{"id":51780,"date":"2017-12-11T10:47:13","date_gmt":"2017-12-11T16:47:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=51780"},"modified":"2017-12-11T10:58:24","modified_gmt":"2017-12-11T16:58:24","slug":"51780","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2017\/12\/11\/51780\/","title":{"rendered":"ES LA CULTURA: Oaxaca, por una vez sobre la tierra, por Juan Pablo Vasconcelos"},"content":{"rendered":"<p><script src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\" async=\"\"><\/script><!-- BANNER ELORIENTE INCRUSTADO NOTAS --> <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: inline-block; width: 300px; height: 250px;\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"7974633627\"><\/ins><script>\/\/ <![CDATA[\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n\/\/ ]]><\/script><br \/>\nEs la Cultura: Centro Hist\u00f3rico de Oaxaca y Monte Alb\u00e1n<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cHoy se cumplen 30 a\u00f1os de la declaratoria del Centro Hist\u00f3rico de Oaxaca y Monte Alb\u00e1n como Patrimonio Mundial.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Celebremos nuestra vida en un lugar excepcional\u201d.<\/em><\/p>\n<p><strong>Oaxaca: Por una vez sobre la tierra<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/category\/colaboradores\/juan-pablo-vasconcelos\/\" target=\"_blank\">Juan Pablo Vasconcelos<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>@JPVmx<\/strong><\/p>\n<p>Es verdad que este instante es irrepetible. Como tambi\u00e9n lo es la ma\u00f1ana que comienza, el viento de ayer, este sentir entre las 7 y las 8 que todos los d\u00edas viene y se aloja en la piel, pero cada vez con profundidades y matices diferentes. Nuestros hijos tampoco se repetir\u00e1n nunca. El agua tibia sobre nuestros cuerpos. Tampoco nuestros cuerpos son lo que fueron y solo por hoy son tersos, o bien, solo por hoy el dolor en la zona lumbar acomete o mejor una extra\u00f1a sensaci\u00f3n de bienestar nos rodea el cr\u00e1neo hasta el grado de no recapacitar que lo traemos encima.<\/p>\n<p>No dir\u00e9 que eres irrepetible, porque ya el lugar com\u00fan ser\u00eda imperdonable. Pero aunque no lo escriba, debemos asumirlo. Es apasionante la idea de que en la historia del mundo millones se nos parezcan, pero ninguno sea id\u00e9ntico. Podremos ser dos gotas de agua, pero de distinto r\u00edo.<\/p>\n<p>Somos, tomando prestado el verso de Neruda: \u201cPor una vez sobre la tierra\u201d. As\u00ed este momento en que te encuentro tiene algo de m\u00edtico. Nunca volveremos en estas circunstancias a leer y a dibujar estas palabras en tu mente de la misma forma. Aunque las palabras sean las mismas, tomar\u00e1n un sentido diferente cuando las rencuentres alg\u00fan diciembre de otro a\u00f1o.<\/p>\n<p>Estamos rodeados entonces de singularidades.<\/p>\n<p>Ahora se comprende porqu\u00e9 la producci\u00f3n en serie, la ausencia de originalidad, la copia, las segundas partes de las cintas cinematogr\u00e1ficas, tienen tan mala prensa. Lo que intentan es ir contra la naturaleza de las cosas, cuyo car\u00e1cter es la unicidad. Por eso, todas las comparaciones son odiosas, pues todas son equivocadas. Por eso, la creaci\u00f3n es innumerable y vale la pena rendirse a sus pies, no resistirse a la espont\u00e1nea e inagotable creaci\u00f3n de las cosas.<\/p>\n<p>Nosotros nos creamos y recreamos a cada instante. Nadie puede decir que de un golpe se nos dio la vida y all\u00ed todo ha terminado. Por el contrario, all\u00ed todo comienza a generarse: la infancia y sus espejismos, la ansiedad, los atisbos de felicidad cuando hallamos a alguien que nos escucha, el placer de un bocado, la enfermedad, la enfermedad que nos cura de otros padecimientos, el azar.<\/p>\n<p>Nuestro devenir por lo tanto poco tiene de acabado y mucho de incertidumbre. Todo cambia en el momento menos pensado y ninguno tiene la llave de las certezas. Por eso aquella palabra, \u2018perplejidades\u2019, a la que le hiciera honor Jorge Luis Borges, resulta un t\u00e9rmino preciso para ponerse de pie frente a la vida.<\/p>\n<p>Perplejidad ante el instante \u00fanico, por la palabra, por la persona que somos y nunca m\u00e1s seremos, por la vida misma, este circo cuya funci\u00f3n es permanente y no repite ni elenco ni escenograf\u00eda.