La leyenda cuenta que la princesa “Donají” fue hija del rey zapoteca “Cosijoeza”, cuya capital de sus dominios estaba en Zaachila, su nombre significa “alma grande” y cuando nació, un sacerdote de Mitla descifra en el cielo el signo de la fatalidad prediciendo que ella se sacrificaría por amor a su pueblo zapoteca.

Cuando los mixtecos y zapotecos se encuentran en feroz batalla, conoce herido al príncipe mixteco “Nucano”, de quien se enamora.

Al ser derrotados los zapotecos, los mixtecos piden en prenda de paz a “Donají” para que el rey “Cosijoeza” respetara los tratados. La princesa es llevada a vivir a un palacio de Monte Albán y una noche que tratan de rescatarla, es sacrificada por un guerrero. Su enamorado “Nucano” gobierna con amor a los zapotecos en recuerdo a “Donají” y sus cuerpos descansan bajo el mismo sepulcro en Cuilapan.

Cada año, en vísperas del Lunes del Cerro, en Oaxaca más de 80 bailarines del Ballet Folclórico de Oaxaca, bajo la dirección de Fernando Rosales, efectúan la prodigiosa recreación de la Princesa Donají, quien dio su vida por su pueblo y que actualmente está plasmada en la imagen oficial del escudo de la ciudad de Oaxaca de Juárez.