{"id":64888,"date":"2021-08-17T12:20:22","date_gmt":"2021-08-17T18:20:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=64888"},"modified":"2021-08-17T12:41:31","modified_gmt":"2021-08-17T18:41:31","slug":"shigundu","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2021\/08\/17\/shigundu\/","title":{"rendered":"El shigundu uno de los sabores de la cocina istme\u00f1a, por Aurora Toledo"},"content":{"rendered":"<p><center><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<!-- BANNER ELORIENTE INCRUSTADO NOTAS --><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: inline-block; width: 300px; height: 250px;\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"7974633627\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script>\u00a0<\/center><\/p>\n<div id=\"pageContainer69\" class=\"page\" data-loaded=\"true\">\n<div class=\"textLayer\">\n<div data-canvas-width=\"22.24\"><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\" data-canvas-width=\"16.395\"><strong>El shigundu uno de los sabores de la cocina istme\u00f1a<\/strong><\/div>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: center;\" data-canvas-width=\"16.395\"><strong>Por: Aurora Toledo Mart\u00ednez*<\/strong><\/div>\n<div class=\"textLayer\">\n<div data-canvas-width=\"16.395\"><\/div>\n<div data-canvas-width=\"549.1464000000001\">En la cocina comienza la vida; vida que la madre lleva en el vientre a la que alimenta con los aromas y sabores de los diferentes ingredientes que consigue en el campo. En el Istmo de Tehuantepec nacemos en casas donde la separaci\u00f3n de los espacios no existe, entonces el humo del fog\u00f3n se encarga de llevar los aromas por toda la habitaci\u00f3n \u2013que es una casa completa\u2013, se enreda en la hamaca, en los petates, en los catres, en las camas de penca; los olores van marcan do cada c\u00e9lula de los que ah\u00ed crecen. Cada aroma cuenta una historia diferente.<\/div>\n<div data-canvas-width=\"549.1464000000001\"><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"490.1176499999999\"><\/div>\n<div data-canvas-width=\"490.1176499999999\">Yo nac\u00ed entre esos aromas de la selva Chimalapa, que habitan los zoques, y crec\u00ed entre los fuertes vientos que soplan del Oc\u00e9ano Pac\u00edfico, ah\u00ed donde moran los zapotecas del Istmo de Tehuantepec. Entre unos y otros el chile shigundu siempre ha seguido el mismo camino, un condimento que salta de territorio en territorio, porque su particular sabor se impregna y gu\u00eda nuestros gustos de casa y campo, de tierra, de rastrojos y milpas. El aroma del chile me persigue, soy cocinera por gusto y pasi\u00f3n, y s\u00e9 que un buen chile siempre da sabor al caldo. Por eso, es del shigundu del que quiero contarles.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"490.06210000000004\">La regi\u00f3n del istmo oaxaque\u00f1o es la parte m\u00e1s estrecha de mi pa\u00eds \u2013cintura continental, como dir\u00edan algunos estudiosos\u2013. Por su ubicaci\u00f3n al sur, frente al mayor oc\u00e9ano de la Tierra, es una regi\u00f3n con vegetaci\u00f3n abundante, con intensos vendavales que ayudan a la reproducci\u00f3n del plancton y que tambi\u00e9n favorecen la proliferaci\u00f3n de diferentes especies marinas. Un espacio geogr\u00e1fico donde conviven m\u00e1s de cinco grupos \u00e9tnicos y un puerto mar\u00edtimo \u2013el de Salina Cruz\u2013, por donde lleg\u00f3 gran cantidad de mercanc\u00edas que las colonias extranjeras asentadas en la regi\u00f3n mandaban a traer y que poco a poco se fueron sumando a la gastronom\u00eda de esta regi\u00f3n. As\u00ed, sus sabores y texturas se mezclaron con los nuestros. Lo mismo ocurri\u00f3 con aquellos productos que viajaban de sur a norte y viceversa, y que por la benevolencia del lugar se quedaron, sum\u00e1ndose a los de esta tierra.<\/div>\n<div data-canvas-width=\"490.21023333333324\"><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"490.21023333333324\">De todo ese sincretismo surgi\u00f3 una gastronom\u00eda rica y variada, un mosaico de sabores entremezclados sabiamente: dulz\u00f3n, suave, con cierto picor.