{"id":52906,"date":"2018-03-09T01:12:28","date_gmt":"2018-03-09T07:12:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=52906"},"modified":"2018-03-09T20:03:30","modified_gmt":"2018-03-10T02:03:30","slug":"poder-vivir-mejor-una-historia-recordar-las-buenas-sensaciones-oaxaca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2018\/03\/09\/poder-vivir-mejor-una-historia-recordar-las-buenas-sensaciones-oaxaca\/","title":{"rendered":"PODER VIVIR MEJOR: Una historia para recordar las buenas sensaciones en Oaxaca."},"content":{"rendered":"<p><script src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\" async=\"\"><\/script><!-- BANNER ELORIENTE INCRUSTADO NOTAS --> <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: inline-block; width: 300px; height: 250px;\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"7974633627\"><\/ins><script>\/\/ <![CDATA[\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n\/\/ ]]><\/script><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Sensaciones en Oaxaca<\/em><\/p>\n<p>eloriente.net<\/p>\n<p>9 de marzo de 2018<\/p>\n<p>Por Vania Rizo<\/p>\n<p>Epi\u0301grafes como: despue\u0301s de este di\u0301a pocas cosas nos hara\u0301n felices, rondaban sobre nuestro cuerpo el viernes 29 de julio de 2016.<\/p>\n<p>Ese viernes una terquedad me volvi\u0301a atacar y entre un remolino de decisiones que tomar, mis expectativas no pasaban de tener un encuentro aclaratorio y un cafe\u0301 escuchando jazz. Sin embargo, para mi constante salvacio\u0301n llego\u0301 un mensaje de Guillermo Olgui\u0301n, sin tener idea alguna de su contenido, lo abri\u0301 y resulto\u0301 ser una invitacio\u0301n a Ocotla\u0301n, para visitar uno de sus mercados favoritos, acompan\u0303ado por un galerista france\u0301s que se encontraba de visita en la ciudad. No tarde\u0301 en responder y dije que si\u0301 me gustari\u0301a ir.<\/p>\n<p>Me prepare\u0301 y ya lista me dirigi\u0301 a Candela, ahi\u0301 Guillermo se encontraba con tres personas ma\u0301s, aparte del galerista que teni\u0301a en mente. Los salude\u0301 y entre vino, cervezas, jamo\u0301n serrano en subasta por una mano, agua de jamaica, daba pequen\u0303os mirones a mi celular, hasta escuchar que iri\u0301amos a Ocotla\u0301n y los que quisieran unirse se pronunciaran.<\/p>\n<p>Un instante despue\u0301s, cinco personas, incluye\u0301ndome, esta\u0301bamos en el Jeep verde de Guillermo, nos acomodamos y partimos hacia nuestro destino. Con varias pausas por el tra\u0301fico, i\u0301bamos capeando los dioramas que ofrece el gran Oaxaca. Segui\u0301amos, segui\u0301amos, disfrutando de pinturillas que se repeti\u0301an en paredes como la de un taller automotriz, pregunta\u0301ndonos el autor, continuamos.<\/p>\n<p>Fuimos a cargar gasolina y Guillermo, Emanuel y Perla, se bajaron a una tienda aledan\u0303a mientras que Lolo, una francesa preciosa de pie a alma, busco\u0301 un cajero automa\u0301tico sin tener e\u0301xito en su uso, ya que no funcionaba.<\/p>\n<p>Todos volvieron al Jeep, seguimos nuestro camino, disfrutando del viento, el sol, de los distintos aromas que ofrecen los marcos carreteros. Avanzamos hasta que Lolo se dio cuenta que el tapo\u0301n que cubre el tanque de gasolina, estaba en un sitio donde no pertenece, ante eso y ante un cigarro antes consumado, todos sorprendidos, con risa nerviosa, recordamos al chico despachador de la gasolinera, que de manera evidente olvido\u0301 regresar el tapo\u0301n a su lugar.<\/p>\n<p>Frescos y alegres de pronto nos convertimos en personajes de Jurassic Park, empezamos a ver burritos, ganado en camionetas, mototaxis en las orillas de nuestro andar. Pronto una desviacio\u0301n hasta llegar al inusitado baratillo de Ocotla\u0301n, donde por supuesto, mis pupilas se iluminaron al ver semejante diversidad; fauna, utileri\u0301a y monto\u0301n de cosillas.<\/p>\n<p>Bajamos del vehi\u0301culo, yo tan emocionada por tratar de capturar algo de ese lugar multitono, me prepare\u0301 con mi ca\u0301mara, mis ojos curiosos y segui\u0301, seguimos, exploradores de nuestra fortuna. No hay duda que todos los que ahi\u0301 esta\u0301bamos, franceses o mexicanos, en esos instantes sentidos, nos despoja\u0301bamos precisamente de toda nacionalidad o etiqueta, para dedicarnos a la plenitud, asombrados, risuen\u0303os del momento.