{"id":64745,"date":"2021-07-03T15:43:08","date_gmt":"2021-07-03T21:43:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=64745"},"modified":"2021-07-03T15:43:08","modified_gmt":"2021-07-03T21:43:08","slug":"los-tamales-de-guillermina-por-eva-bodenstedt","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2021\/07\/03\/los-tamales-de-guillermina-por-eva-bodenstedt\/","title":{"rendered":"Los Tamales de Guillermina, por Eva Bodenstedt"},"content":{"rendered":"<p><center><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<!-- BANNER ELORIENTE INCRUSTADO NOTAS --><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: inline-block; width: 300px; height: 250px;\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"7974633627\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><center>\u00a0<\/center><\/center><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>La Pirata del Oriente<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/2021\/06\/19\/as-co-por-eva-bodenstedt\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Por: Eva Bodenstedt<\/em><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Los Tamales de Guillermina<\/strong><\/p>\n<p>Atraves\u00e9 la sierra desde Valles Centrales a la costa sur, en espec\u00edfico a Mazunte. En el camino me encontr\u00e9 con innumerables camiones cargados con madera y muchos derrumbes, y al llegar recib\u00ed la noticia de que Guillermina Monterrubio Santiago, la se\u00f1ora de Rinc\u00f3n Alegre que vend\u00eda tamales en estas playas, hab\u00eda manifestado dolores estomacales que resultaron en un c\u00e1ncer de est\u00f3mago.<\/p>\n<p>Me lo cuenta Marisol, la encargada de nuestra Posada La Secreta Caprichosa. \u00bfNo la recuerda usted?, \u2014me pregunta y a\u00f1ade que \u201cera la que ofrec\u00eda tamales a todo volumen, no la que los ofrec\u00eda quedito y a cada persona, sino que iba gritando tamales, tamales, tamales de mole, de chepil, de frijol mientras jalaba tras de s\u00ed su carrito de dos ruedas\u201d.<\/p>\n<p>Cierro los ojos. Busco en el recuerdo. Me vienen a la memoria las calles de Mazunte como caminos de tierra clara que despu\u00e9s del proyecto que meti\u00f3 el Arquitecto Luis Sarmiento Bravo, \u2014que muri\u00f3 el a\u00f1o pasado\u2014, el gobierno les puso lajas y a los lados un andador de cemento que con el tiempo se ha descarapelado como la piel de una turista tatemada, como un camar\u00f3n por el sol.<\/p>\n<p>\u00daltimamente la do\u00f1ita serpenteaba su carrito entre coches porque las vialidades ya tambi\u00e9n se convirtieron en un constante estacionamiento, y desgraciadamente, tambi\u00e9n en un basurero. Cantidad asombrosa de tiendas brotan aqu\u00ed y all\u00e1, de ellas ya incontables de abarrotes que ofrecen el 95% de sus productos en pl\u00e1sticos que terminan, parece ser sin remedio, dentro del mar, un Pac\u00edfico cuyo est\u00f3mago, como el de la se\u00f1ora de los tamales, se est\u00e1 llenando de veneno que lo intoxica matando a sus habitantes de forma tambi\u00e9n, parece ser, inevitable. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer, por ella, por lo que como a ella, le est\u00e1 pasando a nuestro planeta, nuestra \u00fanica casa?<\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4724569608\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script>Intento recordarla. En mi mente escucho las voces de las marchantas ofreciendo tamales y pescadillas y sus cuerpos en la playa del Rinconcito; me veo comprando tamales, comi\u00e9ndolos mientras observo las diferentes actitudes de los turistas y las diferentes formas de relacionarse con la otredad. \u00c9sta es la misma para todos, es decir, es la misma arena, el mismo mar, las mismas olas, pero el comportamiento dentro del mismo escenario, var\u00eda, y en esa variaci\u00f3n es en la que radica el grano de arena del cambio.