<\/div>\n<div data-canvas-width=\"548.1488833333333\"><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"548.1488833333333\">Pero hay un ingrediente en la cocina original del Istmo, que est\u00e1 grabado en esa memoria gustativa de la gente de la regi\u00f3n. Me refiero al shigundu o gui \u00f1a shigundu (chigundo en castellano), un chile peque\u00f1o, picoso, con cierto amargor, que crece de manera silvestre en los rastrojos, en las milpas y en ocasiones en algunas casas.<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"501.41281666666663\">\n<p>En el Istmo somos contadores de cuentos e historias, algunas reales y otras invenciones que surgen de alg\u00fan lugar de nuestro imaginario. Una de ellas, que ahora se ha vuelto m\u00eda, dice que quien rob\u00f3 el fuego a los dioses fue el tlacuache y se lo regal\u00f3 a la mujer, porque intuy\u00f3 que ser\u00eda la mejor cuida dora; esta lo llev\u00f3 a guardar, lo escondi\u00f3 en la casa y por supuesto lo cobij\u00f3 en la cocina, en el horno de comiscal (1) ah\u00ed lo protegi\u00f3, lo cuid\u00f3, lo atiz\u00f3 y lo aliment\u00f3 para que fuera expandiendo su calor a las paredes del horno.<\/p>\n<p>Desde entonces la mujer cuece ah\u00ed sus totopos, y tambi\u00e9n esconde el fuego en su cuerpo, en sus caderas; en su huipil lo porta en esos hilos amarillos y rojos, en su cuello y orejas, en ese oro que se cuelga.<\/p>\n<p>Con el ma\u00edz cocido hace la masa e inicia su artesanal tarea. Primero las memelas, que son las que resistir\u00e1n el fuego m\u00e1s alto, luego las lenguas de vaca (ludxhivaca)(2), gueta (3) redonda. As\u00ed, el horno va suavizando su calor y llega la hora de pegar en las paredes los totopos, que son las tortillas m\u00e1s delgadas, grandes, medianas o peque\u00f1as, todas perforadas sim\u00e9tricamente con agujeros peque\u00f1os, medianos o diminutos para que la humedad de la masa se escape y por s\u00ed mismos se despeguen, entonces tenemos unas tortillas tostadas y crujientes. Cuando la mujer ha terminado de hacer sus totopos vuelve a mover las brasas, a entrar en una charla sutil de agradecimiento con el fuego y alegr\u00eda por su presencia en casa; agrega unos trozos m\u00e1s de le\u00f1a y despide su jornada.<\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"543.3715833333333\"><\/div>\n<div data-canvas-width=\"543.3715833333333\"><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4724569608\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/div>\n<div id=\"pageContainer70\" class=\"page\" data-loaded=\"true\">\n<div class=\"textLayer\">\n<div data-canvas-width=\"501.67205\"><\/div>\n<div data-canvas-width=\"501.67205\">A la llegada de la aurora, la mujer vuelve al horno, mueve las brasas, sopla y siempre en alguno de los trozos de carb\u00f3n el fuego espera. Se inicia el di\u00e1logo, ese trozo de braza viva es la encargada de iniciar de nuevo el ciclo. Ahora en el fog\u00f3n los le\u00f1os secos, junto con las ramas, esperan: el comal, la olla de frijol, el pescado seco o camar\u00f3n oreado, la jarra de caf\u00e9, un pedazo de tasajo oreado colgando del mecate. El molcajete, tambi\u00e9n listo para moler los chiles shigundu, que del campo se trajeron el d\u00eda anterior, la sal de grano, un diente ajo, unas gotas de agua, lim\u00f3n o vinagre.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<div data-canvas-width=\"125.64000000000001\"><\/div>\n<div data-canvas-width=\"125.64000000000001\">\n<div data-canvas-width=\"409.1442666666666\">\u2014\u00bfPor d\u00f3nde comienza la vida abuela? \u2013pregunt\u00e9 un d\u00eda.<\/div>\n<div data-canvas-width=\"289.24885\">\u2014Por la boca hija, por la boca \u2013me dijo.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"501.13506666666683\">En la cocina es donde yo espero a los m\u00edos, aqu\u00ed es donde comienzan mis lecciones, la historia de mi pueblo, de mi gente, de los que estuvieron antes que nosotros, de las grandes cosechas, de los cultivos de sorgo, ma\u00edz, arroz, ca\u00f1a y en medio de todos esos cultivos, en el camino donde la gente pasaba estaban las matas de shigundu, ese sabor especial encerrado en un chile tan peque\u00f1ito.