{"id":2467,"date":"2012-08-30T09:34:23","date_gmt":"2012-08-30T15:34:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=2467"},"modified":"2012-08-30T09:34:23","modified_gmt":"2012-08-30T15:34:23","slug":"fronteras-de-silencio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2012\/08\/30\/fronteras-de-silencio\/","title":{"rendered":"Fronteras de silencio"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: right\" align=\"justify\">Por: Rodolfo Nar\u00f3<\/div>\n<div align=\"justify\">\nLa peor de mis fronteras es quiz\u00e1 la del idioma. A lo largo de mi vida he tomado clases particulares de ingl\u00e9s, cursos intensivos, he estado estudi\u00e1ndolo en Toronto, Canad\u00e1, por varios meses y al final termino por olvidarlo. Dice Montserrat que no aprendo r\u00e1pido porque cuando ni\u00f1o nunca escuch\u00e9 hablar ingl\u00e9s. S\u00e9 que eso es dif\u00edcil de creer pero as\u00ed es. En Tequila no hab\u00eda escuelas biling\u00fces, s\u00f3lo llegaban dos canales de televisi\u00f3n y en el cine, al que nunca faltaba el s\u00e1bado y a la matin\u00e9e del domingo, pasaban pel\u00edculas mexicanas, todas las del Santo y las de los hermanos Almada. Ahora despu\u00e9s de tantos intentos por lo menos entiendo algo, el contexto de una conversaci\u00f3n, si tengo que re\u00edrme o poner cara de reclamo o asombro.<\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os que estuve en Tijuana para unas lecturas de poes\u00eda, caminando por las calles de la ciudad, al hablar con la gente o al interrogar a la chica que aseaba mi habitaci\u00f3n en el hotel, descubr\u00ed el viaje sin retorno en el que viven. La frontera de cristal que habitan sin poder ir m\u00e1s all\u00e1. Hombres que llegaron para pasar al otro lado en busca del sue\u00f1o americano y no reunieron lo suficiente para pagar al pollero que los pasar\u00eda corriendo por el desierto o a bordo de un cami\u00f3n cerrado como mercanc\u00eda humana. Mujeres que se quedaron a la espera y mientras se consiguieron un trabajo para juntar unos d\u00f3lares. Cuando se dieron cuenta ya ten\u00edan esposo, tres o cuatro hijos y segu\u00edan sin el dinero suficiente para emigrar o regresarse a su ciudad de origen.<\/p>\n<p>Eran personas que miraban hacia los Estados Unidos con ambici\u00f3n y coraje. Bendiciendo el cobijo de Tijuana y al mismo tiempo la menospreciaban porque segu\u00edan de paso, sin darse cuenta que hay miles de fronteras a las que siempre nos tenemos que enfrentar d\u00eda a d\u00eda. Al cerrar la ventanilla del auto mientras conduzco dejo el miedo afuera. Me siento a salvo, del peligro, de la miseria de la calle, el calor y la lluvia. Todas las ma\u00f1anas que voy a correr al parque veo a mis vecinos de ruta con sus ipods en las orejas, los siento tan libres, tan ajenos a su alrededor que parece como si viajaran solos en el mundo, el que compartimos con aquellos que decidieron cubrirse de piercing o tatuajes para esconderse. El colmo de las fronteras me pas\u00f3 con Luda, la chica rusa que me visitaba los fines de semana despu\u00e9s de trabajar de lunes a viernes en un table dance de la Zona Rosa. Le gustaba pasearse desnuda por mi casa, andar sin nada que pudiera impedirme habitarla, pero siempre con lentes oscuros, de ojos de mosca, que le cubr\u00edan medio rostro. \u00bfC\u00f3mo un art\u00edculo tan peque\u00f1o y vulnerable la hac\u00eda sentir tan segura? Sin darse cuenta que su piel era la mayor de sus fronteras que yo infring\u00eda al penetrarla. El amor es la mayor violaci\u00f3n de l\u00edmites. A veces veo a la gente caminando por la calle de cualquier edad o condici\u00f3n portando grandes gafas que les da certeza, personalidad, que los hace sentirse seguros y aislados. Si el otro no ve hacia donde tengo la vista no podr\u00e1 adivinar mis pensamientos, ni podr\u00e1 cruzar hacia mi mundo interior.<\/p>\n<p>Pero quiz\u00e1 las m\u00e1s dram\u00e1ticas de nuestras fronteras sean las ilusiones que terminan construyendo seguridades falsas. No saber afrontar lo que sentimos frente al otro, no pedir perd\u00f3n y quedarnos encerrados en nuestros laberintos interiores, celdas que aprisionan sin dejarnos salir de la melancol\u00eda, priv\u00e1ndonos del deseo y la aventura de la vida. C\u00e1rceles de miedos y prejuicios que hacemos para contenernos, como los animales de cautiverio que mueren en libertad. Yo he dejado morir tantas ilusiones porque la frontera del ma\u00f1ana me ha impedido vivir el presente que, ha dejado de transcurrir porque no pude rebasar los l\u00edmites del pasado y me qued\u00e9 a la mitad, frente a un muro de cal que me borr\u00f3 hasta las huellas de las manos para no reconocerme y hacerme sentir ajeno en mi propia casa, en mi propio idioma. La peor de mis fronteras, definitivamente, ha sido el silencio, no haber dicho a tiempo te amo, te necesito.<\/p><\/div>\n<div align=\"justify\"><\/div>\n<div align=\"justify\">\n____________________<\/div>\n<div align=\"justify\">Rodolfo Nar\u00f3, poeta y narrador mexicano, su libro reciente es\u00a0<em>El orden infinito<\/em>, finalista del Premio Planeta de Novela 2006.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.rodolfonaro.com\/\">wwww.rodolfonaro.com\u00a0<\/a><br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/waynephotoguy\/961706158\/\">Fotograf\u00eda en contexto original<\/a><\/div>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2012\/08\/30\/fronteras-de-silencio\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Rodolfo Nar\u00f3 La peor de mis fronteras es quiz\u00e1 la del idioma. 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