{"id":64772,"date":"2021-07-14T10:48:07","date_gmt":"2021-07-14T16:48:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=64772"},"modified":"2021-07-14T11:22:36","modified_gmt":"2021-07-14T17:22:36","slug":"maria-sabina","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2021\/07\/14\/maria-sabina\/","title":{"rendered":"Vida de Mar\u00eda Sabina"},"content":{"rendered":"<p><center><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<!-- BANNER ELORIENTE INCRUSTADO NOTAS --><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: inline-block; width: 300px; height: 250px;\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"7974633627\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><center>\u00a0<\/center><\/center><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Vida de Mar\u00eda Sabina: empat\u00eda y horizontalidad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Por:\u00a0Ana Lourdes \u00c1lvarez Romero Universidad de Sonora \/ Universit\u00e9 Paul Val\u00e9ry Montpellier 3 alvarezromeroana@gmail.com*<\/em><\/p>\n<p>El periodista \u00c1lvaro Estrada publica en 1977 Vida de Mar\u00eda Sabina: la sabia de los hongos, la historia de vida de la famosa chamana mazateca. A trav\u00e9s de entrevistas realizadas entre 1975 y 1976 a Mar\u00eda Sabina, Estrada logra construir un relato en primera persona omitiendo las preguntas. Es un texto singular puesto que, a pesar de que ya se hab\u00edan publicado obras y art\u00edculos sobre \u201cla sabia de los hongos\u201d, la posici\u00f3n de Estrada como nativo de Huautla y conocedor de su cultura ofrece otro tipo de enfoque hacia Mar\u00eda Sabina. En este aspecto, In\u00e9s Hern\u00e1ndez-\u00c1vila afirma que el texto de Estrada muestra una \u201crepresentaci\u00f3n \u00e9tica\u201d de una tradici\u00f3n espiritual particular, mediando de una manera que ni Jerome Rothenberg ni R. Gordon Wasson pudieron concebir (340).<\/p>\n<p>En efecto, la representaci\u00f3n de la sabia mazateca se realiza desde la empat\u00eda y cercan\u00eda cultural, aspecto que sobresale al compararla con textos de otros autores. Dentro del ambiente cultural mexicano, por ejemplo, catorce a\u00f1os antes del libro de Estrada, Fernando Ben\u00edtez hab\u00eda publicado un art\u00edculo titulado \u201cLa santa de los hongos. Vida y misterios de Mar\u00eda Sabina\u201d. El contraste entre ambos textos se vuelve notorio a trav\u00e9s del an\u00e1lisis de las figuras autoriales dentro de su respectiva obra: Estrada se mantiene oculto en gran parte de la narraci\u00f3n al darle la voz a Mar\u00eda Sabina, pero se muestra a s\u00ed mismo en los paratextos como un conocedor de la cultura de la informante y dentro del horizonte afectivo de la chamana; por otro lado, Fernando Ben\u00edtez se presenta como un desconocedor parcial de la cultura de Mar\u00eda Sabina y arroja varios juicios etnoc\u00e9ntricos sobre ella, Literatura Mexicana | XXIX-1 | 2018 | 99-124 117 adem\u00e1s de que \u00e9l mismo es el que lleva a cabo la narraci\u00f3n en primera persona. Un claro ejemplo de la nula capacidad de Ben\u00edtez para hablar horizontalmente de Sabina se presenta cuando se queja de que ella \u201chable exclusivamente mazateco\u201d puesto que esto \u201cle ha impedido conocerla en toda su riqueza y profundidad espirituales\u201d (15); es decir, el impedimento no es que \u00e9l no hable mazateco, sino que ella no hable espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>En la Introducci\u00f3n de Vida de Mar\u00eda Sabina: la sabia de los hongos, Estrada explicita los motivos que impulsaron a escribir su obra: primero, dejar testimonio de la sabia mazateca a quien periodistas y escritores de distintos lugares del globo no han sabido valorar; segundo, ser un documento \u00fatil para especialistas (etn\u00f3logos, etnomic\u00f3logos y costumbristas); tercero, dar una idea \u201cm\u00e1s precisa\u201d al p\u00fablico en general de las costumbres de los pueblos nativos y propiciar entre los j\u00f3venes el respeto hacia estos pueblos (32). De igual manera, en esta Introducci\u00f3n es donde declara que la obra es el resultado de entrevistas realizadas en mazateco (lengua nativa de Estrada) entre septiembre de 1975 y agosto de 1976.