ve las fuentes del conocimiento en la unidad de observaci\u00f3n y reflexi\u00f3n. Dice: \u00abRaz\u00f3n pr\u00e1ctica no quiere decir raz\u00f3n material, sino raz\u00f3n experimental\u00bb. ii<\/p>\n<p>En el contexto de la pr\u00e1ctica no reduce la observaci\u00f3n a su aspecto material, sino que incluye tambi\u00e9n la consideraci\u00f3n del esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Sobre su m\u00e9todo de pensamiento dice:<\/p>\n<p>\u00abM\u00e9todo bueno filos\u00f3fico es aquel que, al juzgar al hombre lo toma en todas las manifestaciones de su ser; y no deja en la observaci\u00f3n por secundario y desde\u00f1able lo que, siendo tal vez por su confusa y dif\u00edcil esencia primaria no le es dado f\u00e1cilmente observar.\u00bb iii<\/p>\n<p>Este enfoque multilateral y sint\u00e9tico del pensamiento martiano se expresa de manera notable en sus concepciones psicol\u00f3gicas. El Ap\u00f3stol concibe el esp\u00edritu como la unidad de los opuestos.<\/p>\n<p>Define el esp\u00edritu diciendo: \u00abLo que no se puede tocar ni ver es invisible e intangible\u00bb.<\/p>\n<p>Para \u00e9l: \u00abNaturaleza es todo lo que existe, en toda forma, esp\u00edritus y cuerpos;&#8230;\u00bb v<\/p>\n<p>O sea, el esp\u00edritu existe al igual que los cuerpos y ambos forman parte de la naturaleza.<\/p>\n<p>En todo el decurso de su obra se pregunta sobre las relaciones entre el esp\u00edritu y el cerebro. Se niega a reducir el esp\u00edritu a caracter\u00edsticas anat\u00f3micas o fisiol\u00f3gicas, pero a la vez reconoce la necesidad de tener en cuenta al cuerpo y al cerebro en unidad con el esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Para comprender mejor el concepto martiano de esp\u00edritu y la relaci\u00f3n de \u00e9ste con la naturaleza y el cerebro deben tenerse en cuenta las siguientes afirmaciones del Ap\u00f3stol:<\/p>\n<p>\u00abQue cada grano de materia traiga en s\u00ed un grano de esp\u00edritu, quiere decir que lo trae, m\u00e1s no que la materia produjo al esp\u00edritu: quiere decir que coexisten, no que un elemento de este ser compuesto cre\u00f3 el otro elemento. !Y ese s\u00ed es el magn\u00edfico fen\u00f3meno repetido en todas las obras de la naturaleza: la coexistencia, la interdependencia, la interrelaci\u00f3n de la naturaleza y el esp\u00edritu.\u00bb vi<\/p>\n<p>Y en l888 es partidario de \u00ab&#8230;lo que la naturaleza ense\u00f1a en el desarrollo simult\u00e1neo y unido de lo corp\u00f3reo e incorp\u00f3reo del hombre&#8230;\u00bb vii<\/p>\n<h3><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4724569608\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/h3>\n<h3>II La \u201cCiencia del Esp\u00edritu\u201d<\/h3>\n<p>En los momentos en que surg\u00eda en el mundo la psicolog\u00eda como disciplina independiente de la filosof\u00eda, Jos\u00e9 Mart\u00ed plante\u00f3 y fundament\u00f3 la necesidad e importancia de la \u00abciencia del esp\u00edritu\u00bb basada en hechos.<\/p>\n<p>En su Cuaderno de Notas # 4 escrito probablemente entre los a\u00f1os l878 y l880 (o sea, cuando W. Wundt fundaba en Leipzig su laboratorio de psicolog\u00eda experimental que marca el inicio de esta ciencia particular) el joven Jos\u00e9 Mart\u00ed dice: \u00abLa vida humana es una ciencia&#8230;\u00bb viii<\/p>\n<p>En l882 expresa: \u00abEl alma ha de estudiarse como el cuerpo..\u00bb\u00a0ix<\/p>\n<p>En l883 dice: \u00abLa ciencia del esp\u00edritu, menos perfeccionada que las dem\u00e1s por estar formada de leyes m\u00e1s ocultas y hechos menos visibles, ha de construirse sobre el descubrimiento, clasificaci\u00f3n y codificaci\u00f3n de los hechos espirituales\u00bb. x<\/p>\n<p>Esta es la primera vez en sus escritos que Mart\u00ed habla de \u00abCiencia del Esp\u00edritu\u00bb, de \u00ableyes\u00bb de esta ciencia y de \u00abhechos espirituales\u00bb.<\/p>\n<p>Es en un breve art\u00edculo para La Am\u00e9rica de Nueva York, en mayo de l884, donde el Maestro nos ofrece su \u00fanico y m\u00e1s importante trabajo dedicado por entero a su concepci\u00f3n y a su promoci\u00f3n de la psicolog\u00eda cient\u00edfica. All\u00ed dice: \u00ab&#8230;la filosof\u00eda materialista, al extremar sus sistemas, viene a establecer la indispensable necesidad de estudiar las leyes del esp\u00edritu.