Toma de protesta de Jose Biden y Kamala Harris en Estados Unidos, EN VIVO

Estados Unidos pasa la página este miércoles 20 de enero con la toma de posesión de Joe Biden, quien llega a la Casa Blanca presentándose como un unificador de un país dividido tras cuatro años de presidencia de Donald Trump. Testimonios de los habitantes de Washington y de quienes vinieron a la capital a asistir a una atípica ceremonia de investidura.

0
338

SEÑAL EN VIVO NBC:



EL CONTEXTO:

RFI Con enviados especiales a WashingtonSilvina Sterin PenselStefanie Schüler, y AFP.

La jornada quedará inscrita en los libros de historia, en particular por el ascenso, por primera vez, de una mujer a la vicepresidencia de la primera potencia mundial. Kamala Harris, de 56 años, será también la primera persona negra, y de origen indio, en ocupar esa posición.

Y también porque, por primera vez en 150 años, el mandatario saliente, Donald Trump, faltará a la ceremonia de investidura.

Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton estarán, en cambio, en primera fila de ese momento bisagra de la democracia estadounidense bajo un impresionante despliegue de seguridad que ha tornado irreconocible a la capital federal.

“Hace 22 años que vivo en Washington y es la primera vez que veo esto”, dice a RFI Marla Palmer. “Nosotros que vivimos en esta ciudad, lamentamos ver que Washington se ha convertido en una ciudad como de un país en guerra. Nunca se vio tanta seguridad, hay bloqueos en diferentes calles. Y los cambian sin anunciarlos para no estar en el mismo lugar”.

Las medidas de seguridad alrededor de la ceremonia son excepcionales. Unos 25.000 miembros de la Guardia Nacional y miles de policías de todo el país serán desplegados. En señal de la tensión reinante doce de ellos fueron descartadas del dispositivo de seguridad en el marco de una investigación por eventuales lazos con grupos extremistas, indicó el martes el Pentágono.

Sin las multitudes que tradicionalmente llenaban la enorme explanada del «National Mall» para ver a su nuevo presidente, Biden tendrá ante sí unas 200.000 banderas plantadas para representar al público ausente.

“No hay gente, sólo hay ejército, policía, carros blindados, perros y rejas” dice a RFI Margarita Lezama. Originaria de México vino desde Miami para presenciar la investidura de Biden, acompañada de su esposo Jorge, quien agrega que “no se puede ver nada desde aquí, me parece un poco exagerado. Debieron prepararse para recibir a personas y habilitar un sector respetando todas las medidas de seguridad. Ojalá nos hubieran dejado participar, porque esto es un triunfo de nosotros, del pueblo y como pueblo queremos celebrar junto con el mandatario”.

Mientras tanto, el martes empezó el proceso de confirmación en el Senado de los ministros designados por el presidente electo, paso necesario para que el gobierno tome forma y comience su marcha ante las numerosas crisis que enfrenta Estados Unidos.

La candidata a secretario del Tesoro, Janet Yellen, llamó a responder con amplitud a la crisis económica provocada por la pandemia, abogando por más gasto y dejando de lado por el momento las preocupaciones por el déficit fiscal.



Biden marca el contraste

Joe Biden, que llega al poder con 78 años tras medio siglo en política, buscar marcar desde el primer día el contraste, tanto en la forma como en el fondo, con el exempresario neoyorquino de bienes raíces.

“Estos últimos cuatro años han sido como una montaña rusa”, dice a RFI Dan, un habitante de Washington. “Creo que estoy cansado de eso. Me gustaría ver a alguien más equilibrado que no cause tanta confrontación. Quiero menos drama y más paz”.

“Espero con ansias el respeto. No ha habido respeto por el cargo de presidente ni de parte de Trump ni de sus lacayos”, dice a RFI Amanda. “Respeto también a la forma en que hacemos las cosas y cómo tratamos a la gente. Y tal vez nuestros aliados extranjeros sentirán entonces menos asco por nosotros».

El futuro secretario de Estado, Antony Blinken, prometió romper con cuatro años de unilateralismo y «redinamizar» las alianzas amenazadas durante el gobierno de Donald Trump.

Pero el próximo jefe de la diplomacia estadounidense también dijo que el republicano «tenía razón al asumir una posición más firme ante China».