{"id":11682,"date":"2013-05-08T10:28:09","date_gmt":"2013-05-08T16:28:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=11682"},"modified":"2013-05-09T13:33:27","modified_gmt":"2013-05-09T19:33:27","slug":"dia-de-mi-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2013\/05\/08\/dia-de-mi-madre\/","title":{"rendered":"D\u00eda de mi madre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Por: Luis Colunga Dabussy<\/p>\n<p>Cuanto ten\u00eda 6 o 7 a\u00f1os mi madre tom\u00f3 la decisi\u00f3n de irse. Han pasado casi 20 a\u00f1os de eso y a\u00fan desconozco las razones reales por las que ella se fue, sin embargo, ahora puedo imaginar y comprender el escenario en el que ella se encontraba viviendo, sufriendo, siendo violentada y lidiando con las peripecias de una maternidad no deseada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/graciela-nery-huerta-olga-blinder-obra-03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-11683\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/graciela-nery-huerta-olga-blinder-obra-03.jpg\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/graciela-nery-huerta-olga-blinder-obra-03.jpg 500w, https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/graciela-nery-huerta-olga-blinder-obra-03-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/graciela-nery-huerta-olga-blinder-obra-03-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/graciela-nery-huerta-olga-blinder-obra-03-50x50.jpg 50w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/a><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/graciela-nery-huerta-olga-blinder-obra-03.jpg\"><br \/>\n<\/a>Imagen:<a href=\"http:\/\/www.portalguarani.com\" target=\"_blank\"> http:\/\/www.portalguarani.com\u00a0<\/a><\/p>\n<p>En la cultura mexicana la representaci\u00f3n de la maternidad se presume y se <strong>comercializa<\/strong> como un factor <strong>instintivo<\/strong>, que se puede distinguir desde la infancia en las mujeres. Dicho discurso est\u00e1 avalado por distintas instituciones sociales, tales como la iglesia, el Estado y los medios masivos de comunicaci\u00f3n, idealizando, adem\u00e1s, a la maternidad como el \u00fanico y m\u00e1s sublime destino de la mujer, muy al contrario del concepto de paternidad, es entonces, que esta noci\u00f3n responde, tambi\u00e9n, a fines <em>hegem\u00f3nicos.<\/em> Para muestra, podemos enumerar, desde este punto de vista, la imposici\u00f3n de actividades que implica el rol materno, una madre debe procurar el desarrollo integral de sus hijos e hijas, atender las labores del hogar, cuidar de aquellos que no puedan valerse por s\u00ed mismos debido a su edad dentro de la familia, procurar su relaci\u00f3n de pareja de manera \u00f3ptima, cuidar su cuerpo de los estragos del tiempo y \u00a0una gran lista de tareas a realizar que, sin duda, responden a un modelo machista. \u00a1Dif\u00edcil y ardua tarea la de ser madre!<\/p>\n<p>Siempre supe que fui consecuencia de una relaci\u00f3n sexual sin protecci\u00f3n, mi madre decidi\u00f3 continuar con el embarazo pues no pose\u00eda ning\u00fan tipo de informaci\u00f3n referente al aborto, entonces nac\u00ed y crec\u00ed. Por las ma\u00f1anas, muy temprano, ella me alistaba y dejaba en la puerta de la escuela, regresaba a realizar la limpieza de la casa,\u00a0 la comida ten\u00eda que estar preparada al tiempo que mi padre llegaba a casa, no pod\u00eda realizar ninguna otra actividad, ya sea recreativa o laboral, pues \u00e9ramos reci\u00e9n llegados en la ciudad, carente de amigas y amigos, se dedic\u00f3 de tiempo completo a cuidar de m\u00ed, de la casa y de su pareja, de vez en cuando fui testigo de los golpes que mi padre le propinaba a ella, otra veces, se escuchaban por toda la casa, gemidos de, aparente, placer. Un d\u00eda, por la ma\u00f1ana, ella se fue.