\u00bb xi<\/p>\n<p>Exagerando un poco podr\u00edamos decir que este es el manifiesto psicol\u00f3gico de Jos\u00e9 Mart\u00ed donde plantea la indispensable necesidad de desarrollar la ciencia del esp\u00edritu, de descubrir sus leyes, leyes generales que no se contradicen con la originalidad fruct\u00edfera e individualidad de la persona humana, porque el hombre no es una entidad definitivamente aislada sino que pertenece a tipos, y responde a regularidades. Y nos habla de los ego\u00edstas y los altruistas y de esos momentos luminosos en que \u00abhombres acumulados\u00bb ponen cada vez m\u00e1s alto la bandera humana, porque \u00e9sta es tambi\u00e9n una \u00abley del esp\u00edritu\u00bb. Y repite: \u00abLa vida espiritual es una ciencia, como la vida f\u00edsica\u00bb xii Y a continuaci\u00f3n aborda el problema de la herencia de los atributos psicol\u00f3gicos en el hombre, asumiendo un enfoque multilateral, sint\u00e9tico.<\/p>\n<p>Exageramos porque no se trata de un cient\u00edfico, sino de un periodista y un pol\u00edtico, pero decimos \u00abmanifiesto psicol\u00f3gico\u00bb porque aqu\u00ed Mart\u00ed se manifiesta partidario de la psicolog\u00eda cient\u00edfica, basada en hechos, y descubridora de leyes, a la vez que le aporta una metodolog\u00eda te\u00f3rica, una manera de pensar multilateral y sint\u00e9tica.<\/p>\n<p>Y en los hechos del esp\u00edritu Mart\u00ed incluye las vivencias, pero tambi\u00e9n los datos de la conducta. Dice: \u00abVive con un hombre; s\u00f3lo as\u00ed sabr\u00e1s quien es.\u00bb xiii Pues el Ap\u00f3stol no separ\u00f3 el esp\u00edritu de la actividad del hombre, sino que apreci\u00f3 su unidad, su identidad y continuidad.<\/p>\n<h3>III El concepto de hombre<\/h3>\n<p>El tema del hombre se encuentra en todo el decurso de la obra del Maestro. Este es un concepto clave pues su esclarecimiento le result\u00f3 imprescindible para luchar por el mejoramiento humano, superioridad de unas razas y pueblos sobre otros y plantear la necesidad de forjar el \u00abhombre real\u00bb latinoamericano.<\/p>\n<p>El Ap\u00f3stol apreci\u00f3 la unidad de lo general, lo particular y lo individual en el hombre. Destac\u00f3 lo general cuando habl\u00f3 de la identidad del hombre. Dice: \u00abRazas, lenguas, historia, religiones, todo eso son vestiduras de quitaip\u00f3n, debajo de las cuales surge, envolvi\u00e9ndolas y domin\u00e1ndolas, la esencial e invariable naturaleza humana&#8230;\u00bb xiv<\/p>\n<p>Y si se quiere conocer en qu\u00e9 consiste esta esencial identidad, creemos interpretar fielmente al Ap\u00f3stol cuando destacamos:<\/p>\n<p><strong>1.- \u00abEl hombre es ex\u00f3geno y end\u00f3geno\u00bb xv<\/strong><\/p>\n<p>En su biograf\u00eda de H.W. Beecher dice: \u00abNada es un hombre en s\u00ed, y lo que es, lo pone en \u00e9l su pueblo.\u00bb \u00abLos hombres son productos, expresiones, reflejos.\u00bb xvi<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n nos dice: \u00abFuerza es que cada hombre &#8230; se labre a s\u00ed propio.\u00bb hombre debe realizar su naturaleza\u00bb. xviii<\/p>\n<p>As\u00ed, se\u00f1al\u00f3 tanto la determinaci\u00f3n externa (o ex\u00f3gena) del hombre, como su car\u00e1cter activo y creador de s\u00ed mismo, su autodeterminaci\u00f3n (end\u00f3gena).<\/p>\n<p><strong>2.- El hombre es \u201cuna fiera educada\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Define: \u00abEl hombre, en verdad, no es m\u00e1s, cuando m\u00e1s es, que una fiera educada. Eternamente igual a s\u00ed propio&#8230; si en lo esencial suyo no cambia, cambia y mejora con el conocimiento de los objetos de la vida y de sus relaciones.\u00bb xix De esta manera concibi\u00f3 la unidad en el hombre de lo natural (la fiera) y lo espiritual o superior (su educaci\u00f3n). En consecuencia se opone a los criterios puramente biologistas e innatistas e integra la determinaci\u00f3n innata con la adquirida. Dice que \u00ab&#8230;cada hombre es en s\u00ed el resumen de los tiempos&#8230;\u00bb xx . Pues \u00aben el esp\u00edritu del hombre est\u00e1n&#8230; todas las edades de la Naturaleza\u00bb xxi ,\u00bbcada hombre lleva en s\u00ed todo el mundo animal&#8230;\u00bb xxii y \u00abla vida individual es un resumen breve de la vida hist\u00f3rica&#8230; la vida de un hombre copia la vida de una nacionalidad\u00bb. xxiii O sea, el Ap\u00f3stol concibi\u00f3 al hombre como la expresi\u00f3n y el resultado del desarrollo natural e hist\u00f3rico social.<\/p>\n<p><strong>3.