No es necesario comprobar exhaustivamente el contexto de seguridad que se vive en México, los niveles de violencia que se han alcanzado son evidentes, de hecho, la percepción de inseguridad en nuestro país, se dice que experimenta una metáfora de la ruleta rusa, que se traduce en “a ver cuándo me toca a mí.

Este clima en la percepción de seguridad, ha llevado a las personas a dejar de hacer una extensa lista de actividades, por miedo a encontrarse en una situación de peligro o ser víctima de delitos.

Estas acciones han sido documentada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en la Encuesta nacional de victimización y percepción sobre seguridad pública (ENVIPE).



En su edición 2018, la ENVIPE señala que el 35.6% de los hogares del país tuvo, al menos, una víctima de delito; entre los más comunes se encuentran el robo en la calle o en el transporte público, la extorsión y el fraude.

La encuesta además refiere que, en 2017, el costo total de la inseguridad y el delito en hogares representó un monto de 299.6 millones de pesos; lo que equivale a un promedio de 7,147 pesos por persona afectada.

De estas gastos, sólo el 67.9% representan las pérdidas económicas a consecuencia de haber sido víctima de delito; mientras que un 29.7% resultan de la implementación de medidas preventivas; y un 2.4% en gastos a consecuencia de daños en la salud.

Además de lo económico, las víctimas de delito, y sus familiares y amigos más cercanos, tienden a modificar o suspender hábitos y actividades a consecuencia de la percepción de inseguridad que experimentan.

El 70% de los encuestados, dijo que dejó de permitir que sus hijos menores de edad salieran; el 59.7% dejó de usar joyas; el 52% dejó de salir de noche; el 49% dejó de llevar dinero en efectivo.

Esta información es presentada por Guardia Escolar, un emprendimiento oaxaqueño que fortalece la seguridad en las escuelas a través de una aplicación que te informa cuándo tus hijas e hijos entran o salen del colegio, y te notifica avisos de la institución.