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"502.5052999999999\">Algunos dicen que lleva ese nombre porque sus hojas se marchitan pronto; otros, porque aparece de repente, por temporadas; otros m\u00e1s, porque fue el segundo chile que probaron los europeos. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 la verdad? No lo s\u00e9.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"490.22874999999993\">Crece en mata, fresco, a la sombra de la milpa de ma\u00edz, frijol y calabaza; se relaciona con los ciclos de la lluvia, con los mismos \u00e1rboles que sirven de casa a los p\u00e1jaros \u2013los encargados del consumo del shigundu, cuyas semillas despu\u00e9s defecan y propagan por diversos lugares\u2013. Uno de ellos es de color amarillo que con su canto anuncia la llegada de un visitante, el p\u00e1jaro de la alegr\u00eda \u2013pues qui\u00e9n no se alegra por la visita esperada de los hijos, de alg\u00fan invitado que siempre da motivo para una reuni\u00f3n en la cocina\u2013. Algunos lo nombran chitugui, otros le dicen Luis.\u00a0 Este es el que consume como alimento favorito el chile shigundu. Por todas estas razones es que son tan sabrosos; en la cocina se combina con el tomate, el queso, los caldos, los tamalitos de frijol, el atole, los frijoles y, en temporada de lluvias, con el guisado de cuanahuini. (4)<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"490.0250666666667\">Es en esta temporada cuando su florecimiento es m\u00e1s abundante y alcanza para beneficiar tanto a los de casa como a otros. Los hombres lo traen del campo y la mujer se encarga de venderlo en los mercados. Podemos en encontrarlos en algunos puestos, con las se\u00f1oras que venden productos locales, los ponen en botecitos de cristal con dientes de ajo, sal y vinagre o solamente secos para incorporarlos a las salsas o guisos cuando se requiera.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"501.3202333333333\">Es utilizado en la cocina de diferentes maneras. Cuando se prepara el queso fresco y la cuajada, se muelen en el molcajete unos cuantos chiles con un poco de sal y se revuelven con la cuajada para que los dos compartan sus sabores. Tambi\u00e9n se usa para preparar salsa de tomates de campo, primero se muele el ajo con sal y luego con los tomates. Cuando se cosecha el ma\u00edz tierno y se prepara atole de elote, el shigundu se muele con unas gotas de agua para agregarle al atole antes de tomarlo. En el caldo de res, al servirlo se agregan dos o tres shigundu y se destripan con la cuchara para que suelten su picor.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"537.3536666666668\">Tambi\u00e9n podemos consumirlo de manera directa, cuando damos una mordida al totopo remojado en la taza de caf\u00e9, con un pedazo de queso fresco o seco. As\u00ed se genera una explosi\u00f3n exquisita de sabores.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"489.96951666666666\">Es un chile silvestre, muy peque\u00f1o, redondito, picante y con cierto toque a veces amargo, aunque esto aumenta esa ricura. Su color es verde, al estar en crecimiento, y al madurar, su color va desde amarillo y naranja, hasta rojo. Su origen es muy r\u00fastico, y ha perdurado porque la gente a\u00fan sigue cultivando la tierra, y con eso la prepara para recibir de los p\u00e1jaros la semilla del shigundu; porque los campesinos siguen sembrando \u2013aunque cada vez menos\u2013 y la gente lo sigue consumiendo en sus cocinas, aunque al igual que tantos productos del campo corren el riesgo de extinci\u00f3n si las lluvias escasean, si los campos dejan de cultivarse.