- La interpenetraci\u00f3n del esp\u00edritu del hombre y el del pueblo en que viene a la vida.<\/strong><\/p>\n<p>Mart\u00ed se\u00f1al\u00f3 la unidad de individuo y sociedad. El hombre es a la vez una expresi\u00f3n y un determinante activo de su pueblo.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed hemos visto en qu\u00e9 consiste para el Maestro la identidad del hombre, o sea, su naturaleza general, esencial, invariable, pero tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3 lo particular en el ser humano, debido a diferencias hereditarias, raciales, culturales, de personalidad y de circunstancia. En \u00abNuestra Am\u00e9rica\u00bb, teniendo en cuenta las particularidades raciales, \u00e9tnicas y condiciones geogr\u00e1ficas de los hombres de Am\u00e9rica Latina, plante\u00f3 el concepto de \u00abhombre natural\u00bb, o sea, el hombre que constituye un reflejo de dichas particularidades y condiciones. Es necesario crear los m\u00e9todos, las instituciones, el gobierno y la cultura que se correspondan con estas caracter\u00edsticas. S\u00f3lo as\u00ed surgir\u00e1 el \u00abhombre real\u00bb de Nuestra Am\u00e9rica. Si las instituciones, si la cultura, son ex\u00f3ticas, tomadas a otras naciones quiz\u00e1s m\u00e1s desarrolladas, no responden al \u00abhombre natural\u00bb y \u00e9ste las rechaza. As\u00ed su concepto de hombre orient\u00f3 al Ap\u00f3stol en su lucha en favor de nuestra Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Y, adem\u00e1s de se\u00f1alar lo particular, destac\u00f3 que \u00ab&#8230;la individualidad es el distintivo del hombre\u00bb xxiv<\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4724569608\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/p>\n<h3>IV Pensamiento, imaginaci\u00f3n e inteligencia<\/h3>\n<p>En los a\u00f1os 75 y 76, en M\u00e9xico, aparece su primera preocupaci\u00f3n por la inteligencia latinoamericana. Durante su larga estancia en Estados Unidos dej\u00f3 escritas muy diversas observaciones sobre el intelecto humano que denotan su inter\u00e9s permanente por esta tem\u00e1tica hasta el \u00faltimo momento de su vida.<\/p>\n<p>Durante sus a\u00f1os de periodista en M\u00e9xico y otros pa\u00edses de Latino Am\u00e9rica vio en las caracter\u00edsticas intelectuales de los pueblos de nuestra Am\u00e9rica una causa de su estancamiento y atraso.<\/p>\n<p>Expresa en M\u00e9xico en julio de l875: \u00abLa inteligencia tiene dos fases distintas: la de creaci\u00f3n y la de aplicaci\u00f3n, cuando aqu\u00e9lla no se une a \u00e9sta, hace desventurados y m\u00e1rtires, enfermos incurables del dolor perpetuo de la vida: la de aplicaci\u00f3n, con ser menos noble, es m\u00e1s adecuada y necesaria a la existencia: una y otra mezcladas son el germen escondido del bienestar de un pa\u00eds.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abMas dadas son a crear que a aplicarse las inteligencias de tierra americana; pero como no tiene medios de realizaci\u00f3n, su potencia creadora busca en vano lo pr\u00e1ctico, vaga por lo \u00fanico que es suyo, vuela errante por lo improductivo y lo il\u00edmite y hace de la vida oficio de poeta, el que tiene el deber formal de hacerla oficio de hombre.\u00bb xxv<\/p>\n<p>En octubre del mismo a\u00f1o plantea una tesis que repite en varias ocasiones:<\/p>\n<p>\u00abLa inteligencia y la imaginaci\u00f3n tienen cualidades de esencia distinta; el estudio reflexivo, que da\u00f1ar\u00eda a la imaginaci\u00f3n, a la inteligencia es necesario y aprovecha.\u00bb xxvi<\/p>\n<p>Donde nos parece que ofrece la soluci\u00f3n al problema psicol\u00f3gico y a la vez social que plantea es en una nota sin fecha para la preparaci\u00f3n de un art\u00edculo donde dice: \u00abNo hay que rebajar las condiciones que se tienen: sino equilibrarlas por el realce o adquisici\u00f3n de las que no se tienen. Para dar a los pueblos de la Am\u00e9rica del Sur lo que les falta, no hay que rebanarles la hermosa imaginaci\u00f3n, sino levantarla, dotarlos de raz\u00f3n en igual grado. Lo contrario ser\u00eda mejorar perdiendo&#8230; Preservad la imaginaci\u00f3n, hermana del coraz\u00f3n&#8230; Los pueblos que perduran en la historia son los pueblos imaginativos. Y cread al pueblo sumo, rico sin rival en naturaleza, rico sin rival en imaginaci\u00f3n, rico sin igual en raz\u00f3n, &#8230;\u00bb xxvii<\/p>\n<p>Interpretando al Ap\u00f3stol entendemos que los pueblos de Latino Am\u00e9rica son m\u00e1s dados a crear que a aplicar su inteligencia; en ellos, predomina la imaginaci\u00f3n no subordinada a la raz\u00f3n y esto los conduce a no resolver los problemas pr\u00e1cticos y desviarse, a hacer vida de poeta y a una improductiva y conflictiva vida pol\u00edtico social. La soluci\u00f3n est\u00e1 en desarrollar la raz\u00f3n y la aplicaci\u00f3n de la inteligencia a la soluci\u00f3n de los problemas pr\u00e1cticos. No est\u00e1 en disminuir la imaginaci\u00f3n que tambi\u00e9n tiene un rol fundamental en la vida de los pueblos.