<\/p>\n<p>Perla, Emanuel, Lolo, Guillermo y yo, empezamos a observar a trave\u0301s de dispositivos para capturar, todo aquello que estaba entre pequen\u0303os establos. Asi\u0301 fue como empezamos de curiosos, cada uno en distinta direccio\u0301n al mirar, hasta encontrarnos en un monumento cuadru\u0301pedo, que en taman\u0303o y en (huevos), nos superaba. Asombrados de tal magnitud, Guillermo pregunto\u0301 por e\u0301l, cua\u0301l era su edad era una pregunta, a lo que el vendedor respondio\u0301: 35, hacie\u0301ndonos pensar que esa era su edad pero&#8230; \u00a1no! ese era el precio, asi\u0301 que Emanuel y yo respondimos con risas (fue ahi\u0301 que supe que e\u0301l era de los mi\u0301os, de esa gente que ri\u0301e mucho, sin complicacio\u0301n y que\u0301 delicia).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luego de explorar un rato el parai\u0301so vacuno, nos dirigimos a las mesas del buen comer, donde vendi\u0301an; barbacoa, tasajo, cebollas para asar, chiles, chorizo, nieves, mezcal, cervezas y un sinfi\u0301n de rica comida disponible para un festi\u0301n honorable. Guillermo dijo que la mejor carne se consegui\u0301a ahi\u0301 (que al instante de probarla fui creyente de su aseveracio\u0301n). Ya dispuestos y con apetito, Perla, Guillermo y yo, nos sentamos en las mesas de madera obscura pero faltaban los franceses, entonces yo me ofreci\u0301 a buscarlos e indicarles donde nos encontra\u0301bamos comiendo.<\/p>\n<p>Los busque\u0301 y me encontre\u0301 con que todavi\u0301a estaban capturando fascinacio\u0301n, como Emanuel que estaba entre el ataque de risa y el encanto, por un sen\u0303or que vendi\u0301a pomadas para aliviar los males del mundo, pero ma\u0301s que eso, era la forma peculiar en que ofertaba su producto, como un tipo canto-discurso, con tono chistoso\u0301n, contundente, que si la descripcio\u0301n puede sonarles barroca, el don, vendedor de la pomada, lo era ma\u0301s, se aventaba un comercial de altura, gana\u0301ndose la apreciacio\u0301n del france\u0301s que lo grabo\u0301 enseguida.<\/p>\n<p>Ya con Lolo y Emanuel me incorpore\u0301 al manjar, degustando unas deliciosas tortillas con barbacoa, utilizando como cubiertos mis pequen\u0303as manos. Todos ensimismados en el banquete oaxaquen\u0303o, callados por minutos por el respeto a tan rica comida, de pronto empezo\u0301 el desfile de mezcal y con ello ma\u0301s humor y goce.<\/p>\n<p>La voz conocida de Guillermo dijo que faltaba mu\u0301sica, que usualmente hay un par de mu\u0301sicos para que la experiencia de tomar y comer como dioses se exaltara. Preguntamos por la mu\u0301sica y ma\u0301s tarde se aparecieron dos, con guitarra y acordeo\u0301n, tocaron y nuestros corazones empezaron a entonarse. Asi\u0301, con mu\u0301sica ranchera, mezcal y cigarros, Emanuel proclamo\u0301 que vinieran todos los mu\u0301sicos existentes en el lugar, queri\u0301amos cantar un himno a nirvana (el fresco viento de la sabiduri\u0301a). Seguimos dichosos, haciendo ecos a actos graciosos como el que hizo el sen\u0303or de la barbacoa al querer comprarnos unas nieves (chiste local que se queda y entiende so\u0301lo en los participantes de esta aventura). Acto seguido, algunos con nieve en mano, incluye\u0301ndome, presta\u0301bamos atencio\u0301n a la letra de las canciones, ese experimento curioso de escuchar mu\u0301sica de corazones rotos, que ayuda precisamente al famoso mal de amores y que al cantarse cualquiera se convierte en el interprete ma\u0301s dedicado y exitoso.<\/p>\n<p>El du\u0301o se tuvo que despedir para que llegara otro en su lugar, \u201cCorazo\u0301n Norten\u0303o\u201d se haci\u0301an llamar, y con ellos seguimos, perdiendo por momentos la cuenta de canciones, generando una vibracio\u0301n u\u0301nica, un vendedor de bocinas para memorias usb, el de los dvds piratas, y un sen\u0303or con voz imitadora de un gran vozarro\u0301n, se acercaron a nuestra mesa.