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"547.4822833333335\">En la cocina siempre acompa\u00f1a a las mujeres y en el momento menos esperado se hace presente, toma su lugar en la charla y nos salpica con ese picor de ingrediente m\u00e1gico. Las risas surgen, jugamos un poco con el tema y luego compartimos c\u00f3mo sacarle su mejor sabor al chile: \u201cPonle un poquito de vinagre\u201d, \u201cp\u00e1salo por la lumbre, pero sin quemarlo\u201d, \u201csalp\u00edcalo con un poco de agua de mar antes de ocuparlos\u201d. Dice una amiga: \u201cla salsa tiene que ver mucho con la forma de ser de la persona, con su chispa, con su temperamento, con su gusto por la vida. T\u00e1palos, fr\u00edelos, \u00e1salos, mac\u00e9ralos, mach\u00e1calos, desv\u00e9nalos, fr\u00f3talos, c\u00f3rtalos en rebanadas, en cuadritos. Cualquier clase de detalle es importante para ese fin\u201d.<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"502.53499999999997\"><strong>Aurora Toledo Mart\u00ednez es una mujer istme\u00f1a, cocinera por herencia y elecci\u00f3n. Zoque-zapoteca, originaria de San Miguel Chimalapa y crecida en Asunci\u00f3n Ixtaltepec, Oaxaca. As\u00ed cuenta su historia:<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"548.7652500000002\"><em>Soy la s\u00e9ptima de nueve hijos en la familia materna; la doceava, en la paterna; madre de dos y abuela de uno; mujer de un michoacano. Para m\u00ed la cocina comenz\u00f3 como un juego, como una gracia, como una exploraci\u00f3n al espacio sagrado de la casa, donde se espera la vida con un chocolate espeso cargado de recaudos para apurar el alumbramiento. Es el lugar donde ocurren las mejores pl\u00e1ticas. Como herencia de mi g\u00e9nero, as\u00ed lo he vivido durante todos estos a\u00f1os, dej\u00e1ndome guiar por los aromas, descubriendo a trav\u00e9s de muchas cocinas el sabor de otras culturas.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"489.5436333333333\"><em>Desde muy peque\u00f1a fui descubriendo ese gusto. Disfrutaba ir con las chicas que preparaban la comida en casa mientras re\u00edan y bromeaban un poco. Me pon\u00edan pruebas a ver si de verdad era yo mujer, porque las mujeres \u2013dec\u00edan ellas\u2013 met\u00edan su mano al horno para pegar las memelas o totopos y no ten\u00edan miedo a la lumbre; entonces aprend\u00ed a acercarme al fuego y al fog\u00f3n, a pasar tiempo en el calor y a dejarme envolver por los olores que ah\u00ed se van despertando.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"499.987033333333\"><em>Las cocineras del pueblo eran divinas, verdaderas gourmets en el arte de la gastronom\u00eda. Estaba la que hac\u00eda el alfe\u00f1ique, el arroz con leche, la torta batida, el marquesote, el dulce de almendra, y tambi\u00e9n la que preparaba los bistecs junto con las v\u00edsceras, el arroz, el mole, el caldo de res, los tamalitos de frijol, las empanadas de pup\u00fa, el bobo, el caldo de chacal, el frijol con hueso oreado, el armadillo, el jabal\u00ed, el tepezcuintle, el venado, la danta.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"489.3584666666667\"><em>As\u00ed me fui acercando a ese mundo lleno de misterios y de gustos que se com<\/em><em>binan con las horas y los ingredientes, del sabor que uno lleva y que ah\u00ed se hace\u00a0<\/em><em>presente, de toda la herencia que hay detr\u00e1s de cada plato. Yo aprend\u00ed a ir po<\/em><em>niendo mis manos, lo dem\u00e1s se fue dando solo. Hay una memoria que te gu\u00eda, un\u00a0<\/em><em>sabor que te lleva, un olor que marca los tiempos y as\u00ed uno va poniendo un poco\u00a0<\/em><em>de esto, un tanto de aquello, una pizca, un trozo, una mano, tres dedos, un pu\u00f1o,\u00a0<\/em><em>un tantito, una rama, un trocito&#8230; y el ingrediente principal, la alegr\u00eda, el buen\u00a0<\/em><em>humor, el gusto por lo que vas a hacer.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"501.36166666666657\"><em>Detr\u00e1s de cada cocinera hay un grupo de mujeres respaldando los saberes\u00a0<\/em><em>y sabores de nuestra tierra; muchas se\u00f1oras grandes, hermosas abuelas que est\u00e1n<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"547.4516666666667\"><em>con nosotras todo el tiempo, cuando platicamos, cuando cocinamos, cuando vamos<\/em><\/div>\n<div data-canvas-width=\"527.3583333333335\"><em>convirtiendo los frescos frutos del campo en delicias para la boca y para la vida.