<\/p>\n<p>V\u00e9ase c\u00f3mo para Mart\u00ed el esclarecimiento de una problem\u00e1tica psicol\u00f3gica constituye a la vez la b\u00fasqueda de una soluci\u00f3n a los problemas de nuestra Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Debe saberse que el Ap\u00f3stol habl\u00f3 de los procesos intelectuales conscientes, pero tambi\u00e9n se interes\u00f3 por los involuntarios, autom\u00e1ticos e intuitivos.<\/p>\n<h3>V Moral y ciencia del esp\u00edritu<\/h3>\n<p>\u00bfQui\u00e9n duda que la moral es el centro de gravedad del Ideario Martiano? En su empe\u00f1o por forjar el patriotismo, construir nuestra rep\u00fablica, salvar a Latino Am\u00e9rica y mejorar al hombre, vio en la formaci\u00f3n moral el arma fundamental.<\/p>\n<p>Sin embargo, la educaci\u00f3n moral y pol\u00edtica requiere imprescindiblemente el esclarecimiento de conceptos y leyes de la ciencia del esp\u00edritu, aquellos referentes a la motivaci\u00f3n, las necesidades y su din\u00e1mica funcional. Por ello pensamos que las ideas psicol\u00f3gicas del Maestro tuvieron su mayor desarrollo en estas tem\u00e1ticas morales y aqu\u00ed se presentan dispersas e inconexas, como pr\u00e9dica moral, como ideas pol\u00edticas, como comentarios period\u00edsticos y cr\u00edticas de arte. Por ello pueden pasar inadvertidas para quien no tenga \u00abolfato\u00bb psicol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Mart\u00ed puso en el centro de la educaci\u00f3n moral el conflicto entre altruismo y ego\u00edsmo (la virtud, la generosidad, el amor a la patria y a la humanidad en conflicto con la ambici\u00f3n personal, el af\u00e1n de lucro, la irresponsabilidad y el abandono de los deberes). Y a esto a\u00f1adi\u00f3 otro importante y tambi\u00e9n decisivo requerimiento moral del hombre: la independencia, la libertad, la creatividad.<\/p>\n<p>En su \u00abmanifiesto psicol\u00f3gico\u00bb plante\u00f3 una tipolog\u00eda: \u00ab&#8230;la divisi\u00f3n entre ego\u00edstas y altruistas, entre aquellos que viven exclusivamente para su propio beneficio&#8230;; y aquellos a quienes m\u00e1s que el propio bien, o tanto por lo menos, preocupa el bien de los dem\u00e1s. El avaro es el tipo esencial del ego\u00edsta; el h\u00e9roe es el tipo esencial del altruista.\u00bb xxviii<\/p>\n<p>Ya anteriormente hab\u00eda se\u00f1alado una jerarqu\u00eda motivacional: \u00ab&#8230;el hombre por esencia individualista\u00bb. xxix \u00abEn las almas, hay dos hu\u00e9spedes: el deber, pigmeillo; y el apetito, voraz gigante. Uno es el objeto de los hombres: improvisar riquezas.\u00bb xxx<\/p>\n<p>Defini\u00f3 el car\u00e1cter como \u00ab&#8230;el denuedo para obrar conforme a la virtud, que tiene como enemigos los consejos del mundo y los afectos m\u00e1s poderosos en el alma.\u00bb xxxi E igualmente expresa: \u00ab&#8230;el desinter\u00e9s, ra\u00edz del car\u00e1cter.\u00bb xxxii<\/p>\n<p>En l880 escribe a Miguel Biondi sobre un libro que ya se preparaba a redactar, pero que debi\u00f3 posponer: \u00abExaminar\u00e9 en \u00e9l esa vida falsa que las convenciones humanas ponen en frente de nuestra verdadera naturaleza, torci\u00e9ndola y afe\u00e1ndola&#8230;\u00bb xxxiii<\/p>\n<p>El Ap\u00f3stol dice: \u00abAs\u00ed es la tierra ahora una vasta morada de enmascarados. Se viene a la vida como cera, y el azar nos vac\u00eda en moldes prehechos. Las convenciones creadas deforman la existencia verdadera, y la verdadera vida viene a ser como corriente silenciosa que se desliza invisible bajo la vida aparente, no sentida a veces por el mismo en quien hace su obra cauta&#8230;Asegurar el albedr\u00edo humano; dejar a los esp\u00edritus su seductora forma propia; no deslucir con la imposici\u00f3n de ajenos prejuicios las naturalezas v\u00edrgenes; ponerlas en aptitud de tomar, por s\u00ed lo \u00fatil, sin ofuscarlas, ni impelerlas por una v\u00eda marcada. !He ah\u00ed el \u00fanico modo de poblar la tierra de la generaci\u00f3n vigorosa y creadora que le falta!