{"id":2980,"date":"2012-09-13T08:59:21","date_gmt":"2012-09-13T14:59:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=2980"},"modified":"2012-09-13T11:04:35","modified_gmt":"2012-09-13T17:04:35","slug":"dialogo-de-sordos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2012\/09\/13\/dialogo-de-sordos\/","title":{"rendered":"Di\u00e1logo de sordos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Por: Rodolfo Nar\u00f3<\/p>\n<p>Uno nunca habla de sexo con su pareja. Apenas las cosas b\u00e1sicas, lo m\u00e1s simple y en el fondo queda aquella gran fantas\u00eda, la posici\u00f3n exacta, el anhelo frustrado o los l\u00edmites transgredidos y el orgasmo incompleto. Uno siempre va a la cama creyendo que es el mejor amante, aunque trate de esconder sus deficiencias y no se atreva a hablar de ellas por no sentirse vulnerable, desnudo como un ni\u00f1o que necesita ayuda para arroparse. Uno desde peque\u00f1o aprende a vestirse de prejuicios, a imitar para sentirse parte de un todo, a defenderse a trav\u00e9s del silencio.<\/p>\n<div>Como tampoco hablamos de nuestros miedos, frustraciones o complejos, hace unos d\u00edas hice un ejercicio de cr\u00edtica en mi Facebook, convocando a mis amigas a que opinaran sobre las diez (o m\u00e1s) cosas que odian las mujeres de los hombres y la participaci\u00f3n fue abrumadora, inundaron mi muro con frases tan sencillas,\u00a0como: que no se ba\u00f1en, o que eructen ruidosamente y se rasquen en p\u00fablico sus genitales, opinaron Cynthia Aldrete Ayala y Patricia Valenzuela. Hasta las respuestas simp\u00e1ticas de Carina Silvetti Riera: que se saquen los mocos,\u00a0nada ex\u00f3tico ni fuera de lo com\u00fan, muchas de esas opiniones fueron solo falta de urbanidad masculina, sensatez o sensibilidad ante el otro, como opin\u00f3 Katrina Rojas:\u00a0que sean celosos y se crean amos y se\u00f1ores sobre nuestra vida, tiempo y amistades\u00a0\u00a0o como escribi\u00f3 Liliana Zertuche:\u00a0Que te digan a una hora y lleguen a otra. Peque\u00f1os grandes detales que van haciendo nuestra vida cotidiana m\u00e1s compleja y aburrida.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Hablar deber\u00eda de ser la manera m\u00e1s simple para comunicarnos, pero, mientras que a los hombres nos educan para callar y aguantar, a las ni\u00f1as se les inculca la obediencia y el pudor \u00bfQui\u00e9n se atreve a decir primero lo que le pasa, a expresar sus verdaderos deseos? La siguiente semana hice el mismo ejercicio en Facebook, convocando a los hombres a escribir las diez (o m\u00e1s) cosas que odiaban de las mujeres y, aunque hubo una mayor participaci\u00f3n que la anterior, casi llegando a los cien comentarios, curiosamente fueron las mujeres las que m\u00e1s opinaron sobre s\u00ed mismas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Edith Oropeza dijo:\u00a0que se quieran casar al primer, y Montserrat Moreno Rivera nos record\u00f3 el cl\u00e1sico esp\u00e9rame cinco minutos, ya voy, y se tarden dos horas m\u00e1s. O simplezas tan profundas como las que Doogie Oberhauser puso de ejemplo: \u00bfqu\u00e9 quieres comer? y que te responda lo que sea. \u00bfSushi? No, sushi, no. \u00bfTacos? No, tacos, no. \u00bfPizza? No, pizza tampoco. Bueno entonces \u00bfqu\u00e9 quieres? \u00a1Ash! ya te dije lo que sea. O el uso indiscriminado de ciertas palabras trascendentales como opin\u00f3\u00a0Iv\u00e1n Bronstein: Que usen con una facilidad las frases que empiezan con, \u2018es que t\u00fa nunca\u2019 o \u2018es que t\u00fa siempre\u2019. O que cualquier discusi\u00f3n, por no imponerse y hacer valer su derecho de pareja terminen con lo que Bere Amor S\u00e1nchez escribi\u00f3 en mi muro: que digamos \u2018estoy bien\u2019 cuando esta todo realmente mal.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Al final, quien se atreve a hablar primero no es el m\u00e1s valiente sino quien tiene m\u00e1s necesidad de ser escuchado. El ejercicio complementario ser\u00eda ese, precisamente, saber escuchar y dialogar, aunque sintamos que el peso de la infancia, la educaci\u00f3n, la religi\u00f3n o la orfandad de ideas nos dominen.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/di\u00e1logo-de-sordos.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2981\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/di\u00e1logo-de-sordos-300x199.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/di\u00e1logo-de-sordos-300x199.jpeg 300w, https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/di\u00e1logo-de-sordos.jpeg 640w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/div>\n<div>Foto: <a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/colleague\/\" target=\"_blank\">Lambroso<\/a>, <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-sa\/2.0\/\" target=\"_blank\">Algunos derechos reservados.<\/a><\/div>\n<div><\/div>\n<div>____________________<\/div>\n<div>Rodolfo Nar\u00f3, Tequila, Jalisco, 1967. Poeta y narrador.\u00a0<em>C\u00e1llate ni\u00f1a<\/em>\u00a0es su nueva novela y Ediciones B su nueva casa Editorial\u00a0|\u00a0\u00a0<a href=\"http:\/\/www.rodolfonaro.com\/\">www.rodolfonaro.com<\/a><\/div>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2012\/09\/13\/dialogo-de-sordos\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Rodolfo Nar\u00f3 Uno nunca habla de sexo con su pareja. Apenas las cosas b\u00e1sicas, lo m\u00e1s simple y en el fondo queda aquella gran fantas\u00eda, la posici\u00f3n exacta, el anhelo frustrado o los l\u00edmites transgredidos y el orgasmo incompleto. Uno siempre va a la cama creyendo que es el mejor amante, aunque trate de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":2981,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[32,10,40],"tags":[],"class_list":["post-2980","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entradas","category-lo-mas-reciente","category-rodolfo-naro"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/di\u00e1logo-de-sordos.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2980"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2980"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2980\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2993,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2980\/revisions\/2993"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2981"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2980"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2980"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2980"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}