<\/p>\n<p>El de las bocinas cumplio\u0301 su propo\u0301sito y le vendio\u0301 una a Guillermo, el chico de los dvds piratas hizo todo un especta\u0301culo, al parecer estaba borracho, realizo\u0301 acrobacias y Perla exclamaba: Ya ni yo puedo hacer eso. Nos arranco\u0301 carcajadas, si\u0301, pero creo que de grabarle un video no paso\u0301 y se fue. En cambio el sen\u0303or imitador de un gran vozarro\u0301n, se quedo\u0301 con nosotros hasta convertirse en un compan\u0303ero de viaje.<\/p>\n<p>El sen\u0303or Pedro Morales (si es que la memoria no nos falla) nos presento\u0301 a su perra \u201cChicharita\u201d que lo acompan\u0303aba, dijo que era una cruza de coyote con perro, \u00a1guau!, luego de presentarla seguimos cantando y tomando mezcal, ya sea de la botella que e\u0301l trai\u0301a o de la que ofertaban en el lugar. Los mu\u0301sicos segui\u0301an, hacie\u0301ndose nuestros, inclusive Guillermo decidio\u0301 invitarles unas cervezas hasta el final del concierto ranchero.<\/p>\n<p>En un intento por regresar a Oaxaca, Pedro Morales nos invito\u0301 a su rancho y a una marisqueri\u0301a lugaren\u0303a, donde dijo estaba la verdadera mu\u0301sica. Y sin pensarlo tanto, lo hicimos pasar a la Jeep junto a su perra Chicharita. Llegamos a la marisqueri\u0301a, no habi\u0301a un solo cliente, teni\u0301an una rocola, ban\u0303os de terror, y un menu\u0301 de pin\u0303as rellenas colgado en la pared que se repeti\u0301a doble vez.<\/p>\n<p>Empezaron a seleccionar la mu\u0301sica, a pedir cervezas y a servirse ma\u0301s mezcal, yo pedi\u0301 una Coca-Cola, que despue\u0301s se convirtio\u0301 en Coca con mezcal. Unos empezaron a bailar, mientras que en la barra de la marisqueri\u0301a los empleados teni\u0301an una cara entre de flojera y fastidio\u0301, como de tener que atender a unos turistas enfiestados ma\u0301s. Ambienta\u0301ndonos, siguiendo con canciones con tema\u0301tica de \u201cay, mi amor\u201d o de \u201ctratar de olvidar\u201d, hubo un twist y Perla empezo\u0301 a poner mu\u0301sica ma\u0301s movida, y asi\u0301 poco a poco se iban levantando de la mesa para bailar. Guillermo se paro\u0301 instantes despue\u0301s a ayudar a la seleccio\u0301n de mu\u0301sica pero no le entendi\u0301a a la rocola, por ello pidieron ayuda al personal.<\/p>\n<p>Despue\u0301s el ambiente fue creciendo, yo me pare\u0301 de igual forma a bailar, todos bailando, Emanuel y yo vivos, tan vivos de risa, Guillermo bailando con Perla, el viejecito que nos llevo\u0301 a la marisqueri\u0301a bailando tan de cerca con Lolo la francesa, luego intercambiando parejas. Don Pedro, dicie\u0301ndome que es te\u0301cnico de baile mientras bailaba con e\u0301l, y el factor sorpresa; de repente todos los empleados bailando a un costado de la rocola, TODOS bailadores de la vida, contentos.<\/p>\n<p><script src=\"\/\/\" async=\"\"><\/script><br \/>\n <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"8578966557\"><\/ins><br \/>\n<script>\/\/ <![CDATA[\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n\/\/ ]]><\/script><\/p>\n<p>\u00a1Aquello era una fiesta!<br \/>\nPero como toda fiesta, llego\u0301 el fin y pensamos en seguirle en el rancho de Pedro, o al menos darle un ray, ya que e\u0301l se encontraba un poco indispuesto con la camisa desabotonada y amarrada como quincean\u0303era con vientre plano.<\/p>\n<p>El sen\u0303or nos guio\u0301 a su casa, entramos como en un pueblito, la carretera se senti\u0301a fresca, exquisita, nos acercamos a su domicilio, en el cual se podi\u0301a apreciar un espacio para jugar ba\u0301squet. Llegamos y nos despedimos de Pedro. Y entre no querer bajarse, nos segui\u0301a invitando a su casa pero nosotros teni\u0301amos que volver a Oaxaca, sobre todo Guillermo que teni\u0301a que estar presente en una inauguracio\u0301n donde se presentari\u0301a su obra en conjunto con otros maestros de la pintura y la fotografi\u0301a.<\/p>\n<p>Ya tarde, agarramos carretera rumbo al centro de Oaxaca, metie\u0301ndole velocidad, nos encontramos con una carretera sumergida en un paisaje esplendoroso con tonos atardecer, mu\u0301sica que sali\u0301a de la bocinas adquiridas, aquello era un ritual de transmutacio\u0301n, donde todo se senti\u0301a fresco, liberador, agradable, lleno de sentido.