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Las zonas urbanas nos ofrecen servicios escolares, de salud, movilidad, éstos servicios los consideramos una ventaja de vivir en sociedad, las personas que se educan tienen mayores posibilidades de desarrollarse en libertad, los servicios de salud permiten que se tomen precauciones por contingencias naturales y antrópicas, uno puede cuidar de su salud pero no está exento de un huracán, una explosión o una epidemia. La comunicación es otro de los bienes de la urbanidad, la ciudad nos permite comunicarnos, consumir bienes y servicios, habitar los espacios comunes.

En las ciudades turísticas se vive un fenómeno de segregación por la renovación de las zonas centrales. La forma de rescatar los espacios arquitectónicos de los centros históricos fue haciéndolos privados, centros culturales para un turismo de arte urbano. Las calles se transitan como museos vivos, itinerantes. Es mágico caminar por calles adornadas con murales y frases que invitan a la resistencia, sin embargo la realidad es otra, detrás de la fachada de belleza y bonanza hay una sombra de exclusión. Oaxaca no es el único Estado que está cambiando por el desplazamiento de las personas que viven en los barrios populares cercanos al centro, en ciudades como San Miguel de Allende en Guanajuato, Coyoacán en la Ciudad de México, Mérida en Yucatán, barrios como San Francisquito en Querétaro, París en Francia –tecle en su buscador de preferencia Plaza Charles de Gaulle- el desplazamiento se repite en ciudades de Chile, Ecuador, Argentina, Brasil, allí también son notorias las prácticas y los desequilibrios sociales que acarrean las ciudades turísticas.

En Londres gracias a la reforma de París por Georges-Eugène Haussmann a petición de Napoleón III, éste, hace un diseño de la urbanidad parisina, abre nuevas vías de comunicación y se derriban los barrios insalubres, se centraliza el poder, la economía y la sociedad. Las nuevas fachadas se llenan de vitrinas y pulcritud, ya no caben los pobres, son desplazados. El espacio ya no es para todos. La inversión privada es una emergencia para el resguardo de los inmuebles históricos, los apoyos a cultura son escasos, además invertir en cultura resulta dinero perdido para la administración de la ciudad, tal vez en otro contexto eso sería posible aquí hay que destinar los recursos a problemas más urgentes como el hambre o la democracia.



Las casas viejas se convierten en tesoros valuados en costos altísimos que los herederos de las construcciones coloniales de México no pueden resguardar, así que los abandonan hasta que se caen de viejas o los venden. La rehabilitación de la ciudad se logra gracias al capital privado, que transforma los barrios en zonas para la recreación y el consumo de servicios. Artistas como Bansky, quien intervino los espacios barriales con una crítica social a través del arte, se volvió parte del paisaje atractivo que tiene valor de mercado, resulta que el poder siempre encuentra los medios para atraer el deseo de los consumidores, algo que fue un contrapoder se volvió un objeto de consumo.

¿Qué ocurre con esos espacios rehabilitados o intervenidos?, todo encarece porque hay población nueva que consume, los habitantes de la ciudad se quedan, el turista tiene la opción de irse y ser espectador, los locales se quedan y costean la vida todos los días.

En los barrios donde se interviene con expresiones artísticas se atrae un nuevo turismo consumidor de arte; la escena es el contexto y lo que gusta son las múltiples interpretaciones de la imagen. Es un lugar para admirar e irse, se contempla todo desde el exterior, se transita la ciudad pero no se habita todos los días, los lugares se adaptan para recibir potenciales consumidores locales y extranjeros, restaurantes y cafés con conceptos amigables, espacios a la carta.

Durante los años previos al Mundial 2014 y las Olimpiadas de 2016 en Brasil, miles de personas fueron desplazadas de sus hogares para la construcción de las sedes de los eventos deportivos, un tema que se omitió por la efervescencia de la festividad –teclee desplazados Brasil 2014-.

¿Cómo describir la problemática?, el término utilizado es gentrificación aunque hay algunas disputas sobre el significado explícito pues para algunos se remonta al cambio que los rurales le daban a las zonas urbanas llevando sus artesanías y coloridos objetos al espacio público para embellecer la casa o la calle. Las prácticas de embellecer también persiguen ideales de la cultura, las capillas, iglesias son un ejemplo de arte que atrae un turismo específico, el religioso. Las caras de la gentrificación son muchas pero no se desliga del desplazamiento por el elevado costo de vivir en los barrios rehabilitados. Los barrios que se van encareciendo por la apropiación de espacios viales alternativos, artistas urbanos, cafés, librerías, las opciones veganas, vegetarianas, los lugares inclusivos para animales no humanos y los estudiantes que modifican la estructura social pagando rentas altísimas en los lugares cercanos al centro escolar. No toda la responsabilidad recae sobre los artistas y las artistas, éstos vienen a ser síntoma de un problema profundo de desigualdades.