Míasma (la impureza) es el temor a estar manchado
Entre míasma y katharsis
Una mirada filosófica de la enfermedad
Mtra. Fátima Chávez Miguel*
Independientemente del temor a la muerte hay un temor universal a la enfermedad, al dolor físico y emocional, aunque existe también la búsqueda de la cura, la expiación de la impureza que nos da alivio.
La reflexión va encaminada a cuestionar las ideas alrededor de la enfermedad, de cómo se experimentan los padecimientos y cómo es percibido el enfermo en la familia y la sociedad. Durante la exposición quiero hacer énfasis en la responsabilidad por el autocuidado -habilidad no enseñada- sobre la que apenas vamos vislumbrando un porvenir porque seguimos una tradición en la que se desdeña el cuerpo humano como un despojo orgánico sin relevancia, sin considerar que toda posibilidad de creación está en la corporalidad.
Míasma (la impureza) es el temor a estar manchado deriva de miaino que significa “teñir” o “manchar”, mientras que katharsis (la purificación) es la expiación de la culpa o el alivio de una dolencia por medio del remedio.
El desenvolvimiento de esta reflexión sobre míasma y katharsis nos conduce a una introspección sobre la historia de vida, es una invitación a reflexionar sobre lo que hacemos todos los días, sobre la cotidianidad de ser con uno mismo, es el inicio de un diálogo incomodo pero necesario que cuestiona nuestra corporalidad y su cuidado pero también va a la colectividad con sus vicios e ideas parasitarias que vamos poco a poco erradicando cuando tomamos una postura crítica del mundo en que vivimos.
Hubo un tiempo en el que la idea de estar enfermo o infectado podía ser resultado de la impureza por el pecado, pasados los años entendimos que hay virus, bacterias, hongos, excesos que nos enferman, hay padecimientos provocados por el consumo de alcohol, azúcar, grasas, etcétera hábitos que van menguando nuestra salud.
Cuando la responsabilidad por el padecimiento recae en la persona, ahora se nos ocurre culpar al gobierno, a las farmacéuticas que buscan enriquecerse, la cuestión es que resulta más cómodo que una instancia ajena asuma la responsabilidad por lo que nos ocurre que hacernos cargo de nosotros mismos ¿por qué lo hacemos? Quizás fuimos enseñados a desdeñar de la corporalidad como si este caparazón orgánico y desechable no tuviera relevancia.
¿Hay un responsable de esa idea? Sí la conquista espiritual nos enseñó que el cuerpo es una cárcel de la que hay que liberarse, los placeres son culposos, los padecimientos son pruebas en este valle de lágrimas, ya vendrá una existencia más plena después de la muerte. Sin embargo, es a través del cuerpo que experimentamos la potencia de vivir cuando sentimos una caricia, un abrazo, cuando nos emocionamos con la música o una conversación, es el cuerpo el que se eriza de miedo, es nuestro estomago que gruñe cuando sentimos ansiedad. Son nuestras facultades cognitivas las que nos permiten conocer el mundo a través de los oídos, los ojos, la boca, la piel.
La historia de vida
La historia de vida se escribe en lo que hacemos todos los días y no nos detenemos a pensar, hasta que un día resulta que tenemos problemas de salud derivados de nuestros hábitos más inocentes, recientemente en la pandemia caímos en cuenta de nuestra vulnerabilidad porque somos seres finitos, el cuerpo humano tiene inserta la esencia de la muerte, es parte del cuadro de la vida y en cada caso como se manifiesta la edad y el hecho de la muerte es un campo abierto de la diversidad de condiciones en las que ha de experimentarse.
Por ejemplo, hay moscas que viven un día, hay seres humanos con experiencias de vida longevas, más allá de los cien años o que apenas viven unas horas, perros, cabras, plantas tienen un tiempo de vida distinto en cada caso incluso entre aquellos que son de la misma especie. Ese saber que vamos a morir es lo que nos hace arrojarnos al mundo para crear o es lo que en algunos momentos nos sumerge en la quietud.
