{"id":65286,"date":"2022-01-08T10:32:55","date_gmt":"2022-01-08T16:32:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eloriente.net\/home\/?p=65286"},"modified":"2022-01-08T10:36:14","modified_gmt":"2022-01-08T16:36:14","slug":"gerardo-de-la-torre-por-silvia-molina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2022\/01\/08\/gerardo-de-la-torre-por-silvia-molina\/","title":{"rendered":"Gerardo de la Torre, por Silvia Molina"},"content":{"rendered":"<p><center><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<!-- BANNER ELORIENTE INCRUSTADO NOTAS --><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: inline-block; width: 300px; height: 250px;\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"7974633627\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><center>\u00a0<\/center><\/center><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Por: Silvia Molina*<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Gerardo es sentimental y apasionado; bueno como pocos, ir\u00f3nico como \u00e9l solo y fan\u00e1tico del b\u00e9isbol, quiz\u00e1 porque lo jug\u00f3 durante a\u00f1os. Fue actor, quiso escribir teatro, ha hecho periodismo, historietas y guiones de cine y televisi\u00f3n que se han filmado o no y que han tenido \u00e9xito o no; reconoce a Hemingway como a uno de los autores que m\u00e1s lo han impresionado, y como el mejor amigo que tuvo a Juan Manuel Torres. Toma Siloprin para la gota, y a veces deja de beber y pide limonadas. Pero sobre todo, Gerardo es profundamente humano como lo es su obra, construida a partir de su experiencia. Lo que a Gerardo le interesa o lo que nos entrega en sus cuentos y novelas es el alma del ser humano, a pesar de que se le ha querido encasillar como un escritor de \u201ctendencia social\u201d o como un narrador de \u201cLa onda\u201d. Nada m\u00e1s absurdo.<\/p>\n<p>Gerardo de la Torre pas\u00f3 un poco inadvertido precisamente cuando los onderos hac\u00edan moda. Ahora, pasada \u00e9sta, se salvan tan pocos autores que sobran los dedos de una mano para contarlos; pero nos queda la posibilidad de encontrar a los talentos de ese tiempo. Uno es, sin duda, De la Torre, porque su obra, vista en conjunto y a distancia, permanece no s\u00f3lo por la fuerza con la que pone en evidencia las contradicciones del hombre y sus infiernos (el alcoholismo, la frustraci\u00f3n, la corrupci\u00f3n, la injusticia, la ira, el dolor, la rebeld\u00eda, la crueldad, la represi\u00f3n, el miedo y la fantas\u00eda, las pasiones y el amor a pesar de todo) sino tambi\u00e9n por lo bien construida. El lenguaje y las t\u00e9cnicas narrativas que maneja son impecables por lo bien trabajados y porque expresan n\u00edtidamente al hombre y a la sociedad que el escritor observa.<\/p>\n<p>Los que han visto la \u201ctendencia social\u201d en Gerardo han comparado su obra con la de Revueltas, pero como el mismo Gerardo reconoce, s\u00f3lo tienen en com\u00fan que ambos intentan darle una forma literaria a la vida. Las novelas de Revueltas son m\u00e1s reflexivas, m\u00e1s filos\u00f3ficas, mientras que las de Gerardo son m\u00e1s narrativas. \u201cYo estoy preocupado por los hechos, por las situaciones, por lo meramente anecd\u00f3tico; Revueltas est\u00e1 mucho m\u00e1s preocupado por la reflexi\u00f3n que por los hechos.\u201d<\/p>\n<p>Gerardo de la Torre proviene de una clase popular: hered\u00f3 de su padre una vida de obrero en\u00a0<small>PEMEX<\/small>. Esta circunstancia lo condujo de una manera natural a recrear ese mundo que la experiencia le regal\u00f3 mientras sus compa\u00f1eros de generaci\u00f3n exploraban los temas de la clase media.<\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block; text-align: center;\" data-ad-layout=\"in-article\" data-ad-format=\"fluid\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4724569608\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script>De la Torre naci\u00f3 el 15 de marzo de 1938 en la ciudad de Oaxaca. Termin\u00f3 la primaria y dej\u00f3 a medias la secundaria cuando entr\u00f3 a trabajar, en 1953, a Petr\u00f3leos Mexicanos, donde permaneci\u00f3 18 a\u00f1os como obrero. A la literatura lleg\u00f3 por su barrio: la Narvarte, donde conoci\u00f3 a Jos\u00e9 Agust\u00edn; y entr\u00f3 por las puertas del teatro: unas clases que impart\u00eda el Seguro Social a sus afiliados. Comenz\u00f3 como actor (y \u201cescribiendo\u201d obritas de teatro). De all\u00ed salt\u00f3 a publicar con sus amigos del Caf\u00e9 San Jos\u00e9\u00a0<i>La hoja literaria,<\/i>\u00a0y con Anya Schroeder\u00a0<i>Nuevas letras.