{"id":66870,"date":"2026-05-11T11:26:16","date_gmt":"2026-05-11T17:26:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=66870"},"modified":"2026-05-11T11:26:16","modified_gmt":"2026-05-11T17:26:16","slug":"entre-miasma-y-katharsis-una-mirada-filosofica-de-la-enfermedad-por-fatima-chavez","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2026\/05\/11\/entre-miasma-y-katharsis-una-mirada-filosofica-de-la-enfermedad-por-fatima-chavez\/","title":{"rendered":"Entre m\u00edasma y katharsis Una mirada filos\u00f3fica de la enfermedad, por F\u00e1tima Ch\u00e1vez"},"content":{"rendered":"<p><strong>M\u00edasma (la impureza) es el temor a estar manchado<\/strong><\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4724569608\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Entre m\u00edasma y katharsis<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Una mirada filos\u00f3fica de la enfermedad<\/h3>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>Mtra. F\u00e1tima Ch\u00e1vez Miguel*<\/strong><\/h6>\n<p>Independientemente del temor a la muerte hay un temor universal a la enfermedad, al dolor f\u00edsico y emocional, aunque existe tambi\u00e9n la b\u00fasqueda de la cura, la expiaci\u00f3n de la impureza que nos da alivio.<\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n va encaminada a cuestionar las ideas alrededor de la enfermedad, de c\u00f3mo se experimentan los padecimientos y c\u00f3mo es percibido el enfermo en la familia y la sociedad. Durante la exposici\u00f3n quiero hacer \u00e9nfasis en la responsabilidad por el autocuidado -habilidad no ense\u00f1ada- sobre la que apenas vamos vislumbrando un porvenir\u00a0 porque seguimos una tradici\u00f3n en la que se desde\u00f1a el cuerpo humano como un despojo org\u00e1nico sin relevancia, sin considerar que toda posibilidad de creaci\u00f3n est\u00e1 en la corporalidad.<\/p>\n<p>M\u00edasma (la impureza) es el temor a estar manchado deriva de miaino que significa \u201cte\u00f1ir\u201d o \u201cmanchar\u201d, mientras que\u00a0 katharsis (la purificaci\u00f3n) es la expiaci\u00f3n de la culpa o el alivio de una dolencia por medio del remedio.<\/p>\n<p>El desenvolvimiento de esta reflexi\u00f3n sobre m\u00edasma y katharsis nos conduce a una introspecci\u00f3n sobre la historia de vida, es una invitaci\u00f3n a reflexionar sobre lo que hacemos todos los d\u00edas, sobre la cotidianidad de ser con uno mismo, es el inicio de un di\u00e1logo incomodo pero necesario que cuestiona nuestra corporalidad y su cuidado pero tambi\u00e9n va a la colectividad con sus vicios e ideas parasitarias que vamos poco a poco erradicando cuando tomamos una postura cr\u00edtica del mundo en que vivimos.<\/p>\n<p>Hubo un tiempo en el que la idea de estar enfermo o infectado pod\u00eda ser resultado de la impureza por el pecado, pasados los a\u00f1os entendimos que hay virus, bacterias, hongos, excesos que nos enferman, hay padecimientos provocados por el consumo de alcohol, az\u00facar, grasas, etc\u00e9tera h\u00e1bitos que van menguando nuestra salud.<\/p>\n<p>Cuando la responsabilidad por el padecimiento recae en la persona, ahora se nos ocurre culpar al gobierno, a las farmac\u00e9uticas que buscan enriquecerse, la cuesti\u00f3n es que resulta m\u00e1s c\u00f3modo que una instancia ajena asuma la responsabilidad por lo que nos ocurre que hacernos cargo de nosotros mismos \u00bfpor qu\u00e9 lo hacemos? Quiz\u00e1s fuimos ense\u00f1ados a desde\u00f1ar de la corporalidad como si este caparaz\u00f3n org\u00e1nico y desechable no tuviera relevancia.<\/p>\n<p>\u00bfHay un responsable de esa idea? S\u00ed la conquista espiritual nos ense\u00f1\u00f3 que el cuerpo es una c\u00e1rcel de la que hay que liberarse, los placeres son culposos, los padecimientos son pruebas en este valle de l\u00e1grimas, ya vendr\u00e1 una existencia m\u00e1s plena despu\u00e9s de la muerte. Sin embargo, es a trav\u00e9s del cuerpo que experimentamos la potencia de vivir cuando sentimos una caricia, un abrazo, cuando nos emocionamos con la m\u00fasica o una conversaci\u00f3n, es el cuerpo el que se eriza de miedo, es nuestro estomago que gru\u00f1e cuando sentimos ansiedad. Son nuestras facultades cognitivas las que nos permiten conocer el mundo a trav\u00e9s de los o\u00eddos, los ojos, la boca, la piel.