{"id":6427,"date":"2012-12-23T22:20:00","date_gmt":"2012-12-24T04:20:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=6427"},"modified":"2012-12-23T22:20:00","modified_gmt":"2012-12-24T04:20:00","slug":"una-llamada-por-el-fin-de-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2012\/12\/23\/una-llamada-por-el-fin-de-ano\/","title":{"rendered":"Una llamada por el fin de a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p align=\"right\">Por: Juan Pablo Vasconcelos<\/p>\n<p><strong>Una llamada por el fin de a\u00f1o<\/strong><\/p>\n<p>No es sencillo ir a contracorriente, despojarse de ciertas creencias colectivas, cultivar ideas propias, escuchar el interior, ver las cosas como son, trabajar por los dem\u00e1s (que en el fondo es trabajar por uno mismo), entender el valor de nuestros actos, agradecer la luz de cada d\u00eda, dejarse llevar por los acontecimientos, confiar, despojarse de prejuicios, anular nuestro ego.<\/p>\n<p>Mejor dicho, es sencillo. Y tambi\u00e9n, por una gracia humana e insondable, entendemos la importancia de todo esto, su necesidad, urgencia y raz\u00f3n. Por lo tanto es sencillo y razonable. Pero quiz\u00e1 por lo mismo su realizaci\u00f3n se nos escapa pues lo evidente es huidizo. Bien se ha dicho: el mejor modo de ocultar algo es poni\u00e9ndolo a la vista.<\/p>\n<p>As\u00ed que a la vista est\u00e1 la luz de las ocho y media, el recuerdo de un hermano, la habitaci\u00f3n solitaria que es el refugio, una carta antigua, la broma que enciende el mecanismo y palpitamos, el fr\u00edo, el caf\u00e9, las multitudes arremolin\u00e1ndose en la plaza por un motivo com\u00fan, o al menos as\u00ed lo parece, pero los actos comunes son milagrosos en s\u00ed mismos, como el del grupo de hombres que, de pronto y de la nada, construyeron la casa de al lado: una vivienda blanca de dos pisos en la que todas las tardes se escucha un ni\u00f1o que juega y puertas abri\u00e9ndose.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n est\u00e1n las llamadas. Una llamada hace tangible un hecho: el hecho de pensar en alguien o de que alguien nos piensa. El poeta dice: intuyo que pensabas en m\u00ed pues yo tampoco pod\u00eda apartar tu imagen de mi mente. Los hombres decimos: justo iba a llamarte cuando son\u00f3 el tel\u00e9fono y eras t\u00fa. De alguna forma, una llamada es el \u00faltimo acto de una cadena de pensamientos, im\u00e1genes y emociones que viven en el cuerpo de las personas hasta que acudimos al auricular, marcamos los n\u00fameros y las voces se encuentran, haciendo posible el acto extraordinario: la coincidencia de dos en el tiempo.<\/p>\n<p>Por eso, el fin de a\u00f1o es una \u00e9poca tan poderosa: propicia el encuentro, la cosecha, el cruce de trayectorias. Volvemos al lugar de donde salimos alg\u00fan d\u00eda, rencontramos el afecto familiar, revivimos el antiguo rencor y al hacerlo visible se apacigua, probamos el pan y la sal de nuestra infancia, encendemos el fuego de las canciones que olvidamos.<\/p>\n<p>De alguna manera, el fin de a\u00f1o y sus convenciones lo que hacen es poner otra vez en la realidad lo sencillo y razonable, lo que hemos dejado de hacer durante el resto del a\u00f1o y que sabemos que debimos hacer cotidianamente: el abrazo fraterno, la mirada alentadora, la caricia en el cabello de los hijos de nuestros amigos.<\/p>\n<p>Por las mismas razones hay quienes no gustan de la \u00e9poca. Son respetables. Son los mismos que no hacen la llamada porque creen ser autosuficientes, intelectualmente s\u00f3lidos, maduros, t\u00e9mpanos, gru\u00f1ones. Como se ve, respeto. S\u00e9 bien que la cascada de adjetivos es incorrecta. De hecho, no puede haber nada m\u00e1s equ\u00edvoco que el adjetivo, por prejuicioso. Por eso, para ellos mejor utilizo un sustantivo que a la vez es un destino: la soledad.<\/p>\n<p>Porque aun cuando la soledad tambi\u00e9n es m\u00e9rito si es recogimiento, meditaci\u00f3n, creaci\u00f3n, lectura en voz baja, mundo interno, tambi\u00e9n anula el valor de lo otro, reduce las posibilidades del mundo, pone distancia, delimita un latifundio sin l\u00edmites.<\/p>\n<p>Por un azar, mientras escrib\u00eda el p\u00e1rrafo anterior, son\u00f3 el tel\u00e9fono. Era alguien que pensaba en m\u00ed y, no es artificio, es alguien en quien yo pensaba mientras depositaba los golpes en el teclado.<\/p>\n<p>Supe entonces que esta digresi\u00f3n deb\u00eda culminar diciendo que, a pesar de ser a\u00fan efectivos, la carta y el tel\u00e9fono van haci\u00e9ndose obsoletos como en su momento el grabado y el silbido. Ahora las llamadas se hacen por skype o redes sociales. A\u00fan por los espacios para comentarios de las p\u00e1ginas de internet.<\/p>\n<p>De hecho, aunque ni tu ni yo, lector, lo hayamos planeado, al leer estas l\u00edneas nos llamamos, escuchamos nuestras voces, nos encontramos en el tiempo. Nos dejamos en la mente algunas palabras sobre el ego y la soledad.<\/p>\n<p>Nuestras trayectorias se cruzaron, nos deseamos feliz a\u00f1o, y colgamos, como dos viejos amigos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2012\/12\/23\/una-llamada-por-el-fin-de-ano\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Juan Pablo Vasconcelos Una llamada por el fin de a\u00f1o No es sencillo ir a contracorriente, despojarse de ciertas creencias colectivas, cultivar ideas propias, escuchar el interior, ver las cosas como son, trabajar por los dem\u00e1s (que en el fondo es trabajar por uno mismo), entender el valor de nuestros actos, agradecer la luz [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[32,54,10],"tags":[],"class_list":["post-6427","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entradas","category-juan-pablo-vasconcelos","category-lo-mas-reciente"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6427"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6427"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6427\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6428,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6427\/revisions\/6428"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6427"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6427"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6427"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}