<\/p>\n<p>Estrada proporciona dos claves m\u00e1s para entender el significado del texto: se omitieron las preguntas del cuestionario que se realiz\u00f3 a Mar\u00eda Sabina (aunque conservan las cintas magnetof\u00f3nicas donde se grabaron sus respuestas) y existe una conciencia expl\u00edcita sobre la responsabilidad de escribir la biograf\u00eda de una persona que, al no saber espa\u00f1ol, leer ni escribir, no sabe con exactitud si lo que han escrito sobre ella es correcto o no lo es (23). Ambas claves apuntan a un conocimiento consciente sobre las implicaciones pol\u00edticas de la construcci\u00f3n del texto. Evidentemente, estos dos puntos tienen su correlaci\u00f3n con la forma en la que se nos presenta el libro pero, m\u00e1s a\u00fan, ambos nos muestran una caracterizaci\u00f3n espec\u00edfica del autor.<\/p>\n<p>Al omitirse las preguntas del cuestionario, la narraci\u00f3n se nos presenta como una narraci\u00f3n autobiogr\u00e1fica donde, a excepci\u00f3n de la introducci\u00f3n, el ep\u00edlogo y las notas al pie de p\u00e1gina, el autor no se muestra a primera vista. Seg\u00fan la taxonom\u00eda realizada por Julio Rodr\u00edguez-Luis en El enfoque documental en la narrativa hispanoamericana, podr\u00edamos clasificar Vida de Mar\u00eda Sabina entre los textos donde interviene el autor pero no hay una mediaci\u00f3n de \u00e9l (38) (siempre y cuando, insistimos, se excluyan la introducci\u00f3n, el ep\u00edlogo y las notas).<\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4724569608\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/p>\n<p>En la entrevista obtenemos una reconstrucci\u00f3n del relato pero no una apropiaci\u00f3n de \u00e9ste por parte de Estrada (como sugiere Rodr\u00edguez-Luis que sucede cuando el autor interviene pero no media). Las preguntas mismas, aunque omitidas en la redacci\u00f3n final del texto, direccionan qu\u00e9 es lo que Sabina va a narrar y qu\u00e9 no, as\u00ed como el orden en el que se presentan los hechos. El autor no modifica la informaci\u00f3n que le proporciona, pero s\u00ed la direcciona y la comenta. El texto comienza:<\/p>\n<p><em>No s\u00e9 en qu\u00e9 a\u00f1o nac\u00ed, pero mi madre Mar\u00eda Concepci\u00f3n me dijo que fue en la ma\u00f1ana del d\u00eda en que se celebra a la Virgen Magdalena, all\u00e1 en R\u00edo Santiago, agencia del municipio de Huautla. Ninguno de mis antepasados conoci\u00f3 su edad (25).<\/em><\/p>\n<p>Aunque la narraci\u00f3n en primera persona muestra una enunciaci\u00f3n ajena a la del autor, en la nota al pie de p\u00e1gina que aparece a prop\u00f3sito de estas l\u00edneas observamos el primer comentario de Estrada respecto al mundo narrado. Estrada explica que en los archivos de la Iglesia de Huautla se encuentra el acta de Bautismo de Mar\u00eda Sabina; en esta acta, los nombres de sus padrinos de bautismo no coinciden con los que proporcion\u00f3 ella. Sin embargo, esto parecer\u00eda deberse a la confusi\u00f3n de los hispanohablantes provocada por los nombres mazatecos. A trav\u00e9s de esta observaci\u00f3n, no s\u00f3lo muestra una incomprensi\u00f3n del mundo ind\u00edgena por parte de los hispanohablantes, sino tambi\u00e9n un conocimiento especializado propio sobre el mundo narrado.