<\/p>\n<h5><strong>La historia de vida<\/strong><\/h5>\n<p>La historia de vida se escribe en lo que hacemos todos los d\u00edas y no nos detenemos a pensar, hasta que un d\u00eda resulta que tenemos problemas de salud derivados de nuestros h\u00e1bitos m\u00e1s inocentes, recientemente en la pandemia ca\u00edmos en cuenta de nuestra vulnerabilidad porque somos seres finitos, el cuerpo humano tiene inserta la esencia de la muerte, es parte del cuadro de la vida y en cada caso como se manifiesta la edad y el hecho de la muerte es un campo abierto de la diversidad de condiciones en las que ha de experimentarse.<\/p>\n<p>Por ejemplo, hay moscas que viven un d\u00eda, hay seres humanos con experiencias de vida longevas, m\u00e1s all\u00e1 de los cien a\u00f1os o que apenas viven unas horas, perros, cabras, plantas tienen un tiempo de vida distinto en cada caso incluso entre aquellos que son de la misma especie. Ese saber que vamos a morir es lo que nos hace arrojarnos al mundo para crear o es lo que en algunos momentos nos sumerge en la quietud.<\/p>\n<p>Somos el transcurrir de procesos que se dan en el cuerpo humano, desde antes de nacer ocupamos una primera caverna que es el cuerpo de nuestra madre, nuestra historia de vida no comienza con la primera exhalaci\u00f3n fuera del vientre materno est\u00e1 escrita en nuestros genes y en los factores naturales y culturales del contexto en que vivimos -lo que ahora se conoce como epig\u00e9netica-.<\/p>\n<p>El cuerpo con su tel\u00f3n de fondo que son las sensaciones org\u00e1nicas nos brinda experiencias para acercarnos al mundo y conocer, percibir desde nuestras facultades cognitivas para crear entrelazamientos en ideas y acciones.<\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"1904291222\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/p>\n<h5><strong>El tiempo en el padecimiento<\/strong><\/h5>\n<p>En el padecimiento hay una percepci\u00f3n distinta del tiempo, para quien vive con dolor las noches se hacen eternas porque adem\u00e1s del dolor f\u00edsico que pueda experimentar tiene que padecer el tedio, el silencio de la noche. Algunas enfermedades pueden llegar a volverse incapacitantes haciendo que el enfermo dependa de los cuidados de otros, esto mengua tambi\u00e9n el estado de \u00e1nimo para quienes valoran la autonom\u00eda es que incluso una acci\u00f3n tan b\u00e1sica como llevar comida a la boca o respirar sin requerir un aparato pueden llegar a crear una dependencia de la vida a las m\u00e1quinas o a personas que se hagan cargo de mantener la calidad de vida de los enfermos.<\/p>\n<p>Hay padecimientos leves, algunos peri\u00f3dicos como en el caso de las mujeres con la menstruaci\u00f3n mientras que otros son persistentes, se quedan el tiempo de vida hasta la muerte y mientras est\u00e1n van acabando con el cuerpo por las secuelas, pensemos en la diabetes: una enfermedad que con constancia y disciplina se puede habitar teniendo calidad de vida pero que si no se toman las medidas adecuadas se afectan otros \u00f3rganos, se pierde la visi\u00f3n, la movilidad, hasta la salud mental se compromete.<\/p>\n<p>Y es que la salud mental es una caverna que apenas vamos explorando, es reciente la socializaci\u00f3n de la diversidad neuronal, de las inteligencias m\u00faltiples, de la qu\u00edmica del cerebro, estamos apenas reconociendo el peso de las emociones y la vida que se experimenta desde su propia carne, est\u00e1 en contacto con la vulnerabilidad humana y siguiendo el pensamiento de la fil\u00f3sofa y poeta Chantal Maillard \u201cno hay esp\u00edritu separado, no hay idea pura; todo pasa por la carne\u201d, la postura de Maillard es firme ante la enfermedad -su propia enfermedad, el c\u00e1ncer-\u00a0 usa un lenguaje crudo, directo, veros\u00edmil con la experiencia f\u00edsica, as\u00ed decide narrar una cura en Escribir de su libro Matar a Plat\u00f3n (2004).<\/p>\n<p>\u201cescribir<\/p>\n<p>con palabras peque\u00f1as<\/p>\n<p>palabras cotidianas<\/p>\n<p>palabras muy concretas<\/p>\n<p>palabrasojo<\/p>\n<p>palabras animales<\/p>\n<p>palabrasbocadegato<\/p>\n<p>\u00e1speras por dentro y por fuera<\/p>\n<p>suaves como \u00abtal vez\u00bb<\/p>\n<p>palabraslatigazo<\/p>\n<p>como \u00abdemasiado\u00bb y \u00abtarde\u00bb\u201d<\/p>\n<h5><strong>Curar y cuidar<\/strong><\/h5>\n<p>Hay una estrecha relaci\u00f3n entre curar y cuidar, cuidar un cuerpo enfermo es un acto \u00e9tico profundo. Como reza la m\u00e1xima socr\u00e1tica \u201ccon\u00f3cete a ti mismo y cuidade ti\u201d, el cuidado y la cura empiezan desde la propia caverna f\u00edsica que es el cuerpo. El proceso vital es cotidiano y l\u00fadico, la filosof\u00eda nos permite movernos en la mara\u00f1a de ese v\u00ednculo indisoluble con los otros para darle sentido a la experiencia de vivir.