<br \/>\n<script src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\" async=\"\"><\/script><br \/>\n <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"8578966557\"><\/ins><br \/>\n<script>\/\/ <![CDATA[\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n\/\/ ]]><\/script><\/p>\n<h2><strong>Por una vez sobre la tierra, Oaxaca.<\/strong><\/h2>\n<p>Si pasa con las personas, pasa con las ciudades.<\/p>\n<p>Pasa con este lugar que alguna vez en la historia de la humanidad se asent\u00f3 en un valle reconfortante. Si puedes, voltea y mira esos montes emblem\u00e1ticos, el cielo, esa luz que a veces quema y otras solo delinea la sensualidad de los \u00e1rboles, la ca\u00edda de la tarde sobre las plazas.<\/p>\n<p>Visto en panor\u00e1mica, por una vez sobre la tierra hay una ciudad llamada Oaxaca. Nunca m\u00e1s otra igual. Como tampoco nunca otro Chicago, Buenos Aires o Valle de Bravo. Sin embargo, la nuestra tiene caracter\u00edsticas excepcionales, desde el punto de vista cultural y monumental, por las cuales la humanidad la reconoce como un patrimonio para todos los hombres y mujeres de hoy y del porvenir.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 no lo valoramos en su total dimensi\u00f3n y se piense que un reconocimiento o nombramiento no hace al monje. Pero ya en perspectiva \u2014la perspectiva hasta aqu\u00ed descrita\u2014 , es apabullante el honor: los seres humanos miran al Centro Hist\u00f3rico de Oaxaca y a la Zona Arqueol\u00f3gica de Monte Alb\u00e1n como parte de su herencia para la posteridad.<\/p>\n<p>Y no solo por bella, sino porque aqu\u00ed se ha expresado el genio, la t\u00e9cnica, el conocimiento, la pasi\u00f3n, algunos de los mejores atributos humanos a trav\u00e9s de las obras, los monumentos, las casonas.<\/p>\n<p>Es decir, entre todos los asentamientos y ciudades de mundo, de todos los tiempos, estos pedazos de territorio se les considera excepcionales, hitos del paso de la humanidad por el planeta.<\/p>\n<p>Y si pasa con las ciudades, pasa con las personas: Ju\u00e1rez, D\u00edaz, Vasconcelos, entre otros, han dejado tal impronta, que entre todos los oaxaque\u00f1os, de todos los tiempos, se les considera maestros imborrables.<\/p>\n<h2><strong>Hay lugares y personas que rebasan el tiempo.<\/strong><\/h2>\n<p>Vivimos en un lugar de esos. \u00bfSomos personas excepcionales? \u00bfConsideras que somos ciudadanos a la altura de lo sobresaliente o, m\u00e1s bien, un grupo condenado a la intrascendencia? \u00bfNuestro paso por el mundo se perder\u00e1 en el mar de lo com\u00fan o al paso de los siglos se nos recordar\u00e1 como creadores continuos de nuevos derroteros humanos?<\/p>\n<p>Este d\u00eda puede servir para hacernos estas preguntas en lo individual y tambi\u00e9n en lo colectivo. Porque el significado de esta fecha no es celebrar el tesoro, sino recrearlo con nuevo sentido y recordar la grandeza de quienes nos precedieron. La tradici\u00f3n que somos.<\/p>\n<p>No entrar\u00e9 a dar unas primeras respuestas. Ya imagino hacia d\u00f3nde pueden ir, m\u00e1s a\u00fan ante el pesimismo cr\u00f3nico y el hartazgo tan popular en la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Prefiero decirte en este instante \u00fanico en que nos hemos encontrado, que solo estamos por una vez sobre la tierra, que nuestro tiempo se crea continuamente, que deseo que te conviertas en un ser excepcional para la humanidad.<\/p>\n<p>Como nuestra ciudad.<br \/>\n<script src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\" async=\"\"><\/script><br \/>\n <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-format=\"autorelaxed\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4595267748\"><\/ins><br \/>\n<script>\/\/ <![CDATA[\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n\/\/ ]]><\/script><\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2017\/12\/11\/51780\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es la Cultura: Centro Hist\u00f3rico de Oaxaca y Monte Alb\u00e1n \u201cHoy se cumplen 30 a\u00f1os de la declaratoria del Centro Hist\u00f3rico de Oaxaca y Monte Alb\u00e1n como Patrimonio Mundial. 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