<\/p>\n<p>Este conocimiento de Estrada se presenta en todas las notas posteriores del texto. Por ejemplo, explica la palabra \u201csabio\u201d como la utiliza Mar\u00eda Sabina y las diferencias entre las categor\u00edas de curandero, hechicero y \u201csabio-m\u00e9dico\u201d (27-29), adem\u00e1s de proporcionar versiones de ancianos nativos de Huautla sobre hechos determinados para contextualizar la narraci\u00f3n de la chamana (29, 42, 62, 73). Algunas de las notas a lo largo del libro refieren a textos especializados, pero la mayor\u00eda de ellas parecer\u00edan denotar el conocimiento de primera mano o experiencial del autor sobre la cultura mazateca.<\/p>\n<p>De igual modo, en las notas al pie de p\u00e1gina Estrada explica las referencias que menciona Mar\u00eda Sabina. Por ejemplo, cuando ella narra que \u201cen cierto tiempo vinieron j\u00f3venes, hombres y mujeres, de largas cabelleras, con vestiduras extra\u00f1as. Vest\u00edan camisas de varios colores y usaban collares\u201d, el autor explica que se refer\u00eda a los j\u00f3venes de finales de los setenta calificados como hippies por la prensa (81); es decir, el autor cumple con su funci\u00f3n etnogr\u00e1fica de traducir en los t\u00e9rminos del lector los t\u00e9rminos ajenos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Mari\u0301a-Sabina-por-@veronicastark33-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-64776\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Mari\u0301a-Sabina-por-@veronicastark33-1-1024x1022.png\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"639\" srcset=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Mari\u0301a-Sabina-por-@veronicastark33-1-1024x1022.png 1024w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Mari\u0301a-Sabina-por-@veronicastark33-1-150x150.png 150w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Mari\u0301a-Sabina-por-@veronicastark33-1-300x300.png 300w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Mari\u0301a-Sabina-por-@veronicastark33-1-768x767.png 768w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Mari\u0301a-Sabina-por-@veronicastark33-1-696x695.png 696w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Mari\u0301a-Sabina-por-@veronicastark33-1-1068x1066.png 1068w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Mari\u0301a-Sabina-por-@veronicastark33-1-421x420.png 421w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Mari\u0301a-Sabina-por-@veronicastark33-1-600x599.png 600w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Mari\u0301a-Sabina-por-@veronicastark33-1-100x100.png 100w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Mari\u0301a-Sabina-por-@veronicastark33-1.png 1314w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4724569608\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/p>\n<p>La legitimaci\u00f3n del propio autor se lleva a cabo no s\u00f3lo a trav\u00e9s del conocimiento especializado, sino tambi\u00e9n en la Introducci\u00f3n y (sobre todo) en el ep\u00edlogo a la obra. Ya se mencionaron las decisiones que lo llevaron, seg\u00fan \u00e9l mismo, a escribir su texto; sin embargo, resulta a\u00fan m\u00e1s trascendente su papel como etn\u00f3grafo. En la introducci\u00f3n, Estrada apunta: \u201cLa nuestra no ha sido labor f\u00e1cil pese a que, quien esto escribe, es natural de Huautla y habla la lengua nativa de los mazatecos\u201d (23). A pesar de que intenta expresar la dificultad (o la impresi\u00f3n de dificultad) que le caus\u00f3 su trabajo etnogr\u00e1fico, a su vez se est\u00e1 implicando que la tarea resulta a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil para los no familiarizados con