{"id":6844,"date":"2013-01-07T08:05:00","date_gmt":"2013-01-07T14:05:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=6844"},"modified":"2013-01-07T08:05:19","modified_gmt":"2013-01-07T14:05:19","slug":"juquila-santuario-de-la-indiferencia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2013\/01\/07\/juquila-santuario-de-la-indiferencia\/","title":{"rendered":"Juquila, Santuario de la Indiferencia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Por: Juan Pablo Vasconcelos<\/p>\n<p>\u00a0<strong>Juquila, Santuario de la Indiferencia<\/strong><\/p>\n<p>Salimos de Juquila cargando una tristeza involuntaria. Muchos a\u00f1os hab\u00edan pasado desde la \u00faltima ocasi\u00f3n que visitamos el pueblo y esta vez lo hicimos, lo reconozco ahora, con una l\u00f3gica errada: la l\u00f3gica de los viajeros que vuelven a un lugar pensado en hallarlo mejor a\u00fan que la primera. Cre\u00edmos encontrar rostros felices entre los pobladores, caminos allanados, comercio en orden, feligreses orientados, pintorescos rincones donde la fe hubiera cumplido el celeste bienestar anhelado. Lo pensamos como un santuario correspondiente a los cerca de 4 millones de personas que lo visitan al a\u00f1o, dentro de los m\u00e1s importantes del pa\u00eds junto con el de Guadalupe, San Juan de los Lagos o Zapopan.<\/p>\n<p>Pero los primeros 13 segundos son los m\u00e1s duros cuando uno encuentra la decepci\u00f3n. Seg\u00fan transcurr\u00edan, las im\u00e1genes de las visitas anteriores se difuminaban, se modificaban abruptamente y eran sustituidos por estas im\u00e1genes en tiempo presente que, lejos de embellecerlos, les cubr\u00edan de un velo de nostalgia, coraje y de una especie de solidaridad que s\u00f3lo hab\u00eda sentido en ciertos funerales.<\/p>\n<p>Hallamos una comunidad en completo abandono. Sus callejas amontadas y en declive, cuyo trazo hace la diferencia arm\u00f3nica en otras ciudades como Taxco, aqu\u00ed conspiran para dejar en claro que la planeaci\u00f3n urbana ha sido escasa e irresponsable. Promontorios de basura ocasionales, tendajones que entremezclan sus productos con los tendederos de ropa de los hogares. Los anuncios tur\u00edsticos son aderezados por el devoto aroma de las taquer\u00edas ambulantes, con canino incluido en las inmediaciones, y ro\u00eddos por el sarro provocado por las comunes fugas de agua en los techados.<\/p>\n<p>Pero eso s\u00ed, a la manera de ciertos altares territoriales, la comunidad se inclina y converge hacia el santuario a la Virgen de Juquila. Como un im\u00e1n, atrae hacia su manto a personas, casas, autom\u00f3viles, arbolado, montes, turisteros, ciclistas, eclesi\u00e1sticos, ni\u00f1os, c\u00e1maras fotogr\u00e1ficas de largo alcance. La Virgen, como desde 1633 (a\u00f1o del inicio de su adoraci\u00f3n en Amialtepec), contin\u00faa siendo el motivo de devoci\u00f3n y gozo m\u00e1s importante de la regi\u00f3n y objeto de m\u00faltiples agradecimientos de los visitantes. Todo es atra\u00eddo y se recarga en la Virgen.<\/p>\n<p>Sin embargo, da la impresi\u00f3n de que la fe y el s\u00edmbolo, deseo decirlo respetuosamente, son pretextados por autoridades y sociedad para contar con un modo de vivir, una fuente de recursos inacabable, un prodigio cuyo provecho ha de saciar la sed de los devotos pero tambi\u00e9n el hambre de los comerciantes, la ansiedad de los pepenadores, la voracidad de los ambulantes.<\/p>\n<p>Si fuera s\u00f3lo un asunto de autoridades, hay preguntas por hacer: \u00bfqu\u00e9 es de los cerca de 25 millones de pesos asignados al municipio por concepto s\u00f3lo de los fondos de Aportaciones para la Infraestructura Social y para el Fortalecimiento Municipal en el 2012, siendo una demarcaci\u00f3n de poco m\u00e1s de 800 kil\u00f3metros cuadrados? \u00bfC\u00f3mo se explica que, contando con cerca de 4 millones de visitantes al a\u00f1o, los ingresos posibles no sean maximizados y administrados para saciar las necesidades de sus apenas 15,000 habitantes?<\/p>\n<p>Seguramente hay respuestas. Pero tambi\u00e9n seguro no est\u00e1n cerca de un razonamiento global, que coloca al turismo religioso y a la econom\u00eda relacionada con el mismo como un puente de salvaci\u00f3n ante la crisis de otra clase de actividades.<\/p>\n<p>De hecho, las carreteras de El Vidrio a Juquila y la de R\u00edo Grande a la misma poblaci\u00f3n, dos rutas de acceso importantes, est\u00e1n en condiciones deplorables, dignas muestras de un descuido imperdonable.<\/p>\n<p>Pero no es un asunto s\u00f3lo de las autoridades. Estamos en presencia de una comunidad emblem\u00e1tica del severo atraso educativo y social en Oaxaca (el grado promedio de escolaridad de la poblaci\u00f3n de 15 o m\u00e1s a\u00f1os en Juquila es de 5.6 a\u00f1os, mientras el estatal es 6.9 y el nacional de 8.6). Sus secuelas impactan gravemente el tejido social y la responsabilidad ciudadana, el sentido de pertenencia, el cuidado por las \u00e1reas donde se desenvuelve la vida comunitaria.<\/p>\n<p>Lo central entonces es el abandono de una conciencia com\u00fan sobre el valor del lugar donde se vive. Lo confirma el trato descuidado de ciertos prestadores de servicios, deficientemente capacitados en materia tur\u00edstica, y el desgano de los propios pobladores.<\/p>\n<p>As\u00ed como en Oaxaca hay poblados visiblemente conservados por la propia colectividad local, hay otros en que esas costumbres y pr\u00e1cticas han sido afectadas por los factores reales de la pol\u00edtica, la din\u00e1mica social y la pobreza.<\/p>\n<p>Por estas razones, menos personales y m\u00e1s comunes, salimos de Juquila con un estado de \u00e1nimo agridulce, con la sensaci\u00f3n de que hab\u00edamos perdido el buen recuerdo de hace algunos a\u00f1os, pero hab\u00edamos ganado en claridad sobre los monstruos que acechan el estado: la indiferencia, la simulaci\u00f3n, la normalidad del descuido.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:direcciongeneral@eloriente.net\">direcciongeneral@eloriente.net<\/a><\/p>\n<p>*Todas las fotos: DR. del autor de este texto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2013\/01\/07\/juquila-santuario-de-la-indiferencia\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Juan Pablo Vasconcelos \u00a0Juquila, Santuario de la Indiferencia Salimos de Juquila cargando una tristeza involuntaria. 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