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"501.58166666666676\"><em>As\u00ed fue como comenz\u00f3 mi incursi\u00f3n en la cocina. De ah\u00ed en adelante fue\u00a0<\/em><em>preguntar y preguntar, probar, mirar, poner al servicio de ella todos mis sentidos\u00a0<\/em><em>porque esa fue mi manera de aprender y de hacerme de toda una gama de secretos,\u00a0<\/em><em>entender las medias lenguas y descifrar hasta las palabras que no se dec\u00edan pero\u00a0<\/em><em>que s\u00ed se pronunciaban en la cabeza y entonces dec\u00eda: \u201cAj\u00e1, ya vi por d\u00f3nde\u201d. Y me\u00a0<\/em><em>fui volviendo lectora de la vida y fui entendiendo, inventando y proponiendo, de\u00a0<\/em><em>acuerdo con cada circunstancia, alternativas diferentes de hacer las cosas, sacando\u00a0<\/em><em>la mejor versi\u00f3n de cada ingrediente, m\u00e1s de aqu\u00ed, menos de all\u00e1.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"501.2516666666666\"><em>Yo quer\u00eda cocinar para mi familia, participar en las ayudas, meterme a la\u00a0<\/em><em>cocina con las mujeres que pon\u00edan a prueba mis habilidades para saber por qu\u00e9\u00a0<\/em><em>quer\u00eda estar ah\u00ed con ellas. Varias pruebas atraves\u00e9 para demostrarles que no solo\u00a0<\/em><em>quer\u00eda escuchar sus p\u00edcaras y amenas pl\u00e1ticas, sino tambi\u00e9n estaba ansiosa de saber\u00a0<\/em><em>c\u00f3mo le hac\u00edan para que sus preparaciones salieran sabrosas. Luego todo lo que pro<\/em><em>baba lo ten\u00eda que reproducir al d\u00eda siguiente para aprenderme la receta. Una y otra\u00a0<\/em><em>forma de aprendizaje me llev\u00f3 a convertirme en una cocinera.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"500.5733333333331\"><em>Con toda esa experiencia fue como un d\u00eda me propuse compartir los sabores\u00a0<\/em><em>de mi tierra con el mundo, mostrar que mi cultura est\u00e1 viva, que habla, que se ex<\/em><em>presa a trav\u00e9s de todos los que tenemos los pies enraizados y que sabemos que la tierra\u00a0<\/em><em>nos manda a cumplir con nuestra tarea. Y con esa mirada montamos en la ciudad\u00a0<\/em><em>de Oaxaca, hace catorce a\u00f1os, nuestra \u00abZandunga. Sabor istme\u00f1o\u00bb, un restaurante\u00a0<\/em><em>con especialidad en comida del Istmo de Tehuantepec.<\/em><\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-canvas-width=\"352.89833333333326\"><strong>Citas:<\/strong><\/div>\n<div data-canvas-width=\"352.89833333333326\">\n<div id=\"pageContainer70\" class=\"page\" data-loaded=\"true\">\n<div class=\"textLayer\">\n<div data-canvas-width=\"542.9599999999999\">(1) Horno hecho a base de una olla de barro sin fondo, para elaborar totopos, recubierto por una combinaci\u00f3n de lodo, arena y<\/div>\n<div data-canvas-width=\"162.17039999999997\">cristales que guarda el calor<\/div>\n<div data-canvas-width=\"161.35999999999999\">producido por los le\u00f1os al<\/div>\n<div data-canvas-width=\"403.01333333333326\">arder para que en sus paredes se peguen los totopos hasta cocerse.<\/div>\n<div data-canvas-width=\"536.1733333333333\">(2) Palabra en zapoteco que refiere a la tortilla de ma\u00edz hecha de forma alargada, simulando<\/div>\n<div data-canvas-width=\"131.6933333333333\">la lengua de una vaca.<\/div>\n<div data-canvas-width=\"176.43999999999997\">(3) Tortilla, en lengua zapoteca.<\/div>\n<div data-canvas-width=\"176.43999999999997\">\n<div data-canvas-width=\"125.64000000000001\">\n<div data-canvas-width=\"537.6933333333333\">(4) Es un tipo de quelite que, en tiempos de lluvia, crece como enredadera con florecitas de<\/div>\n<div data-canvas-width=\"504.0933333333333\">color amarillo y se lleva a casa para preparar un mole o una sopa espesada con masa.