la lengua y el mundo cultural de Mar\u00eda Sabina. En lugar de situarse entre un \u201ccosmopolita absoluto\u201d y un \u201cperfecto investigador\u201d, como Geertz propone que Malinowski se presenta y se autoriza en su trabajo, Estrada explora su condici\u00f3n de ser nativo de Huautla y hablante del mazateco para establecer el pacto de verosimilitud. El \u201csentido de alteridad\u201d al que se refer\u00eda Medina, no s\u00f3lo se encuentra matizado, sino que es llevado a un nivel casi imperceptible: existe un horizonte en com\u00fan donde tanto Mar\u00eda Sabina como \u00c1lvaro Estrada comparten c\u00f3digos culturales.<\/p>\n<p>A su vez, el ep\u00edlogo del libro resulta trascendente para entender la creaci\u00f3n del pacto de verosimilitud. En \u00e9l, el autor narra algunos sucesos acaecidos despu\u00e9s de haber entregado el manuscrito a la editorial Siglo XXI. De manera general, se centra en acontecimientos concernientes a la salud de Mar\u00eda Sabina, los reconocimientos (y la falta de ellos) que tuvo y su propia relaci\u00f3n con ella. Este \u00faltimo punto es donde se configura una comuni\u00f3n con la chamana a trav\u00e9s de una empat\u00eda expl\u00edcita. El suceso m\u00e1s trascendente que marca la relaci\u00f3n entre Mar\u00eda Sabina y Estrada es el que ocurre en el verano de 1978. Estrada narra su viaje de M\u00e9xico a Huautla para visitarla:<\/p>\n<p><em>Luego del saludo, alc\u00e9 los brazos y le dije: \u201cVengo a visitarte. No traigo c\u00e1mara fotogr\u00e1fica, grabadora o m\u00e1quina de escribir. Quiero que esta noche nos desvelemos con tus \u2018ni\u00f1os santos\u2019. Nunca los he tomado contigo y esta oportunidad me parece interesante porque s\u00f3lo deseo escuchar, sentir el eco de tus cantos en una sesi\u00f3n s\u00f3lo dedicada a m\u00ed\u201d (99).<\/em><\/p>\n<p>Estrada narra que tras la aceptaci\u00f3n de Mar\u00eda Sabina y la preparaci\u00f3n que llev\u00f3 a cabo para la sesi\u00f3n, la encontr\u00f3 boca arriba en su cama con los brazos extendidos despu\u00e9s de regresar de visitar a su familia. Estrada se mostr\u00f3 preocupado por la posible muerte de la chamana y las reacciones de los familiares, la prensa y las autoridades sobre ese hecho al encontrarse \u00e9l ah\u00ed. Sin embargo, ella se recuper\u00f3 despu\u00e9s de un momento. Estrada se percat\u00f3 de que Sabina hab\u00eda ingerido una raci\u00f3n de hongos, aguardiente y tabaco m\u00e1s abundante que lo habitual. Despu\u00e9s, Sabina le dio doce pares de derrumbes-ni\u00f1os para que \u00e9l los comiera, lo que a \u00e9l le pareci\u00f3 demasiado. Le pidi\u00f3 tambi\u00e9n que masticara tabaco: \u201cTr\u00e1gate todo el tabaco para que tengas fuerza. Te aconsejo esto porque te quiero\u201d (101). Entraron en el trance y la velada ya hab\u00eda durado aproximadamente entre cuatro y cinco horas. Estrada se preguntaba c\u00f3mo era posible que Sabina resistiera las sesiones rituales tan agobiantes que eran a diario durante el verano. Pasado el tiempo, sinti\u00f3 a Sabina sentada a la orilla de su cama:<\/p>\n<p><em>Me sent\u00e9 junto a ella y la cubr\u00ed con mi brazo derecho. Una ternura inmensa me invadi\u00f3; segu\u00eda cantando para m\u00ed: \u201cSoy mujer luna, mujer \u00e1guila, mujer transparente como hoja fresca, mujer tlacuache\u2026\u201d. Rompiendo las reglas rituales, la interrump\u00ed. \u201cDescansa viejita\u201d, le dije mientras la cargaba como una criatura, acomod\u00e1ndola sobre las cobijas extendidas. \u201c\u00bfNo quer\u00edas escuchar mi lenguaje?