\u00bb. xxxiv<\/p>\n<p>Expresa en otros lugares de su obra: \u00abFuerza es que cada hombre, con sus manos tenaces se labre a s\u00ed propio\u00bb xxxv \u00abEl hombre debe realizar su naturaleza.\u00bb xxxvi La psicolog\u00eda contempor\u00e1nea ha llamado \u00abauto realizaci\u00f3n\u00bb a esto \u00faltimo.<\/p>\n<p>As\u00ed vemos como las exigencias morales del Ap\u00f3stol, el altruismo y la autodeterminaci\u00f3n, lo llevaron a esclarecer conceptos que hoy en d\u00eda pertenecen a la psicolog\u00eda.<\/p>\n<p>Debe saberse que el Maestro nos habl\u00f3 de la motivaci\u00f3n consciente, pero tambi\u00e9n de la inconsciente, la que apreci\u00f3 sobre todo en lo que llam\u00f3 \u00abcompensaci\u00f3n\u00bb de necesidades.<\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4724569608\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/p>\n<h3>VI La unidad del conocimiento y el afecto<\/h3>\n<p>Por propia convicci\u00f3n filos\u00f3fica y por ser br\u00fajula guiadora de su pr\u00e1ctica, el Maestro enfatiz\u00f3 la unidad del conocimiento y el afecto. Veamos sus expresiones: \u00ab&#8230;se necesita\u00a0 abrir una campa\u00f1a de ternura y de ciencia..\u00bb xxxvii \u00abNo son in\u00fatiles la verdad y la ternura\u00bb xxxviii \u00abPero ser\u00e9 mientras viva, en el Cayo como en el monte, fortaleza de verdad y amor. Con la realidad y por el cari\u00f1o.\u00bb xxxix<\/p>\n<p>En sus notas mas tempranas redactadas en su primera deportaci\u00f3n, cuando estudiaba en Espa\u00f1a, expresa: \u00abAl alma pertenecen las facultades volitivas, intelectuales y sentimentales.\u00bb xl<\/p>\n<p>En todo el decurso de su obra el Maestro destaca la unidad, la identidad, la penetraci\u00f3n rec\u00edproca del intelecto y el afecto. Para \u00e9l la voluntad y la motivaci\u00f3n act\u00faan dentro del pensamiento, el genio es una fuerza que mueve, crea o destruye; y a su vez el conocimiento act\u00faa dentro de la voluntad, dentro de la motivaci\u00f3n, querer es saber, sin saber no se puede querer.<\/p>\n<p>Igualmente piensa que \u00abla inteligencia da bondad, justicia y hermosura\u00bb xli ; y tambi\u00e9n afirma lo inverso, que \u00abla virtud es un hada ben\u00e9fica&#8230;da a la mente las fuerzas del genio\u00bb. xlii<\/p>\n<p>Lo dice claramente: \u00ab&#8230;no hay buena educaci\u00f3n sin instrucci\u00f3n. Las cualidades morales suben de precio cuando est\u00e1n realzadas por las cualidades inteligentes.\u00bb xliii , \u00ab&#8230;el cultivo de la inteligencia ennoblece.\u00bb xliv<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n afirma lo inverso: \u00ab&#8230;el don de amor, lo que hace fecundo al genio.\u00bb xlv ; \u00ab&#8230;por ser a las claras un hombre bueno, que es la primera condici\u00f3n para ser inteligente de veras&#8230;\u00bb xlvi ; \u00ab&#8230;la ley del talento&#8230;es el desinter\u00e9s.\u00bb xlvii<\/p>\n<p>En la conclusi\u00f3n de su cuento \u00abMe\u00f1ique\u00bb el Maestro nos leg\u00f3 a los psic\u00f3logos una profunda idea que obliga a pensar. Dice: \u00ab&#8230;el que es est\u00fapido no es bueno; y el que es bueno no es est\u00fapido. Tener talento es tener buen coraz\u00f3n; el que tiene coraz\u00f3n, \u00e9se es el que tiene talento.\u00bb xlviii<\/p>\n<h3>VII El esp\u00edritu de los pueblos<\/h3>\n<p>\u00bfSe interes\u00f3 el Ap\u00f3stol por la psicolog\u00eda social?<\/p>\n<p>En su obra podemos leer observaciones, criterios y an\u00e1lisis psicol\u00f3gicos sobre la unidad de individuo y sociedad. Sobre el esp\u00edritu de pueblos, razas y etnias, y sobre la identidad nacional.<\/p>\n<p>El Maestro se\u00f1al\u00f3: \u00ab&#8230;esa interpenetraci\u00f3n misteriosa del esp\u00edritu del hombre y el del pueblo en que viene a la vida&#8230;\u00bb xlix<\/p>\n<p>Para Mart\u00ed la correcta formaci\u00f3n del individuo conduce al esplendor del pueblo; pero tambi\u00e9n lo inverso es cierto: los individuos son formados por el pueblo, son reflejos del pueblo. El hombre es una manifestaci\u00f3n de su pueblo, y este \u00faltimo vive y existe a trav\u00e9s de los hombres que lo componen.