<\/p>\n<table width=\"649\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"649\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<table width=\"649\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"649\">Escohotado, A. (2017).\u00a0<em>Historia general de las drogas I y II+ Aprendiendo de las drogas<\/em>. La Emboscadura.<\/p>\n<p>Maillard, C. (2004).\u00a0<em>Matar a Plat\u00f3n<\/em>. TusQuest Editores.<\/p>\n<p>Maillard, C. (2017). La raz\u00f3n est\u00e9tica. Barcelona: Galaxia Gutenberg.<\/p>\n<p>Scheler, M. (2001).\u00a0<em>Muerte y supervivencia<\/em>\u00a0(Vol. 3). Encuentro.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*La autora. F\u00e1tima Ch\u00e1vez Miguel<\/p>\n<p>Investigadora independiente, obtuvo la licenciatura en filosof\u00eda, l\u00ednea terminal en docencia y la maestr\u00eda en filosof\u00eda por la Universidad Aut\u00f3noma de Quer\u00e9taro. Ha colaborado con el \u00c1rea de Ciencia y Tecnolog\u00eda para Ni\u00f1os (CTN) del Consejo de Ciencia y Tecnolog\u00eda del Estado de Quer\u00e9taro (CONCYTEQ), M\u00e9xico. Ha realizado actividades de comunicaci\u00f3n p\u00fablica del conocimiento coordinando el segmento; El hilo de Ariadna para Eje 5, programa del Centro Educativo y Cultural del Estado de Quer\u00e9taro (CECEQ) y Radio Universidad. Contribuye al fortalecimiento de la ense\u00f1anza-aprendizaje de la ciencia y la filosof\u00eda participando en talleres, cursos y congresos. Actualmente se dedica a hacer divulgaci\u00f3n en medios digitales a trav\u00e9s de @Filosof\u00eda y ciencia para seres vivos en Facebook y El Oriente.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Fatima-Chavez-scaled-e1778519999188.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-66871\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Fatima-Chavez-768x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"853\" \/><\/a><\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js?client=ca-pub-1136171134853753\" crossorigin=\"anonymous\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-format=\"autorelaxed\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"8067804546\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2026\/05\/11\/entre-miasma-y-katharsis-una-mirada-filosofica-de-la-enfermedad-por-fatima-chavez\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00edasma (la impureza) es el temor a estar manchado Entre m\u00edasma y katharsis Una mirada filos\u00f3fica de la enfermedad Mtra. F\u00e1tima Ch\u00e1vez Miguel* Independientemente del temor a la muerte hay un temor universal a la enfermedad, al dolor f\u00edsico y emocional, aunque existe tambi\u00e9n la b\u00fasqueda de la cura, la expiaci\u00f3n de la impureza que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":63575,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[11,49,32,13015,10504,10,30],"tags":[13017,1145,13016,6864],"class_list":["post-66870","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboradores","category-destacadas","category-entradas","category-fatima-chavez-miguel","category-las-ultimas-12","category-lo-mas-reciente","category-salud","tag-fatima-chavez","tag-filosofia","tag-miasma-y-katharsis","tag-salud-mental"],"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/OMS-mental-health-covid-19-nov-2020.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66870"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66870"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66870\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66872,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66870\/revisions\/66872"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/63575"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66870"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66870"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66870"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}