{"id":30042,"date":"2014-07-24T11:53:52","date_gmt":"2014-07-24T17:53:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=30042"},"modified":"2014-07-24T11:55:09","modified_gmt":"2014-07-24T17:55:09","slug":"carmen-y-federico-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2014\/07\/24\/carmen-y-federico-2\/","title":{"rendered":"Carmen y Federico"},"content":{"rendered":"<p>eloriente.net<\/p>\n<p>24\/julio\/2014<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Por: <a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/author\/rodolfo\/\" target=\"_blank\">Rodolfo Nar\u00f3<\/a><\/p>\n<p>\u201dEl matrimonio es una larga conversaci\u00f3n\u201d, me dijo Federico Campbell el d\u00eda que hablamos sobre el amor. Tambi\u00e9n ten\u00eda otros secretos y grandes certezas sobre literatura, pol\u00edtica, sastrer\u00eda, antig\u00fcedades, periodismo, relojer\u00eda, psicolog\u00eda, aviaci\u00f3n y un sinf\u00edn de temas que dominaba. En su casa de La Condesa no s\u00f3lo se compart\u00edan las palabras, tambi\u00e9n los alimentos y el caf\u00e9 expr\u00e9s que \u00e9l mismo mol\u00eda y preparaba en una cafetera italiana. Yo acostumbraba a visitarlo por las tardes, llegaba a su casa sin previa cita, tocaba el timbre y Federico se asomaba por la ventana de su estudio. En nuestras charlas siempre se pronunciaba el nombre de Carmen, con quien hablaba por tel\u00e9fono a cada rato para confirmar alg\u00fan dato o simplemente para decirle, \u201csigo con Nar\u00f3, te esperamos en casa,\u00a0<em>ciao<\/em>, querida\u201d. As\u00ed nos daban las siete de la tarde, hora en que llegaba Carmen, del museo donde trabaja y se un\u00eda a la conversaci\u00f3n, opinando y exponiendo desde su experiencia de historiadora. En muchas ocasiones, yo\u00a0\u00a0los miraba desde mi sill\u00f3n, como si fuera un observador fantasma y pod\u00eda sentir la din\u00e1mica de esa casa, llena de im\u00e1genes e ideas.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 porque su padre fue telegrafista, Campbell estaba convencido del poder y el peso de las palabras, de la conversaci\u00f3n como una forma de compartir. \u201cLas palabras son herencia y memoria\u201d, me dijo alguna vez. Por \u00e9l aprend\u00ed a valorarlas y guardarles cari\u00f1o. Federico era un poeta que se negaba a ejercer de tiempo completo y se distra\u00eda con la cr\u00f3nica, la narrativa y el periodismo. Una mitad de su coraz\u00f3n estaba en su casa y los recuerdos que alberga, la otra mitad le pertenec\u00eda a Carmen, con quien ten\u00eda un entendimiento a ojos cerrados.<\/p>\n<p>El amor de Carmen y Federico no fue a primera vista, se conquistaron como adolescentes y lo fueron acrecentando con los a\u00f1os. Ese mismo cari\u00f1o se sent\u00eda en todos los rincones de su hogar. Casa a la que entraba y sal\u00eda mucha gente. Quienes lleg\u00e1bamos, sab\u00edamos que no podr\u00edamos irnos pronto de ah\u00ed, que entre las comodidades de la terraza, techada con un domo de cristal, semejante a la pir\u00e1mide que adorna el patio del Louvre o el copioso comedor art nouvea, hab\u00eda una permanente invitaci\u00f3n a quedarse.<\/p>\n<p>La casa que Carmen y Federico compraron en el coraz\u00f3n de La Condesa en la d\u00e9cada de los noventa era un cascar\u00f3n con m\u00faltiples cuartos y humedades, pero tan llenos de luz y silencio que Carmen lo vio como el lugar que Federico necesitaba para leer y escribir, para crear y revivir, para buscar en su memoria el reencuentro consigo mismo.<\/p>\n<p>Esa casa fue m\u00e1s que su refugio. En el primer piso, Federico instal\u00f3 su biblioteca-estudio, despu\u00e9s lo ampli\u00f3 a un cuarto de arriba y luego otro m\u00e1s que estaba adaptando en la azotea, donde hay una hamaca y vistas panor\u00e1micas. Los libreros dieron forma y estilo a la casa que Carmen enriqueci\u00f3 con antiguedades, tapetes y cuadros dejados como al olvido al pie de las paredes.<\/p>\n<p>Entre los amigos que nos d\u00e1bamos cita en su casa, junto a cuatro o cinco peri\u00f3dicos que tambi\u00e9n llegaban a diario, otro tanto de revistas y libros que Campbell le\u00eda y compart\u00eda; obsesionado con la memoria y el presente, el tiempo y las lecturas, anotaba en la primera p\u00e1gina de los libros el d\u00eda en que los compraba o que llegaban a sus manos y en la \u00faltima, la fecha en que terminaba de leerlos. Coleccionista de plumas fuente y libretas de bolsillo en las que apuntaba palabras al vuelo: \u201cm\u00e1quina\u201d, \u201ceco\u201d, \u201cavi\u00f3n\u201d; el jueves 30 de enero, despu\u00e9s de un viaje de diez d\u00edas por Tijuana, sali\u00f3 de su casa para no volver m\u00e1s. Lleg\u00f3 al hospital por su propio pie, aquejado por lo que parec\u00eda una gripe fuera de control, le entreg\u00f3 a Carmen la libretita IP de Baja California que siempre tra\u00eda y le pregunt\u00f3. \u201c\u00bfMe quieres, Carmen? Porque yo estoy profundamente enamorado de ti\u201d. \u201cTe amo\u201d, le dijo ella, \u201clos 28 a\u00f1os que he estado casada contigo han sido los mejores de mi vida\u201d. Las siguientes dos semanas Carmen y Federico seguir\u00edan conversando, \u00e9l desde su coma inducido, ella, cont\u00e1ndole el d\u00eda a d\u00eda, los cientos de mails y llamadas que recib\u00eda, de tantos amigos y lectores que iban a verlo al hospital y que, como si estuvieran en la sala de su casa, hac\u00edan un gran barullo al pie de su cama.