<\/p>\n<p>Diversos escritos del Maestro abordan las causas subjetivas de las dificultades y limitaciones de los pueblos de nuestra Am\u00e9rica y del pueblo norteamericano, las caracter\u00edsticas psicol\u00f3gicas de la raza negra, de los indios de Am\u00e9rica, y el an\u00e1lisis psicol\u00f3gico de la situaci\u00f3n de los cubanos en la emigraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para un patriota que lucha por la independencia de su tierra el concepto de identidad nacional resulta decisivo. Y este es el caso de Jos\u00e9 Mart\u00ed.<\/p>\n<p>Especial atenci\u00f3n prest\u00f3 a la diferencia entre, de un lado, los pueblos de nuestra Am\u00e9rica, y, del otro, los pueblos de la Am\u00e9rica que no es nuestra.<\/p>\n<p>Los pueblos latinoamericanos &#8211; incluyendo el cubano &#8211; vivimos devorados por la persecuci\u00f3n infatigable de un ideal de amor o de gloria, s\u00f3lo amamos lo que nos pone en riesgo y nos agita.<\/p>\n<p>El pueblo norteamericano es turbado s\u00f3lo por el ansia de posesi\u00f3n de una fortuna, vive vac\u00edo de esp\u00edritu, no hace cosa sin objeto, quiere vaciar donde lo vean lo que gana donde no lo vean, se vende y cree que todo se compra, la vida no es m\u00e1s que la conquista de la fortuna y se les va en ganar y ostentar. los hombres compran a las mujeres con joyas y vestidos, como juguetes de lujo.<\/p>\n<p>Fruto del an\u00e1lisis de la psicolog\u00eda de ambos pueblos el Ap\u00f3stol se\u00f1ala lo que considera la sociedad ideal:<\/p>\n<p>\u00abHay por suerte un equilibrio perpetuo tanto en la naturaleza de los pueblos como en la de los hombres. La fuerza de la pasi\u00f3n esta contrapesada por la fuerza del inter\u00e9s. Un apetito insaciable de gloria lleva a los hombres al sacrificio y a la muerte, pero un instinto innato los lleva al ahorro y a la vida. La naci\u00f3n que descuida una de esas fuerzas, muere. Hay que guiarlas juntas, cual la pareja de caballos de un carruaje. Y \u00e9sa es la raz\u00f3n de las desgracias de los pa\u00edses sudamericanos: la fuerza de la pasi\u00f3n ha sido all\u00ed hasta hoy m\u00e1s grande que la fuerza del inter\u00e9s. Se desprecia el dinero: se adora a la idea. Ser rico no es all\u00ed sino algo secundario. Ser conocido, ser glorioso, es grande: \u00e9se es el objetivo de sus esfuerzos.\u00bb l<\/p>\n<p>Basado en este mismo criterio se opone al esp\u00edritu enmonedado y puramente pr\u00e1ctico del pueblo norteamericano.<\/p>\n<p>V\u00e9ase c\u00f3mo en el pensamiento del Ap\u00f3stol los conceptos te\u00f3ricos acerca de la identidad espiritual de los pueblos sirven de base a empe\u00f1os independentistas, morales y de progreso social.<\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4724569608\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/p>\n<h3>VIII Conclusi\u00f3n: Mart\u00ed y el futuro de la Psicolog\u00eda<\/h3>\n<p>Aqu\u00ed llegamos al final de este art\u00edculo.<\/p>\n<p>Nuestro objetivo ha quedado cumplido y nuestra hip\u00f3tesis ha sido demostrada: Jos\u00e9 Mart\u00ed tiene un pensamiento psicol\u00f3gico.<\/p>\n<p>En la historia mundial de esta ciencia podemos distinguir dos grandes etapas: 1ero) el dilatado per\u00edodo filos\u00f3fico que viene desde la antig\u00fcedad en el cual las ideas psicol\u00f3gicas se han desarrollado dentro del pensamiento filos\u00f3fico; y 2do) un per\u00edodo cient\u00edfico, m\u00e1s reciente y breve, a partir de l879, en que la psicolog\u00eda se separa de la filosof\u00eda y se independiza como ciencia particular.<\/p>\n<p>No se puede decir que las ideas psicol\u00f3gicas de Mart\u00ed pertenezcan al per\u00edodo cient\u00edfico de la psicolog\u00eda cubana. El iniciador de este per\u00edodo cient\u00edfico en Cuba fue Enrique Jos\u00e9 Varona, el cual pudo reflejar y encarnar en su obra el inicio de la psicolog\u00eda cient\u00edfica en el mundo. li<\/p>\n<p>Mart\u00ed, como Varela, Luz y otros, pertenece al per\u00edodo filos\u00f3fico de la psicolog\u00eda cubana pero de todos ellos es uno de los que m\u00e1s se acerca a la psicolog\u00eda cient\u00edfica. Correspondiendo a su \u00e9poca, el Maestro se encuentra en el momento de tr\u00e1nsito de la psicolog\u00eda cubana en un marco filos\u00f3fico a la psicolog\u00eda como ciencia independiente. Mart\u00ed es un antecedente inmediato y un promotor de la psicolog\u00eda cubana como ciencia independiente.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ha legado el Ap\u00f3stol a la psicolog\u00eda del futuro, del siglo XXI? Expresemos nuestro punto de vista.