<\/p>\n<p>El jeep era una fiesta, ese vehi\u0301culo llevaba felicidad, tanto que al llegar a la ciudad, atorados en el tra\u0301fico, la gente lanzaba de esas miradas de no comprensio\u0301n, aunque otros, si\u0301 aplaudi\u0301an por vernos divertidos.<\/p>\n<p>Finalmente llegamos al evento, la galeri\u0301a estaba llena de invitados y ma\u0301s mezcal. Miramos algunos cuadros de Toledo, Rufino Tamayo, etce\u0301tera. Cada uno de los viajeros esta\u0301bamos esparcidos en el miramiento de las obras, hasta volvernos a encontrar. Luego Perla fue la primera en marcharse, despue\u0301s Lolo y yo, me quede\u0301 acompan\u0303ada de Chalo, un conocido de ese di\u0301a.<\/p>\n<p>Ma\u0301s tarde, Guillermo nos invito\u0301 a cenar a Casa Oaxaca, ahi\u0301 se unieron otras almas, la cena fue agradable, seguida de buen humor hasta terminar con notas de vino mexicano y co\u0301cteles en la memoria de nuestras bocas. Terminando la cena, de vuelta al Jeep, esta vez con otros actores, encaminados a ma\u0301s fiesta, con promesa de escuchar sonidos africanos, partimos a la calle de Pino Sua\u0301rez.<\/p>\n<p>Pero antes, Guillermo compro\u0301 azucenas a una sen\u0303ora desesperada por vender todo lo que le quedaba y bien, ya con flores en mano, llegamos a la fiesta africana. Con poca gente en la fiesta, nuestros rostros se empezaron a doblegar pero me instale\u0301 en el conocido domicilio, pedi\u0301 un vaso con agua, fume\u0301, salude\u0301 a caras conocidas, hasta que poco a poco nos fuimos diluyendo ma\u0301s y separando.<\/p>\n<p>Finalmente decidi\u0301 irme a casa, con la promesa de que al di\u0301a siguiente entrenari\u0301a temprano, hubo mensajes preguntando si regresari\u0301a a la fiesta, si\u0301, pero para mi\u0301 ya era suficiente. Estaba feliz, con el cansancio indicado para dormir y con la emocio\u0301n de poder bajar las capturas que realice\u0301 con mi ca\u0301mara y mi corazo\u0301n ese di\u0301a.<\/p>\n<p>Es asi\u0301, como me quedo con la sagrada memoria de un viaje que me hizo sentir: plena, querida, conectada. Compartiendo con personas afines, muy contenta con lo experimentado, a sabiendas que no fui la u\u0301nica que quedo\u0301 agradecida con tan grato di\u0301a.<\/p>\n<p>El 29 de julio de 2016, son de esos di\u0301as en el que te recuerdas el propo\u0301sito de la vida. Que\u0301 rico ser compartido con la experiencia de estar vivo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/VANIA-RIZO-9-DE-MARZO.png\" rel=\"attachment wp-att-52907\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-52907\" src=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/VANIA-RIZO-9-DE-MARZO-1024x679.png\" alt=\"VANIA RIZO 9 DE MARZO\" width=\"601\" height=\"398\" srcset=\"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/VANIA-RIZO-9-DE-MARZO-1024x679.png 1024w, https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/VANIA-RIZO-9-DE-MARZO-300x199.png 300w, https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/VANIA-RIZO-9-DE-MARZO-768x509.png 768w, https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/VANIA-RIZO-9-DE-MARZO.png 1396w\" sizes=\"(max-width: 601px) 100vw, 601px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Foto de archivo personal de Vania Rizo<\/p>\n<p><script src=\"\/\/\" async=\"\"><\/script><br \/>\n <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-format=\"autorelaxed\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4595267748\"><\/ins><br \/>\n<script>\/\/ <![CDATA[\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n\/\/ ]]><\/script><\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2018\/03\/09\/poder-vivir-mejor-una-historia-recordar-las-buenas-sensaciones-oaxaca\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sensaciones en Oaxaca eloriente.net 9 de marzo de 2018 Por Vania Rizo Epi\u0301grafes como: despue\u0301s de este di\u0301a pocas cosas nos hara\u0301n felices, rondaban sobre nuestro cuerpo el viernes 29 de julio de 2016. 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