<\/p>\n<p>Se puede decir que, tanto la maternidad como la paternidad, al igual que el g\u00e9nero, son constructos que corresponden a un contexto socio-hist\u00f3rico determinado. Simone De Beauvoir es considerada, como la primera mujer feminista que se\u00f1al\u00f3 la maternidad como una atadura, separando as\u00ed, la idealizaci\u00f3n de \u00e9sta como \u00fanico destino de la mujer, niega, tambi\u00e9n, la existencia del instinto maternal y reivindica el cuerpo de la mujer, a cuya biolog\u00eda se le han atribuido preceptos culturales que lo hacen pasar como objeto para perpetuar la especie. A lo largo de los a\u00f1os, el movimiento feminista, en aras de equidad e inclusi\u00f3n, se ha encargado de desmitificar a la maternidad como principal construcci\u00f3n de la identidad femenina, haciendo notar que la capacidad de dar a luz es algo meramente biol\u00f3gico y la funci\u00f3n de \u00e9sta como papel obligatorio en el rol de la mujer es resultado de factores culturales que, definitivamente, responden al modelo patriarcal. Por otro lado, a pesar de los avances obtenidos\u00a0 correspondientes al feminismo,\u00a0 la construcci\u00f3n de la <em>paternidad<\/em>\u00a0 a\u00fan no va de la mano con la maternidad, la funci\u00f3n del padre, sigue respondiendo al papel de figura dominante, de autoridad y respeto, de mayor fortaleza y protecci\u00f3n, excluy\u00e9ndose f\u00edsica\u00a0 y emocionalmente del desarrollo y cuidado de hijos e hijas.<\/p>\n<p>El resto de mi infancia fue algo dif\u00edcil, no para m\u00ed, sino para todo aquel que le sorprendiera el hecho de vivir en una familia uniparental, una familia padre-hijo. Mi padre acudi\u00f3 a todas las celebraciones escolares que as\u00ed lo requirieran y en todo momento, mi persona era objeto de una, innecesaria, compasi\u00f3n, a mi padre se le cuestion\u00f3 duramente su desempe\u00f1o como figura afectiva y en varias ocasiones se le plante\u00f3 la posibilidad de abandonar su paternidad y dejarme a cargo de una familia adoptiva, propuesta que \u00e9l siempre rechaz\u00f3. Con los a\u00f1os, \u00a0debido a la situaci\u00f3n, aprend\u00ed a preparar mi propia comida, a lavar la ropa que yo mismo ensuciaba, a cuidar de las mascotas bajo mi responsabilidad, atender las plantas del jard\u00edn, a mantener limpio el lugar donde vivo, todo esto como tareas propias de mi crecimiento y no como actividades denigrantes o exclusivas del g\u00e9nero femenino.<\/p>\n<p>La comercializaci\u00f3n de la maternidad es tambi\u00e9n objeto, de la asquerosa estrategia capitalista, que la utiliza con fines econ\u00f3micos. Es entonces que en el d\u00eda de las madres, una lluvia constante de publicidad nos empapa con ideas para encontrar el objeto perfecto a consumir y regalar a nuestras madres, tel\u00e9fonos m\u00f3viles, utensilios de cocina, artefactos de belleza, ropa, objetos para el hogar, etc. Pero la celebraci\u00f3n del d\u00eda de las madres no solamente se ve adue\u00f1ada por esta idea, tambi\u00e9n, se vende el estilo de vida que una madre moderna deber\u00eda \u00a0tener, vacaciones en distintos lugares del mundo, nuevas maneras de sobrellevar una relaci\u00f3n de pareja (aunque esta siga siendo una forma machista), formas excluyentes de lidiar con la crianza de hijos e hijas y un sinf\u00edn de nuevos m\u00e9todos, que el sistema comienza a expandir de la manera m\u00e1s c\u00ednica e infame posible.<\/p>\n<p>La celebraci\u00f3n del d\u00eda de las madres debiera servir para incluir un discurso cr\u00edtico con perspectiva de g\u00e9nero donde se asuma a la maternidad como algo elegido, voluntario, gozoso y productivo, alej\u00e1ndola de la degradaci\u00f3n y el confinamiento ante el control del patriarcado y acerc\u00e1ndola a la idea de una experiencia dichosa entre su cuerpo y la relaci\u00f3n con hijos e hijas. Bajo esta misma perspectiva, la paternidad debe, tambi\u00e9n, ser considerada como el ejercicio de responsabilidades compartidas en la crianza de hijos e hijas, fomentando el acercamiento f\u00edsico y emocional que permitan un desarrollo integral tanto en s\u00ed mismos (y en pareja) como en sus hijos e hijas.<\/p>\n<p>Han pasado casi 20 a\u00f1os desde que mi madre se fue, a\u00fan sigo sin saber las razones verdaderas de su partida, pero le agradezco con todo mi amor posible su decisi\u00f3n, \u00a0pues sin ella yo no ser\u00eda el hombre que soy ahora.<\/p>\n<p><em>La maternidad debe ser elegida, voluntaria, gozosa, no consecuencia de un error en un m\u00e9todo anticonceptivo, o de la violencia, \u00a0ya es una chinga a veces, no es f\u00e1cil ser mam\u00e1, que no se vuelva una condena.<\/em><em> <\/em><strong>Marta Lamas.<\/strong><\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2013\/05\/08\/dia-de-mi-madre\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Luis Colunga Dabussy Cuanto ten\u00eda 6 o 7 a\u00f1os mi madre tom\u00f3 la decisi\u00f3n de irse. 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