<\/p>\n<p>1ero) La fuente del conocimiento: la unidad de observaci\u00f3n y reflexi\u00f3n: la pr\u00e1ctica y los hechos como base de la ciencia que incluye tanto las vivencias como la observaci\u00f3n externa de la conducta.<\/p>\n<p>2do) El m\u00e9todo multilateral, que une el an\u00e1lisis con la s\u00edntesis, pues \u00ablo verdadero es lo sint\u00e9tico\u00bb. lii Sus concepciones psicol\u00f3gicas son multilaterales e indican una gran tarea para la psicolog\u00eda del siglo XXI: trabajar por la s\u00edntesis de todas las corrientes te\u00f3ricas que en el siglo XX han sido unilaterales y s\u00f3lo anal\u00edticas, acabar con el sectarismo y el dogmatismo, superar a todas las escuelas para fundar una sola: la Ciencia Psicol\u00f3gica.<\/p>\n<p>3ero) La unidad de lo cient\u00edfico y lo ideol\u00f3gico (la moral, el arte, la pol\u00edtica). El Ap\u00f3stol fue un fervoroso partidario de la verdad cient\u00edfica basada en hechos, pero puso todos sus conocimientos psicol\u00f3gicos al servicio de la moral, los vincul\u00f3 al arte y los empe\u00f1\u00f3 en la tarea de luchar por la libertad de Cuba, Latino Am\u00e9rica y todos los pueblos del mundo.<\/p>\n<p>Las ideas psicol\u00f3gicas de Jos\u00e9 Mart\u00ed constituyen una parte fundamental de su teor\u00eda de la liberaci\u00f3n de los pueblos (centrada en Cuba y Latino Am\u00e9rica) y el fundamento de sus concepciones sobre la formaci\u00f3n de un hombre espiritualmente superior que garantice la libertad y la independencia.<\/p>\n<p>Su ejemplo como pensador y hombre de acci\u00f3n nos ense\u00f1a a ser psic\u00f3logos comprometidos con la moral y con la lucha por la libertad, la justicia social y por un hombre nuevo y superior.<\/p>\n<p>El Ideario Martiano plantea tres tareas fundamentales a la psicolog\u00eda del siglo XXI: luchar por un hombre altruista (entregado a la patria y a la humanidad), creador y libre (que no sea v\u00edctima de la convenci\u00f3n ni del formalismo, que pueda realizar su\u00a0naturaleza). He aqu\u00ed el \u00fanico modo de poblar la tierra de una generaci\u00f3n vigorosa y creadora que le falta.<\/p>\n<p>Es incre\u00edble la actualidad del pensamiento del Ap\u00f3stol. La luz de su genio ilumina el presente y el futuro de la humanidad.<\/p>\n<p>Con este art\u00edculo (resumen del libro del mismo t\u00edtulo), en representaci\u00f3n de la psicolog\u00eda cubana, rendimos tributo de infinito reconocimiento a nuestro gran pensador, a uno de los hombres que m\u00e1s hizo por fundar la libertad que tenemos y que, renaciendo de su obra eterna, nos indica el camino.<\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4724569608\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script>Referencias:<\/p>\n<p>i Gonz\u00e1lez, D. J. La Habana, 1999, Mart\u00ed y la Ciencia del Esp\u00edritu. Editorial Si &#8211; Mar S.A.<\/p>\n<p>ii Jos\u00e9 Mart\u00ed \u00abJuicios sobre Filosof\u00eda en Obras Completas Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, l975; (t.l9, p.362) (En lo sucesivo las referencias en textos de Jos\u00e9 Mart\u00ed remiten a esta edici\u00f3n, representada por las iniciales O.C., y s\u00f3lo se indicar\u00e1 tomo y p\u00e1gina.<\/p>\n<p>iii\u00a0Idem, p. 364-365.<\/p>\n<p>iv\u00a0Idem, p. 36O<\/p>\n<p>v\u00a0Idem, p. 364<\/p>\n<p>vi J.M. \u00abSecci\u00f3n Constante\u00bb l5 de junio de l882 O.C. t.23, p. 3l7..<\/p>\n<p>vii J.M. \u00abUn Congreso Antropol\u00f3gico en los EE.UU.\u00bb O.C. t. ll,p.479<\/p>\n<p>viii J.M. \u00abCuadernos de Apuntes # 4\u00bb O.C. t. 2l, p.l37<\/p>\n<p>ix J.M. \u00abSecci\u00f3n Constante: febrero 25,l882\u00bb, O.C.t.23,p.2l2<\/p>\n<p>x J.M. \u00abExposici\u00f3n de Electricidad\u00bb, O.C.,t.8, p.347<\/p>\n<p>xi\u00a0J.M. \u00abLibro Nuevo y Curioso\u00bb, O.C.,t.l5,p.395<\/p>\n<p>xii\u00a0Idem, p. 396<\/p>\n<p>xiii\u00a0J.M. \u00abCuadernos de Apuntes # 2\u00bb O.C.,t.2l, p. 76<\/p>\n<p>xiv\u00a0J.M. \u00abMatrimonio del Presidente Clevelland\u00bb, O.C.,t.l0,p.475<\/p>\n<p>xv\u00a0J.M. \u00abFragmento 322\u00bb, O.C., t.22, p. 225<\/p>\n<p>xvi\u00a0J.M. \u00abHenry Ward Beecher\u00bb, O.C., t.. l3,p.34<\/p>\n<p>xvii\u00a0J.M. \u00abCarta de Nueva York\u00bb, O.C., t.9, p.272<\/p>\n<p>xviii\u00a0J.M. \u00abAzc\u00e1rate\u00bb, en O.C.,t.4,p.479<\/p>\n<p>xix J.M. \u00abCorrespondencia Particular de El Partido Liberal\u00bb, en Otras Cr\u00f3nicas de Nueva York, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, l983, p.74.