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Carmen-y-Federico.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-30035\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Carmen-y-Federico-300x201.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Carmen-y-Federico-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Carmen-y-Federico.jpg 540w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Foto: La columna chueca<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Entradas relacionadas:<\/strong><\/p>\n<p><a title=\"Permalink to Noches de samba\" href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2014\/06\/16\/noches-de-samba\/\" rel=\"bookmark\">Noches de samba<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2014\/06\/16\/noches-de-samba\/\" rel=\"bookmark\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/themes\/city-desk\/timthumb.php?src=http%3A%2F%2Fwww.eloriente.net%2Fhome%2Fwp-content%2Fuploads%2F2014%2F06%2FBras%C3%ADlia-21-04-2008.jpg&amp;q=90&amp;w=160&amp;h=106&amp;zc=1\" alt=\"Noches de samba\" \/><\/a><\/p>\n<p>eloriente.net 16\/junio\/2014 Por:\u00a0Rodolfo Nar\u00f3 Casi pierdo la cabeza por esa mujer. Amaba con una intensidad de tortura. Pod\u00eda pasarse horas entre mi sue\u00f1o y mi cuerpo hasta despertarme olores primitivos, nuevos apetitos, l\u00fabricas alteraciones o llantos inesperados. Era una mujer que a pu\u00f1o y letra escrib\u00eda su destino. Yo s\u00f3lo fui un acento m\u00e1s de [&#8230;]<\/p>\n<p>June 16, 2014<\/p>\n<div>\n<p><a title=\"Permalink to El Rey\" href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2014\/06\/10\/el-rey\/\" rel=\"bookmark\">El Rey<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2014\/06\/10\/el-rey\/\" rel=\"bookmark\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/themes\/city-desk\/timthumb.php?src=http%3A%2F%2Fwww.eloriente.net%2Fhome%2Fwp-content%2Fuploads%2F2014%2F06%2FCarmen_Romano_15.jpg&amp;q=90&amp;w=160&amp;h=106&amp;zc=1\" alt=\"El Rey\" \/><\/a><\/p>\n<p>eloriente.net 10\/junio\/2014 Por: Rodolfo Nar\u00f3 Vicente Fern\u00e1ndez\u00a0coron\u00f3\u00a0en M\u00e9xico al Rey Juan Carlos. Fue en el primer viaje de un monarca espa\u00f1ol a nuestras tierras. La visita oficial se realiz\u00f3 del 17 al 22 de noviembre de 1978, en ese primer recorrido de los reyes por M\u00e9xico, Guadalajara estuvo en su ruta de viaje. Nos gobernaba [&#8230;]<\/p>\n<p>June 10, 2014<\/p>\n<p><a title=\"Permalink to 2 de octubre\" href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2013\/10\/02\/2-de-octubre\/\" rel=\"bookmark\">2 de octubre<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2013\/10\/02\/2-de-octubre\/\" rel=\"bookmark\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/themes\/city-desk\/timthumb.php?src=http%3A%2F%2Fwww.eloriente.net%2Fhome%2Fwp-content%2Fuploads%2F2013%2F10%2FTlatelolco-Algunos-derechos-reservados-por-francismckee.jpg&amp;q=90&amp;w=160&amp;h=106&amp;zc=1\" alt=\"2 de octubre\" \/><\/a><\/p>\n<p>eloriente.net 2 de octubre de 2013 Por: Rodolfo Nar\u00f3 Todos tenemos un familiar o amigo cercano que estuvo en la matanza de Tlatelolco el 2 de octubre de 1968. Cuando conoc\u00ed a mi t\u00edo Rafael, primo de mi padre, ya era sacerdote. La vocaci\u00f3n le lleg\u00f3 en la d\u00e9cada de los setenta, pero desde el [&#8230;]<\/p>\n<p>October 2, 2013<\/p>\n<\/div>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2014\/07\/24\/carmen-y-federico-2\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>eloriente.net 24\/julio\/2014 Por: Rodolfo Nar\u00f3 \u201dEl matrimonio es una larga conversaci\u00f3n\u201d, me dijo Federico Campbell el d\u00eda que hablamos sobre el amor. Tambi\u00e9n ten\u00eda otros secretos y grandes certezas sobre literatura, pol\u00edtica, sastrer\u00eda, antig\u00fcedades, periodismo, relojer\u00eda, psicolog\u00eda, aviaci\u00f3n y un sinf\u00edn de temas que dominaba. En su casa de La Condesa no s\u00f3lo se compart\u00edan [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":30035,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[11,18,32,10,40],"tags":[589,2069,2070,2071,297,383,1668],"class_list":["post-30042","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboradores","category-educacion-y-cultura","category-entradas","category-lo-mas-reciente","category-rodolfo-naro","tag-amor","tag-carmen","tag-federico","tag-la-columna-chueca","tag-literatura","tag-poesia","tag-rodolfo-naro-2"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Carmen-y-Federico.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30042"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30042"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30042\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30045,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30042\/revisions\/30045"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30035"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30042"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30042"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30042"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}