\u201d, pregunt\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>Sinceramente, yo pensaba que estaba extenuada. La cubr\u00ed como pude con las mismas cobijas sobre las que descansaba. La cubr\u00ed como a ni\u00f1o peque\u00f1o, deseando que durmiera. \u201cS\u00ed. Quiero escuchar tus cantos, pero por ahora debes descansar\u201d, le dije. Tambi\u00e9n yo decid\u00ed hacerlo [\u2026]. Ser\u00edan las tres o cuatro de la madrugada. Yo pensaba: \u201cDuermo junto a Mar\u00eda Sabina, la famosa sabia de los hongos\u2026\u201d (102).<\/em><\/p>\n<p>Es notoria la relaci\u00f3n afectiva rec\u00edproca entre Estrada y Sabina. Mientras ella le aconseja porque lo \u201cquiere\u201d y se prepara con una raci\u00f3n abundante Literatura Mexicana | XXIX-1 | 2018 | 99-124 121 para el ritual, \u00e9l interrumpe el mismo ritual para pedirle que descanse. El hecho que demuestra el grado de comuni\u00f3n m\u00e1s profundo entre ellos es el haber dormido juntos. Estrada se posiciona, pues, no s\u00f3lo culturalmente integrado con Sabina, sino tambi\u00e9n afectivamente.<\/p>\n<p>La entrevista dirigida que dio como resultado Vida de Mar\u00eda Sabina muestra a un autor que intenta plasmar el \u201cpunto de vista del nativo\u201d. Si Geertz propuso que el problema del Diario de Malinowski no era moral, sino epistemol\u00f3gico, fue porque consideraba a la moral fuera del texto. En la versi\u00f3n completa de Vida de Mar\u00eda Sabina, es decir, considerando la introducci\u00f3n y el ep\u00edlogo, la posici\u00f3n emp\u00e1tica del antrop\u00f3logo con la chamana plantea un problema \u00e9tico: c\u00f3mo acercarse a lo considerado dentro de la otredad y entenderlo desde su propia l\u00f3gica. Para lograr esta labor, fue necesaria la intervenci\u00f3n de un autor dentro del mismo horizonte cultural que Mar\u00eda Sabina y que, a su vez, entendiera los c\u00f3digos culturales externos a la cultura mazateca.<\/p>\n<p>El ep\u00edlogo muestra un desplazamiento del texto etnogr\u00e1fico en s\u00ed. En cierto sentido, la verdad etnogr\u00e1fica presentada a trav\u00e9s de la narraci\u00f3n en voz de Mar\u00eda Sabina cobra otro significado a trav\u00e9s de las palabras finales de Estrada. Este desplazamiento pudiera considerarse como la resistencia a una interpretaci\u00f3n un\u00edvoca de la vida de la chamana: a la vez que Estrada autoriza su papel a trav\u00e9s de la empat\u00eda; las descripciones de sus relaciones interpersonales logran configurar un di\u00e1logo que se niega a una representaci\u00f3n totalizadora.<\/p>\n<p>*Forma parte de un art\u00edculo m\u00e1s extenso, que puede consultarse \u00edntegro <a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/1062-1450-1-PB.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">DANDO CLICK AQU\u00cd.<\/a><\/p>\n<p>**\u00a0https:\/\/repositorio.unam.mx\/contenidos\/el-etnografo-autor-mediador-y-empatia-en-39la-noche-de-tlatelolco39-39chin-chin-el-teporocho39-y-39vida-de-maria-sabina-20363?c=pQ8wXB&amp;d=false&amp;q=vida_._maria_._sabina&amp;i=1&amp;v=0&amp;t=search_0&amp;as=0<\/p>\n<h3>M\u00e1s videos en el canal de Youtube de El Oriente:<\/h3>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/JosdLeCV3as\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-format=\"autorelaxed\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4595267748\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2021\/07\/14\/maria-sabina\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Vida de Mar\u00eda Sabina: empat\u00eda y horizontalidad Por:\u00a0Ana Lourdes \u00c1lvarez Romero Universidad de Sonora \/ Universit\u00e9 Paul Val\u00e9ry Montpellier 3 alvarezromeroana@gmail.com* El periodista \u00c1lvaro Estrada publica en 1977 Vida de Mar\u00eda Sabina: la sabia de los hongos, la historia de vida de la famosa chamana mazateca. 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