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div data-canvas-width=\"504.0933333333333\"><\/div>\n<div data-canvas-width=\"504.0933333333333\"><strong>*Publicado originalmente en Los Chiles que le dan sabor al mundo, Universidad Veracruzana, cuyo volumen \u00edntegro puede consultarse dando click en la imagen:<\/strong><\/div>\n<div data-canvas-width=\"504.0933333333333\"><\/div>\n<div data-canvas-width=\"504.0933333333333\"><a href=\"http:\/\/libros.uv.mx\/index.php\/UV\/catalog\/view\/FC278\/1087\/1179-1?fbclid=IwAR1kAJMqdwIG_AEFPUwXgCQ7ckVeca-_F6x4nxTnQd9b3w2LANn1SK2lfm8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-64890\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Los-Chiles-que-dan-sabor-al-mundo-portada.-759x1024.png\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"863\" srcset=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Los-Chiles-que-dan-sabor-al-mundo-portada.-759x1024.png 759w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Los-Chiles-que-dan-sabor-al-mundo-portada.-222x300.png 222w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Los-Chiles-que-dan-sabor-al-mundo-portada.-768x1036.png 768w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Los-Chiles-que-dan-sabor-al-mundo-portada.-696x939.png 696w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Los-Chiles-que-dan-sabor-al-mundo-portada.-1068x1441.png 1068w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Los-Chiles-que-dan-sabor-al-mundo-portada.-311x420.png 311w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Los-Chiles-que-dan-sabor-al-mundo-portada.-600x809.png 600w, http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Los-Chiles-que-dan-sabor-al-mundo-portada..png 1690w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/div>\n<div data-canvas-width=\"504.0933333333333\"><\/div>\n<h3 data-canvas-width=\"504.0933333333333\">M\u00e1s videos en el Canal de Youtube de El Oriente:<\/h3>\n<div data-canvas-width=\"504.0933333333333\"><\/div>\n<div data-canvas-width=\"504.0933333333333\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/88meRLwtad4\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/div>\n<div data-canvas-width=\"504.0933333333333\"><\/div>\n<div data-canvas-width=\"504.0933333333333\"><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-format=\"autorelaxed\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4595267748\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/div>\n<\/div>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2021\/08\/17\/shigundu\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 El shigundu uno de los sabores de la cocina istme\u00f1a Por: Aurora Toledo Mart\u00ednez* En la cocina comienza la vida; vida que la madre lleva en el vientre a la que alimenta con los aromas y sabores de los diferentes ingredientes que consigue en el campo. En el Istmo de Tehuantepec nacemos en casas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":64889,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[624,4300,49,18,32,63,55,10504,10,23,464],"tags":[12395,12398,1392,12396,3592,12397],"class_list":["post-64888","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulistas","category-comunicacion","category-destacadas","category-educacion-y-cultura","category-entradas","category-estados","category-gastronomia","category-las-ultimas-12","category-lo-mas-reciente","category-municipios","category-oaxaca-estados","tag-cocina-de-oaxaca","tag-cocina-istmena","tag-gastronomia-2","tag-shigundu","tag-universidad-veracruzana","tag-zoques"],"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Chile-shigunduMiguel-A\u0301ngel-Sicilia-Manzo-Banco-de-ima\u0301genes-Conabio.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64888"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64888"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64888\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64906,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64888\/revisions\/64906"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64889"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64888"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64888"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64888"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}