La Guelaguetza se ha consolidado a través de los años como una fiesta de talla internacional cada vez más concurrida, más conversada, más compartida. La historia, la tradición, el arte, el folclor y las reacciones que provoca en cada sentido de quien es partícipe de esta fiesta inspiran cada año cientos de reseñas.

En El Oriente, cada año, hemos abierto espacios para compartir y detonar la conversación y el aprendizaje desde diferentes perspectivas. Por eso, hoy retomamos algunos de los textos y audiovisuales que la Guelaguetza ha inspirado en este puerto digital.

 

Guelaguetza #OaxacaenelCorazón

Si uno pudiera escribir desde el inicio de nuestros días, una lista de personas que nos han obsequiado algo, que nos han brindado su “guelaguetza”, que nos han ayudado sin ningún interés adicional, más que por el solo hecho de ser parte de la comunidad y de estar vivos, entonces nos gastaríamos el resto de nuestros años repasando esos nombres y agradeciendo. Agradeciendo y reciprocando.

Esa lista sería quizás interminable. Desde muy pequeños recibimos de otros seres humanos, a veces incluso sin saberlo. De hecho, el mundo funciona y seguirá funcionando con base en esas entregas, unas veces con remitente y otras muchas anónimas…. seguir leyendo.

 

Días de Guelaguetza

Subir la escalinata al Cerro del Fortín es una metáfora con variadas significaciones. Es como ir al encuentro de Oaxaca, a las expresiones estelares del lugar donde nacimos y donde se reúne la música, las tonalidades y las danzas que nos marcan desde muy temprano. Los fragmentos de las melodías de Guelaguetza quizá funcionen en algunos lugares hasta como canciones de cuna. En este sentido, lo que uno va pensando mientras acomete los escalones, es que uno pertenece a un pueblo centenario, guerrero, osado, pero cuya valentía no ha hecho sucumbir su espíritu artístico y poético.

Sin embargo, las escalinatas también son un túnel personal. Es irremediable recordar las veces que subimos cuando niños, tomados de la mano de los mayores, nada más a disfrutar de la mañana de los Lunes del Cerro, comiendo algunas tunas de vez en vez y esquivando las humanidades de las miles de personas que acudían a lo mismo: desayunar memelitas, asolearse en la explanada o tender sus días de campo en los claros de la montaña… seguir leyendo.

 

Sobre la Guelaguetza

 

Guelaguetza: historia y evolución

Justamente, tradición es la palabra clave al debatir ¿qué tan tradicional y auténtica es la Guelaguetza como la conocemos actualmente?

La Biblioteca de Investigación Juan de Córdova (BIJC) por segundo año consecutivo, realizó un análisis histórico sobre los orígenes y cambios que ha pasado  “la máxima fiesta de los oaxaqueños”, la cual proviene de las festividades del “Corpus del Carmen” durante el periodo colonial.

El panel denominado “Guelaguetza. La construcción de una tradición: indumentaria, música y danza”, ofreció diferentes enfoques sobre la concepción y evolución de la fiesta. Participaron los especialistas Deborah Poole, Sandra Monzoy, Rubén Luengas, Héctor Meneses y Alejandro de Ávila… seguir leyendo.

 

Recuerdos y breve historia de la Guelaguetza

De acuerdo con información del Archivo General del Poder Ejecutivo del Estado de Oaxaca, la Guelaguetza es resultado de la combinación de costumbres prehispánicas y españolas; tiene sus orígenes en un ritual indígena que incluía el sacrificio humano de una joven y el ofrecimiento de un banquete para venerar a la diosa del maíz, Centéotl.

En la época de la conquista, los españoles pretendieron eliminar esta práctica por considerarla de idolatría, pero no lograron evitar que los indios se reunieran en el cerro para conmemorar lo que llamaron “La gran fiesta de los señores”… seguir leyendo.