\u00a0<\/i>M\u00e1s tarde particip\u00f3 en el taller de Juan Jos\u00e9 Arreola al lado de Jos\u00e9 Agust\u00edn, Ren\u00e9 Avil\u00e9s Fabila, Alejandro Aura, Roberto P\u00e1ramo, Jorge Arturo Ojeda, Elsa Cross, Eduardo Rodr\u00edguez Sol\u00eds y Antonio Leal, entre otros. Entonces escribi\u00f3 la mayor\u00eda de los cuentos que aparecieron publicados en su primer libro,\u00a0<i>El otro diluvio,\u00a0<\/i>en los que no encontraba a\u00fan su propia voz y quedaron bajo la influencia de Arreola.<\/p>\n<p>Gerardo de la Torre public\u00f3 su primera novela,\u00a0<i>Ensayo general,\u00a0<\/i>en 1970. En ella, el tel\u00f3n de fondo es el movimiento sindical de 1958 y 1959; lo que le sirve para retratar en forma extraordinaria la figura de los l\u00edderes sindicales de nuestro pa\u00eds. Sin embargo, su novela va mucho m\u00e1s all\u00e1: es la historia de dos hombres (dos amigos que han crecido juntos desde ni\u00f1os) y la manera en que ambos se enfrentan a los retos de la vida. La novela est\u00e1 narrada desde diversas voces (primera, segunda y tercera personas) y sorprende por lo bien entretejidas que est\u00e1n sus estructuras.<\/p>\n<p>Su segunda novela,\u00a0<i>La l\u00ednea dura,\u00a0<\/i>es interesante a partir del planteamiento: los tres \u00faltimos d\u00edas de la vida de un sastre que decide tomar una chinampa en Xochimilco y declararla el segundo territorio libre de Am\u00e9rica. La historia de este sastre le da la oportunidad a Gerardo de la Torre de jugar hasta encontrar su propia libertad en el terreno de la escritura. Si\u00a0<i>Ensayo general\u00a0<\/i>gozaba ya de una estructura impecable y de un lenguaje narrativo propio del escritor, en\u00a0<i>La l\u00ednea dura<\/i>\u00a0los perfecciona echando mano de un elemento nuevo: el humor. Sin embargo, lo que descubrimos en las acciones del sastre es una historia profundamente dolorosa a pesar de la iron\u00eda.<\/p>\n<p>En\u00a0<i>Muertes de Aurora,\u00a0<\/i>su tercera novela, vuelve a surgir el medio petrolero, ahora, durante el 68: la experiencia del autor, cuando dirigi\u00f3 el movimiento en la secci\u00f3n 35 de\u00a0<small>PEMEX<\/small>. Cualquiera dir\u00eda, sin fijarse, que la novela pretende recoger la historia pol\u00edtica del pa\u00eds (lo cual es verdad en cierta forma), pero habr\u00eda que hacer hincapi\u00e9 en que lo que sostiene la an\u00e9cdota son los problemas del ser humano y sobre todo, la historia de un hombre obsesionado por la muerte de su mujer, ocurrida tiempo atr\u00e1s pero que se repite con la misma intensidad en contextos diferentes varias veces.<\/p>\n<p>Gerardo de la Torre tiene adem\u00e1s dos vol\u00famenes de cuentos:\u00a0<i>El vengador\u00a0<\/i>y\u00a0<i>Viejos lobos de Marx,\u00a0<\/i>donde ha reunido textos con tem\u00e1tica diversa pero en los cuales pinta a esos hombres y mujeres de la clase media enajenados y frustrados para los cuales la vida empieza a pesar, a esos hombres y mujeres obreros que sufren o ejercen la corrupci\u00f3n y la represi\u00f3n; y una novela:\u00a0<i>Hijos del \u00e1guila,\u00a0<\/i>donde volvemos a reconocer las obsesiones del escritor y su mundo, el nuestro, el M\u00e9xico que le ha tocado vivir y amar, odiar y padecer y que nos entrega con una gran pasi\u00f3n literaria.<\/p>\n<p><script async src=\"https:\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-format=\"autorelaxed\" data-ad-client=\"ca-pub-1136171134853753\" data-ad-slot=\"4595267748\"><\/ins><br \/>\n<script>\n     (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script><\/p>\n\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"https:\/\/www.eloriente.net\/home\/2022\/01\/08\/gerardo-de-la-torre-por-silvia-molina\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"dark\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Por: Silvia Molina* Gerardo es sentimental y apasionado; bueno como pocos, ir\u00f3nico como \u00e9l solo y fan\u00e1tico del b\u00e9isbol, quiz\u00e1 porque lo jug\u00f3 durante a\u00f1os. 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