<\/p>\n<p>xx J.M. \u00abEspa\u00f1a\u00bb, O.C. t,l4, p. 347<\/p>\n<p>xxi J.M. \u00abEl hombre antiguo de Am\u00e9rica y sus artes primitivas\u00bb O.C., t. 8, p.333<\/p>\n<p>xxii\u00a0J.M. \u00abCartas de Mart\u00ed\u00bb, O.C.,t.l0, p.79<\/p>\n<p>xxiii\u00a0J.M. \u00abApuntes varios\u00bb, O.C., t.l9, p. 441-442<\/p>\n<p>xxiv\u00a0J.M. \u00abLibro Nuevo y Curioso\u00bb, O.C.,t.l5, p. 398<\/p>\n<p>xxv\u00a0J.M. \u00abEscasez de noticias electorales&#8230;\u00bb O.C.,t.6, p. 27O<\/p>\n<p>xxvi\u00a0J.M. \u00abEl proyecto de instrucci\u00f3n p\u00fablica&#8230;\u00bb, O.C. t.6,p. 35l<\/p>\n<p>xxvii\u00a0J.M. \u00abSerie de art\u00edculos para \u00abLa Am\u00e9rica\u00bb, O.C.,t.23, p.43-44<\/p>\n<p>xxviii\u00a0J.M. \u00abLibro Nuevo y Curioso\u00bb, O.C.,t.l5, p. 396<\/p>\n<p>xxix\u00a0J.M. \u00abFamilias y Pueblos&#8230;\u00bb, O.C.,t.6, p. 277<\/p>\n<p>xxx\u00a0J.M. \u00abFrancia\u00bb, O.C.,t.l4, p. 49l<\/p>\n<p>xxxi\u00a0J.M. \u00abAntonio Bachiller y Morales\u00bb. O.C.,t.5, p. 143<\/p>\n<p>xxxii\u00a0J.M. \u00abPor la bah\u00eda de Nueva York\u00bb, O.C.,t.l2, p. 27<\/p>\n<p>xxxiii J.M. \u00abCarta a Miguel F. Biondi, 24 de abril de l880\u00bb,O.C.p.284<\/p>\n<p>xxxiv J.M. \u00abEl Poema del Ni\u00e1gara\u00bb, O.C.t.7, p.23O<\/p>\n<p>xxxv\u00a0\u00abCarta de Nueva York\u00bb, O.C., t.9, p. 272<\/p>\n<p>xxxvi\u00a0J.M.. \u00abAzc\u00e1rate\u00bb, O.C., t.4, p. 474<\/p>\n<p>xxxvii\u00a0J.M. \u00abMaestros Ambulantes\u00bb,O.C. t.8, p. 29l<\/p>\n<p>xxxviii\u00a0J.M. \u00abA la madre\u00bb, O.C., t. 20, p. 475<\/p>\n<p>xxxix\u00a0J.M. \u00abA Gualterio Garc\u00eda\u00bb, O.C., t.2, p. 268<\/p>\n<p>xl\u00a0J.M. \u00abCuaderno de Apuntes No. 2\u00bb, O.C. t. 2l, p. 48<\/p>\n<p>xli\u00a0J.M. \u00abCuentos de hoy y de ma\u00f1ana. Pr\u00f3logo\u00bb, O.C.,t.5, p. lO8<\/p>\n<p>xlii\u00a0J.M. \u00abCarta de Nueva York\u00bb, O.C., t. 9, p.l34<\/p>\n<p>xliii\u00a0J.M. \u00abEducaci\u00f3n Popular\u00bb, O.C. t. l9, p. 375<\/p>\n<p>xliv\u00a0J.M. \u00abFunci\u00f3n de los meseros&#8230;.\u00bb O.C., t. 6, p. 267<\/p>\n<p>xlv\u00a0J.M. \u00abUn mastodonte\u00bb O.C., t. 8, p. 410<\/p>\n<p>xlvi\u00a0J.M. \u00abLa Pampa\u00bb, O.C., t.7, p. 37l<\/p>\n<p>xlvii\u00a0J.M. \u00abEn los Estados Unidos\u00bb, O.C., t. 12, p. 473<\/p>\n<p>xlviii\u00a0J.M. \u00abMe\u00f1ique\u00bb, O.C., t. 18, p. 324<\/p>\n<p>xlix\u00a0J.M. \u00abCartas de Mart\u00ed\u00bb, O.C., t. l0, p. 62<\/p>\n<p>l\u00a0J.M. \u00abUn Viaje a Venezuela\u00bb, O.C., t. l9, p. l54-155<\/p>\n<p>li V\u00e9ase Mar\u00eda Elena Segura Tendencias de la Psicolog\u00eda en Cuba en las D\u00e9cadas del 40 y el 50 Investigaci\u00f3n no publicada. Instituto Superior Pedag\u00f3gico E. J. Varona. La Habana, l990<\/p>\n<p>lii J.M. \u00abClases Orales&#8230;\u00bb, O.C., t.6, p. 23<\/p>\n<ul>\n<li><strong>publicado originalmente en:\u00a0Gonz\u00e1lez Serra, Diego Jorge. (2010). Marti y la ciencia del esp\u00edritu. Revista Electr\u00f3nica de Psicolog\u00eda Iztacala; Vol 7, No 2. Recuperado de https:\/\/repositorio.unam.mx\/contenidos\/44597<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<h3>M\u00e1s videos relacionados de eloriente.net<\/h3>\n<p><iframe loading=\"lazy\" style=\"border: none; overflow: hidden;\" src=\"https:\/\/www.facebook.com\/plugins\/video.php?height=314&amp;href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Feloriente.net%2Fvideos%2F597755680992730%2F&amp;show_text=false&amp;width=560\" width=\"560\" height=\"314\" frameborder=\"0\" scrolling=\"no\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-format=\"autorelaxed\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4595267748\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2021\/05\/19\/jose-marti-y-la-ciencia-del-espiritu-por-diego-jorge-gonzalez\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mart\u00ed y la Ciencia del Esp\u00edritu* Por: Diego Jorge Gonz\u00e1lez Serra Doctor en Psicolog\u00eda. Profesor Titular del Instituto Superior Pedag\u00f3gico Enrique Jos\u00e9 Varona de la Habana, Cuba. Vicepresidente de la Sociedad de Psic\u00f3logos de Cuba. Correo: diegogonza@infomed.sld.cu El objetivo central del presente trabajo es demostrar que existe un pensamiento psicol\u00f3gico en Jos\u00e9 Mart\u00ed. 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