Somos el transcurrir de procesos que se dan en el cuerpo humano, desde antes de nacer ocupamos una primera caverna que es el cuerpo de nuestra madre, nuestra historia de vida no comienza con la primera exhalación fuera del vientre materno está escrita en nuestros genes y en los factores naturales y culturales del contexto en que vivimos -lo que ahora se conoce como epigénetica-.
El cuerpo con su telón de fondo que son las sensaciones orgánicas nos brinda experiencias para acercarnos al mundo y conocer, percibir desde nuestras facultades cognitivas para crear entrelazamientos en ideas y acciones.
El tiempo en el padecimiento
En el padecimiento hay una percepción distinta del tiempo, para quien vive con dolor las noches se hacen eternas porque además del dolor físico que pueda experimentar tiene que padecer el tedio, el silencio de la noche. Algunas enfermedades pueden llegar a volverse incapacitantes haciendo que el enfermo dependa de los cuidados de otros, esto mengua también el estado de ánimo para quienes valoran la autonomía es que incluso una acción tan básica como llevar comida a la boca o respirar sin requerir un aparato pueden llegar a crear una dependencia de la vida a las máquinas o a personas que se hagan cargo de mantener la calidad de vida de los enfermos.
Hay padecimientos leves, algunos periódicos como en el caso de las mujeres con la menstruación mientras que otros son persistentes, se quedan el tiempo de vida hasta la muerte y mientras están van acabando con el cuerpo por las secuelas, pensemos en la diabetes: una enfermedad que con constancia y disciplina se puede habitar teniendo calidad de vida pero que si no se toman las medidas adecuadas se afectan otros órganos, se pierde la visión, la movilidad, hasta la salud mental se compromete.
Y es que la salud mental es una caverna que apenas vamos explorando, es reciente la socialización de la diversidad neuronal, de las inteligencias múltiples, de la química del cerebro, estamos apenas reconociendo el peso de las emociones y la vida que se experimenta desde su propia carne, está en contacto con la vulnerabilidad humana y siguiendo el pensamiento de la filósofa y poeta Chantal Maillard “no hay espíritu separado, no hay idea pura; todo pasa por la carne”, la postura de Maillard es firme ante la enfermedad -su propia enfermedad, el cáncer- usa un lenguaje crudo, directo, verosímil con la experiencia física, así decide narrar una cura en Escribir de su libro Matar a Platón (2004).
“escribir
con palabras pequeñas
palabras cotidianas
palabras muy concretas
palabrasojo
palabras animales
palabrasbocadegato
ásperas por dentro y por fuera
suaves como «tal vez»
palabraslatigazo
como «demasiado» y «tarde»”
Curar y cuidar
Hay una estrecha relación entre curar y cuidar, cuidar un cuerpo enfermo es un acto ético profundo. Como reza la máxima socrática “conócete a ti mismo y cuidade ti”, el cuidado y la cura empiezan desde la propia caverna física que es el cuerpo. El proceso vital es cotidiano y lúdico, la filosofía nos permite movernos en la maraña de ese vínculo indisoluble con los otros para darle sentido a la experiencia de vivir.
| Bibliografía |
| Escohotado, A. (2017). Historia general de las drogas I y II+ Aprendiendo de las drogas. La Emboscadura.
Maillard, C. (2004). Matar a Platón. TusQuest Editores. Maillard, C. (2017). La razón estética. Barcelona: Galaxia Gutenberg. Scheler, M. (2001). Muerte y supervivencia (Vol. 3). Encuentro. |
*La autora. Fátima Chávez Miguel
Investigadora independiente, obtuvo la licenciatura en filosofía, línea terminal en docencia y la maestría en filosofía por la Universidad Autónoma de Querétaro. Ha colaborado con el Área de Ciencia y Tecnología para Niños (CTN) del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Querétaro (CONCYTEQ), México. Ha realizado actividades de comunicación pública del conocimiento coordinando el segmento; El hilo de Ariadna para Eje 5, programa del Centro Educativo y Cultural del Estado de Querétaro (CECEQ) y Radio Universidad. Contribuye al fortalecimiento de la enseñanza-aprendizaje de la ciencia y la filosofía participando en talleres, cursos y congresos. Actualmente se dedica a hacer divulgación en medios digitales a través de @Filosofía y ciencia para seres vivos en Facebook y El Oriente.