<\/p>\n<p>Vuelve a arremeter en mi interior la impotencia que hace unos a\u00f1os desemboc\u00f3 en una profunda depresi\u00f3n cuando reconoc\u00ed que para cambiar el destino ecol\u00f3gico del mundo no era suficiente el hecho de que uno s\u00f3lo, como Gretta Thunberg, cambie su actitud hacia la naturaleza, ello por la sencilla raz\u00f3n de que son demasiados pocos los que ante demasiados millones, quieren detener la inercia, y por ello, tampoco podemos vencer; no lograremos que las empresas de todo lo consumible deconstruyan sus sistemas y regresemos a comprar en otros envases los productos. La evidente avalancha de destrucci\u00f3n es posible porque somos c\u00f3mplices de ella, la informaci\u00f3n sobre la consecuencia de nuestros actos, tanto hacia el exterior como hacia el interior de cada quien, es lo suficientemente amplia para combatir la ignorancia, \u00bfo no?<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 no, quiz\u00e1 la repetici\u00f3n del consumo de productos chatarra, da\u00f1inos y envasados, es m\u00e1s grande.<\/p>\n<p>Rompo el silencio.<\/p>\n<p>\u2014Dime, Marisol, \u00bfporqu\u00e9 crees que se enferm\u00f3 Do\u00f1a Guillermina, beb\u00eda Coca Cola, com\u00eda Sabritas, chucher\u00edas?<\/p>\n<p>\u2014Yo creo que estaba demasiado tiempo cerca de la lumbre del comal, hac\u00eda tamales diario, primero se pon\u00eda a coser el ma\u00edz, luego a calentar los tamales. No lo s\u00e9, fue demasiado de repente \u2014me responde.<\/p>\n<p>Claro, el fog\u00f3n, el humo de la le\u00f1a. Mientras la do\u00f1ita se levantaba todas las ma\u00f1anas a ir a moler su ma\u00edz al molino, a esa misma hora infinitos hom\u00fanculos van tambi\u00e9n a entregar su vida a un trabajo que quiz\u00e1 no les agrade como a Guillermina hacer tamales, pero es indispensable hacer lo que sea para sobrevivir y consumir lo que el mercado capitalista nos impone como triunfo.<\/p>\n<p>Creo que es una imposici\u00f3n que gracias al \u00e9xito de una mercadotecnia muy creativa convence a la poblaci\u00f3n de que si logra hacerse de ese equis y griega producto, va a ser feliz, \u201cya la hice, ya soy \u201calguien\u201d, bravo, lo logr\u00e9, \u00a1lo alcanc\u00e9!\u201d\u2026, pero \u00bfqu\u00e9 alcanzamos?<\/p>\n<p>\u2014En Rinc\u00f3n Alegre est\u00e1n haciendo actividades para recaudar dinero para los medicamentos y la quimioterapia de la Do\u00f1ita de los tamales, \u2014dice Marisol aunando en detalle que \u201cs\u00ed, pues aqu\u00ed en la comunidad la gente ha apoyado vendiendo antojitos y en pr\u00f3ximo har\u00e1n un baile para solventar los gastos, pero se necesita ayudar mucho, y que alguien con buen coraz\u00f3n aporte un poco m\u00e1s para de verdad poder ayudarla. La se\u00f1ora se est\u00e1 curando en la Barra de Natividad, y vienen a hacerle las quimios cada tercer semana. Su hija Leonarda Cruz Monterrubio puso a disposici\u00f3n su cuenta en Coppel para quien quiera y pueda sumarse al apoyo, deposite lo que sea. Marisol me muestra la tarjeta en su Whats app, copio su n\u00famero: 4169 1604 0736 0388.<\/p>\n<p>Un granito de arena, m\u00e1s otro, y otro m\u00e1s, forman un arenero, y muchos areneros una playa, una bah\u00eda. \u00a1Claro! Tomo la pluma y comparto, le pido tambi\u00e9n al periodista Omar Gasga, que en otras ocasiones he mencionado en esta columna, que comunique la necesidad de apoyar a Guillermina Monterrubio Santiago, la Do\u00f1a que anunciaba deliciosos tamales a un volumen tan alto, que su voz se volver\u00e1 a escuchar por ac\u00e1 siempre y cuando el volumen del apoyo sea tan alto como lo fue su presencia.<\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-format=\"autorelaxed\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4595267748\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2021\/07\/03\/los-tamales-de-guillermina-por-eva-bodenstedt\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 La Pirata del Oriente Por: Eva Bodenstedt Los Tamales de Guillermina Atraves\u00e9 la sierra desde Valles Centrales a la costa sur, en espec\u00edfico a Mazunte. 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